jueves, 16 de julio de 2026

NAUFRAGIOS EN EL LITORAL DE CONIL, 66: “VIRGEN DEL CARMEN” (1908).

A comienzos del siglo XX, las costas de CONIL seguían siendo un escenario donde la navegación mercante dependía tanto de la pericia marinera como de los caprichos del tiempo y del estado de la mar. En aquellos años, pequeñas embarcaciones de cabotaje como los laúdes enlazaban puertos mediterráneos y atlánticos transportando vinos, salazones, maderas y otros productos esenciales para la economía cotidiana. Su presencia era habitual, aunque no exenta de riesgos, especialmente al doblar el litoral gaditano.

Las noticias aquí reunidas recogen el naufragio del laúd <Virgen del Carmen>, de matrícula de Barcelona, ocurrido frente a CONIL en agosto de 1908 y ampliamente difundido por la prensa nacional. Los distintos periódicos coinciden en destacar la violencia del temporal y del oleaje, que arrojó la embarcación hacia la costa, así como el feliz desenlace humano: toda la tripulación logró salvar la vida gracias al auxilio prestado por el vapor <Piélago> [*]. También se menciona el rescate de parte de la carga —principalmente botas de vino— y la esperanza inicial de recuperar el buque.

Estos recortes periodísticos constituyen hoy un valioso testimonio de la importancia marítima de CONIL, enclave estratégico en las rutas costeras de la época. Reflejan igualmente la solidaridad entre marinos, la rapidez con la que circulaban las noticias telegráficas y la atención que los sucesos del litoral gaditano despertaban en diarios de Madrid, Valencia o Santander. Más allá del accidente concreto, evocan una forma de vida ligada al mar, al comercio y al constante desafío de navegar sus aguas. 

La tripulación del <Piélago> colabora en el salvamento del <Virgen del Carmen>. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

«”NAUFRAGIO DEL <VIRGEN DEL CARMEN>. CÁDIZ 29. Frente a CONIL se fue a pique hoy el laúd <Virgen del Carmen>, de la matrícula de Barcelona. / El naufragio fue lento, y se pudo salvar la mercancía que llevaba a bordo. / Los tripulantes se salvaron todos, por fortuna, y arribaron a Algeciras, donde fueron recogidos por el vapor <Piélago>, que los trajo a Cádiz. / Se tienen esperanzas de poder salvar el laúd.”». Fuente: “LA CORRESPONDENCIA DE ESPAÑA: diario político independiente y de noticias, año LIX, núm. 18468, Madrid, domingo, 30 de agosto de 1908. Hemeroteca Digital, BNE. 

«”NAUFRAGIO. Cádiz.- En estas costas, frente a CONIL, ha naufragado el laúd español <Virgen del Carmen>, de la matrícula de Barcelona, logrando salvarse cuantos lo tripulaban, que fueron recogidos y conducidos al puerto por el vapor <Piélago>”». Fuente: LAS PROVINCIAS: diario de Valencia”, año XLIII, núm. 15322, Valencia, domingo 30 de agosto de 1908. Hemeroteca Digital, BNE. 

«”NÁUFRAGOS A SALVO (Por telégrafo). Cádiz 29 (8,35h).- En el vapor <Piélago>, llegaron los náufragos del laúd <Virgen del Carmen>, de la matrícula de Barcelona que iban de Moguer para Málaga con cargamento de vinos. / Todos salváronse. De continuar el buen tiempo espera slavarse el buque. / El naufragio ocurrió frente a CONIL. El fuerte oleaje lo arrojó a la playa.”» Fuente: “EL PAÍS: diario republicano”, año XXI, núm. 7695, domingo, 30 de agosto de 1908. Hemeroteca Digital, BNE. 

El <Virgen del Carmen> encallado en la costa de Conil. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

«”NAUFRAGIO DE UN LAÚD. Cádiz 29.- En el vapor <Piélago> llegaron los náufragos del laúd <Virgen del Carmen>, de la matrícula de Barcelona, que iba de MOGUER para MÁLAGA con cargamento de vinos. / Todos se salvaron. De continuar el buen tiempo, espérase salvar el buque. / El naufragio ocurrió frente a CONIL. El fuerte oleaje lo arrojó a la playa.”» Fuente: “EL IMPARCIAL: diario liberal”, año XVII, núm. 14893, Madrid, domingo, 30 de agosto de 1908. Hemeroteca Digital, BNE. 

«”NAUFRAGIO. Dicen de Cádiz que frente a CONIL naufragó el laúd <Virgen del Carmen>. / El vapor <Piélago> salvó a la tripulación y las mercancías, conduciéndolas a Cádiz.”» Fuente: “EL CANTÁBRICO: diario de la mañana”, año XIV, núm. 4828, Santander, lunes, 31 de agosto de 1908. Hemeroteca Digital, BNE. 

«”NAUFRAGIO DE UN LAÚD. Telegrafían de Cádiz que frente a CONIL ha naufragado el laúd <Virgen del Carmen>. / Un vapor salvó a los tripulantes y las mercancías del laúd, llevándolos a Cádiz.”» “LA ATALAYA: diario de la mañana”, año XVI, núm. 6053, Santander, lunes, 31 de agosto de 1908. Hemeroteca Digital, BNE. 

Bonita estampa del vapor <Joaquín del Piélago>, que tan importante intervención tuvo en este naufragio. Fuente: Museo El Dique. Navantia, Bahía de Cádiz. Facebook, 30 diciembre 2013. 

