sábado, 17 de octubre de 2026

PINCELADAS HISTÓRICAS EN LOS PROGRAMAS DE MANO DE FERIAS.

Entre los numerosos personajes que han contribuido a forjar la historia de Conil de la Frontera, pocos alcanzaron la relevancia económica y social de Sebastián Sánchez Franco, I Conde de las Cinco Torres. El artículo que reproducimos a continuación fue elaborado en 2002 a partir de documentación conservada en el Archivo Histórico Provincial y en las Actas Capitulares del Ayuntamiento de Conil, constituyendo una valiosa aproximación a la vida y obra de este destacado conileño del siglo XVIII.

Más de dos décadas después de su redacción, el texto mantiene intacto su interés por la abundancia de datos que aporta sobre la trayectoria vital del Conde, su ascenso social en el Cádiz de la Carrera de Indias y, especialmente, sobre el importante legado arquitectónico y benéfico que dejó en su localidad natal. Muchas de las edificaciones mencionadas siguen formando parte del paisaje urbano de Conil y constituyen un testimonio tangible de la huella que este personaje dejó en la villa.

Su lectura permite comprender mejor una época de profundos contrastes, marcada por las oportunidades económicas que ofrecía el comercio americano y por la existencia de importantes iniciativas de carácter asistencial promovidas por particulares. Asimismo, ofrece una visión detallada de las fundaciones piadosas y obras de beneficencia que Sebastián Sánchez Franco impulsó para favorecer a los vecinos más necesitados de Conil.

Con el propósito de preservar y difundir este interesante capítulo de nuestra historia local, recuperamos ahora este trabajo, respetando su contenido original como reflejo de la investigación histórica realizada en aquel momento. 

[Ambientación: imagen no contenida en el artículo original] Fachada de la Casa Hospicio de La Misericordia, principal aporte al patrimonio conileño del Conde de las Cinco Torres. Fuente: Captura de pantalla en Google Maps, con imagen de diciembre de 2024, pero “eliminación” de elementos extraños gracias a ChatGPT. 

“LA CASA HOSPICIO DE LA MISERICORDIA: fundación del conde de las Cinco Torres”, por FRANCISCO GONZÁLEZ UREBA / Feria de El Colorado, 2002. 

«”Entre los hijos de Conil que adquirieron fama y lustre en el pasado, cabe hoy recordar a Sebastián Sánchez Franco, Conde de las Cinco Torres.

Nació en Conil en 1720, del matrimonio formado por Pablo Sánchez Lobo y María Franco, ambos naturales de la villa y residente en la misma. Su infancia transcurre en Conil en un período de gran pobreza y necesidad y sus padres no tenían medios, por lo que a temprana edad marcha a Cádiz a buscar mejor fortuna. Cádiz vivía entonces una época de florecimiento económico y comercial por sus relaciones con las Américas y ser la vía de entrada de todos los procedente del Nuevo Mundo. Es aquí donde Sebastián hace fortuna con el comercio y el tráfico marítimo en lo que se llamó la Carrera de Indias y donde conoció a quién sería su socio y compañero durante toda su vida, Francisco Espinosa de los Monteros.

Fallece este Francisco Espinosa bajo testamento otorgado ante el notario de Cádiz, Francisco Pacheco y Guzmán, el día 30 de noviembre de 1771, dejando toda su fortuna a su amigo y socio Sebastián, ya que carecía de herederos. De esta manera, Sebastián ve incrementada su ya cuantiosa fortuna, llegando a tener más de 30000 pesos de renta anual.

Por sus servicios a la Corona, obtuvo en el año 1773 del Rey Carlos III, la merced de un título de Castilla con la denominación de Conde de las Cinco Torres y el privilegio de poder vincular sus bienes y establecer tres mayorazgos con los mismos, con la finalidad de mantener el prestigio y lustre alcanzado entre sus parientes y asimismo, sostener las numerosas obras pías y fundaciones benéficas que instituyó por medio de sus disposiciones testamentarias.

[Imagen del artículo original] Retablo del altar mayor de la Misericordia, en donde se ubica la imagen de la virgen titular de la capilla. En la parte superior se encuentra el Crucificado de Marfil, con su mirada al cielo. Fuente: Francisco González Ureba. 

La denominación de Conde de la Cinco Torres lo fue en clara alusión al magnífico edificio de casas por él construido en lo que hoy es Plaza de España, en la ciudad de Cádiz, edificio conservado hasta nuestros días y que coronado por cinco torres miradores.

Para pasar temporadas de descanso y para residir en la villa de Conil cuando la visitaba, mandó el conde construir una casa que con muchas modificaciones y añadidos aún se conserva y es conocida en Conil por la <Casa del Peoro>, en donde se ubica el <Bar Parada> [actualmente el <restaurante Feduchy>]. Esta casa se encuentra descrita en las escrituras fundacionales de los diversos mayorazgos y textualmente se la describe así: <casa de nueva fábrica que elaboró Don Sebastián Sánchez Franco, Conde de las Cinco Torres, extramuros de la villa de Conil, a la entrada de la Puerta de ella, haciendo frente a la misma, lindando por el Sur a la Carrera Larga [actual Pascual Junquera], por el Norte, a la calle de San Sebastián, y por el fondo, con casas del vínculo de Doña Ana Amar, la que construyó en sitio que compró a Don Francisco López Fiesco y Doña Antonia Miñada, por dos escrituras otorgadas en dicha villa, en el año pasado de 1777, ante José Antonio Moreno, Escribano Público de la misma, en la que sobre su puerta principal se encuentra colocado el escudo de armas de dicho señor Conde y es casa para que pueda habitarla el poseedor del Mayorazgo de Cinco Torres, en las estaciones de tiempo que le parezca residir en dicha villa, o disponer de su uso como tenga por conveniente>. 

