sábado, 12 de septiembre de 2026

PINCELADAS HISTÓRICAS EN LOS PROGRAMAS DE MANO DE FERIAS.

La historia de Conil de la Frontera es, en gran medida, la historia de su capacidad para surgir y prosperar en un territorio marcado por la frontera, el mar y el esfuerzo de sus habitantes. Cuando se cumplen más de setecientos años de la donación del lugar conocido como almadraba de Huedi Coni a Alonso Pérez de Guzmán, el Bueno, resulta oportuno volver la mirada hacia los acontecimientos que dieron origen a la villa que hoy conocemos.

A lo largo de siete siglos, Conil ha pasado de ser un enclave estratégico vinculado a la pesca del atún a convertirse en una de las localidades más emblemáticas de la costa gaditana. Su nacimiento, crecimiento y consolidación estuvieron estrechamente ligados a la iniciativa de sus primeros pobladores, al impulso de la Casa de Medina Sidonia y, sobre todo, a la extraordinaria riqueza generada por las almadrabas.

El siguiente recorrido por los primeros siglos de la villa permite comprender cómo un pequeño asentamiento surgido junto a una fortaleza defensiva llegó a convertirse en una comunidad próspera, orgullosa de sus raíces y profundamente vinculada a dos elementos esenciales de su identidad: el atún y la figura de Guzmán el Bueno

[Ambientación; imagen no contenida en el artículo original] Don Alonso Pérez de Guzmán, el Bueno, I señor de Sanlúcar de Barrameda y fundador de la Casa de Medina Sidonia. Fuente: Archivo General Fundación Casa Medina Sidonia. 

LA FUNDACIÓN DE CONIL”, por FRANCISCO GONZÁLEZ UREBA / Feria de Conil, 1999. 

«”La actual Villa de Conil de la Frontera cumple siete siglos de existencia. Será el próximo día 20 de octubre cuando se conmemore los setecientos años de la donación que de este lugar hizo el rey Fernando IV de Castilla a Don Alonso Pérez de Guzmán, conocido por Guzmán el Bueno.

Dejando a un lado la leyenda de las posibles poblaciones fenicias, púnicas, romanas o árabes que pudieran haber existido en la antigüedad como <Cybión> o <Mergablum>, la historia del Conil actual se inicia con la reconquista de la Baja Andalucía a los árabes.

La conquista de Sevilla en 1248 por el rey Fernando III el Santo marcó el inicio del éxodo musulmán de estas tierras del sur peninsular.

La victoria cristiana de 1265 sobre la población mudéjar de Jerez y de toda su comarca, creó una línea divisoria en el territorio recuperado que recibe el nombre de <Frontera>, topónimo que fue añadido a los nombres de las poblaciones de ese territorio como Arcos, Jerez, Chiclana, Conil, y Vejer, que a partir de entonces son conocidas como <de la Frontera>.

En el reinado de Sancho IV se inicia la repoblación de Vejer y su comarca, en la que se incluye el actual término de Conil. Los repartos de tierras fueron realizados en los años 1288 y 1293, continuando posteriormente hasta 1318 debido a los continuos abandonos de los pobladores.

En esta situación surge la figura de Guzmán el Bueno, caballero castellano y caudillo militar al servicio de los reyes de Castilla, que a sus grandes cualidades como valeroso guerrero añadía su gran visión comercial como veremos.

Guzmán el Bueno, por los muchos servicios prestados a la corona había recibido diversas mercedes y donaciones del rey Sancho IV, como el señorío de Sanlúcar de Barrameda y el privilegio de pesca en exclusiva del atún desde Ayamonte a Gibraltar. Con posterioridad el rey Fernando IV, hijo del anterior, le hace una donación de vital importancia para el desarrollo de la industria almadrabera. Me refiero al ya mencionado privilegio del 20 de octubre por el cual Guzmán el Bueno recibe el lugar conocido por <Almadraba de Huedi Conil>, situado entre el Cabo Roche y Trafalgar , <para que pueda poblarlo, fortalecerlo y ampararlo>

[Ambientación; imagen no contenida en el artículo original] Recreación del castillo de Conil y en su centro la torre de Guzmán. Fuente: “miscastillos.blog”, 12 abril 2023. 

Ese hecho fue el origen de la población en torno a la torre y castillo construido por Don Alonso de Guzmán como nos lo relata Pedro de Medina en su obra <Crónica de los Duques de Medina Sidonia>.

<Esta lugar era de pocos vecinos, y como don Alonso comenzó a armar las dichas almadrabas, pareciéndole que este lugar aprovecharía para la guarda de las gentes, hizo aquí un castillo con sus muros y torres, y en medio una torre fuerte y grande muy bien labrada, como hoy parece, que se llama Torre de Guzmán … así quedó después llamarse la población Villa de la Torre de Guzmán>.

