jueves, 1 de enero de 2026

VILLANCICOS Y ROMANCES EN CONIL (treinta y dos).

EL CONDE OLINOS.

Madrugaba el Conde Olinos

mañanitas de San Juan.

Para dar agua a su caballo

a la orilla del mar.

Para dar agua a su caballo

a la orilla del mar.

Mientras el caballo bebe,

se oye un hermoso cantar,

las aves que iban volando,

se paraban a escuchar.

Las aves que iban volando,

se paraban a escuchar.

Desde las torres más altas

se oye un hermoso cantar.

Mira, hija, como canta

la sirenita del mar.

Mira, hija, como canta

la sirenita del mar.

No es la sirenita, madre

que esa tiene otro cantar

Es la voz del Conde Olinos,

que por mí penando está.

Es la voz del Conde Olinos,

que por mí penando está.

Si es la voz del Conde Olinos,

yo lo mandaré matar.

Que los maten a lanzadas

y echen sus cuerpos a la mar.

Que los maten a lanzadas

y echen sus cuerpo a la mar.

La infantita con gran pena

no cesaba de llorar.

Él murió a la media noche

y ella a los gallos cantar.

Él murió a la media noche

y ella a los gallos cantar.

(Informante, Sara Pérez Fernández-Trujillo, vejeriega de 9 años). 

Vídeo “Romance del Conde Olinos”:

Fuente: “VILLANCICOS Y ROMANCES, TRADICIÓN POPULAR”, Delegación de Cultura Ilmo. Ayuntamiento de Conil, 1999. Grupo de trabajo: ilustración, María José Plaza y Juan José Ramírez; recopilación letras, Cristina Ligero y Leonor Muñoz; publicidad, Cristóbal Quintero; idea/música, Juan Jesús Quintero. Gentileza: Saturnino Iglesias Pérez y Pepe Gil Román.  

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