Nota: [*] En los últimos días de diciembre de 1889, se realizaba el acto de puesta de quilla de la Construcción nº 1 del Astillero de Matagorda: el buque de pasaje a vapor <Joaquín del Piélago>. / Sin embargo el <Piélago> no sólo llevaría la etiqueta de ser el primer barco construido por el astillero de Matagorda, sino que además pasaría a la historia como el gran proyecto por el que nuestro país pasaba de ser una nación subordinada en la industria naval a iniciar su propio desarrollo industrial en este sector tan estratégico y vital en nuestra economía. / La construcción del <Piélago> no fue, sin embargo, un camino de rosas, ya que a la complicada decisión del Marqués de Comillas de aventurarse por el complejo mundo de la nueva industria de la construcción naval nacional había que unir la falta de infraestructura para desarrollarla (España en esas fechas sólo disponía de tres astilleros “modernos” y todos eran militares), la falta de proveedores para suministrarla y la falta de capital para financiarla … Y aún así el presidente de la Trasatlántica decidió prescindir de sus tradicionales suministradores británicos y lanzarse a construir lo que erróneamente fue denominado por la prensa de la época como el “primer vapor mercante construido en España”. / La realidad del <Joaquín de Piélago> es que fue construido casi en su totalidad con materiales elaborados de nuestro país, procediendo los que conformaron el casco por el acero contratado a la empresa de Duró de la Felguera, el equipo propulsor, una maquina de triple expansión, caldera doble y piezas accesorias , de la firma catalana Arsenal Civil de Barcelona propiedad de Alejandro Wohlguemuth, y la habilitación del barco realizada por el “arquitecto decorador” murciano Adolfo García Cabezas. Del exterior, del Reino Unido, “sólo” llegaron los planos y la especificación del buque, realizados por la casa Lobnitz de Londres y algunas piezas del casco: roda, timón, codaste, remaches … Además de algunos componentes de la cámara de maquinas, como el cemento y el estaño. / El barco fue clasificado a medias entre la casa francesa Bureau Veritas que certificó la maquinaria y el gobierno español que hizo una inspección general otorgándole el nivel de “buque de primera clase”. / El <Joaquín del Piélago> tardó en construirse casi dos años y medio, realizándose el montaje del casco entre finales de 1989 y los primeros meses de 1891, siendo botado el 9 de mayo de ese año, y desde esa fecha hasta el verano de 1992, momento de su conclusión , estuvo realizando su armamento a flote. / Según la prensa especializada, incluidos los medios extranjeros y especialmente los británicos, lo más destacado del barco, además de si carácter precursor, fue la decoración interior de las cámaras obra de García Cabezas que habilitó todo el interior con motivos árabes: salones, pasillos, escaleras, camarotes, etc. Fueron decorados con mosaicos, arabescos, arcos, columnas, y alfombras que daban a la embarcación una imagen de perfección y buen gusto en los acabados. / El <Joaquín del Piélago> tuvo un coste total de 1.061.236 pesetas [6378,16 €], aproximadamente 37.236 libras esterlinas de la época, un coste sensiblemente superior al ofertado por la casa Lobnitz si hubiese sido elaborado por ellos (27.000 libras). Este casi 30% de más, le pasaría factura a la Trasatlántica, no sólo en éste primer ensayo, sino en todo su ciclo como empresa de construcción naval. Aún así, hoy, 127 años después de aquel gran y carísimo plan, el <Joaquín del Piélago>, sigue luciendo la vitola de ser el gran proyecto impulsor de la industria naval de española. / Su larga vida marinera, empezó como correo marítimo adscrito a la línea regular Cádiz-Tanger, para continuar como buque de reserva en la guerra mantenida con EEUU y más tarde como patrullero de la Armada. En 1940 fue adquirido por la S.A.H. Africana del Atlántico, transformado en carguero -y rebautizado como <Sidi Ifni>-. Tras la II Guerra Mundial, donde fue declarado buque presa de guerra por los británicos por transportar material militar, continuó navegando unos años más hasta que fue desguazado en 1951. / Características básicas del <Joaquín del Piélago>: TRB 732,36 Tm. / Desplazamiento 1.204,00 Tm. / Eslora 63,50 m. / Manga 8,53 m. / Puntal 6,56 m. / Calado 3,66 m. / Propulsión Vapor 1.256 H.P. / Fuente: Museo El Dique. Navantia, Bahía de Cádiz. Facebook, 30 diciembre 2013. 

*** Fuente: Hemeroteca Digital, Biblioteca Nacional de España. / Biblioteca Virtual de Prensa Histórica, Ministerio de Cultura. 

miércoles, 15 de julio de 2026

EN UNOS DE LOS RINCONES DEL ARCHIVO PARROQUIAL DE CONIL: “ERMITA MARÍA AUXILIADORA” 4/5 (1929).

Siguiendo las indicaciones emanadas por el Obispo, en su comunicado del 2 de marzo de 1929, el clero de Conil, así como los feligreses más allegados se pusieron manos a la obra para conseguir la financiación necesaria, mediante la petición de limosnas en todos los ámbitos de su influencia. 

Anotaciones de control de las limosnas recaudadas por una colaboradora, dado que todas las donantes son mujeres, en su labor “casa por casa”, que posteriormente serían entregadas al párroco. En este “listado”, las cantidades van de los modestos 10 céntimos (una perra gorda) a las 5 pesetas (un duro). Fuente: “Carpeta de misceláneas”, Archivo Parroquial Santa Catalina, Rafael Coca López, 7 agosto 2025. 

En el término de Conil se consiguió recaudar la cantidad de 1826 pesetas, siendo los primeros contribuyentes, como es lógico, los miembros de las familias más pudientes, así: los Mora-Figueroa, 500 pesetas; Pastora Castrillón, 275; Luis y María Josefa Aranda Mihura, 150; Joaquina Moreno e hijos, 125; con 100, Prudencia González e hijos, el presbítero Pedro Ramírez y el Ilustre Ayuntamiento; 25 personas más con aportes de entre 0,50 a 55 pesetas, y dos colectas por un importe total de 86,50 pesetas. 

Carátula de la carpetilla conteniendo las cuentas, hábilmente encuadernada por el Párroco para su envío al Obispado; así como la hoja con los donantes del “pueblo”, encabezada por la correspondiente al Obispo. Fuente: “Carpeta de misceláneas”, Archivo Parroquial Santa Catalina, Rafael Coca López, 7 agosto 2025. 

Para tener una idea aproximada de las cantidades que se exponen, se puede apuntar que al cambio directo legal, UNA PESETA de 1929 equivaldría hoy a 0,006 euros; y su poder adquisitivo, estaría entre 0,30 y 0,60 €, por efecto de la inflación acumulada en casi 100 años. 