Esta nueva población fundada por Don Alonso lo fue en lugar distinto al emplazamiento de la antigua aldea musulmana. La nueva al norte del rio Salado, donde hoy la conocemos, y la antigua quedó al sur de dicho rio, en la zona conocida por Conilete o Conilejo, en plena campiña. 

[Ambientación; imagen no contenida en el artículo original] Recreación de las murallas de Conil, con sus cuatro puertas, el Convento y la Chanca del Duque. Fuente: “miscastillos.blog”, 12 abril 2023. 

Las circunstancias de aquel momento no ayudaron a la población del lugar, pues además de los problemas generados por las escaramuzas en la zona fronteriza, la escasez de cosechas y ganados provocaron peste y enfermedades que diezmaron la cuarta parte de la población. No obstante, a pesar de estos condicionamientos adversos, las almadrabas recién establecidas alcanzaron tal auge que en el año 1356 fueron visitadas por el rey Pedro I de Castilla, y según nos cuenta el cronista Barrantes, la renta que esta industria producía a la Casa de Niebla era de 20.000 ducados anuales.

El freno al desarrollo de la industria almadrabera y al crecimiento de la población lo seguía siendo el recrudecimiento de las tensiones fronterizas con el reino de Granada que desde Gibraltar atemorizaba estas costas con constantes incursiones, pillajes y piratería. Debió quedar con escasa población la nueva villa pues en el año 1411 el Conde de Niebla, descendiente de Guzmán el Bueno, relanza de nuevo la repoblación de este lugar con vecinos de Jerez de la Frontera. Les ofrece condiciones muy favorables para facilitar sus nuevos asentamientos, lo que supuso el otorgamiento de una verdadera <Carta Puebla> a base de la concesión de privilegios, mercedes, franquicias y exenciones por los que regulaba el gobierno de la nueva población. Derechos concedidos a los vecinos con tanta liberalidad, que en épocas posteriores fueron una fuente de pleitos entre vecinos y la Casa Ducal, al ser usurpado por ésta.

En el año 1496 otro monarca visita Conil, Enrique IV, atraído por el renombre alcanzado por las almadrabas, en las que se decía que se capturaban 100.000 atunes por temporada más o menos, cifra a todas luces exagerada pero reveladora de la importancia de atún. 

[Ambientación; imagen no contenida en el artículo original] Primera página de la CARTA PUEBLA de 1411, de la que se conserva una copia de 1724 en el Archivo Parroquial de Santa Catalina. Fotografía de Rafael Coca López, 26 agosto 2021. Agradecimiento: Yelman F. Bustamante Solórzano, párroco de Conil de la Frontera

La segunda mitad del siglo XV supuso la consolidación de la nueva villa de la Torre de Guzmán, la organización de su Concejo Municipal, el aumento de su primitivo término municipal a costa del de Vejer, el crecimiento espectacular del número de vecinos, la puesta en cultivo de nuevas tierras, el relanzamiento de la agricultura y la ganadería. Los condes de Niebla y sus sucesores, los duques de Medina-Sidonia, confirman los privilegios concedidos a los vecinos y les otorga otros nuevos, aumentan las tierras del Concejo, facultando a éste para repartirlas entre los vecinos libremente, sin pagar canon o renta por ellas. Todo lo que contribuyera a un mejor poblamiento y engrandecimiento de la nueva villa era concedido a los vecinos con el beneplácito de los señores, con la sola obligación de ir a trabajar a las almadrabas.

Así pues, en el año 1444, el conde de Niebla Don Juan de Guzmán agrandó el término de la villa de Conil a costa del de Vejer. Al territorio primitivo que le había donado el Rey a su antepasado Guzmán el Bueno, agregó ahora las dehesas de Hinojera, Overas y Lanchar, como señor solariego que se consideraba de Vejer. Con esta agregación redondeó definitivamente la superficie de la nueva villa de Conil, manteniéndose desde entonces la delimitación del término con respecto a la villa de Vejer por el mismo lugar que hoy conocemos. Y aunque este asunto planteó pleito en el siglo siguiente, la linde con Vejer permaneció donde mismo, sin que Conil perdiese ni un solo metro de tierra.

Hoy en el umbral del siglo XXI, siete siglos después de la fundación de Conil, tenemos que tener todos los conileños muy claro que esta población debe su existencia a un pez, el ATÚN, y a un personaje, GUZMÁN EL BUENO; y que con ambos tiene Conil una deuda pendiente, que debería ser saldada con un gran monumento que los inmortalice y que presida el lugar más emblemático que tenga esta ciudad.”» 

*** Fuente: Blog de Pepe Gil, “Programas de Feria de Conil y El Colorado”. Archivo Municipal de Conil, Isabel González Ramírez. 

viernes, 11 de septiembre de 2026

UN PASEO POR EL ARCHIVO HISTÓRICO MUNICIPAL DE CONIL: NOMBRAMIENTO DEL ENCARGADO DE LA RECAUDACIÓN DE LAS RENTAS SEÑORIALES (1.771).