[Imagen del artículo original] Fachada principal del Hospicio de la Misericordia. En la parte central el pórtico de entrada al templo, y a sus lados, las entradas a los dos patios interiores, siendo el más alejado el perteneciente al Colegio Jesús, María y José. Fuente: Francisco González Ureba. 

También labró el señor conde, en el año 1779, <una casa con capilla, obra pía para habitación de 30 familias pobres, la cual hace frente a la anterior, formando cuatro frentes, con cincuenta y cinco varas de fachada y cuarenta y cinco varas de fondo, que componen su terreno, y que construyó Don Sebastián en un pedazo que le concedió el Excmo. Señor Duque de Medina Sidonia, señor de la villa: y el de más que ocupa lo hubo y compró a distintos interesados sobre lo que se formalizarán varias escrituras en dicha villa de Conil por los años 1775 y 1776, poniéndole el nombre de Casa de Misericordia, como obra pía de este Mayorazgo y que se ha de conservar por carga y como pensión de él>.

Igualmente construyó otra casa inmediata a la antecedente, construida en un martillo que sobró de los citados terrenos y a la que llamó <Casa para Rentas>, destinada a viviendas para alquiler. Esta casa es hoy día la conocida en Conil por <Casa del Conde> y es la situada junto al antiguo mercado de abasto.

[Imagen del artículo original] Fachada principal de la casa solariega del Conde de las Cinco Torres, en fecha de la redacción del artículo, es decir, 2002. Fuente: Francisco González Ureba. 

Dispuso el conde en su testamento, hecho en virtud de <poder para testar> por su primo hermano Nicolás Sánchez Cortés, natural, también, de Conil <que la Casa de Misericordia de Conil, obra pía de este vínculo, la hayan de habitar en las respectivas viviendas que tiene para ello, treinta familias pobres de las más necesitadas de la villa, prefiriendo siempre en todos tiempos a los parientes suyos; habiendo de dar el poseedor del vínculo a cada una de dichas familias, cincuenta reales vellón cada mes, para ayuda a sus alimentos previniendo que de las treinta familias se ha de elegir un vecino que haga cabeza, y sirva de casero, cuidando del gobierno, quietud y limpieza de la casa, y la observancia de las horas regulares, con todo lo demás que concierne al esmero y vigilancia que se debe tener para mantener la tranquilidad de vida; al que en lugar de los cincuenta reales se le han de dar ochenta siendo de su cargo el dar noticia al Poseedor de lo que ocurra en la Casa digno de mención, pues a éste le queda la facultad de admitir, despedir o que subsistan los treinta vecinos o familias a correspondencia de cómo se comporte cada cual. // Que los poseedores futuros de este vínculo de las Cinco Torres han de nombrar un capellán que habite en dicha Casa de Misericordia, en la vivienda destinada en ella para tal fin, para que cuide de la iglesia o capilla, donde se ha de celebrar el Santo Sacrificio de la Misa, por él y los demás sacerdotes que quisiere, siendo de su cargo que se junten los pobres y los habitantes de la dicha villa y Casa, y recen después del toque de la oración el Santo Rosario, todos los días del año, y las noches del Jueves y Viernes Santos tributen algún que otro Ejercicio propio a los que nos representa Nuestra Santa Madre Iglesia, con asignación a dicho capellán de seis reales diarios, el que ha de tener la obligación de los domingos y demás días festivos, de celebrar la Misa en dicha capilla, aplicándola por el alma del fundador y sus parientes, por lo que se le han de agregar tres reales más de los seis y por lo tanto serán nueve reales en semejantes días; y acabado que sea el Santo Sacrificio de la Misa; al tiempo de ir a la Sacristía, antes de desnudarse de las sagradas vestiduras, ha de aplicar un responso por el alma del fundador y sus parientes>.

[Ambientación; imagen no contenida en el artículo original] Entrada a la cripta, en losa de mármol con el escudo de armas del Conde de las Cinco Torres. Fuente: “INVENTARIO DE BIENES, Parroquia Santa Catalina de Alejandría, Virgen y Mártir” (Conil de la Frontera), código fotográfico DSC_0137, José Antonio Alba Zájara, septiembre 2020. 

Este espléndido edificio ha sufrido con el transcurso del tiempo, modificaciones sin importancia que lo hacen llegar hasta nuestros días en su respetable estado de conservación, a lo que sin duda ha ayudado el uso de colegio y casa parroquial al que desde hace muchos años se viene destinando el edificio.

En el centro de la capilla se hizo construir el señor Conde una cripta para su enterramiento, con losa de mármol blanco en la que figura su escudo de armas. / Pero falleció en Cádiz el día 29 de agosto de 1781 y recibió sepultura en la cripta de la Iglesia Oratorio de San Felipe Neri, donde poseía capilla propia.

Persona piadosa y bondadosa, al ser soltero y no tener herederos forzosos, dispuso innumerables legados en dinero efectivo para todos sus parientes, allegados y servidumbre de su casa en su última voluntad; vinculando el resto de sus bienes y propiedades con objeto de que <se perpetuasen en su familia y mantuviese ésta lustre, esplendor y presencia, y tuviese posibilidad de socorrer, no sólo a los que con la misma tuvieren algún vínculo de parentesco, sino también a los extraños, en obsequio de Dios, Nuestro Señor, y con el fin, igualmente, de que se mirase en proporción de servir a Nuestro Católico Monarca y sus sucesores>.

