domingo, 8 de noviembre de 2026

CONIL EN EL PLANO TOPOGRÁFICO ZONA NOROCCIDENTAL PROVINCIA DE CÁDIZ (1809).

El mapa que se presenta, fechado en 1809 y grabado por José María Cardano y Bauzá [1], constituye un valioso testimonio cartográfico del entorno de la bahía de Cádiz durante la Guerra de la Independencia. Titulado Plano Topográfico de las inmediaciones de Cádiz comprehendidas entre Sanlúcar de Barrameda, Conil, Medina, Jerez y campiña inmediata, reúne la información procedente de «los mejores planos y noticias que se han podido adquirir», reflejando con notable detalle la configuración del territorio, la red de comunicaciones, el relieve y los principales núcleos de población. La obra fue dedicada a Henry Wellesley [2], embajador británico ante el Gobierno español durante la resistencia a la invasión napoleónica, circunstancia que pone de manifiesto el interés estratégico que adquirió el espacio gaditano en aquellos años y el papel de la cartografía como instrumento esencial para la planificación militar y diplomática. 

Documento original completo. Fuente: Catálogo Digital de Cartografía Histórica. Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía. 

Transcripción textual de la información plasmada en su ángulo superior izquierdo:

«”PLANO TOPOGRAFICO de las inmediaciones de Cadiz comprehendidas entre S. LUCAR DE BARRAMEDA, CONYL, MEDYNA, XEREZ Y CAMPYÑA, inmediata sacado de los mejores planos y noticias que se han podido adquirir: Dedicado al Excmo. Sr. D. Henrrique Wellesley, enviado extraordinario, y Ministro plenipotenciario de S.M.B. inmediato al Gobierno de España en nombre de S.M.C. Fernando 7º. Por su muy atento Servidor J.S.M.B. Jose Cardano.”» 

Detalle de nuestra "esquina", mostrando Chiclana, en el interior, y el litoral, desde Sancti Petri a Conil, con localización de las torres Bermeja, Barrosa (Puerco), Roche, Blanca y Atalaya. Fuente: Catálogo Digital de Cartografía Histórica. Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía. 

NOTAS: [1] José María Cardano y Bauzá (Murcia, 1781 - ¿Londres?, 1835), grabador. Biografía. Fuente: Historia Hispánica, Real Academia de la Historia. [2] Henry Wellesley (20 enero 1773 – 27 abril 1847), diplomático y político agroirlandés, conocido como como embajador del Reino Unido de Gran Bretaña en la España no sometida por la invasión francesa. Biografía. Fuente: Karl Lanzedelly. Wikipedia, la enciclopedia libre.

Henry Wellesley, barón Cowley, a quien se dedica el mapa reproducido. Fuente: Karl Lanzedelly. Wikipedia, la enciclopedia libre. 

*** Fuente: Catálogo Digital de Cartografía Histórica. Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA1988015045 ). Signatura del original: Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Biblioteca Nacional-M. 12v Cádiz. Centro Geográfico del Ejército. Arm. G TBLA. 8ª Carp. 4ª núm. 734. 

sábado, 7 de noviembre de 2026

UN CRIMEN ENTRE PADRE E HIJO (1908).

Los recortes de prensa que siguen son algo más que la crónica de un suceso: son también un fragmento de la vida cotidiana del Conil de 1908, rescatado de las páginas de unos periódicos que, más de un siglo después, nos permiten volver a escuchar el eco de aquella tragedia.

Conil, agosto de 1908. Lo que comenzó como una disputa por una cantidad que hoy puede parecer insignificante —cinco pesetas (0,03€)— terminó de la manera más trágica: un padre disparó con una escopeta contra su propio hijo adoptivo y le causó la muerte. La prensa de la época, con titulares como «Crimen horrendo», «Padre avariento y criminal» o «Un padre que asesina a su hijo», llevó el suceso a las páginas de numerosos periódicos de toda España.

Fuente: “EL CORREO ESPAÑOL, diario tradicional”, año XXI, núm. 5900, Madrid, miércoles 5 de agosto de 1908. Hemeroteca Digital, BNE. 

Según las distintas versiones publicadas, el escenario fue una finca situada en Cañada Honda, a medio kilómetro aproximadamente del Conil de entonces. Allí, padre e hijo mantenían diferencias relacionadas con un pequeño negocio y con unas cuentas que, según uno de los relatos, ascendían a cinco pesetas. El enfrentamiento fue subiendo de tono hasta que el hijo llegó a amenazar a su padre con una navaja. El padre respondió tomando una escopeta y disparándole cuando ambos se encontraban ya en las proximidades de una choza. El joven murió en el acto.

Fuente: “LA CORRESPONDENCIA DE ESPAÑA, diario político independiente y de noticias”, año LIX, núm. 18438, Madrid, miércoles 5 de agosto de 1908. Hemeroteca Digital, BNE. 

El aspecto más estremecedor del suceso no fue solamente la violencia empleada, sino el vínculo que unía a los protagonistas: eran padre e hijo, aunque este último era hijo adoptivo. Y la tragedia alcanzó todavía más allá de ellos. La víctima dejaba esposa y cuatro hijos pequeños, convertidos de la noche a la mañana en los damnificados directos de una disputa familiar que, aparentemente, había comenzado por una cuestión económica de muy reducida entidad. 