El acta capitular de 24 de marzo de 1771 recoge el nombramiento de Don Juan Bautista de Olmedo como contador de las alcabalas, tributos y demás rentas que la Casa de Medina Sidonia percibía en Conil, en sustitución de Don Pedro Arrafán y Valdés, establecido en Chiclana.

El nuevo contador no solo asumía funciones de carácter económico y contable, sino que heredaba de su antecesor una importante prerrogativa: asiento, voz y voto en el Ayuntamiento. Tras prestar el juramento acostumbrado, Olmedo tomó posesión formal de su cargo ante el corregidor, sin oposición alguna.

El documento constituye, por tanto, un interesante testimonio de la presencia y autoridad que la Casa Ducal de Medina Sidonia continuaba ejerciendo sobre el gobierno y las rentas de Conil en pleno siglo XVIII

[Ambientación] Acto de juramento y toma de posesión del nuevo contador de la Casa Ducal en Conil. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

[Transcripción libre de Rafael Coca López:] 

«[Papel sello cuarto, veinte maravedís, año de mil setecientos y setenta y uno. / Sello circular con el escudo real, rodeado del texto: Carolus III D(ei). G(ratia). Hispaniar(um). rex.] En la Villa de Conil de la Frontera, a veinte y cuatro días de marzo de mil setecientos setenta y un años, los señores Concejo, Justicia y Regimiento de esta Villa que fueron habidos, ante mí el Escribano como tal de su Ayuntamiento, conviene a saber: el Sr. D. Bartolomé Arrafán y Valdés, Abogado de los Reales Concejos, Corregidor en ella, D. Antonio de Amar, D. Miguel Moreno, D. José García Cachin, y D. Juan Camelo, Regidores anuales, D. Juan Francisco Alarcón, Alguacil Mayor y Juez de Heredades, con asiento, voz y voto; con asitencia de D. Melchor Ramírez, Síndico Personero, ACORDARON LO SIGUIENTE: 

Foto 2: Comienzo del acta transcrita. Fuente: A.H.M. de Conil. 

Se presentó la provisión expedida en la Villa y Corte de Madrid, a quince del corriente mes y año, por la Excma. Sr. Duquesa de Medina Sidonia, mi Sra., en a ausencia del Excmo. Sr. Duque, marido de su Excma. mi Sra., y en virtud de los Poderes con que se halla para proveer empleos, y todo lo demás, correspondiente al gobierno económico y administración de Justicia de sus estados, la cual aparece firmada de la mano de Ntra. Excma. Sra, mi Sra., sellada con el de sus armas y las de Excmo. Sr. Duque, mi Sr., y refrendada de Don Santiago Sáez, su Secretario de Cámara, y siendo dirigida a nombrar, como por ella, se halla nombrado y electo Don Juan Bautista de Olmedo, por contador de la Alcabalas, Tributos y demás Rentas que en esta Villa pertenecen a Su Excma. por ausencia y establecimiento que ha hecho en la de Chiclana Don Pedro Arrafán y Valdés, su antecesor, con la misma prerrogativa de asiento, voz y voto en este Ayuntamiento [aiuntamiento] y demás actos participados según lo han gozado el citado Don Pedro Arrafán, y es más que lo han sido confiriendo las mismas facultades anexas a los asuntos [asumptos] y dependencias contenida en otra provisión para su asistencia a los Ajustes de dichas Alcabalas y Rentas, llevando de ellas la 

Conjunto de firmas de los concurrentes al acto aquí comentado.. Fuente: A.H.M. de Conil. 

correspondiente cuenta y valor, con todo lo demás, que se da por referido en este acuerdo, según y como en la provisión se conviene, vista por el Ayuntamiento de uniformidad de sus vocales, después de obedecida, con la debida veneración, acordaron se cumpla, observe y guarde y que desde luego precedido el Juramento acostumbrado, se tenga por tal con todas ellas Alcabalas y Rentas de su Excma. En esta Villa al preleído Don Juan Bautista de Olmedo, guarden y hagan guardar las ejecuciones y prerrogativas que les competen, poniéndose en la posesión de él, para que lo use y se ejerza en los casos y cosas a que tiene competencia y en consecuencia de los acordado, fue comparecido en este acto, el dicho Don Juan Bautista de Olmedo, y habiendo en manos del Sr. Corregidor, por ante mí el infrascrito, ofrecido bajo de juramento que hizo por Dios y su Santa Cruz, según dijo cumplir bien y lealmente con el referido empleo, se le puso en posesión de él, asiento y voto que le compete, la cual tomó quieta y pacíficamente, sin contradicción alguna, y lo firmaron, con el posesionado, doy fe.= [Aparecen firmas y rúbricas de los siguiente señores reconocidos:] Bartolomé Arrafán, Antonio de Amar, Miguel Moreno, Juan Camelo, Juan Francisco Alarcón, Melchor Ramírez, Juan de Olmedo Dorronzoro y Juan Alfonso Moreno, [el Escribano].”» 