Entre la gente “forastera” a la que se reclama su colaboración, se recogen 3015 pesetas, destacando la Viuda de Martínez de Pinillos, con 650 pesetas; la Excma. Diputación Provincial, 250; la Viuda de Pemán (María Pemartín, madre de José María Pemán, el poeta), 200; el canónigo José Salinas Anchelerga, 150; Sres. de la Viña, 125; todos los anteriores de Cádiz; y con 100 pesetas cada uno de los siguientes donantes: Sres. Marqueses de Bertemati (Campano, Chiclana / Manuel José de Bertemati y Pareja y Francisca Misa Busheroy), Aurelio Segovia de Mora-Figueroa (Jerez), Fidel Romero García (Cádiz, fábricas de electricidad y harinas, y panadería en Conil), Cecilia del Cuvillo (Cádiz), Juan Lahera (Cádiz), un anónimo (Cádiz) y Ana Ruiz-Tagle (Jerez, la Alcaría); el resto, hasta 28 colaboradores, procedentes de Vejer, La Línea, Madrid, Medina, Puerto Real, Chiclana, Arcos, … aportaron cantidades entre 5 y 50 pesetas hasta completar las 3015 recaudadas.

Fotografía sin fecha (pero anterior a 1918), realizada en el patio de la casa calle General Gabino Aranda nº 8, con una “pequeña” araucaria a la derecha. Son los hermanos Aranda y Mihura: en pie, Gabino, sentados, María Josefa y Luis

Y como aportación más importante en cuanto a su cuantía se refiere, lo fue la del propio Obispo de la Diócesis, Marcial López Criado, con 2500 pesetas. 

El total de gastos se elevó a 11353,25 pesetas, destacando como partidas más cuantiosas las destinadas al pago de los albañiles, 6500 pesetas; carpintería (de los Salesianos), 2139,90; chapas Uralita techo, 802,95; imágenes, 450; pozo y retrete, 325; herrería arco y tapa pozo, baranda lugar bautismo, cerca y portada, 294,05; y así hasta el total apuntado, por conceptos menores como desmonte terreno, campana con badajo y cruz del campanario, pintura puertas y ventanas y cristales, pintores de Cádiz para el altar, sacar piedras cantera, etc., etc.

Todas esta cuentas, con perfecta caligrafía y claridad en su exposición, fueron confeccionadas por el párroco Francisco Jiménez-Alfaro, dando un déficit de 4012,25 pesetas, y remitida al Obispado para su conformidad, precepto que se cumplió el 29 de abril de 1931, con la siguiente respuesta por parte del Obispo: 

Final de la exposición de las cuentas de la construcción de la Capilla, presentadas por el párroco el 24 de mayo de 1929, añadiendo la coletilla: «”Además se ha comprado, y algunas cosas regaladas, todo lo necesario (menos la ropa), como manteles, candeleros, floreros, cáliz, cruz, etc., etc., y un paso, con imagen pequeña, para procesión.”» Fuente: “Carpeta de misceláneas”, Archivo Parroquial Santa Catalina, Rafael Coca López, 7 agosto 2025. 

«”… Vistas y examinadas las precedentes cuentas de la Capilla construida en Barrio Nuevo, dedicada a María Auxiliadora, y hallándolas conformes con todos sus comprobantes, VENIMOS EN APROBARLAS Y LAS APROBAMOS cuanto ha lugar en derecho, DECLARANDO LEGÍTIMO EL DÉFICIT DE CUATRO MIL DOCE PESETAS CON VEINTICINO CÉNTIMOS en ellas figurado, y del que se irá reintegrando el Sr. Mayordomo de los fondos de la fábrica en la cantidad, que el estado de la misma permita, debiendo llevar en el libro de fábrica una relación aparte de la cantidad adeudada y de la que se va haciendo cargo, hasta la total extinción del déficit. / Lo DECRETÓ Y FIRMA S. E. Rvdma. el Obispo, mi Señor de que certifico. / + El Obispo. / Por mandato de S.E.R. José Salinas Anchelerga, Canónigo Secretario.”» 

Comunicado de conformidad y aprobación de las cuentas presentadas por parte del Obispado. Fuente: “Carpeta de misceláneas”, Archivo Parroquial Santa Catalina, Rafael Coca López, 7 agosto 2025. 

*** Fuente: “Carpeta Misceláneas”. Archivo Parroquial Santa Catalina. Agradecimiento: Yelman Francisco Bustamante Solórzano, párroco de Conil. 

martes, 14 de julio de 2026

PINCELADAS HISTÓRICAS EN LOS PROGRAMAS DE MANO DE FERIAS.

La historia de los pueblos también se escribe a través de sus celebraciones. Ferias, fiestas y mercados han sido, desde antiguo, espacios de encuentro donde lo religioso, lo social y lo cotidiano se entrelazan hasta formar parte de la memoria colectiva de cada comunidad. En el caso de Conil, la celebración en honor de Nuestra Señora de las Virtudes constituye una de esas tradiciones profundamente arraigadas que han acompañado la vida de generaciones de conileños.

Más allá de su dimensión festiva, esta conmemoración representa un valioso testimonio histórico que permite asomarnos a las costumbres, devociones y formas de convivencia de la Villa a lo largo de los siglos. A través de documentos conservados en actas capitulares y otras referencias históricas, puede seguirse la huella de una celebración que, desde sus orígenes vinculados al fervor religioso, ha evolucionado hasta convertirse en una de las expresiones más significativas del patrimonio cultural de Conil.

El recorrido por estas páginas pretende acercarnos al origen y evolución de esta fiesta tradicional, mostrando cómo la devoción a Nuestra Señora de las Virtudes ha permanecido viva en el tiempo, formando parte inseparable de la identidad y la historia del pueblo. 

[Ambientación] Idealizada estampa de la salida procesional de la imagen de la Patrona del convento de La Victoria. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

RESEÑA HISTÓRICA DE LA FESTIVIDAD DE NTRA. SRA. DE LAS VIRTUDES”, por FRANCISCO GONZÁLEZ UREBA / Feria de Conil, 1995.

«”Las ferias y mercados datan de la más remota antigüedad, señalando el primer movimiento de distribución de productos que se origina en las sociedades en vías de desarrollo. Nacen al amparo de las festividades religiosas, que reuniendo numeroso gentío, permite que los comerciantes den mayor salida a sus mercancías y puedan cómodamente adquirir, de otros o de los mismos productores, los artículos que para su propio uso o tráfico necesiten. Así. Pues las fiestas religiosas se convierten en ferias y mercados.