Fuente: “ESPAÑA NUEVA”, año III, núm. 815, Madrid, miércoles 5 de agosto de 1908. Hemeroteca Digital, BNE. 

Pero aquellas cinco pesetas deben contemplarse dentro de la realidad económica de la época y no con la perspectiva del valor que hoy atribuimos al dinero. El Conil de comienzos del siglo XX era una sociedad fundamentalmente rural, en la que buena parte de la población dependía de actividades agrícolas y pesqueras sometidas a una fuerte precariedad y a una acusada estacionalidad. Décadas de documentación local muestran la persistencia de situaciones de pobreza entre jornaleros y trabajadores, agravadas en los años de malas cosechas y por la desigual distribución de la propiedad.

En ese contexto, el dinero, el trabajo, las pequeñas propiedades y las cuentas pendientes podían tener un peso enorme en la vida cotidiana. Una cantidad que desde nuestra perspectiva parece pequeña podía representar entonces el jornal de varios días o una parte sustancial de los recursos disponibles para una familia. No resulta extraño, por tanto, que las disputas económicas adquiriesen una intensidad que hoy nos cuesta imaginar.

Fuente: “EL LIBERAL”, año XXX, núm. 10510, Madrid, miércoles 5 de agosto de 1908. Hemeroteca Digital, BNE. 

A ello se añadía una sociedad en la que la vida familiar, la autoridad paterna y el concepto del honor tenían un peso considerable. Las diferencias no siempre encontraban los cauces institucionales o sociales que hoy damos por supuestos y, especialmente en ámbitos rurales alejados del núcleo urbano, un enfrentamiento verbal podía transformarse rápidamente en una confrontación física. En este caso, además, la presencia de armas de fuego en el ámbito doméstico y rural convirtió una disputa en una tragedia irreversible. 

Fuente: “LA PRENSA, diario de la tarde”, año II, núm. 434, Madrid, miércoles 5 de agosto de 1908. Hemeroteca Digital, BNE. 

Nada de ello puede justificar el crimen. La pobreza, la falta de instrucción o las duras condiciones de vida no explican por sí solas una conducta homicida. Sirven, más modestamente, para situar a sus protagonistas en el mundo en que vivieron y para entender por qué detrás de una noticia aparentemente anecdótica —«una disputa por cinco pesetas»— podía esconderse una realidad mucho más compleja.

Fuente: “EL GLOBO, diario independiente”, año XXXIV, núm. 11800, Madrid, viernes 7 de agosto de 1908. Hemeroteca Digital, BNE. 

Resulta también significativo el tratamiento que recibió el caso en la prensa. Los periódicos no se limitaron a informar: calificaron al padre de «avariento», hablaron de «crimen horrendo» y subrayaron la situación de desamparo en que quedaban la mujer y los cuatro hijos de la víctima. Algunas informaciones difieren incluso en determinados detalles, algo habitual en las noticias telegráficas de aquellos años. Precisamente por ello, la lectura conjunta de los distintos recortes permite aproximarnos no sólo a lo ocurrido, sino también a la manera en que la sociedad española de 1908 contemplaba, juzgaba y difundía un crimen de estas características.

Fuente: “EL FUSIL, semanario radical”, año XI, disparo 518, Madrid, sábado 8 de agosto de 1908. Hemeroteca Digital, BNE. 

Un pequeño conflicto económico entre dos hombres unidos por lazos familiares terminó así convertido en una tragedia para dos generaciones: un padre que mató a su hijo adoptivo y cuatro niños que perdieron a su padre. Y todo ello en un Conil todavía muy alejada de la realidad social y económica que hoy conocemos. 

Referencia Partida Defunción. Libro 23 Defunciones (1902-1913), Folio 176. Archivo Parroquial Santa Catalina, consulta 4 agosto 2025, Rafael Coca López. 

Este suceso ya fue comentado en este blog en 3 de agosto de 2021 (https://conildelafronteraenlaprensa.blogspot.com/2021/08/filicidio-en-conil-1908.html) y en 25 de noviembre del mismo año (https://conildelafronteraenlaprensa.blogspot.com/2021/11/filicidio-en-conil-1909.html), resultando que el padre tuvo su correspondiente castigo en un juicio celebrado al año siguiente, donde fue condenado a 18 años de reclusión. 

viernes, 6 de noviembre de 2026

UN PASEO POR EL ARCHIVO HISTÓRICO MUNICIPAL DE CONIL: CUENTAS DE LA DEHESA DEL VILANO (1758).

El texto que se presenta hoy consiste en la transcripción de un documento contable público y oficial de mediados del siglo XVIII, específicamente un estado de cuentas rendido ante el concejo de la villa de Conil por la administración y aprovechamiento de un bien común, Dehesa del Vilano.

El manuscrito responde formalmente a una "cuenta de cargo y data", el sistema de control financiero por excelencia en la administración de la Edad Moderna: el Cargo, que refleja los ingresos obligatorios de los que se hace responsable al administrador (en este caso, la renta de 16 años de explotación de la dehesa); la Data, que detalla los gastos, pagos y descargos legítimos justificados mediante recibos emitidos por los depositarios municipales; y, el Alcance, a modo de balance final que determina quién debe a quién. En este caso particular, la data supera al cargo, resultando un saldo a favor del administrador.