Y para terminar indicar a los lectores que los datos vertidos en este artículo proceden de los fondos del Archivo Histórico Provincial y de las Actas Capitulares del Excelentísimo Ayuntamiento de Conil de la Frontera.“» 

[Ambientación; imagen no contenida en el artículo original] Imagen de la fachada de la Casa del Peoro, fechada en diciembre de 2024, en donde no queda rastro del escudo de armas del Conde de las Cinco Torres, tal como describe su escritura registral. Fuente: Captura de pantalla en Google Maps, junio 2026. 

NOTA: [Información heráldica no contrastada] El escudo del Conde de las Cinco Torres presenta en un campo de azur, cinco torres de plata, o de oro, dispuestas en aspas. En la entrada a la cripta, se aprecia una silueta circular difusa que rodea el centro. Corresponde a una corona decorativa de laurel o palmas esculpida en relieve bajo, un ornamento funerario y de honor muy común en las criptas coloniales y del siglo XVIII. Debido a la erosión o a que la pieza quedó inconclusa al no albergar finalmente los restos del conde, el relieve interior de las cinco torres apenas arroja sombra, mostrándose como una superficie plana y desgastada.

*** Fuente: Blog de Pepe Gil, “Programas de Feria de Conil y El Colorado”. Archivo Municipal de Conil, Isabel González Ramírez. 

viernes, 16 de octubre de 2026

25/36. “LA FUERZA DE UN PRIMER AMOR”, por LUIS BRICEÑO.

CUITA.

«”Por la cimera de los ventanales de la salita donde guardaba cama el profesor, abierta constantemente para dar luz y ventilación a la misma, entran en torrentes de oro, los primeros rayos del sol mañanero.

Simultáneamente con ellos, entra, también, suave y acariciadora, la brisa vespertina, inundando el aposento del perfume de los jardines que casi rodean el benéfico establecimiento. Allí huele sobresalientemente a heliotropo y a jazmines, cuyas matas se enredan y hasta trepan por los propios hierros de los ventanales. La temperatura es agradable; el ambiente, grato.

El enfermo ha descansado relativamente bien, dentro del abatimiento que le ha hecho perder el ánimo y, con él, las fuerzas y el vigor. Le despertaron las primeras claridades del nuevo día y la música armoniosa de los pajarillos que se aposentaban en la arboleda de aquellos jardines. Su imaginación no se aparta fácilmente del contristamiento [1] y profundo dolor que produce en su alma el recuerdo, cruel y artero, de lo sucedido en el “Bosquecillo de las Juncias”. En su ánimo persiste la turbación y la angustia y está a punto de romper en pungidos [2] cuando se le presenta la hermana enfermera, preguntándole que si había descansado y cómo se encontraba. 

[Ambientación] El profesor confiesa a la hermana su amor por la venterita y las circunstancias de su expulsión. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

—Descansar, psh, descansar! … Si el descanso se refiere a reposar o a reparar fuerzas con la quietud y la buena alimentación, sí, he descansado bastante. Sois aquí excesivamente amables y cuidadosas para que eso no se pueda lograr con facilidad. Mas si se relaciona la pregunta con el haber conseguido alivio o consuelo en mi verdadero padecimiento, hermana bendita, he de serle franco: no. En ese aspecto, es difícil, por no decir imposible, el mejoramiento, a pesar de vuestra extremada solicitud.

—¡Huy, lo que acabo de descubrir! ... ¡Enfermedad moral! Pues mire, hoy, que traigo autorización especial para interrogaros cuanto sea necesario, comenzaré por decirle que también podemos hacer algo en ese sentido, cuando el paciente es sincero y confía en Dios Nuestro Señor.

—¿Sí? Pues yo me precio de poseer ambas cualidades.

—Vamos por partes. En primer lugar, y antes de nada, necesitamos conocer su nombre y sus apellidos, el de sus padres, la naturaleza de usted y sus demás circunstancias. De modo, pues, que ahora soy yo quien interroga: ¿cómo se llama? ¿Se puede saber?

—¿Por qué no? José María de Dios.

—¡Hombre! ...

—Otra cosa no sé.

—Bien. ¿Edad? ...

—Creo que poco más de 18 años.

—¿Naturaleza? ...

—Me parece que de Madrid. Al menos, eso es lo que he logrado averiguar en todas mis investigaciones.

—¿Alguna otra particularidad? ...

—Secretas, dos: una, indeleble: falta de la primera falange del meñique del pie izquierdo; otra, de archivo: medio escapulario valioso, con iniciales disimuladas.

—Muy bien. Ahora, antecedentes del padecimiento moral. Esto, sin violencias, ni para su ánimo, ni para sus reservas.

—Le hablo con la misma sinceridad que al confesor.

—Gracias por su confianza. Su depósito revestirá la solemne cualidad de lo intransferible. Sólo la Superiora, por deberes de nuestra regla, compartirá el secreto, si usted así lo quiere.

—De la Receptoría donde me depositaron, pasé con la edad de párvulo al nuevo Establecimiento provincial donde adquirí la primera enseñanza. No me iniciaron en ningún oficio. Solamente noté, ya algo mayor, el interés, la asiduidad, el cariño y la solicitud que el profesor docente ponía en mi educación y en mis estudios. A él debo, precisamente, la poca ilustración que poseo, mi entrenamiento en los deberes religiosos y mi formación espiritual.

—Se la ha dejado conocer desde el primer cambio de palabras. Sinceridad por sinceridad. A ello ha obedecido esencialmente mi condescendencia en el dialogar, autorizada, como es natural, por mi Superiora. 