Este doble aspecto, a un tiempo religioso y mercantil, sigue ofreciendo las ferias durante la Edad Media. Eran grandes fiestas consagradas a los Patronos, en las que se daban cita los siervos y los aldeanos para descansar de sus penosos trabajos. Los villanos de los lugares vecinos iban allí a hacer sus previsiones, disfrutar con los espectáculos que se presentaban y tomar parte en los festejos públicos y actos religiosos; y la gente noble tampoco perdía la oportunidad de acudir a ellas.

Centrándonos en la Villa de Conil, más que feria, en el sentido comercial lo que ha tenido desde tiempo inmemorial, es una Fiesta en honor de Ntra. Sra. de las Virtudes, y es que no podemos precisar desde qué fecha data esta celebración. La primera noticia escrita del Convento de la Victoria, de la orden de San Francisco de Paula que en su documento fundacional nos dice:

<… fundó, el Excmo. Sr. D. Alonso Pérez de Guzmán El Bueno, un convento en Conil, en el obispado de Cádiz … diole su excelencia una devotísima imagen, su título Ntra. Sra. de las Virtudes, cuya fiesta hace aquel obispado y comarca en quince de Agosto, día de la Gloriosa Asunción de la Virgen; es notable el concurso de gente, y maravillosa devoción que con ella se tiene por sus milagros; y no menos la visitan muchas gentes entre años; es imagen antigua … su fundación en el día del Espíritu Santo del año del Señor de 1.567 …>

[Ambientación] Portada del Programa de mano de la feria de 1995, de donde se ha extraído el artículo presente. Gentileza Pepe Gil

Con posterioridad, en un cabildo celebrado el 3 de agosto de 1628, por el Consejo de Conil, siendo Alcalde D. Cristóbal García de Cebada, se acordó:

<… Que se hagan fiestas de toros y piñata para el día de Ntra. Sra. ocho de Septiembre, por ser fiesta botada de la Villa …> y más adelante <… Si se trajere algún toro de fuera, si se matare o sucediere alguna desgracia, sale este cabildo a todo …”.

No hay constancia de cuándo se produjo el cambio de fecha del 15 de Agosto al 8 de Septiembre.

Desde 1628 hasta nuestros días son ya constantes las referencias a la fiesta en todas las actas capitulares cercanas al mes de septiembre. Era frecuente nombrar a un regidor (concejal) <… como diputado para la fiesta de Ntra. Sra. ….> el que se encarga y responsabiliza de todos los pormenores de la fiesta. Que siempre fue de un solo día hasta ya bien entrado el siglo XX.

Durante el siglo XIX se registran muchas peticiones para poner tenderetes y puestos de <agua fresca y limonadas> y otras actividades.

[Ambientación] Reunión de ganaderos, en la Fuente Nueva, en una ficción de tratos de animales. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

Era tradicional que la fiesta fuera amenizada por una banda de música, siempre de fuera de la localidad y como dato curioso reproduzco la <justa petición> que, en 16 de enero de 1879, presentaba al Ayuntamiento D. Juan Sánchez Muñoz, vecino de Conil <… que con debido respeto expone: … que el día siete de Septiembre del año 1877, por orden de la Comisión nombrada para entender en los festejos que según costumbre inmemorial se vienen celebrando en esta Villa el día 8 del citado mes, día de Ntra. Sra. de las Virtudes, trajo en un coche y dos calesas desde la inmediata ciudad de Chiclana a esta Villa y viceversa, a la banda de música de la citada ciudad compuesta de veinte individuos a cargo del director D. Enrique García. Que desde la citada fecha viene reclamando de V.I. la suma de cien pesetas a que asciende la cuenta del indicado servicio prestado por el exponente sin que hasta ahora se haya servido V.S.I. satisfacer la expresada suma. Por lo tanto … Suplica …>.

Es decir, que la penuria de los Ayuntamientos no es cosa de hoy y que ya en el siglo pasado eran duros de pagar, pero para consuelo de los que hoy tienen pagos pendientes del Ayuntamiento, que sepan que este señor cobró a los tres años al consignarse su reclamación en un presupuesto adicional de 1880.”» 

Fuente: Blog de Pepe Gil, “Programas de Feria de Conil y El Colorado”. Archivo Municipal de Conil, Isabel González Ramírez. 

lunes, 13 de julio de 2026

RELOJES DE SOL EN CONIL, 1 de 8 (1779-2026).

Reloj de sol de la Casa del Peoro.

En el emblemático edificio del Conde de las Cinco Torres, Sebastián Sánchez Franco, situado en la plaza de la Puerta de la Villa, en el extremo de la calle Pascual Junquera, se encuentra un interesante reloj de sol. Está ubicado en una de las almenas de la azotea, muy discreto y parcialmente oculto por los múltiples encalados realizados a lo largo del tiempo.

Su "descubrimiento" ha motivado la elaboración de este trabajo sobre los relojes de sol localizados en Conil y dedicados a la medición del tiempo. La primera noticia de su existencia se debe a un comentario casual de Francisco Jesús Robles, aficionado conileño y gran conocedor de estos instrumentos. 

Captura de pantalla, con imágenes de diciembre 2024, donde se muestra la fachada actual del inmueble, con la situación del reloj de sol “descubierto” y lo bien disimulado que se encuentra. Fuente: Google Maps. 

En una conocida fotografía fechada en 1932, aunque otras fuentes la datan en 1915, puede apreciarse claramente que la almena donde se encuentra el reloj formaba parte del inmueble conocido como Casa del Peoro, construido en 1779 por el conde de las Cinco Torres, como ya se ha indicado. En la actualidad, el edificio alberga varios establecimientos de hostelería, entre ellos los restaurantes Feduchy y el sushi Umami y el bar La Gloria. Por ello, resulta razonable pensar que el reloj de sol se instaló al mismo tiempo que se habilitó el edificio como residencia de verano del conde de las Cinco Torres, Sebastián Sánchez Franco, y pertenece a la tradición de los relojes murales de finales del siglo XVIII, cuando todavía constituían un instrumento cotidiano para regular la vida civil y religiosa.