El periodo auditado (1742-1757) coincide con el reinado de Fernando VI y el impulso de las reformas ilustradas del Marqués de la Ensenada. Es una época de reorganización de la Real Hacienda y de un control minucioso de los recursos locales mediante catastros y auditorías para sanear las arcas públicas. La Dehesa del Vilano se describe como "propia de esta Villa". Esto la sitúa conceptualmente dentro de los bienes de propios, tierras comunales que los ayuntamientos arrendaban a particulares para obtener ingresos con los que costear los servicios públicos locales y los impuestos reales sin asfixiar a los vecinos. El documento muestra un arrendamiento continuado durante casi dos décadas a razón de una cantidad fija anual, un reflejo de la estabilidad de precios agrícolas y ganaderos que caracterizó la franja central del siglo XVIII español.

Las cifras se calculan usando el sistema contable castellano basado en el real de vellón y el maravedí (donde 1 real equivalía a 34 maravedís). Se aprecia la rigidez del contable de la época (el Diputado del Cabildo, Pedro Matías Palomino) al registrar incluso las fracciones más pequeñas, como el medio maravedí de la renta anual originaria. La transcripción revela detalles habituales de la burocracia de la época, como saltos temporales no correlativos en las fechas de los recibos aportados y variaciones menores en los pagos parciales. El propio documento se cubre en salud ante posibles fallos humanos mediante la clásica fórmula jurídica: «salvo yerro de pluma o suma».

[Ambientación] Vista de la Villa de Conil, desde la playa de Los Bateles, más de un siglo y medio después de la época en que se redactó las “Cuentas” que se describen. Fuente: “Conil en la Memoria”, p. 24, 2004. El pie de foto dice: “Vista de Conil desde la playa, año 1917; en la imagen se puede apreciar parte de la muralla que en la antigüedad rodeó a la villa”. Colección particular Juan A. García Rubio. "Retocada" por ChatGPT.

Transcripción libre (atendiendo a las normas actuales de ortografía) :

«”CUENTA TOMADA A D. PEDRO DE OLMEDO DE LA DEHESA DEL VILANO

Cuenta y razón que yo Dn Pedro García Gil de Olmedo, doy del CARGO Y DATA del tiempo que he tenido la Dehesa, llamada del Vilano, propia de esta Villa. Se entiende desde enero de mil setecientos cuarenta y dos, que su primera paga cumplió, y fin de diciembre de dicho año. Que todo es en la forma siguiente:

Primeramente se le hace cargo de veinticinco mil doscientos veinte reales vellón y medio maravedís, producidos de dieciséis años contando desde cuarenta y dos inclusive [1742], hasta fin del cincuenta y siete [1757], a razón cada año de mil quinientos setenta y seis reales vellón y diez maravedís [1], que compone dicha cantidad … 25.220-24 [2].

DATA: Primeramente da en data tres mil ciento cincuenta reales vellón, como consta de un recibo dado por Dn José Moreno Morejón, con fecha de cuatro de octubre de mil setecientos cuarenta y uno … 3.150 // * Da en data mil quinientos y setenta y seis rv. y diez maravedís, como consta de un recibo dado por Antonio [fin 1ª pág.] Sánchez Calvo, depositario que fue de esta Villa con fecha 29 de septiembre de 1741 … 1576-10 // * Da en data mil quinientos y setenta y seis rv. y diez maravedís, como consta de otro recibo dado por el dicho Antonio Sánchez Calvo, con fecha de 18 de julio de 1742 … 1576-10 // * Da en data mil quinientos y setenta y seis rv. y diez maravedís, como consta de otro recibo dado por el dicho Antonio Sánchez Calvo, con fecha de 15 de mayo de 1743 … 1576-10 // * Da en data quinientos veinticinco rv. y quince maravedís, como consta de otro recibo dado por el referido Antonio Sánchez, con fecha de 27 de mayo de 1744 … 525-15 // * Da en data quinientos veinticinco rv. y quince maravedís, como consta de otro recibo dado por el mencionado Antonio Sánchez, con fecha de 30 de septiembre de 1744 … 525-15 // * Da en data quinientos veinticinco reales y veinte maravedís, como consta de otro recibo dado por el dicho Antonio Sánchez, en primero de febrero de 1745 … 525-20 // * Da en data mil quinientos setenta y seis rv., como consta de otro recibo dado por el dicho Antonio Sánchez, y testimoniado a la vuelta, en 10 de marzo de 1745 … 1576 // * Da en data mil quinientos setenta [fin 2ª pág., cantidad acumulada 11.031-12] y seis rv. y diez maravedís, como consta de otro recibo dado por el dicho Antonio Sánchez, y testimoniado de la vuelta, en 25 de agosto de 1746 … 1576-10 //

Foto 4: [Ambientación] La Plaza España o Plazuela, recreada en un ambiente dieciochesco para ilustrar esta entrada. Fuente: Creada por ChatGPT, en base a “Conil en la Memoria”, p. 29, 2004. El pie de foto dice: “… hacia 1919, … punto obligado de paso de todas las entradas y salidas de Conil … Colección particular Juan Carlos Almazo.