*** Fuente: Archivo Histórico Municipal de Conil de la Frontera. Cabildo del 24 de marzo de 1771. Libro Capitular 51 (1766-1776), pp. digitalizadas 644-646. Agradecimiento: Isabel González Ramírez responsable de aquél. 

 

jueves, 10 de septiembre de 2026

RELOJES DE SOL EN CONIL, 5 de 8 (1779-2026).

Reloj de sol de la Carretera a la Urbanización de Roche.

(Desaparecido).

Reloj de sol vertical situado en el inmueble n.º 5 (actualmente n.º 59) de la Carretera de la Urbanización Roche, con acceso desde la N-340 a la altura de El Colorado. El edificio se encuentra junto a la venta El Chiclanero.

Fachada del taller en el momento del montaje del reloj y tal como se encuentra actualmente, julio 2026. Fuentes: Paquita Vecina Romero, 22 julio 2015. “Relojes de Sol”. / Captura de pantalla Google Maps, con imagen de noviembre de 2024. 

El diseño del reloj es obra de Julio Aguirre Zabala (JAZ), mientras que la construcción metálica fue realizada por Cristóbal Sánchez Sánchez, propietario del taller de cerrajería ubicado en el inmueble, actualmente prejubilado y cuyo negocio se encuentra arrendado a un familiar desde 2023. La firma del diseñador aparece en un azulejo con las iniciales JAZ

Primer plano del reloj, desgraciadamente desaparecido, en una captura del 22 de julio de 2015 . Fuentes: Paquita Vecina Romero, “Relojes de Sol”. 

El reloj incorpora, además, un pequeño azulejo manuscrito con las coordenadas geográficas del lugar y la inscripción: «Como una sombra pasa la vida», seguida de las iniciales JAZ

Otra perspectiva del reloj de sol, en julio de 2015. Fuentes: Paquita Vecina Romero, “Relojes de Sol”. 

La numeración, en cifras arábigas sobre azulejos cerámicos, abarca las horas comprendidas entre las 7 y las 16. El gnomon es de sección triangular y el cuadrante incluye la línea equinoccial y las líneas de los solsticios.

Ficha extraída del Inventario de relojes de la AARS. 

*** Fuentes: Asociación Amigos de los Relojes Sol (AARS). / Reloj Andalusí. / Relojes de Sol, blog de Paquita Vecina Romero. / Francisco Jesús Robles, Conil. / Cristóbal Sánchez Sánchez, (a) Chicla.  

miércoles, 9 de septiembre de 2026

EN UNO DE LOS RINCONES DEL ARCHIVO PARROQUIAL DE CONIL: “EL NACIMIENTO DE UNA COFRADÍA”, 1 de 2 (1761).

Para la redacción de esta entrada se ha contado con la ya tradicional colaboración de Antonio Martínez Cordero, reconocido investigador de las «cosas» de Conil en diversos archivos a su alcance, entre ellos el Archivo Histórico Diocesano y el de la Diputación Provincial, en Cádiz; el Archivo Parroquial de Santa Catalina y el Archivo Municipal, en Conil; de Jerez, de Sevilla, de Arcos, …

Su impagable labor consistió en anotar, de su puño y letra, en miles de fichas (unas siete mil), cuantos documentos o referencias de prensa llegaban a sus manos. Tras su fallecimiento, ocurrido el día de San Valentín de 2015, su familia tuvo la generosidad de donar este inmenso legado al Archivo Parroquial, para su conservación y consulta.

A continuación se transcriben varias de las fichas relacionadas con el tema que encabeza esta entrada. 

[Ambientación] Imagen de Antonio Martínez Cordero, a quien se debe el importante legado dejado a la Villa de Conil. Fuente: Félix Iván Martínez Ortega, nieto. Mejorada calidad con ChatGPT. 

[Transcripción libre de Antonio Martínez Cordero / Rafael Coca López:]

«” 1761 agosto 28. Contestación a la solicitud efectuada a S.I. el Obispo de Cádiz, por la Hermandad del Santísimo Rosario de la Villa de Conil, representada por el Mayordomo Don Sebastián Ortiz Moreno y Don Marcos Cevada [Ballesteros] y Don José de Dorronzoro, hermanos de esta Hermandad, exponiendo a S.I. que: “aunque su devoto celo y aplicación al fomento de esta Santa devoción procuran el más reverente culto con dicha Hermandad, se halla solos requisitos de formalidad y otros del goce de Indulgencias de que se hallan constituidas las Hermandades de Chiclana, Puerto Real, Vejer y otras, no logra aquel piadoso séquito y agregación de los fieles a tan útil y santo ejercicio para el bien de las almas y deseando nuestro afecto y religiosidad se extienda a dar con la mayor decencia las aclamaciones y alabanzas de la Reina de los Ángeles Nuestra Señora; ha parecido medio proporcionado el que la referida Hermandad se formalice en el predicho modo, y para principiar con el más seguro acierto competente facultad. 