Magnífica fotografía de gran parte del edificio. Fuente: “Conil en la Memoria”, p. 62, 2004. Pie de foto: Calle Pascual Junquera (Hacia 1932), colección Alberto Domínguez. Fotografía “mejorada” y coloreada por Juan Bermúdez Ramos, Scard Bermos (facebook 11 dic 2025). 

Este reloj de sol pertenece al tipo de relojes murales verticales. Su cuadrante, tallado en una placa de mármol blanco, presenta numeración romana y un gnomon metálico, hoy desaparecido, aunque aún se conservan con claridad los puntos donde estuvo fijado. Por la disposición de sus líneas horarias, es probable que fuera diseñado para un muro con una ligera declinación respecto al sur. 

Un discreto reloj de sol vigila desde hace más de dos siglos la antigua Casa del Peoro, que oculto entre sucesivos “encalijos”, ha permanecido prácticamente inadvertido hasta fechas recientes. Fuente: Antonio Leal, 12 junio 2026. 

Trabajo realizado por IA, con la colocación del gnomom y realzado de la numeración romana sobre el cuadrante de mármol. Fuente: Fotografía original de Antonio Leal, 12 junio 2026. 

[Ambientación] Reloj tallado en piedra entre dos ventanas, muy similar al comentado en esta entrada y coetáneo de él. Castillo de Barbentane, Francia. Fuente: Relojes de Sol, blog de Paquita Vecina Romero

*** Fuentes: Asociación Amigos de los Relojes Sol (AARS). / Reloj Andalusí. / Relojes de Sol, blog de Paquita Vecina Romero. / Francisco Jesús Robles, Conil. 

domingo, 12 de julio de 2026

19/36. “LA FUERZA DE UN PRIMER AMOR”, por LUIS BRICEÑO.

ENSEÑANZAS. y 2ª PARTE

«”Al llegar a esta parte de la lectura, la interrumpe el profesor, indicando un descanso. La madre de la discípula interviene, haciendo la interrogación:

¿Estás cansá, hija mía?

No, mamá; de leer no me canso tan fácilmente, y, mucho menos, si la lectura es tan curiosa, instructiva y tan sustanciosa, como la que he interrumpido. ¿Te gusta, papá, tan inclinado a la arboleda?

Lo que de ella comprendo, me resulta la mar de interesante, despierta en mí curiosidá y acentúa esa afición que has nombrao.

Pues entonces, sigo.

Y en efecto, continúa leyendo:

La primera observación que hay que hacer es que la incipiente encina ha verdeado en su extremo superior, mientras que en la parte inferior continúa siendo blanca.

En experiencias consolidadas, ha quedado demostrado que esas partes blancas exhalan ácido carbónico durante la germinación. Exhalar ácido carbónico es quemar, arder. Luego allí ha habido una combustión, una combustión de los elementos hidrocarbonados de que se compone la albúmina, hasta el punto de que alrededor de la semilla en germinación, se opera a veces un desprendimiento calórico. La parte inferior desprende, pues, ácido carbónico. Por otra parte, se ha reconocido que la parte superior, verde, tiene el poder de asimilarse el carbono de la atmósfera y exhalar oxígeno. 

[Ambientación] Los padres de María no caben en sí al oir la correcta lectura de su hija María. Fuente: Imagen obtenida por ChatGPT. 

En la plántula encontramos, pues, dos fuerzas opuestas: una que tiende a quitarle carbono a la semilla y otra que contribuye a proporcionárselo, constituyendo esta acción uno de los fenómenos más notables y curiosos que se realizan en la germinación. Mientras la parte superior respira ya de la misma manera que el vegetal adulto, la respiración de la raíz se asemeja a la de los animales.

Ya tenemos la plántula respirando por su parte verde; esto es, por las hojas que, muy pequeñas y arrugadas en un principio, se dilatan, luego, en el aire, realizan en él sus funciones y participan de todos los privilegios de la vida atmosférica.

...

Antes de seguir en la atmósfera a este tallo que acaba de tomar posesión de ella, permanezcamos un instante en las regiones tenebrosas en que se va a desarrollar la raíz, y a formar, con sus ramificaciones innumerables, una cabeza subterránea análoga a la cima que, en el espacio, ensanchará su copa con la multiplicación anual de las ramas y de las hojas.

La prolongación inferior del tallo; es decir, la parte de la planta que se hunde en la tierra, es el tronco botánico. La raíz, o raíces, son los órganos laterales o apendiculares que emanan del tronco y de sus principales ramificaciones, en forma de fibras más o menos delgadas y alargadas. Estas fibras cilíndricas, simples o ramosas, que terminan en una extremidad redondeada y porosa llamada espongiola [o cofia], forman por su extremidad la cabellera de la raíz y representan exactamente el follaje aéreo, así por su disposición general, como por su renovación periódica.

La raíz del árbol, pata y chupador a un mismo tiempo, extiende y multiplica sus ramificaciones, que, con sus apretones, consolidan el tallo en el suelo y aspiran de él principios de nutrición hechos asimilables por el agua: vehículo universal de la creación.

Las raíces, por medio de sus espongiolas y de las células permeables de que se componen sus tejidos, absorben líquidos, que, cargados de amoníaco, de ácido carbónico y de substancias minerales disueltas, proporcionan a la célula y a los tubos vasculares de la planta combinaciones nitradas, descomposiciones de elementos terrosos o metálicos; principios hidrocarbonados y materias salinas. Estos diversos materiales inorgánicos, que a consecuencia de curiosos fenómenos de química vegetal son asimilados por los tejidos y se convierten así en elementos de vida orgánica, se elevan en los canales del tallo, son arrastrados por un líquido cuyo papel y capital importancia son de todos conocidos: la savia.

¿Cómo sube esta savia?

A esta interrogación, cuestión de las más importantes y complejas de la botánica, han respondido los fisiólogos con diversas hipótesis: sube por endósmosis, por capilaridad o a consecuencia de la atracción que desde arriba ejercen los órganos de la exhalación. 

[Ambientación] Todo se reduce a dar una buena impresión de los avances en la lectura de María. Fuente: Imagen obtenida por ChatGPT. 

La endósmosis consiste en la atracción ejercida en un líquido por otro líquido más denso que el primero. El agua gomosa encerrada en una vejiga, que se sumerge en agua pura, atrae a esta última y la hace penetrar en la disolución de goma. Este fenómeno es la endósmosis.