* Da en data quinientos veinticinco rv. y quince mrs., como consta de otro recibo dado por el mencionado Antonio Sánchez, con fecha de 27 de enero de 1747 … 525-15 // * Da en data quinientos veinticinco rv. y quince mrs., como consta de otro recibo dado por el mencionado Antonio Sánchez, con fecha de 12 de mayo de 1746 … 525-15 // * Da en data quinientos veinticinco rv. y quince mrs., como consta de otro recibo dado por el referido Antonio Sánchez, con fecha de 30 de agosto de 1746 … 525-15 // * Da en data mil quinientos setenta y seis rv. y diez mrs., como consta de otro recibo dado por el dicho Antonio Sánchez, y del testimonio de la vuelta, con fecha 29 de marzo de 1747 … 1576-10 // * Da en data quinientos veinticinco rv. y quince mrs., como consta de otro recibo dado por dicho Antonio Sánchez, con fecha de 19 de abril de 1749 … 525-15 // * Da en data quinientos veinticuatro rv. y cuatro mrs., como consta de otro recibo dado por el dicho Antonio Sánchez, con fecha de 2 de agosto de 1749 … 524-4 [fin 3ª pág., cantidad acumulada 16.809-28] // * Da en data quinientos veinticuatro rv. y cuatro mrs., como consta de otro recibo dado por el dicho Antonio Sánchez, con fecha de 27 de febrero de 1746 … 524-4 // * Da en data quinientos veinticinco rv. y once mrs., como consta de otro recibo dado por dicho Antonio Sánchez, con fecha de 1 de enero de 1748 … 525-11 // * Da en data quinientos veinticinco rv., como consta de otro recibo dado por dicho Antonio Sánchez, con fecha de 25 de mayo de 1748 … 525 // * Da en data quinientos veinticinco rv., como consta de otro recibo dado por dicho Antonio Sánchez, con fecha de 1º de octubre de 1748 … 525 // * Da en data quinientos veinticinco rv. y diez mrs., como consta de otro recibo dado por el dicho Antonio Sánchez, con fecha de 1 de febrero de 1749 … 525-10 // * Da en data quinientos veinticinco rv., como consta de otro recibo dado por dicho Antonio Sánchez, con fecha de 7 de septiembre de 1749 … 525 // * Da en data quinientos veinticinco rv., como aparece de otro recibo de Antonio Sánchez, con fecha de 20 de enero de 1750 … 525 // * Da en data mil quinientos y setenta y seis rv. y diez maravedís, como aparece de recibo dado por Juan Sánchez Calvo, Depositario de la Villa, con fecha de 31 de diciembre de 1750 … 1576-10 [fin 4ª pág., cantidad acumulada 22.060-29] //

[Ambientación] Otra estampa plasmada en la Plaza España. Fuente: Creada por ChatGPT, en base a “Conil en la Memoria”, p. 30, 2004. El pie de foto dice: Colección particular José Sánchez. 

* Da en data mil cincuenta rv. y treinta mrs., como consta en otro recibo dado por el dicho Juan Sánchez Calvo, con fecha de 6 de octubre de 1751 … 1050-30 // * Da en data quinientos veinticinco rv., como consta de otro recibo de Juan Sánchez, con fecha de 18 de febrero de 1752 … 525 // * Da en data quinientos veinticinco rv., como aparece de otro recibo dado por Antonio Sánchez Calvo, con fecha de 27 de junio de 1749 … 525 // * Da en data quinientos veinticinco rv., como consta de otro recibo dado por Juan Sánchez Calvo, con fecha de 11 de marzo de 1753 … 525 // * Da en data quinientos veinticinco rv., como consta de otro recibo dado por dicho Juan Sánchez, en 5 de octubre de 1753 … 525 // * Doy en data quinientos veintiséis rv. y diez mrs., como consta de otro recibo dado por Juan Sánchez Calvo, con fecha 27 de diciembre de 1753 … 525-10 // * Doy en data quinientos veinticinco rv. y ocho mrs., como consta de otro recibo dado por dicho Juan Sánchez, en 17 de junio de 1752 … 525-8 // * Doy en data mil cincuenta y un rv. [fin 5ª pág., cantidad acumulada 26.263-09] como consta de otro recibo dado por el dicho Juan Sánchez, con fecha 16 de noviembre de 1752 … 1051 // * Doy en data mil cuarenta y cuatro rv., y ocho mrs., como consta de otro recibo dado por el dicho Juan Sánchez, con fecha 2 de octubre de 1754 … 1044-8 // * Doy en data mil quinientos setenta y seis rv., y diez mrs., como consta de otro recibo dado por Juan Sánchez Calvo, con fecha 29 de octubre de 1755 … 1576-10 // * Doy en data quinientos veintidós rv., y tres mrs., como consta de otro recibo dado por el dicho Juan Sánchez, con fecha 28 de mayo de 1755 … 522-3 // * Da en data mil quinientos setenta y seis rv., y diez mrs., como consta de otro recibo dado por dicho Juan Sánchez, con fecha 19 de junio de 1756 … 1576-10 // * Da en data mil quinientos setenta y seis rv., y diez mrs., como consta de un testimonio y recibo dado por Diego García, Depositario de la Villa, con fecha de 11 de octubre de 1757 … 1576-10 // * Doy en data quinientos veintiséis rv., y diez mrs., como consta de un recibo dado por Francisco Javier Peña, actual Depositario de esta Villa, con fecha de [fin 6ª pág., cantidad acumulada 33.609-16] 9 de junio de mil setecientos cincuenta y ocho … 526-10 [Total acumulado hasta aquí de data] 34.135-26 // 

Primera y última página del documento transcrito. Fuente: A.H.M. de Conil de la Frontera. Libro Capitular 50, de 1756 a 1765, pp. digitalizadas 329-337. 