[Ambientación] Convento de Nuestra Señora del Rosario y Santo Domingo, Cádiz, 2010. Fuente: “HombreDHojalata”, Wikipedia, la enciclopedia libra. 

Suplicamos se digne conceder su beneplácito permiso para proceder a la práctica de las diligencias que fueren conducentes al establecimiento de la citada Hermandad con enlace y unión a la del Señor Santo Domingo de Cádiz en los términos útiles del logro de las Indulgencias y que los fieles con este motivo se alienten a incorporarse por hermanos; cuya merced y gracia esperan los suplicantes conseguir de S.I. para consuelo de aquel su más afecto y fiel vecindario.”

Siendo como lo es el devoto celo de los suplicantes dirigido a la mayor extensión de los cultos y obsequios a María Santísima en su Rosario, con cuyo objeto desean el formal establecimiento de la Hermandad en la Villa de Conil, de este Obispado, agregada a la Principal de Nuestro Convento de Santo Domingo de Cádiz, bajo las mismas reglas.”» 

[Ambientación] Firma del censor inquisitorial Fray Nicolás de Luque, Cádiz 1797. Fuente: “Censura, expurgo y control en la Biblioteca Colonial Neogranadina”, Alberto J. Campillo Pardo. Universidad de los Andes. 

«” 1761 agosto 30. Memorial al M.R.P.M. Ex. Provl. [Muy Reverendo Padre Maestro Ex Provincial] y Prior Fray Nicolás de Luque [1] / Muy Sr. mío: Don Sebastián Ortiz Moreno, Don Marcos Cevada [Ballesteros] y Don José de Dorronzoro, vecinos y mercaderes de la Villa de Conil, deseosos de que se establezca la Cofradía del Santísimo Rosario, de modo que los Cofrades de ella ganen el infinito tesoro de gracias e Indulgencias concedidas a las Cofradías. / Suplicamos a V.P.M.R. [Vuestra Paternidad Muy Reverenda] se sirva obtener licencia del R.P.M. Gral. [Reverendo Padre Maestro General], y obtenida, nombrar un Religioso de ese Convento para que venga a fundarla con todos los requisitos que para dicho fin son precisos, favor que esperamos recibir. / [Firman:] Sebastián Ortiz Moreno, Marcos Cevada. José M.ª Dorronzoro. [2] “» 

NOTAS: [1] Fray Nicolás de Luque.- Destacado religioso español del siglo XVIII, perteneciente a la Orden de Los Predicadores (dominicos). Ejerció como Maestro en Sagrada Teología, prior del convento de Cádiz en dos períodos (1743-1746 y 1759-1762) y censor calificador del Santo Oficio. Fuente: Repositorio Institucional y Ateneo de Cádiz. // [2] Este último documento complementa muy bien al del 28 de agosto de 1761. Mientras el primero iba dirigido al obispo de Cádiz, éste se dirige al Prior del Convento de Santo Domingo de Cádiz, fray Nicolás de Luque, solicitando que obtenga del Maestro General de la Orden la licencia para fundar canónicamente la Cofradía del Santísimo Rosario en Conil y enviar un religioso dominico para efectuar dicha fundación. Es un documento clave para reconstruir el proceso fundacional de la Hermandad. // 

[Ambientación] Torre del Convento de Nuestra Señora del Rosario y Santo Domingo, Cádiz, 2010. Fuente: “HombreDHojalata”, Wikipedia, la enciclopedia libra. 

«” 1761 septiembre 2. El Ministro Fray Nicolás de Luque, como Provincial y Prior de este Convento del Santísimo Rosario y Santo Domingo de Cádiz, habiendo VISTO la petición de la Venerable Hermandad del Santísimo Rosario de la Villa de Conil, para el fin que en ellas se expresa: atento a lo que Nuestro Reino, previene en sus letras patentes de derecho para la erección de Cofradías en Iglesias fuera de Nuestra Religión, y lo que disponen nuestras Leyes para destinar Religioso idóneo para dicho fin. INSTITUYO Y NOMBRO al R.P. Fray Jacinto Arévalo, Promotor de la devoción del Santísimo Rosario, para que funde la Cofradía del Rosario en dicha Villa, PREDICANDO Y PUBLICANDO sus Gracias Espirituales e Indulgencias; en todo lo cual deberá proceder arreglado a la Patente de N.R.P. Mtro. General [Reverendo Padre Maestro General], para lo que DOY LICENCIA y la Facultad que me es concedida. / Dada en dicho Convento del SSmo. Rosario. / Firmado: Fray Nicolás de Luque.”»[3

NOTAS: [3] Este documento es especialmente importante porque constituye el nombramiento oficial del dominico encargado de la fundación. La secuencia documental que se ha reunido queda así:

  1. 28 de agosto de 1761: petición dirigida al obispo de Cádiz para formalizar la Hermandad.