[Ambientación] La hermana le da su alimento y le ofrece su ayuda. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

—Agradecido y continúo. Mi vida se deslizó monótona y corriente, sin más actividades que las concernientes a esos aspectos que le he referido. Mas llegó el momento en que por razones de edad no podía continuar por más tiempo en el benéfico establecimiento, y se me dio la libertad de conducirme en la sociedad por mis propios medios. Ahí tiene usted, hermana amable, el comienzo de mi calvario y de mi peregrinación angustiosa en la vida, siempre en pos del calor de la creación de un hogar y, si la mancha de carecer de apellido no lo impide, el de una familia.

—¿Y por qué salió de Madrid, donde el logro de su justa aspiración era, sin duda, más factible?

—Muy sencillo: en los primeros días de mi libertad de acción, me ayudó el profesor del establecimiento provincial, no sólo con alimentos, sino recomendándome con todo interés entre sus amistades. Estas gestiones no dieron resultado alguno y como los medios económicos de aquella excelente persona no le permitieran más dispendios, ni mi conciencia me permitía consumir lo que era de otros necesitados, hube de rendirme a la situación de mi propia suerte. Y acarreé bultos y maletas, pedí limosna, comí sobra de rancho en los cuarteles y dormí en los antros de la plebe, hasta que una batida de la Policía me lanzó a los caminos y carreteras, a buscar en el pedir ambulante los medios más indispensables para la subsistencia.

—¡Qué horror! ... ¿Y cómo sabe lo de aquellas particularidades que le comprenden entre los reclamables?

—Un secreto del profesor de mis enseñanzas.

—¡Ah! Luego él sabía algo de sus antecedentes familiares.

—Lo que le dio a conocer el acta de mi recepción, de la que, como persona de absoluta confianza, fue testigo.

—Ya, ya. ¿Y lo del padecimiento moral?

—Segunda y esencial parte de mi cuita: una particularidad más de mi sino de sufrimiento.

—¿Fatalista?

—Cristiano sincero y fervoroso. Realizaba una de las caminatas de mi constante vagar. Al margen de la carretera general, sentada al borde de un abrevadero existente frente a una Venta, hallé una tarde a una joven cuya sola presencia cautivó mi corazón. Dialogamos, simpatizamos y, luego de un breve incidente provocado por los celos del encargado de mostrador del establecimiento, a quien la hija del ventero tenía rechazado de plano, quedé colocado en la Casa, para llevar la cuenta y razón de los negocios de la misma; sustituir a la venterita en los quehaceres impropios de una mujer, que corrían a su cargo, y para darle lecciones de la primera enseñanza, que apenas conocía. ¡Dios misericordioso, que me abría la senda de mis vehementes aspiraciones! 

[Ambientación] El profesor reflexiona en silencio, dolorido, recordando a María y su primer amor. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

—Profesor de una joven con quien se ha simpatizado...

—De ella enamorado. Sí, señora. Eso me llamaban, profesor, para sustituir mi nombre, por el que nadie me preguntó nunca. En esta mi confesión —ya que como tal la considero— he de hacer una advertencia importante: lo primero, de mí, que conoció la venterita, precisamente en el primer diálogo con ella mantenido, fueron mis circunstancias personales y mi situación social.

—Y a pesar de ello, simpatizó.

—¡Claro! Como que esos fenómenos se operan en el alma. Por algo se dice que el Amor es ciego.

—Siga.

—Nos enamoramos mutuamente: primer amor puro, noble, santo ... Así nos lo juramos, con efluvios nacidos directamente del alma, aunque con el propósito de encerrarlo en nuestro pecho, disimulándolo, por el pronto, ante los demás, por temor a los efectos de mi carencia de apellidos y a los recelos del encargado de mostrador, pues de un derrotado hay que estar siempre prevenido.

—Difícil dificultad.

—En efecto, fuimos descubiertos cuando la fuerza de nuestro amor era más vigorosa y lozana, más pujante e incontenible ... ¡Escena terrible, que jamás se borrará de mi memoria! ... Fui menospreciado por la madre y definitivamente expulsado! ... ¡Pobre amor, truncado y maltrecho, cuando más firme y seguro se creía! ... ¡No puedo recordarlo ni olvidarlo! ...

El convaleciente se aflige y de sus pupilas, quieras que no, caen gruesas lágrimas, cuyo brillo va a apagarse al ser absorbidas por las ropas cameras.

La hermana enfermera también se entristece; pero, más fuerte de ánimo, consuela al paciente y corta la escena elevando su mirada al infinito y exclamando con toda unción:

—Dios es Grande y Sapientísimo. Elevemos nuestro pensamiento hacia Él y acatemos, humildes, su santa decisión. “» 

NOTAS DEL TRANSCRIPTOR: [1] La palabra contristamiento no se encuentra recogida como entrada independiente en el diccionario de la RAE, pero proviene de contristar: entristecer, afligir, a penar, apesadumbrar, … Fuente: Diccionario RAE. // [2] Pungido es el participio del verbo pungir, poco usado hoy en día, o bien puede tratarse de una confusión común con la palabra pujidos: gemidos o sonidos que una persona hace exhalar con fuerza duranre un esfuerzo físico o por dolor. Fuente: Diccionario RAE. // 

*** Fuente: “LA FUERZA DE UN PRIMER AMOR: novela de notorio matiz ingenuo, de escasa traba episódica y de carácter sentimental”, por Luis Briceño Ramírez, p.p. 165-170. Diario Jaén, Talleres Gráficos, s/f. 

jueves, 15 de octubre de 2026

EN UNO DE LOS RINCONES DEL ARCHIVO PARROQUIAL DE CONIL: “CORRECCIÓN PARTIDA BAUTISMO” (1899).

