HUIDA A EGIPTO.
Y al niño lo llevan con grandes cuidados
porque el rey Herodes quiere degollarlo.
La Virgen va caminando hacia un labrador que vieron.
La Virgen salió de Egipto huyendo del rey Herodes.
Por el camino han pasado hambres, fríos y calores.
La Virgen le ha preguntado: “Labrador, ¿qué estás haciendo?”
El labrador dice: “Señora, sembrando unas pocas piedras para todo el año.”
Fue tanta la multitud, que Dios le mandó de piedras,
que parecían peñascos nacidos de aquella tierra.
Ese fue el castigo que Dios le mandó
por ser mal hablado aquel labrador.
Siguieron más adelante a otro labrador que vieron.
La Virgen le ha preguntado: “Labrador, ¿qué estás haciendo?”
El Labrador dice: “Señora, sembrando
un poco de trigo para todo el año.”
“Ve por la hoz a tu casa y ven mañana a cegarlo
y no tengas detención de este favor que te hago.
Si acaso vinieran por mí preguntando,
diles que me has visto estando sembrando.”
Con alegría y contento llegó el labrador a su casa
y le cuenta a la mujer todito lo que le pasa
Y la mujer dice: “Esto no puede ser.
En tan poco tiempo sembrar y coger.”
A otro día de mañana, con alegría y contento
fueron a segar el trigo y el trigo ya estaba seco.
Y la mujer dice: “Esto no puede ser,
en tan poco tiempo secar y coger.”
Estando segando el trigo, dos a caballo llegaron,
por una mujer y un niño y por un hombre preguntando.
“Ése que ustedes buscan cierto que lo vi
cuando yo sembraba paso por aquí.”
“Usted nos engañaría, usted nos engaña, ¿no?
“La madre era como un cielo y el niño era como un sol,
y el padre sería un poco más viejo,
que le llevaría treinta años menos.”
Se volvieron los caballos, qué mala intención llevaban
y la intención que llevaban era de llevarlos presos,
para presentarlos al rey más soberbio,
para presentarlos al rey más soberbio.
Fuente: “VILLANCICOS Y ROMANCES, TRADICIÓN POPULAR”, Delegación de Cultura Ilmo. Ayuntamiento de Conil, 1999. Grupo de trabajo: ilustración, María José Plaza y Juan José Ramírez; recopilación letras, Cristina Ligero y Leonor Muñoz; publicidad, Cristóbal Quintero; idea/música, Juan Jesús Quintero. Gentileza: Saturnino Iglesias Pérez y Pepe Gil Román.
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