  2. 30 de agosto de 1761: memorial dirigido al Prior del convento de Santo Domingo solicitando la licencia de la Orden.

  3. 2 de septiembre de 1761: decreto de Fray Nicolás de Luque nombrando a Fray Jacinto Arévalo para erigir la Cofradía del Rosario en Conil y publicar sus Indulgencias.

Desde el punto de vista histórico, estos tres documentos forman un expediente muy coherente y permiten reconstruir, paso a paso, el procedimiento de fundación de la Hermandad del Rosario de Conil en 1761. 

[Ambientación] El dominico enviado por el Convento del Santísimo Rosario de Cádiz, Fray Jacinto Arévalo, es recibido por el clero y vecinos de Conil. Fuente: Fotografía de base de 1919, retocada y creada por ChatGPT, perteneciente a la colección particular de Juan Carlos Almazo; “Conil en la Memoria”, p. 32, 2004.

CONTINUARÁ, PARA TERMINAR, EL PRÓXIMO 16 SEPTIEMBRE 2026

*** Fuente: Archivo Parroquial Santa Catalina. Libro de Cuentas de la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario de Conil de la Frontera. Agradecimiento: Yelman Francisco Bustamante Solórzano, Párroco de Conil de la Frontera. 

martes, 8 de septiembre de 2026

PLAN DEL CASTILLO DE CONIL / CASAS CARNICERÍA Y MESÓN (1700).

El plano que se reproduce en esta entrada constituye un valioso testimonio gráfico del Castillo de Conil, realizado hacia el año 1700 y conservado en el Archivo Fundación Casa Medina Sidonia, uno de los fondos documentales nobiliarios más importantes de España.

Más que una simple representación arquitectónica, el documento ofrece una detallada descripción de la fortaleza y de sus dependencias, identificando mediante una relación numerada los diferentes espacios que componían el conjunto: torres, baluartes, escaleras, habitaciones, caballerizas, graneros, cocina, mirador, pozo y otras estancias destinadas tanto a la defensa como a la administración y al abastecimiento. De especial interés resulta la inclusión de las Casas Carnicería y del Mesón, edificios vinculados al funcionamiento cotidiano de la villa y estrechamente relacionados con la actividad señorial.

El castillo de Conil fue durante siglos el principal centro del poder jurisdiccional de los duques de Medina Sidonia en la localidad. Desde él se organizaban las funciones defensivas, administrativas y económicas que sustentaban el señorío, especialmente las relacionadas con la almadraba y con el aprovechamiento de los recursos del litoral.

El presente plano refleja el estado del edificio en los albores del siglo XVIII, cuando la fortaleza había perdido gran parte de su importancia militar, pero continuaba desempeñando un destacado papel como residencia administrativa y centro de gestión de los intereses ducales. Su precisión descriptiva convierte este documento en una fuente de extraordinario valor para el conocimiento de la evolución histórica y arquitectónica del castillo.

La imagen que aquí se ofrece ha sido objeto de una restauración digital encaminada exclusivamente a mejorar su legibilidad, eliminando manchas, sombras y deterioros propios del paso del tiempo, sin alterar el contenido documental del original.

Plano del castillo de Conil. Casas carnicería y mesón. Archivo Ducal Medina Sidonia, leg. 1156. Fuente: Catálogo Digital de Cartografía Histórica. Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía [Mejorada por ChatGPT]. 

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Información imagen:

Título: Plan del Castillo de Conil. Cassas Carniceria. Cassas Messon.

Autor: Desconocido.

Fecha: 1700

Escala: 1:531

Descripción: Plano en papel, manuscrito, color, 28x42cm.

Fuente de adquisición: Archivo Ducal Medina Sidonia, legajo 1156.

Signatura: IECA1988024891

Notas: Escala 100 pies castellanos = 5,25cm.

En la esquina superior derecha aparece: fol 7.

Detalle del plano del castillo y relación de sus dependencias. Fuente: Catálogo Digital de Cartografía Histórica. Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía [Mejorada por ChatGPT; torron = torreon]. 