La siguiente diligencia documenta la rectificación, realizada veintiocho años después del bautismo, de un error contenido en la partida sacramental. En el asiento original se consignó, sin que conste la causa, el nombre Miguel en lugar de Manuel, siendo este último el correcto. La enmienda reviste especial interés porque no se efectuó mediante la habitual tachadura o nota aclaratoria, sino aprovechando la semejanza gráfica de ambas palabras: las letras «ig» fueron cuidadosamente sobreescritas por «an», transformando Miguel en Manuel de manera tan discreta que la corrección resulta prácticamente imperceptible a simple vista.

La trascendencia administrativa de esta modificación queda de manifiesto al haber sido ordenada desde el Provisorato y Vicaría General del Obispado de Cádiz, máxima autoridad eclesiástica competente en este tipo de asuntos. Aunque el documento no explica el motivo de la rectificación, es razonable pensar que el error salió a la luz cuando el interesado necesitó acreditar su identidad o filiación para algún acto de especial relevancia jurídica o canónica —como un expediente matrimonial, una gestión sucesoria, el ingreso en el servicio militar, la tramitación de un beneficio eclesiástico o cualquier otro procedimiento en el que la exactitud de los datos personales resultara imprescindible—. Sea cual fuere la circunstancia concreta, el caso constituye un interesante ejemplo de los mecanismos de control y corrección de los registros parroquiales a finales del siglo XIX. 

[Ambientación] Estampa del Arco de la Villa o Puerta de Vejer, con la habitual animación, por ser el centro neurálgico de la Villa a lo largo de los tiempos. Fuente: Imagen creada por ChatGPT, tomando como base la fotografía de la colección particular de Juan Luis Barroso, de 1968, y publicada en la p. 46 de “Conil en la Memoria”, 2004. 

[Transcripción textual de Rafael Coca López:]

«”[En sello ovalado, ángulo superior izquierdo:] + PROVISORATO Y VICARIA GENERAL / OBISPADO DE CADIZ. / [Nota en margen izquierdo:] Bautismos Libro 39 = Folio 68 = Manuel José Sanchez y Sanchez. / Sirvase V. en la partida al margen anotada, sustituir el nombre “MIGUEL” del padre del bautizado por el de “MANUEL”, que es el verdadero; y facilitará á las partes las copias que pidieren de dicho asiento una vez verificada esa enmienda. / Dios guarde a V. muchos años. / Cádiz 20 de octubre de 1899. / [Firma y rúbrica de:] Jose Garcia Deulofeu [*].”» 

Reproducción del oficio del Provisorato autorizando la subsanación de la errata. Fuente: Archivo Parroquial Santa Catalina, fotografía de 13 mayo 2024, Rafael Coca López. 

NOTA: [*] José García y Deulofeu fue un destacado presbítero, juez eclesiástico y vicario capitular de la Diócesis de Cádiz a finales del siglo XIX y principios del XX. Desarrolló una profunda labor social y educativa en la provincia gaditana, participando activamente en el Círculo de Obreros y gestionando obras de caridad de la Compañía Trasatlántica. Fuente: Arxieu de Revistes Catalanes Antigues. Boletín de la Compañía Trasatlántica, año V, núm. 115, Madrid, 15 de julio de 1896. 

Reproducción del asiento de bautismo, con una hábil enmienda, casi inapreciable, del cambio de Miguel por Manuel. Fuente: Archivo Parroquial Santa Catalina, fotografía de 13 mayo 2024, Rafael Coca López. 

*** Fuente: Archivo Parroquial de Santa Catalina. Carpeta de Correspondencia, y, Libro 39 Bautismos, Folio 68. Agradecimiento: Yelman Francisco Bustamante Solórzano, Párroco de Conil de la Frontera. 

miércoles, 14 de octubre de 2026

NAUFRAGIOS EN EL LITORAL DE CONIL, 70: VAPOR “MARQUÉS DE LA VICTORIA” (1860).

En enero de 1860, en plena movilización militar de la llamada Primera Guerra de África (1859-1860), la prensa nacional recogió con atención cualquier incidente relacionado con el transporte de tropas hacia el norte de Marruecos. Este conflicto, librado entre España y el sultanato marroquí durante el reinado de Isabel II, respondió a las tensiones fronterizas en torno a Ceuta y derivó en una importante campaña militar que exigió el traslado continuo de soldados, pertrechos y material desde puertos peninsulares, especialmente desde Cádiz y Algeciras. En ese contexto, los vapores de guerra y transporte desempeñaron un papel esencial en la logística bélica, al permitir el rápido movimiento de unidades militares hacia el teatro de operaciones africano.

Dentro de ese marco se sitúan las noticias publicadas los días 7 y 8 de enero de 1860 sobre el vapor <Marqués de la Victoria>, buque que conducía al primer batallón del regimiento de Iberia. Las primeras informaciones, difundidas con tono alarmista, apuntaban a que la nave había varado en la playa de CONIL, lo que generó preocupación inmediata y motivó la salida de otros buques para prestarle auxilio. Sin embargo, las noticias posteriores matizaron lo sucedido: no se trató de un naufragio ni de una varada grave en la costa, sino de una avería mecánica —la rotura de una pieza del pistón— que obligó al vapor a fondear frente a la Laja de CONIL mientras esperaba remolque desde Cádiz.

El episodio refleja, por un lado, la importancia estratégica del litoral gaditano como corredor marítimo hacia África durante la campaña de 1859-1860 y, por otro, la vulnerabilidad de la navegación a vapor en una época en la que las averías técnicas podían alterar los movimientos militares. Asimismo, pone de relieve la presencia de CONIL en una ruta naval de primer orden, convirtiendo sus aguas y su playa en escenario accidental de un suceso ligado directamente a uno de los principales conflictos exteriores de la España del siglo XIX. 