Los tejidos vegetales se componen, primitivamente, de células contiguas. Más adelante, estas células superpuestas producen tubos o vasos por la destrucción de paredes intermediarias.

...

La densidad de los líquidos encerrados en las células va creciendo a medida que se elevan en el tallo, de lo cual resultará necesariamente que las moléculas de agua casi limpias que proporcionan las raíces se verán obligadas a subir de célula en célula, en razón de su densidad, y he aquí la endósmosis en lo vegetal.

Es muy sabido que un tubo estrecho, del diámetro de un cabello (capillus, de donde nace capilaridad), tiene la propiedad de hacer subir entre sus paredes los líquidos en los que se sumerge por su base. Aplíquese a los tubos capilares formados por la aglomeración de las células vegetales esta propiedad de los tubos capilares y se comprenderá que la ascensión de la savia que se transmiten de una a otra las células adyacentes, se verá singularmente favorecida por la misma forma de los tubos de este tejido.

...

Pero como la capilaridad de por sí sola es impotente para explicar este fenómeno, hay que recurrir a la tercera hipótesis: a la atracción que ejercen las yemas, las hojas y aun la corteza de las ramas tiernas. Sucede, en efecto, que todas estas partes verdes, a causa de los innumerables poros con que está perforada su epidermis, son asiento de una evaporación considerable. De ahí resulta, por una parte, un espesamiento del líquido de las células, que redobla la actividad de la endósmosis y, por otra, la formación de vacíos que, en cuanto quedan llenos, por una cantidad proporcional de savia quitada del tallo, determinan, paso a paso, un flujo ascensional, a cuyas exigencias debe subvenir la raíz, por una nueva y enérgica succión de los líquidos subterráneos.

Pero no bastan estas tres hipótesis. Debe haber, a buen seguro, una fuerza que si se quiere se puede llamar dinámica vital, fuerza misteriosa cuya intensidad, aunque imperfectamente conocida, se manifiesta en todos los fenómenos de organización, y viene, por incontestables influencias, a acabar el efecto de las causas físicamente apreciables, completando y haciendo fecunda la armonía de los diversos elementos que la vida hace mover. 

[Ambientación] Esquema de parte de la lección de botánica leída por la discípula. Fuente: Imagen obtenida por ChatGPT. 

Opérase, pues, periódicamente, la ascensión de la savia en el tallo de la encina, por el concurso simultáneo de estas diversas fuerzas —endósmosis, capilaridad, atracción de las partes verdes, dinámica vital—, de manera que si nuestra mirada, atravesando la dura corteza del tronco, la capa liberiana y las primeras zonas de albura, pudiese penetrar en su interior, veríamos, durante la primavera, en ese tronco macizo e inerte en apariencia, millones de células y de tubos que, trabajando cada uno en su función, aspiran, atraen, destilan, transmiten y contribuyen respectivamente a la obra inmensa de la circulación vegetal.

La savia circula. Después de haber subido es menester que descienda y desciende.

Enriquecida con todas las materias que ha disuelto y se ha incorporado en su trayecto ascensional, ha llegado hasta las superficies superiores y, gracias a la porosidad de las mismas, se encuentra en contacto inmediato con el aire atmosférico. Allí se realizan fenómenos de alta química vegetal.

Bajo la influencia de una verdadera respiración, la savia cambia de naturaleza: se convierte en savia elaborada o descendente, y, en seguida, completamente organizada, opera una marcha hacia abajo. Ha subido por los tejidos internos del tronco y baja a través de los tejidos de la superficie; esto es, entre el leño y la corteza, depositando allí, con el nombre de cambium, masas de materias que, puestas en obra por las fuerzas plásticas de la vegetación, se convierten en elementos de dos nuevas capas anuales, una de madera y otra de corteza.

Después de haber partido de la raíz, vuelve la savia a ella, y así es como se realiza lo que se ha convenido en llamar la circulación vegetal.

...

Del cuello de la raíz, cuya importancia orgánica nos queda conocida, han partido dos corrientes de vida, dos emisiones de haces que a consecuencia de una transformación del tejido celular, se alargan, los unos de arriba hacia abajo; los otros, en sentido contrario.

...

Sobre el eje, que persiste, se forman mamelones, de donde emergen ramas y ramas. El eje primitivo, al mismo tiempo que se alarga, por el desarrollo de su yema terminal, se acrecienta en espesor. En un corte transverso, se vería que ha producido una capa de madera en el exterior de los haces leñosos, y una capa cortical, en el interior de la corteza del primer año. Iguales producciones se registran al año siguiente y en los sucesivos, en la encina, durante siglos”. 

[Ambientación] María y el profesor. Fuente: Imagen obtenida por ChatGPT. 

El profesor ha notado reiteradamente que la discípula, a la par que domina cada vez más la lectura, consigue eficacia de entonación, ajustándola a la dicción natural. Ha notado, asimismo, que “construye” rápidas oraciones, logrando “pasar” hábil y disimuladamente lo obscuro y menos comprensible para el “oyente”, mientras “entra” con impecable limpieza en lo claro y substancial de lo que lee.

Todos los acentuados progresos de su “alumna” inundan su pecho de íntima satisfacción, y como no puede expresarlo de otro modo sin descubrir la llama que le quema el alma, se limita a exteriorizar discreta sonrisa.

En esta ocasión, estima cansada a la “alumna”, debido a la mayor extensión de la lectura. Por ello, aprovecha el límite del desarrollo de la misma y exclama, dirigiéndole blanda y tierna mirada, solamente comprensible para su amor:

Basta, María; estarás fatigada.

La discípula suspende la lectura y mira, sonriéndose, a su padre, como interrogándole. Este muestra en su semblante el placer que le produce conocer a su hija tan instruida y la agradable sensación que le ha producido el tema de la lectura, tan en consonancia con sus predilecciones por la arboricultura.

Las dos comadres, que han permanecido calladas y observadoras, rompen el mutismo, manifestándose por la madre de la “educanda” a la de Ansaldo:

No podía usté decir que no. ¡Qué primó! Leyendo parece enteramente que está hablando.

A lo que la aludida contesta, suspirando:

¡Ay! ... Es verdá, es verdá. Pero ... ¡qué lástima! ...