Importa la DATA que llevo hecha, treinta y cuatro mil ciento treinta y cinco rv. y veintiséis mrs., que junto con el CARGO que es veinticinco mil doscientos veinte rv. y diecisiete mrs.[3]., aparece que restada una y otra partida, resulta alcanzada la cantidad a favor del referido Dn Pedro de Olmedo en ocho mil novecientos quince rv. y nueve mrs., salvo yerro de pluma o suma, que se precie o se encontrare se ha de enmendar, cuya cuenta ha formado el Sr. Dn Pedro Matías Palomino, como Diputado nombrado por el Cabildo para dicha Cuenta, la que ha formado bien y fielmente, como asimismo en la misma conformidad la ha dado el Sr. Dn Pedro de Olmedo, quienes se remite de los vecinos el nombramiento que por ahora quedan en poder del dicho Sr. Dn Pedro de Olmedo, y para que conste adonde convenga, doy la presente Cuenta, que firman en la Villa de Conil, en doce de agosto de mil setecientos cincuenta y ocho. [Aparecen las firmas y rúbricas de:] Dn Pedro Matías Palomino y Dn Pedro García de Olmedo.”» 

NOTAS: [1] El total de multiplicar esa cantidad por 16 es 25220 reales y 24 maravedís, que se obtienen: 1576 x 16 = 25216 reales; 10 maravedís x 16 = 160 maravedís, pero, sabiendo que 1 real = 34 maravedís, 160 maravedís : 34 = 4 reales, y sobran 24 maravedís. SUMA TOTAL: 25216 reales + 4 reales = 25220 reales y un residuo de 24 maravedís. // [2] En el siglo XVIII, el signo utilizado en la contabilidad y los manuscritos españoles para indicar el millar se llamaba calderón aritmético (o simplemente millar). Tenía una forma similar a una “C” invertida (Ↄ), incluyendo a veces un par de pequeños trazos o bastoncillos en su interior. Actuaba como separador numérico multiplicando por mil todo lo que se colocaba a su izquierda; las tres cifras a su derecha se mantenían como unidades. Fuente: Wikilengua y Paleografía Novohispana. // [3] El “pico” debería ser veinticuatro mrs. // 

*** Fuente: Archivo Histórico Municipal de Conil de la Frontera. “Cuenta tomada a D. Pedro de Olmedo, de la Dehesa del Vilano”, del 12 de agosto de 1758. Libro Capitular 50, de 1756 a 1765, pp. Digitalizadas 329-337. Agradecimiento: Isabel González Ramírez. 

jueves, 5 de noviembre de 2026

MICROBIOGRAFÍA DE JOSÉ PARODI CAZALLA, 01/14.

JOSÉ PARODI, UN MILITAR ENTRE FILIPINAS, LAS CAMPAÑAS DE CAVITE, LA ISLA Y CONIL: EL HOMBRE QUE TODAVÍA CONSERVA ALGUNOS ENIGMAS.

Durante décadas, el nombre de José Parodi Cazalla permaneció en Conil casi como un vestigio. Una plaza llevó su nombre y las antiguas referencias del callejero conservaron durante algún tiempo la memoria de aquel militar de origen isleño. Pero, más allá de ese nombre, poco parecía quedar de su historia.

Hoy sabemos bastante más. 

Imagen de la Puerta de la Villa, hacia 1933, mejorada la instantánea por ChatGpt, con el entonces rótulo de “Plaza de José Parodi”. En ocasiones se identificó a este personaje como “… Diputado Provincial en tiempos de la República”, pero no se ha podido documentar tal cosa. Esta plaza, lugar neurálgico de la Villa, llegó a llamarse “Plaza Marqués de Francos”, y hoy también se conoce como “Puerta de Vejer”. Fuente: “Conil de la Frontera en la Memoria”, p. 39, 2004. Original de la colección particular de José Sánchez.

José Parodi Cazalla nació en San Fernando, Cádiz, el 4 de marzo de 1866, en el seno de una familia isleña. Fue hijo de Ramón Parodi de Luna y María Antonia Cazalla Domínguez. Su partida bautismal, conservada en el Archivo Parroquial de San Pedro y San Pablo, señala que nació a las once de la mañana y que fue bautizado el día 31 de aquel mismo mes; curiosamente sus progenitores se unieron canónicamente el 27, quizás “obligados” por una exigencia del párroco como requisito para cristianizar al recién nacido. Su familia era numerosa. Se conocen varios hermanos y, aunque la documentación reunida hasta ahora no permite reconstruir completamente el grupo familiar, todo indica que José creció en un hogar de recursos modestos en el que la carrera militar acabaría constituyendo su principal horizonte profesional.

Muy joven ingresó en la Infantería de Marina. Y aquí aparece ya una de las primeras particularidades de su trayectoria. 

[Ambientación] Fachada de la Iglesia Mayor a lo largo del siglo XX. Templo donde tuvieron lugar los tres hechos religiosos narrados en esta entrada. Fuente: Fotografía Quijano, Antiguas de vistas de San Fernando, n.º 10120. 