El vapor mercante <Marqués de la Victoria>. Colección del Museo Naval de Madrid.

«”Se habla de otra desgracia ocurrida al vapor <Marqués de la Victoria>, que salió de Cádiz hace dos días conduciendo al primer batallón de Iberia. Supónese que este buque ha varado en la playa de CONIL, y se añade que ha salido el <Lepanto> para darle auxilio.”» Fuente: “EL DÍA: gaceta política independiente”, núm. 357, sábado 7 de enero de 1860. Hemeroteca digital, BNE. 

“En Cádiz han circulado algunas especiotas sobre el vapor de guerra <Marqués de la Victoria> que conducía al regimiento de Iberia. / Parece que lo único que ha sucedido fue faltarle una pieza del pistón, por lo cual se inutilizó la máquina. Tuvo precisión de fondear en el PLACER POR FUERA DE LAJA DE CONIL. Mandó a la cañonera que llevaba de remolque a avisar a Cádiz. Inmediatamente salió para CONIL el vapor <Vulcano> para darle remolque. / No ha tenido el <Marqués de la Victoria> la menor exposición, como se ha dicho y repetido.”» Fuente: “EL DIARIO ESPAÑOL: político y literario”, año IX, núm. 2331, Domingo 8 de enero de 1860. Hemeroteca digital, BNE. 

[Ambientación] Guerra de África. Año 1860. Escuadra española delante de Ceuta. Dibujo de Rico. Fuente: “alamy.com”. 

Construcción e historial del <Marqués de la Victoria> gracias a la web “todoavante.es”:

«”Era el vapor mercante británico <Taurus>, de la compañía Cunard, construido en Dumbarton por la empresa William Denny & Brothers. Botado el 21 de febrero de 1853. / Comprado en Liverpool el 28 de mayo de 1859, junto a su gemelo <Tenerife>, que sería rebautizado como <Patiño>. Costó 558068,25 pesetas [3354,00 euros]. / Formaban parte de un grupo de 7 transportes adquiridos en Gran Bretaña en 1859 por el Brigadier de ingenieros de la Armada Don Trinidad García de Quesada, a los que se unirían otros dos comprados por el Ministerio de Ultramar y destinados al servicio de correos entre Manila y Hong Kong, los llamados <Malaspina> y <Don Antonio de Escaño>. Por una Real Orden de 2 de julio de 1859 se repuso el nombre de <Marqués de la Victoria>. // Prestó servicios en la Península, en la guerra del Pacífico y en el apostadero de Filipinas. / Durante las operaciones de la guerra de África, en 1859 y 1860, estuvo al mando del teniente de navío Don Antonio Franco y Lago, sirviendo como buque del transporte de tropas y pertrechos. / Acompañó a la fragata <Numancia> en la travesía del océano Pacífico, incorporándose ambos buques a la escuadra de Pareja el 5 de mayo de 1865. Tomó parte en varias operaciones de la guerra del Pacífico, al mando del teniente de navío Don Francisco Castellanos. / Después del combate de El Callao, el 2 de mayo de 1866, formó parte de la expedición que partió rumbo a Las Filipinas con las fragatas <Numancia> y <Berenguela>, la corbeta <Vencedora> y otros dos vapores. Llegaron a Manila el 8 de septiembre. Quedó destinado a las fuerzas navales del apostadero de Manila. / En 1876 tomó parte en la expedición a Joló, al mando del teniente navío de primera Don Fidel Borrajo y Montenegro. Fue dado de baja en 1880. Quedando fondeado en Súbic, como pontón para hasta su baja definitiva en mayo de 1864.” Fuente: “Historia Naval de España”; <todoavante.es>. 

*** Fuente: Hemeroteca digital, Biblioteca Nacional de España. 

martes, 13 de octubre de 2026

EN UNO DE LOS RINCONES DEL ARCHIVO PARROQUIAL DE CONIL: “BENDICIÓN DEL NUEVO CEMENTERIO” (1.956).

MAÑANA SE CUMPLE EL 70º ANIVERSARIO DE LA BENDICIÓN DEL NUEVO CEMENTERIO PARROQUIAL. Ello justifica la edición de esta entrada.

Entre la documentación conservada en el Archivo Parroquial Santa Catalina destaca el acta de bendición del nuevo cementerio parroquial, un documento de notable interés histórico que deja constancia de la inauguración y consagración litúrgica del recinto destinado a enterramientos. La ceremonia tuvo lugar el 14 de octubre de 1956 y fue presidida por el obispo de Cádiz-Ceuta, Tomás Gutiérrez Díez [1], conforme a las prescripciones del Ritual Romano [2]. El acta, redactada por el párroco [3] y suscrita por las principales autoridades civiles y eclesiásticas presentes, certifica tanto la bendición del camposanto como sus características, ubicación y régimen de conservación documental, al disponerse la expedición de dos ejemplares, uno para el Archivo Parroquial y otro para el Archivo Episcopal. A continuación se ofrece la transcripción íntegra del documento, respetando su contenido y señalando entre corchetes las anotaciones descriptivas necesarias para facilitar su lectura.

[Ambientación] Fachada principal y entrada del Cementerio Santa Catalina, en 2024. Fuente: Diego Gallardo Chaves. 