El padre interrumpe el diálogo femenino, con el pensamiento puesto aún en su afición predilecta, preguntando al profesor:

Bueno, vamos a : ¿Y qué dice el libro, de las bellotas? También debe hablá de la maera, que es de las mejores.

Sí, señor —contesta el profesor, dándose por aludido—. Habla de ello bastante; pero si le parece bien, como María está ya cansada y es tan tarde para no reanudar nuestras faenas, lo dejaremos para otro día.

Es verdá, muchacho. ¡Cómo se va el tiempo! Dices muy bien. A la tarea. Mañana será otro día.”» 

*** Fuente: “LA FUERZA DE UN PRIMER AMOR: novela de notorio matiz ingenuo, de escasa traba episódica y de carácter sentimental”, por Luis Briceño Ramírez, p.p. 119-131. Diario Jaén, Talleres Gráficos, s/f. 

sábado, 11 de julio de 2026

19/36. “LA FUERZA DE UN PRIMER AMOR”, por LUIS BRICEÑO.

ENSEÑANZAS. 1ª PARTE

«”PUEDE decirse que es todavía por la mañana, porque falta algo más de una hora para que den las doce, esa parte de las 24 del día solar en que, por hallarse el Sol en el punto más alto de su elevación sobre el horizonte, parece como que divide el tiempo que dura su claridad sobre el mismo en dos mitades: mañana y tarde.

Las faenas de preparación, aderezo, condimento y servicio de las comidas, se realizan ahora, en la Venta, con más rapidez, prontitud y puntualidad que nunca. Esta innovación la ha implantado la diligencia de la madre de Ansaldo, dedicada exclusivamente a esos menesteres. Debido a ello, no son aún las once de la mañana y el servicio ha quedado totalmente cumplido.

Esta sobra de tiempo, suele aprovecharse principalmente para las enseñanzas que recibe María. Así suelen presenciarlas sus padres y hasta la propia madre de Ansaldo.

Esta vez están todos los nombrados, con el profesor y la discípula, delante de la Venta, allá de la carretera, bajo la sombra protectora de unas corpulentas encinas, cuyas extensas copas, en perenne frondosidad, producen aquélla, bastante grande y completa.

Pasan las diarias reglas aritméticas y gramaticales, que nadie interrumpe. Continúan, en la forma alterna que corresponde a la fecha, particularidades de la Doctrina Cristiana y de Urbanidad, ésta por María [Atocha] Ossorio y Gallardo [1], cuyo texto “Las hijas bien educadas” ha sido adquirido. Siguen escritura al dictado y lectura en alta voz.

[Ambientación] Portada del libro mencionado, “guía práctica para uso de las hijas de familia”. Fuente: “todocoleccion.net”. 

Calladamente, se observan con sorpresa y placer los notables aprovechamientos de la discípula, sus rápidas asimilaciones y las dotes, poco comunes, de su gran aptitud. No dejan de admirarse, fuera como fuere, la capacidad, la ilustración y los grandes conocimientos del profesor.

El padre de María, se ve que, no muy versado en las materias que constituyen las enseñanzas del día, tiende a dormitar. No lo consigue porque cuando la somnolencia se va pronunciando, su hija ha comenzado a leer con grata entonación, voz melodiosa y clara dicción, “La fisiología del árbol”, por don Alfredo Opisso y Viñas [2], tema que, por sus grandes aficiones empíricas a la arboricultura, ha llamado su atención, prestándole todo su interés, por recaer la descripción en la encina, de la que siempre ha sido tan enamorado.

La educanda lee y el padre, con los demás, escucha atentamente:

Quinientos, cuatrocientos años atrás, caería en tierra una bellota. Arrojada al polvo por una ráfaga de viento, esperó allí, por algún tiempo, la lluvia y, después, un rayo de sol. Cayó la primera, rasgaron las nubes los rayos del sol, y en el fango tibio en que estaba sepultada la bellota, el pie distraído del leñador, del cazador o del gañán, o el picotazo de un ave, dieron principio a una serie de fenómenos, curiosos como no hay otros: los de la germinación. 

[Ambientación] Alfredo Opisso. Hemeroteca digital de la Biblioteca Nacional de España. Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre. 

En la transición, sea cual fuere la escuela a que se pertenezca, hay una serie de preguntas, desde la preexistencia embrionaria al nacimiento, a las cuales no puede hoy responder la ciencia. Pero, a pesar de ello, ha podido hacerse un importante descubrimiento: la analogía existente entre la semilla y el huevo, lo mismo en la composición química como en las funciones.

Una semilla es un huevo vegetal, y los fisiólogos han podido encontrar en ciertas semillas albura, correspondiente a la clara del huevo, y vitelio, correspondiente a la yema. De este vitelio —tejido microscópico, contenido en el saco embrionario— surge una vida nueva bajo la influencia de la incubación. Esta incubación —múltiple en sus resultados— es una en su causa efectiva. Acá tiene efecto en los flancos del mamífero; allá, bajo el ala del pájaro; acullá, en el terreno que el sol calienta. Pero lo mismo en la semilla que en el huevo, y lo mismo en las primeras células del feto, se producen fenómenos análogos.

En el centro de los inertes tejidos del embrión vegetal, que en ciertas circunstancias, como en los famosos granos de trigo de los hipogeos de Egipto, donde yacen momias milenarias, hubieran podido conservar por años, y aun por siglos, la facultad germinativa, se despierta una potencia, empieza una evolución.

¿Cómo ha salido la encina de la bellota? ... Muy lejos hay que remontarse para descubrirlo. Hay que ir a buscar la explicación en medio de los tejidos mismos de la semilla, la famosa célula primera, viviente, de cuyo seno ha salido ese coloso de cinco siglos que va superponiendo, por pisos, los opulentos macizos de su poderoso ramaje.

La célula viviente a que nos referimos, llamada vesícula embrionaria, que en un principio estaba formada de una materia granulosa, se ha ido llenando poco a poco de nuevas células internas que, por sucesivas segmentaciones, han acabado por formar un pequeño cono liso, redondeado y mamelonado. Entonces es cuando en este cono se va operando una maravillosa multiplicación de fuerzas. De una unidad primitiva, habrán salido elementos diversos. 