Transcripción literal texto:

«”1 = Puerta principal, y entrada al Castillo. / 2 = Escalera para un torreon que está sobre la puerta. / 3 = Torre de Guzman primera fabrica que se hizo en Conil. / 4 = Caracol, y subida antigua a la Torre de Guzman. / 5-6-7 = Piezas arruynadas que sirvieron de Cavallerizas. / 8-9-10 = Piezas que sirvieron de Guadarnés. / 11 = Escalera para subir a la Torre de la Vela. / 12 = Torre, y Valuarte donde se hace la Vela. / 13 = Pozos. / 14 = Entrada a la habitación vaja. / 15-16-17-18-19-20 = Piezas de la habitacion vaja. / 21 = Caracol de subida secreta a los quartos altos, y azotea. / 22 = Escalera principal para los quartos altos. / 23 = Entrada a los quartos altos. / 24-25-26-27-28-29 = Piezas de habitacion de los quartos altos. / 30 = Pieza que sirvió de Oratorio. / 31 = Caracol para subir a la azotea del mirador. / 32-33 = Mirador. / 34 = Cocina. / 35 = Azotea sobre el Guadarnés. / 36 = Alto de la Torre de Guzman. / 24-25-26-29-30-36 = Piezas que pueden servir de graneros. / 

Detalle del plano de la carnicería con sus dependencias. Fuente: Catálogo Digital de Cartografía Histórica. Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía [Mejorada por ChatGPT; 41, denominado en el original como “repesso”, quizás “reposo”, para maduración de la carne]. 

37 = Entrada a las Casa Carniceria por calle de la Carniceria. / 38 = Pieza donde se corta la carne. / 39 = Despensa para tener la carne. / 40 = Matadero. / 41 = Repesso. / 

Detalle del plano del mesón y sus dependencias. Fuente: Catálogo Digital de Cartografía Histórica. Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía [Mejorada por ChatGPT; 02 se corresponde a 42; SO es 54 ]. 

42 = Entrada al messon por la calle de Nuestra Señora de las Virtudes. / 43 = Patio. / 44-45-46-47 = Piezas de habitacion. / 48 = Cocina. / 49 = Pajar, y subida al alto. / 50-51-52 = Cavallerizas. / 53 = Pozo. / 54 = Corral. / 55 = Pajar alto.”» 

*** Fuente: Catálogo Digital de Cartografía Histórica. Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía. 

lunes, 7 de septiembre de 2026

HISTORIAS DE LUIS BRICEÑO, 64.

HAY QUE ESPERAR A QUE REVIVA.

Como en las poblaciones rurales, aunque sean importantes, no abundan los espectáculos públicos ni las distracciones, se buscan algunas de ellas en las reuniones de la juventud, especialmente, de las que nacen con frecuencia, noviazgos, inspirados, unos, en la atracción simpática de los sexos, y, otros, con fundamentos de escasa solidez, que el tiempo o las circunstancias enfrían o apagan, haciéndolas desaparecer y poniéndolas en unas condiciones de tibiedad peor que el acabamiento.

Uno de estos últimos casos le ocurrió a Florentina, avecindada en una de las localidades antes aludidas.

Florentina acudía todas las tardes con sus amigas a los paseos existente en la salida del pueblo, en los cuales se reunían las muchachas y muchachos del lugar, buscando un poco de expansión al ánimo y otro poco de ejercicio al cuerpo.

La salida del pueblo, que también era entrada al mismo, era un lugar pintoresco y generalmente agradable.

[Ambientación] Encuentros en el paseo. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

A ambos lados del tramo de carretera que enlazaba con la general que lo unía con las demás poblaciones, existían poyos y bancos sombreados por la extensa y poblada arboleda, cuya sombra, en el verano, constituía un encanto y cuyo sol, en el invierno, una delicia.

Situada en una altura bastante prominente, dominaba la ubérrima campiña, poblada de caseríos, de huertas, de sembrados y de prados, con sus numerosas piaras de ganados, y, por el lado sur, el mar, con sus aguas rizadas por la brisa, constantemente surcado por embarcaciones de todas clases, cuyas siluetas se divisaban muchas veces con toda claridad.

Paseando entre aquel sol y aquella sombra, florecían de todas clases de noviazgos, unos que se consolidaban, ascendiendo hasta el matrimonio; otros que se deshacían como la espuma del jabón o el azúcar en el agua tibia, y otros que se reducían a relaciones más o menos íntimas, que no pasaban de tales, aunque otra cosa aparentaran.

A estas últimas pertenecían las entabladas entre Florentina y Juan Eugenio.

Juan Eugenio era huérfano de padre. Su madre, como hijo único, puso en él todas sus afecciones y el hijo, acostumbrado por los mimos maternos a que se realizaran todos sus deseos, fue acostumbrándose a mandar y a dirigir de tal modo, que puede asegurarse que desde mucho antes de llegar a la mayoría de edad, era el jefe de la casa: lo mismo disponía las sementeras y sus labores, que seleccionaba y vendía los granos y el ganado, con una precocidad y un acierto que admiraban a sirvientes y extraños y llenaban de satisfacción a la que lo había llevado en sus entrañas.