[Transcripción libre de Rafael Coca López:]

«”ACTA DE BENDICIÓN DEL NUEVO CEMENTERIO PARROQUIAL. / En la Villa de Conil de la Frontera, a catorce de octubre de mil novecientos cincuenta y seis, EL Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo de Cádiz-Ceuta, Dr. Don Tomás Gutiérrez Díez, BENDIJO según las ceremonias del Ritual Romano, el NUEVO CEMENTERIO DE ESTA PARROQUIA, propiedad de la misma, situado en el lugar llamado de “LAS ÁNIMAS”, a una distancia aproximada de ochocientos metros desde la última casa del pueblo y de un área de dos mil novecientos metros cuadrados. Fueron testigos, entre otros muchos, Don José M.ª Flores Suero, Alcalde Presidente del Iltre. Ayuntamiento, Don Joaquín Pérez Moreno, Juez de Paz, Don Blas Medina Ramírez, todos los cuales firman la presente, de la cual se hacen dos ejemplares idénticos, uno para conservarlo en el Archivo de la Parroquia, y otro con destino al Archivo Episcopal, de lo cual yo el párroco doy fe. [Aparecen dos sellos en tinta azul, uno circular, del Obispado, y otro ovalado, de la Parroquia Santa Catalina. / luego las firmas encabezadas por las del Obispo y del Alcalde, y a continuación las de los testigos y Párroco:] Tomás, Obispo de Cádiz-Ceuta; José M.ª Flores [ilegible]; Joaquín Pérez; Blas Molina; Sebastián González.”»

Documento transcrito, de fecha 14 de octubre de 1956, y motivo de esta entrada. Fuente: Archivo Parroquial Santa Catalina. Carpeta Misceláneas. Rafael Coca López, 20 abril 2026. 

NOTAS del transcriptor: [1]  Tomás Gutiérrez Díez (Villanueva de la Peña, Palencia, 5 marzo 1878 – Cádiz, 2 abril 1964) fue un obispo católico español. Fue obispo de Osma (1935-1943) y obispo de Cádiz y Ceuta (1943-1964), Durante los años en los que estuvo al frente de la diócesis de Cádiz-Ceuta, fue un claro exponente de los intentos de recristianización de la sociedad española acometidos durante los años de esplendor del nacionalcatolicismo: dejó once nuevas parroquias,​contribuyó a la catolización de la enseñanza, potenció a la Acción Católica sometida a los intereses de la jerarquía, organizó las misiones, especialmente en las zonas rurales y realizó campañas de moralización de la vida cotidiana de los fieles. Además, tramitó y gestionó la documentación recibida desde la Vicaria General de Ceuta, de las autoridades civiles y militares en el proceso de la Coronación Canónica de Santa María de África, que confirmó el Papa Pío XII, y cuya celebración se realizó el día 10 de noviembre de 1946,​presidida por el cardenal Amleto Giovanni Cicognani. La Santa Sede le nombró un Obispo coadjutor Antonio Añoveros Ataún (1954), que le sustituyó en el momento de su fallecimiento. Biografía. Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre.   //   [2]La bendición de un cementerio en esa época, seguía el rito solemne del Rituale Romanum tradicional en latín. El obispo (o un sacerdote delegado) llegaba al camposanto, realizaba una procesión, cantaba las Letanías de los Santos, bendecía una Cruz central y asperjaba todo el perímetro con agua bendita mientras se cantaba el salmo 50 (51) Miserere. Fuente: Liturgia Papal.  //  [3] Lo era el presbítero y cura ecónomo Sebastián González Araújo. Fuente: Archivo Parroquial Santa Catalina. 

[Ambientación] El Obispo de Cádiz y Ceuta, Tomás Gutiérrez Díaz (1943-1964). Fuente: “hoaccadizyceuta.blogspot punto com”. 

*** Fuente: Archivo Parroquial Santa Catalina, Carpeta Misceláneas; transcripción de Rafael Coca López. Agradecimiento: Yelman Francisco Bustamante Solórzano, párroco de Conil de la Frontera. 

lunes, 12 de octubre de 2026

RELOJES DE SOL EN CONIL, 8 de 8 (1779-2026).

Reloj de sol calle Luxemburgo 101, Urbanización de Roche.

(Desaparecido).

Último de los relojes de sol de los que se tiene constancia, diseñado por Jesús Aguirre Zabala e instalado en la zona ajardinada de su chalet, situado en el número 101 de la calle Luxemburgo de la urbanización Roche.

Localización del reloj de sol en el césped del jardín del chalet de Luxemburgo 101. Fuente: Autor de la fotografía Jesús Aguirre Zabala. “APÉNDICE RELOJES DE SOL MODERNOS. Pedro J. Novella V.24 (240 pp.). 

Se trata de un reloj declinante, orientado 10° al Este, grabado sobre una placa de granito de Sudáfrica. Incorpora líneas de fecha, signos del zodíaco y los puntos cardinales, y fue concebido con una especial dedicatoria a los nietos de su autor.

Detalle de este original reloj de sol sobre una lámina de granito sudafricano. Fuente: Autor de la fotografía Jesús Aguirre Zabala. “APÉNDICE RELOJES DE SOL MODERNOS. Pedro J. Novella V.24 (240 pp.). [Pasada por ChatGPT].

Su montaje tuvo lugar en agosto de 2004. Como ocurre con el resto de los relojes conocidos diseñados por Aguirre, la instalación se realizó durante el periodo estival, aprovechando las vacaciones que el autor pasaba en su residencia de Roche.

Ficha extraída del Inventario de relojes de la AARS. Pedro Novella, 20 febrero 2013 y Fabio Savian, 13 mayo 2022.

Resulta también singular el lema elegido, redactado en castellano en lugar del tradicional latín. La inscripción dice: «QUE EL PASO DEL TIEMPO NO ACORTE, SINO ALARGUE TU FELICIDAD». 

*** Fuentes: Asociación Amigos de los Relojes Sol (AARS). / Reloj Andalusí. / Relojes de Sol, blog de Paquita Vecina Romero. / Pedro J. Novella. / Francisco Jesús Robles, Conil. 

domingo, 11 de octubre de 2026

UN PASEO POR EL ARCHIVO HISTÓRICO MUNICIPAL DE CONIL: “BALNEARIO DE AGUAS SULFUROSAS” (1.897).

