El presente acuerdo capitular que se transcribe, celebrado por el Ayuntamiento Constitucional de Conil de la Frontera el 4 de abril de 1820, constituye un valioso testimonio de las preocupaciones administrativas, económicas y sociales de la villa durante los primeros meses del Trienio Liberal (1820-1823). Tras el restablecimiento de la Constitución de Cádiz de 1812, los municipios recuperaron sus corporaciones constitucionales y afrontaron una compleja realidad marcada por la precariedad de las arcas locales, las secuelas de la Guerra de la Independencia y la necesidad de reorganizar los servicios públicos esenciales.
El acta refleja, en primer lugar, la extrema escasez de recursos materiales de la administración municipal, hasta el punto de declararse que la oficina de Cabildo carecía incluso de los útiles más básicos para su funcionamiento cotidiano. Esta situación llevó al Ayuntamiento a reclamar quinientos reales procedentes de antiguos suministros realizados a las tropas francesas durante la ocupación napoleónica, cantidad que debía incorporarse a los fondos públicos municipales.
Asimismo, el documento pone de manifiesto la importancia estratégica y económica del abastecimiento de sal, producto indispensable para la conservación de alimentos y la vida diaria de la población. El Cabildo debate la conveniencia de modificar el lugar de aprovisionamiento —desde las salinas de Sanlúcar de Barrameda hacia las de San Fernando— con el objetivo de reducir los costes de transporte y aliviar así la carga económica que recaía sobre el vecindario.
En conjunto, este acuerdo ofrece una imagen precisa de las dificultades financieras del municipio, de la gestión práctica de los recursos públicos y de las medidas adoptadas por las autoridades locales para garantizar el funcionamiento institucional y el abastecimiento de la población en un periodo de transición política y reconstrucción económica.
[Ambientación] Trasiego de sal desde las salinas de San Fernando, una vez retiradas las tropas francesas. Fuente: Imagen creada por ChatGPT.
«”CABILDO DEL DÍA 4 DE ABRIL [de 1820].- En la Villa de Conil de la Frontera, a cuatro de abril de mil ochocientos veinte, los Señores componentes del Ayuntamiento Constitucional, a saber el Sr. D. Manuel Ramírez, Alcalde Constitucional y Presidente del mismo, D. Álvaro González, D. Francisco Muñoz Barragán, D. Antonio Moreno, D. Antonio Muñoz, D. Antonio de la Cuesta, D. Cristóbal Sánchez, Regidores; y D. Diego de Mures, Síndico personero, reunidos en estas Salas Capitulares para tratar de cierto particular ocurrido, por ante mí el Escribano, se determinó lo siguiente:
En este Cabildo, por el Señor Presidente, se propuso que ESTANDO EN SUMA INDIGENCIA ESTA OFICINA DE CABILDO, careciendo de todos los útiles para su subsistencia, llegando el caso que NI UNA OBLEA [1] SE ENCUENTRA PARA CERRAR UN OFICIO, y teniendo noticia haber en poder de D. Pedro Rodríguez, Capitular que fue en el año pasado de mil ochocientos diez y ocho, QUINIENTOS REALES VELLÓN de los suministros a las Tropas Francesas [2] que abonaron la Casa de las Haurie [3], de Jerez, debiendo éstos pasar al Depositario de Propios D. José Borrego, por no ser posible que tan corta cantidad se distribuyesen entre el Vecindario a quien pertenece; en su consecuencia esta Corporación UNÁNIMEMENTE ACUERDA se pida dicha cantidad al citado Rodríguez y por mano del presente escribano, se depositen en el D. José Borrego, dando éste un recibo para su resguardo.
Parte final del acta transcrito, con la forma de todos los regidores concurrentes, y la del escribano-secretario. Fuente: Archivo Histórico Municipal de Conil de la Frontera.
También se PROPUSO por el Regidor primero D. Álvaro González, que habiendo variado las circunstancias con respecto a traerse la SAL que ha de distribuirse al pueblo en este presente año de la SALINA DE SAN CARLOS de la Ciudad de Sanlúcar de Barrameda [4], pues en el día parece se halla franco el paso de la Ciudad de San Fernando, se podía oficiar al Señor Administrador General de Salinas de esta Provincia para si lo tenía a bien, TRATARA, en virtud de la Póliza que con su Oficio para en esta Secretaría, podía cambiarse y traer como de antes de las Salinas de la Ciudad de San Fernando, lo que oído por los Señores Capitulares, y viendo que de traerse de dicho Sanlúcar iba a ser muy gravosa a este vecindario su conducción, UNÁNIMEMENTE ACUERDAN se oficie al enunciado Señor Administrador para si tiene la bondad que devolviéndoles la referida Póliza, la transforme en otra igual para que se saque de cualquiera Salina de dicho San Fernando; con lo que tuvo fin este Acto que firmaron los Señores y yo el Escribano que doy fe. [Aparecen las firmas y rúbricas de:] Manuel Ramírez, Antonio Moreno, Antonio Muñoz, Álvaro González, Antonio de la Cuesta, Diego de Mures, Cristóbal Sánchez; Juan Bernardo Gavala, Escribano de S.M. Público, Interino.”»
[Ambientación] Las Salinas de San Carlos en Sanlúcar de Barrameda. Fuente: “elsanluquilla.com”.
NOTAS DEL TRANSCRIPTOR: [1] La oblea era un disco de papel engomado o de masa de harina y agua que, junto con el sello del organismo del que se tratara, se humedecía y pegaba para sellar o cerrar de forma ofix¡cial un documento. Fuente: Depósito de Investigación de la Universidad de Sevilla. // [2] Las tropas francesas ocuparon Conil durante aproximadamente dos años, entre febrero de 1810 y el verano de 1812, en el marco de la Guerra de la Independencia. Fuente: “Conil durante la ocupación francesa”, todoconil.blogspot.com // [3] La Casa de los Haurie es una histórica casa palacio del siglo XVIII ubicada en la calle Tornería 5, en pleno centro histórico de Jerez de la Frontera. Esta emblemática casa perteneció a Juan Haurie Nebout, un visionario empresario y bodeguero de origen francés (llegado en 1740) que fue clave en la modernización y liberalización del vino de Jerez. Fuente: El Barroco Jerezano. // [4] Las Salinas de San Carlos, también conocidas como Salinas de Nuestra Señora del Rocío, está ubicadas junto a la desembocadura del río Guadalquivir y el Pinar de La Algaida. Actualmente operadas por PROASAL, forman parte del entorno del Parque natural de Doñana y son un espacio clave para el ecoturismo, la producción de sal y la observación de aves. Fuente: “elsanluquilla.com”. //
*** Fuente: Archivo Histórico Municipal de Conil de la Frontera. Cabildo del día 4 de abril de 1820, Libro Capitular 55-1, hojas digitalizadas 227-229 ó folios 12v-13v. Transcripción libre de Rafael Coca López, con la ayuda de los apuntes de Antonio Martínez Cordero, y gracias a Isabel González Ramírez, responsable de aquel Archivo.






