*** Fuentes: Archivo General de la Marina Álvaro de Bazán, Viso del Marqués (Ciudad Real). Infantería de Marina, Asuntos Personales 3363-537. / Archivo Parroquial San Pedro y San Pablo, San Fernando (Cádiz). 

miércoles, 4 de noviembre de 2026

LAS COSAS DE Rosal-IA: “LOS TRATANTES” (1923).

 

Qué fotografía tan sugerente. Si aceptamos el punto de partida de que estamos en Conil, en 1923, en un bar de una plaza céntrica, la imagen se puede convertir en una pequeña novela. ¡Lo que la imagen sugiere!

Se ven dos hombres bien vestidos, con sombreros de ala rígida, traje y corbata. No parecen jornaleros que hayan hecho un alto en la faena; su ropa transmite cierta posición o, al menos, el deseo de proyectarla. Están sentados con tranquilidad, sin prisas. Sobre la mesa destacan varias botellas de vidrio oscuro y unos vasos pequeños, probablemente para vino o algún licor.

Detrás de ellos, la plaza continúa con su vida cotidiana. Hay otras mesas, algunas personas conversando y una fachada blanca. No parece un día de fiesta multitudinaria; más bien un mediodía cualquiera, cuando el calor obliga a buscar la sombra y la conversación.

El hombre de la izquierda podría llamarse Don Ricardo, propietario de unas tierras de viñas o intermediario en la compraventa de productos agrícolas. Tiene la expresión de quien escucha mucho antes de hablar. Su mano descansa sobre la mesa con naturalidad, como si llevara media hora negociando.

El de la derecha, Don Manuel, quizá haya llegado esa misma mañana desde Cádiz o desde Vejer. Es representante de una casa comercial que compra vino, aceite o conservas para enviarlos a otros mercados. Habla más deprisa y gesticula ligeramente, aunque intenta mantener la compostura.

Las botellas no están ahí para beber únicamente. Son la mercancía. Una contiene el vino de la última cosecha. Otra, una partida distinta, quizá de una bodega vecina. Se prueban, se comparan y se discute el precio mientras el camarero observa de lejos, fingiendo desinterés.

—Tiene buen color ... pero este año la uva ha sufrido el levante.

—Precisamente por eso vale más.

El camarero ya conoce la historia. No aparece en la fotografía, pero lleva veinte minutos pendiente de ellos. Sabe perfectamente que pedirán otro vaso, pero no otra botella. Sabe, también, que ninguno quiere ser el primero en levantarse, porque quien se levanta suele ser quien acepta las condiciones del otro. Mientras limpia el mostrador, piensa:

"Estos dos no vienen por el vino. Vienen por las pesetas."

Están en la plaza céntrica de Conil, es 1923. España acaba de entrar en la dictadura de Primo de Rivera. Sin embargo, en un pueblo como Conil las noticias nacionales llegan despacio y se mezclan con preocupaciones mucho más inmediatas: si habrá buena temporada de almadraba; cuánto pagarán por el trigo; si lloverá antes del otoño;

quién ha comprado la finca del pago vecino; qué muchacho se marcha a Cádiz buscando un oficio. En la plaza, la política se comenta en voz baja. La economía doméstica, en voz alta.

Los fotógrafos todavía son un acontecimiento. Y en la imagen aparece otro detalle bonito. En 1923 no era habitual que alguien sacara una cámara y fotografiara una escena cotidiana. Es muy posible que ambos hombres advirtieran la presencia del fotógrafo. El de la izquierda parece aceptar el retrato con cierta serenidad, incluso con un punto de orgullo. El de la derecha continúa mirando hacia otro lado, quizá porque alguien acaba de llamarlo o porque quiere aparentar que la fotografía no le interesa. En realidad, ambos son perfectamente conscientes de estar siendo retratados.

Hay algo que no se aprecia y es el sonido, que falta. Si se pudiera escuchar la escena ...

se oiría sillas de enea arrastrándose sobre el suelo, el golpear de los vasos contra la madera, algún burro pasando lentamente por la calle, una campana marcando la hora, el murmullo de conversaciones donde se mezclan el habla conileña, el reconocible “deje”, bromas, regateos y noticias llegadas en el correo de la mañana. No existiría el ruido de motores constante al que estamos acostumbrados hoy. El silencio sería mucho más profundo entre conversación y conversación.

Un pequeño detalle humano. Quizá ninguno de los dos sospechaba que, más de un siglo después, alguien observaría aquella sobremesa preguntándose quiénes eran. Para ellos era un día completamente normal. Habían salido de casa pensando únicamente en resolver un negocio, tomar un vino y volver antes de comer. Sin saberlo, acababan de regalarle un instante a la historia.

Y un último giro, puramente literario. Imaginar que el acuerdo nunca llegó a cerrarse. Que discutieron durante otra media hora. Que uno se levantó diciendo:

—"Ya volveremos a hablar cuando pase la feria."

Y que, cien años después, la fotografía sigue mostrando exactamente ese instante suspendido: dos hombres frente a frente, unas botellas entre ambos y una negociación que permanecerá eternamente sin desenlace. Eso es, quizá, lo más hermoso de las fotografías antiguas: no solo conservan rostros; conservan preguntas. Y esas preguntas permiten que cada generación vuelva a inventar la historia que pudo haber sucedido en torno a una mesa de un bar de la céntrica plaza de Conil en aquel lejano 1923.