[Ambientación] La discípula y el profesor departen sobre botánica en el interior de la Venta. Fuente: Imagen creada por ChatGPT. 

En medio de esta bellota, cuyas células todas se nos ofrecen, en apariencia, perfectamente iguales, se opera una especie de bifurcación, cuyo resultado inmediato es la formación de una doble corriente de vida. Mientras la una sube hacia la atmósfera, la otra se hunde en las profundidades del suelo. A la primera de estas corrientes, pertenecerá el tallo; a la segunda, la raíz.

A ambos lados de la bellota, había los rudimentos de las dos primeras hojas, que se llaman cotiledonarias. En el centro está la gémmula; esto es, el germen. Debajo, una parte adelgazada que ha servido de elementos comunes para el tallito y la radícula. El todo constituía una plántula: la miniatura de la encina.

El tejido celular se ha organizado. Todos los utrículos, desempeñando sus funciones especiales, han entrado en la evolución vital. Bajo la influencia de esta fuerza plástica que se extiende desde la más ínfima molécula a la organización de las esferas, en el seno de las nebulosas, se han dedicado, las unas, a llenar su propia cavidad de substancias nutritivas; las otras, a alargar sus vasos tubulares. Éstas, a subir por el tallito; aquéllas, a bajar hacia la radícula. De manera que a una y a otra parte de una línea interna de demarcación, se han agrupado los elementos constitutivos de los dos grandes sistemas de que se compone todo vegetal.

Esta línea de demarcación, verdadera superficie matemática que el naturalista francés Lamarck [3] designó con la expresión de nudo vital, se la llama hoy cuello de la raíz. En ella se encuentra la doble base de los dos sistemas, de los dos ejes de que se acaba de hablar y que, semejantes a dos pirámides oblongas y simétricas, se extienden, la una, hacia la atmósfera, donde representa la parte aérea, y, la otra, hacia el suelo, donde constituye la parte radicular. 

[Ambientación] Jean-Baptiste de Lamarck, 1802, por Charles Thévenin. Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre. 

Cada una de estas dos pirámides, tiene trazado su camino y obedece a una tendencia cuya impresión nada puede vencer ni burlar: la misma obstinación despliega la una en ahondar en la tierra, que la otra en ascender hacia el cénit de la luz. Partes análogas de un mismo vegetal, especie de columna vertebral, sólo tienen de distinto las tendencias, que las obligan respectivamente a subir y a bajar.

PRIMUM VIVERE, esto es, hay que vivir. Por lo mismo, la primera en salir de la bellota ha sido la radícula. De su cubierta reblandecida y, después, desgarrada a consecuencia de la hinchazón de los tejidos interiores, se ha escapado, ávida, impaciente de vivir. Ganchuda, de un color blanco amarillento, cubierta de un ligero vello y tocada con una capa protectora, que, en recuerdo del pileo griego, se ha llamado pileorriza, se ha dirigido inmediatamente hacia la tierra.

Pronto se modifica su aspecto. Mientras su extremidad se alarga y la base se reviste de una coloración más obscura pierde una parte de los jugos acuosos que le daban aquel color blanco y aquella consistencia blanda. Sus pelos se desecan; recubren su epidermis nuevas papilas, con innumerables chupadores; raíces jóvenes, armadas de espongiobas, van buscando provisiones desde todas partes. Difícil dar idea de tan precoz voracidad; pero no es para ellas lo que tan ávidamente buscan:

es para el tallito, que, por su parte, va subiendo famélico y reclamando al aire y a la tierra, agua, gases y jugos.

¿Cómo hallarlos? ...

Ni la atmósfera ni el suelo pueden ceder a esas exigencias.

[Ambientación] Primeras fases del nacimiento de una encina. Fuente: Imágenes ofrecidas por ChatGPT. 

La plántula, para vivir vida completa y súbita, debería echar mano de la una y del otro; absorber, arriba, los fluidos aeriformes; abajo, aspirar alimentos más substanciales. Les serían menester hojas y raíces y esto es aún prematuro, puesto que éstas apenas han podido hundirse en la tierra y menos aún la extremidad de su tallito ha comenzado a verdear al contacto de la atmósfera.

La situación, pues, de nuestra encinilla sería sumamente precaria si la naturaleza no hubiera zanjado el peligro del momento crítico, promoviendo el más maravilloso de los expedientes.

El reino vegetal, como el animal, posee su fase de lactancia: la fase cotiledonaria.

A una y otra parte de la planta, hay dos depósitos, dos vasos, dos escudillas (esto significa la palabra cotiledón), llenos de una substancia albuminosa. Esta substancia, dura en un principio, se reblandece bajo la influencia de la humedad y ... hace aun más: se licua, a consecuencia de una descomposición química que provoca la germinación y, en este estado de licuefacción, casi completo, es absorbida por la joven encina. Cada una de las mitades de la bellota, resulta, pues, una verdadera nodriza del arbolillo, que, lactado de esta suerte, durante algunos días, se desarrolla prontamente, encontrando, gracias a sus raíces más robustas y a sus hojas nuevamente formadas, la fuerza suficiente para proveer a sus necesidades crecientes, poniendo a contribución en lo sucesivo el suelo y la atmósfera.

¿Qué acaba de pasar en este tallito que, destetado de su vida cotiledonaria, empieza a vivir la gran vida atmosférica?…” ”» 

NOTAS DEL TRANSCRIPTOR: [1] María Atocha Ossorio y Gallardo (1876-1938), periodista y escritora española. Biografía. Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre.  // [2] Alfredo Opisso y Viñas (Tarragona, 1847 – Barcelona, 1924), médico, militar, botánico, periodista, escritor, crítico de arte, historiador y traductor español. Biografía. Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre.  // [3] Jean-Baptiste-Pierre-Antoine de Monet, caballero de Lamarck (Bazentin, 1 agosto 1744 – París, 18 diciembre 1829), naturalista francés. Biografía. Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre. 

CONTINUARÁ CONENSEÑANZAS”, 2ª parte, el 12 julio 2026. 

*** Fuente: “LA FUERZA DE UN PRIMER AMOR: novela de notorio matiz ingenuo, de escasa traba episódica y de carácter sentimental”, por Luis Briceño Ramírez, p.p. 119-131. Diario Jaén, Talleres Gráficos, s/f.