Para llevar la casa de sus progenitores, resultaba todo lo ducho y acertado que se deja expresado. Mas para todo cuanto tendía a lo que pudiera acabar en matrimonio, resultaba ser un tanto misógino, y si no propiamente contrario o enemigo de la mujer, era, por lo menos, un tipo que había nacido para ser solterón recalcitrante.

Florentina tenía padre y madre. Además, eran cinco hermanas, y aunque poseían algunas rentas, tenían que ayudar con su labor personal a los quehaceres de la casa, para ir tirando en el vivir de la clase media, modesta, a que pertenecían.

Como eran muchas en el arreglo de las faenas caseras, pronto daban cima a las mismas, disponiendo del rato que todas las tardes empleaba en pasear y disfrutar en la alameda de la salida del pueblo.

[Ambientación] Encuentros a escondidas. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

En esos paseos no diré se conocieron, porque ya se conocían, sino que se encontraron, porque Florentina parece que procuraba encontrarse con Juan Eugenio más veces que las de pura casualidad, no sabemos si porque le gustaba secretamente o porque le atraía su posición de mocito bien acomodado.

Aunque el ánimo de Juan Eugenio no le inclinaba mucho a ello, como había de hacer lo que los demás mozos, porque su incultura no podía darle argumentos para sostener la libertad de hacer lo que le diera la real gana, cual hubiera hecho un señorito pasado por la universidad, se hizo novio de Florentina.

Ésta por poco se vuelve loca de alegría, y a pesar de las tibidades de Juan Eugenio, llegaron a verse, previamente de acuerdo, a través de los hierros de una ventana baja de la casa de ella, y hasta dentro de los domicilios respectivos, en visitas de cortesía entre sus respectivas familias.

En la forma expresada, duraron las relaciones, años tras años, hasta transcurrir varios, y cuando las circunstancias ofrecían ocasión oportuna y ella planteaba la cuestión de su matrimonio, nunca faltó a él una evasiva para eludir compromisos.

Con ocasión de celebrarse el matrimonio de una de las hermanas de Florentina, renovó ésta la cuestión batallona del suyo, obteniendo de Juan Eugenio la siguiente conclusión:

-Mira, Florentina, mientras mi madre viva, y Dios quiera que sea mucho tiempo, no me caso. Hay que tener paciencia y esperar.

Florentina se resignó, una vez más, y esperó. Esperó varios años más, no sabemos cuántos, pero sí que no fueron pocos, durante los cuales no se atrevió ni a sacar más a colación la cuestión enojosa que la consumía en su interior, ni a dar por terminada las relaciones con aquel hombre, a quien quería y amaba tan entrañablemente.

Reavivada constantemente la paciencia de Florentina, cada vez que pensaba en su situación y circunstancias, llegó un día en que faltó la madre del novio, fallecida de muerte natural, acaecida cuando la pobre señora se acercaba a la verdadera senectud.

Florentina se instaló, con dos de sus hermanas, en la casa de la que consideraba como madre política, atendiendo como una hija verdadera a todas las necesidades y servicios domésticos extraordinarios que en estos casos se rodean.

[Ambientación] Florentina desfallecida. Fuente: Imagen creada por ChatGPT.

Cumplido el novenario de luto, tornó con sus hermanas a su domicilio, reanudando en el mismo su vivir ordinario.

Volvieron a pasar los días, y en uno en que el caso se ofreció propicio, volvió a presentar al novio la <papeleta> del casamiento.

Éste, después de meditar unos instantes, dijo a su novia:

-Vamos a ver: ¿yo qué te dije la última vez que me hablaste de nuestro matrimonio? -Me respondiste -¡lo tengo tan presente!- que había que tener paciencia; que mientras que la pobre de tu madre viviera, no te casabas. Tu madre, por desgracia, ha fallecido. Estás solo y cuidado por manos mercenarias. A mí me has entretenido de tal modo que, si no me caso contigo, no puedo casarme con nadie. Ya es razón. Necesito que te decidas. Nuestra situación no debe prolongarse ni un día más. ¡Hasta ridículo resulta continuar como estamos! Se hace indispensable tu definitiva resolución.

Al discurso de su novia, justo y razonable hasta la saciedad, contestó Juan Eugenio con la mayor flema:

-Bien, mujer. Yo te decía entonces, es cierto, que había que esperar; que, mientras mi madre viviera, no me casaba. Exacto. Pues ahora agrego que, para casarme, hay que esperar ... a que reviva.

No hay que decir que Florentina cayó desplomada al suelo y que tuvieron que recogerla como muerta. 

*** Fuente: “AMAPOLAS Y JARAMAGOS: cuentos, anécdotas, narraciones y chascarrillos”, por Luis Briceño Ramírez, p.p. 141-144. Primera edición, Gráficas Morales, Jaén, 1.940.