*** Fuente: Narración obtenida con la ayuda de Rosal-IA, alias utilizado para designar la moderna herramienta de Inteligencia Artificial, en este caso, ChatGPT. La fotografía pertenece a la colección de Raíces Conileñas, y fue publicada en la página 42 de “CONIL EN LA MEMORIA”, 2004. Ni que decir tiene que la “céntrica plaza” no es otra que la Plaza España.

martes, 3 de noviembre de 2026

26/36. “LA FUERZA DE UN PRIMER AMOR”, por LUIS BRICEÑO.

 DESPEDIDA.

«”Aquella mañana hubo en el benéfico establecimiento misa con plática y comunión especial. Estos actos, celebrados en grata intimidad, fueron organizados por la Superiora de las hermanas al servicio de aquél, a instancias de la que más principal y asiduamente cuidó a José María de Dios, y en honor del mismo.

José María de Dios ... Así le seguiremos llamando, en adelante, o simplemente José María, cuando tengamos que aludirle, ya que por su revelación a la hermana que le cuidara, conocemos su nombre.

La capillita del hospital aparecía adornada con sus mejores galas, y luciendo, en su totalidad, el excelente alumbrado de que estaba dotada.

A los actos a que nos referimos, asistieron, con las hermanas todas y el honrado, el director facultativo del Centro y el médico encargado de la Sala que el paciente venía todavía ocupando. 

[Ambientación] José María pronunciando su discurso en la capilla; palabras de gratitud antes de partir. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

La misa fue cantada, y actuó en el coro un conjunto musical de la propia Casa, que cumplió admirablemente su cometido. El señor capellán, antes del Credo, habló unos minutos para explicar, en esencia, la significación de aquellos actos organizados para honra y satisfacción de un buen cristiano, espejo de virtudes ejemplares, que supo conservarlas y ponerlas constantemente en práctica, para estímulo de los demás y a través del pleno sufrimiento de las mayores desventuras y adversidades del vivir, que es precisamente donde se templa y fortalece, sublimándose, el verdadero espíritu cristiano.

Terminadas las ceremonias religiosas, pasaron sus asistentes al comedor privado de la Orden, donde fueron obsequiados con un exquisito y suculento almuerzo, a cuyo final, luego del rezo de preces, pronunció José María las siguientes palabras, que fueron escuchadas con toda atención e interés:

—Salgo de esta bendita Casa, donde todo es cariñosa solicitud y esmero, bondad y misericordia, con el corazón henchido de consuelos y con el ánimo fortalecido por el más acendrado espíritu cristiano. Voy a reanudar por el caos de mi vagar el martirio de mi penoso vivir; pero podéis tener como evidencia el que, como no hay mal que por bien no venga, el accidente por mí sufrido, con el consiguiente quebranto accidental de mi salud, ha servido para arraigar más sólida y definitivamente, si cabe, mis creencias cristianas y para patentizar desde luego el que, aunque a la sociedad actual le falte tanto para llegar al relativo grado de perfección que por el Todopoderoso le está destinado, hay organismos tan perfectamente compenetrados con su alta misión, que se acercan, en la voluntad y eficiencia de su funcionamiento, todo o humanamente dable, a ese mayor grado posible de bondad y excelencia que acaba de explicarse. Como expresión de mi profundo reconocimiento, beso la mano a los señores capellán y facultativos que con la ayuda de Dios Nuestro Señor limpiaron mi alma de pecados y arrebataron a la muerte mi propia existencia, y me rindo, humilde y agradecido, ante estos otros terrenales Ángeles de la Bondad, en quienes el Supremo Hacedor de lo creado ha querido encarnar, humanizándolo, el espíritu del Bien y de la Virtud.

Luego de estas palabras, vino la despedida, ese obsequio de acompañamiento que se hace al que se ausenta, despedida ésta que fue emocionante y sentida, por el sincero afecto y sana simpatía despertados en el Establecimiento por aquel simple acogido tan comprensivo como compenetrado del bien que debemos a los demás. 

[Ambientación] José María abandonando el establecimiento; de nuevo solo en el camino. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

Y tras de aquel obsequio de despedida, que incluía sincero sentimiento de estimación y aprecio, nos encontramos de nuevo a José María dueño de sus actos y de sus decisiones; pero encadenado, al propio tiempo, fuertemente, en su ánimo, a dos inclinaciones: una, que le movía fuertemente a desandar lo andado, volviendo a la “Venta del Respiro”, a intentar una solución armoniosa en el conflicto planteado a su primer amor; otra, también poderosa, que le inducía a continuar el camino, dejando al poder de Dios el desate de la dificultad creada a la continuación de su mayor cariño.

La reflexión fue larga. Sus esfuerzos querían encaminarse a detener transitoriamente su juicio para dar tiempo al espíritu a serenarse, poder coordinar bien las ideas y resolver lo más acertado. Mas no pudo conseguirlo, porque independientemente de aquella lucha de su espíritu, hirieron de pronto sus oídos las agudas vibraciones del silbato de la locomotora de un tren que llegaba y que había de salir diez minutos después. Este corte vertical de sus reflexiones generó en su interior un extraño impulso, más fuerte que todas sus otras inclinaciones, que le llevó insensiblemente hacia la estación férrea, sin más tiempo que el indispensable para tomar billete y acomodarse en un modesto departamento de los del convoy, que le puso directamente en Madrid, en una docena de horas.