A finales del siglo XIX, ante una medicina científica aún en desarrollo y la escasez de tratamientos farmacológicos eficaces para enfermedades crónicas, las aguas minero-medicinales se consolidaron como un recurso terapéutico de primer orden. La burguesía y las clases acomodadas acudían a los balnearios no solo por ocio, sino bajo estricta prescripción médica para tratar dolencias de tipo reumatológico, respiratorio, dermatológico o digestivo. La iniciativa para declarar los manantiales del "Arroyo de Olvera y Salinillas" de utilidad pública responde a esta gran demanda y al rigor científico-legal que ya se exigía para certificar las propiedades curativas de las aguas.

El acuerdo refleja la visión estratégica del Ayuntamiento, que detecta de inmediato los ”beneficios que reportaría a la localidad”. En la España de la época, la apertura de un establecimiento balneario transformaba la economía de los municipios: atraía visitantes (los llamados "bañistas"), impulsaba el transporte, mejoraba las infraestructuras locales y dinamizaba sectores como la hostelería, el comercio y la alimentación. Al ceder el derecho de explotación, el municipio buscaba reactivar una riqueza natural que hasta entonces estaba desaprovechada.

Uno de los aspectos más interesantes del texto es el reflejo de la mentalidad de la época respecto a la salud pública y la beneficencia. Aunque el balneario se proyectaba como un negocio privado enfocado a clientes solventes, el Ayuntamiento actúa como garante del bienestar de su comunidad imponiendo dos condiciones sociales cruciales: 1º, acceso bonificado: los vecinos de Conil disfrutarían del servicio a mitad de precio; y, 2º, medicina social: se reservan cuatro estaciones (plazas o turnos de tratamiento) para los "enfermos pobres" de la población. Este último detalle es de un gran valor histórico: en un siglo XIX marcado por profundas desigualdades y la ausencia de un sistema sanitario público universal, la beneficencia —obligada aquí por la vía del acuerdo municipal— era la única vía para que las clases desfavorecidas accedieran a los tratamientos terapéuticos que ofrecían las aguas medicinales. 

[Ambientación] Una imagen muy idealizada de un lujoso balneario en “Arroyo Olvera”. Fuente: Imagen creada por Gemini. 

Transcripción libre de Rafael Coca López:

« Número 51. SESIÓN ORDINARIA DE 2ª CITACIÓN DEL DÍA 20 DE SEPTIEMBRE DE 1897.

En la villa de Conil de la Frontera, a veinte de septiembre de mil ochocientos noventa y siete: Siendo las ocho de la noche, se reunieron en el Salón de Sesiones de las Casas Consistoriales, los Señores de Ayuntamiento cuyos nombres al margen se expresan, al objeto de celebrar esta sesión pública ordinaria de segunda citación, por no haberse reunido número legal de Señores Concejales el sábado anterior, la cual tuvo lugar bajo la presidencia del Señor Alcalde Don Francisco Calderón Alba y por ante mí el Secretario en la forma siguiente:

Reproducción digital del Punto Tercero que se transcribe en esta entrada. Fuente: Archivo Histórico Municipal de Conil de la Frontera. 

... PUNTO TERCERO.

Dada cuenta de una instancia suscrita por Don Pedro Jiménez Herrero, vecino de Sevilla, solicitando la concesión de este Ayuntamiento para declarar de utilidad pública los manantiales de aguas minero-medicinales que este posee, al sitio ARROYO DE OLVERA y SALINILLAS de este término, y verificado, CONSTRUIR EL ESTABLECIMIENTO BALNEARIO correspondiente; en atención a que no se utiliza por el mismo este derecho, la Corporación, teniendo en cuenta las razones aducidas por el solicitante, y los beneficios que reportaría a la localidad el establecimiento de un balneario, ACUERDA CEDER al expresado Señor este derecho dándole UN AÑO DE PLAZO PARA LA DECLARACIÓN DE UTILIDAD PÚBLICA de dichas aguas, con la expresa condición, de que llegado el momento de abrirse al servicio público, PUEDAN UTILIZARLAS LOS VECINOS DE LA POBLACIÓN A MITAD DE PRECIO, Y TENER A SU DISPOSICIÓN CUATRO ESTACIONES PARA LOS ENFERMOS POBRES DE LA MISMA.”» 

[Ambientación]: Galería de baños, que hipotéticamente podrían utilizar enfermos pobres. Fuente: Imagen creada por Gemini.

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Señores concurrentes: [El Alcalde-Presidente lo era Francisco Calderón Alba] Teniente 1º: Ubaldo López Castro; Teniente 2º: Pedro Rodríguez Calderón; Concejales: Luis Salcedo Alba y Francisco Sánchez Moreno [no asistieron a esta sesión: Pedro Rodríguez Calderón, Pedro Piña Rodríguez, Juan Brenes Alba y Juan Marín Leal y]; Síndico: Juan Moreno Domínguez; Secretario: Nicolás González Muñoz.

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*** Fuente: Archivo Histórico Municipal de Conil de la Frontera. Libro de Actas 70-3, f.f. digitalizados 230 y 231, páginas 114 vuelto y 115, papel timbrado 11ª Clase, 2 pesetas, Fábrica Nacional de la Moneda y Timbre, 1897, póliza de 20 céntimos, matada con sello Ayuntamiento (escudo antiguo). Sesión Ordinaria, número 51, del 20 de septiembre de 1.897. Gentileza Isabel González Ramírez, responsable AHM Conil de la Frontera.