¡Madrid! ... Lugar en que, al parecer, vino al mundo, y donde no había duda que radicaba la clave de su carencia de apellido, de aquel desdoro, de aquella mancilla, de aquella ignominia por la que la sociedad, en una de sus muchas estulticias más salientes, descargaba en el más inocente la consecuencia de desconocer a sus progenitores ...

¡Aquél estaba fuera de duda que era el sector donde había que luchar y vencer!

¡En la capital de la nación estaba la incógnita de su situación social, en cuyo despejo estribaba la solución de la formalización de su amor!

¡Allí era donde estaba la consecución de su fama; y, por lo tanto, el campo de su acción!

¡Madrid!... Aquél era su terreno de lucha. Allí le llevaba el inmenso poder de Dios, en que tanto confiaba.

¡Madrid! ... ¡¡Madrid!! ... “»

*** Fuente: “LA FUERZA DE UN PRIMER AMOR: novela de notorio matiz ingenuo, de escasa traba episódica y de carácter sentimental”, por Luis Briceño Ramírez, p.p. 171-174. Diario Jaén, Talleres Gráficos, s/f.

lunes, 2 de noviembre de 2026

MERGABLUM Y LA VÍA HERCÚLEA, y 3 de 3, por FRANCISCO JAVIER GUZMÁN ARMARIO.

Viene del 26 de octubre de 2026

Es decir, que Mercablo pudo haber sido un hábitat más o menos disperso, vinculado a la Vía Hercúlea, en el se daba un punto de reunión para la venta de los ricos excedentes agropecuarios y pesqueros de la zona: salazones, sal, productos del campo y de los bosques, derivados de la cría del ganado, etc. Todo ello favorecido por las comunicaciones naturales que suponían el río Salado y los esteros y marismas que ya nos menciona Estrabón[10].

La cercanía de la imponente Vía Hercúlea, con el tránsito de bienes y personas que implicaba y, sobre todo, con las vinculaciones que creaba con otras civitates, habría favorecido un aumento de la población en alquerías y villae que, tomadas en su conjunto, creo que han de ser agrupadas bajo esa genérica denominación de Mercablum.

Esto, que no deja de ser una hipótesis hasta que la disciplina arqueológica lo confirme, sirve de razonada explicación al hecho de que, con el tiempo, aquí surja una verdadera ciudad.

El yacimiento de la villa de Pocito Blanco, que afloró a la luz en 2004, tendrá mucho que decir al respecto. Y con él todos los descubrimientos que en el futuro, sin duda alguna, iluminarán el pasado romano de CONIL. Bien que de momento tenemos lo que tenemos: y todo ello apunta a un agrupamiento de personas que, sin constituir un núcleo urbano, nos ha dejado su eco desde aquellos lejanos días. 


El bronce de Lascuta. Fuente: Soledad, 19 agosto 2023. Cosas de Córdoba. 

Bibliografía:

-Álvarez Rojas et alii, Baelo Claudia. Guía del Conjunto Arqueológico, Consejería de Cultura - Junta de Andalucía (2003).

-Corzo Sánchez, R., Las vías romanas de Andalucía, Sevilla 1992.

-Chic García, G., Breve Historia Económica de la Bética romana, siglos I-II, Écija 1998.

-Chic García, G. “Economía y ciudades de la Bética”, Andalucía en la Historia 14, Septiembre de 2006, pp. 17-21.

-Chic García, G., “Urbs, polis, civitas”, en Los orígenes de la ciudad en el noroeste hispánico, Lugo 1999, pp. 145-170.

-González Román, C., Padilla Arroba, A., Estudios sobre las ciudades de la Bética, Granada 2002.

-Grimal, P., Las ciudades romanas, Barcelona 1991.

-Hopkins, K. “Rome, taxes, rents and trade”, Kodai. Journal of Ancient History (1995-1996 [1997], pp. 41-75.

-Informe sobre los hallazgos arqueológicos de El Pocito Blanco - Conil de la Frontera (Cádiz), Suplemento al Boletín nº 4 de La Laja, Amigos del Patrimonio Natural y Cultural de Conil, www.lalaja.org/publicaciones.html.

-Lagóstena Barrios, L. La producción de salsas y conservas de pescado en la Hispania romana (sg. II aC.-VI dC.), Barcelona 2001.

-Pemán, C., “Los topónimos del extremo sur de España”, Archivo Español de Arqueología XXVI (1953), pp. 101-112.

-Roldán Hervas, J.M., Itineraria hispana : fuentes antiguas para el estudio de las vías romanas en la Península Ibérica, Valladolid 1975.

-Silliéres, P. Baelo Claudia. Una ciudad romana de la Bética, Madrid 1997.

NOTA:

[10] Estrabón.- Geógrafo e historiador griego. Biografía.  Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre.

Fin del artículo.

*** Fuente: “Boletín LA LAJA: Amigos del Patrimonio Natural y Cultural de Conil”, n.º 7, pp. 10-13, diciembre 2006.