domingo, 30 de noviembre de 2025

EL PADRE SANTOS, DE CONIL, CAMARERO SECRETO DEL PAPA. 4 de 7.

CONTINUACIÓN DEL 23 DE NOVIEMBRE DE 2025.

En la siguiente carta del 16 de diciembre de 1908, el padre Santos Moreno, narra detalladamente una de sus excursiones por Punta Paloma y la ensenada de Valdevaqueros, con descripción de un acueducto que llevaba el agua a <BAELO CLAUDIA>: «”Muy señor mío y distinguido amigo: Ya es tiempo de dar señales de vida después de mi prolongado silencio, rogándole, ante todo, me dispense el no haberle acusado antes recibo de su última, fecha 5 del pasado. / Los cultos de difuntos primero y después los de la Inmaculada me han impedido realizar mi proyectada y prometida EXCURSIÓN ARQUEOLÓGICA a los arenosos montes de <Paloma>, para buscar en ellos algunos vestigios de la antigua MELLARIA. Libre algún tanto de las obligaciones de mi cargo, cité a un amigo, práctico en aquellos terrenos, y salimos a caballo anteayer, lunes 3, muy de mañana, protegidos por sendos impermeables, en medio de una lluvia torrencial, que continuó casi todo el día, lo que es poco corriente en estas regiones. / Nos dirigimos primeramente a la dehesa de la <Peña>, donde las excavaciones continúan en el mismo estado, viéndose en el fondo la cubierta de una nueva urna funeraria, de las mismas dimensiones que las anteriores. / Seguimos por la carretera general hasta las <Casas de Porro>, pasando por delante de la torre de la <Peña>, nos detuvimos un poco, para dar descanso a los caballos y tomar un secantito (como por aquí se dice), y apartándonos de la carretera, la dejamos a la derecha para continuar por la orilla del mar hasta entrar en el partido de <Pañoma>. / Ya estábamos a nueve kilómetros de Tarifa y comenzábamos a dar vista al pequeño faro de Paloma; preguntamos por el rancho de un anciano, que ha pasado su vida en aquellos sitios, y allí nos dirigimos.

Acueducto de Paloma, Pierre Paris y otros, 1923, ob. Cit. Fig. 35, p. 114. Imagen del acueducto similar a la que debió documentar Francisco de Paula Santos Moreno. Fuente: Al Qantir, Monografías y Documentos sobre la Historia de Tarifa, Iván García Jiménez

Nos recibió con esa naturalidad campechana, propia y característica de los hijos de este pueblo, que tan simpáticos los hace (no soy de Tarifa), y después de un corto exordio de presentación, pues sólo me conocía de nombre y por vez primera me veía vestido de seglar, le expuse el objeto de mi excursión y se ofreció inmediatamente a acompañarnos hasta donde un derrumbio de arenas había dejado al descubierto, hace unos meses, una cañería de aguas, como él decía. Tomó el buen viejo su capotito de agua y un sólido y nada flexible palo que le sirviera de apoyo y nos dirigimos al indicado sitio. / Efectivamente, a trece kilómetros de Tarifa y a nueve próximamente de Bolonia se encuentra unos OCHENTA O NOVENTA METROS de bien construido, sólido y bien conservado ACUEDUCTO que por ambos extremos se pierde en la arena. / Tiene de ancho ochenta centímetros y treinta y cinco la atarjea. / Está toda cubierta con sólidas piedras perfectamente abovedadas de setenta centímetros de largo, por unos cuarenta de ancho. Conseguimos levantar una y estaba todo cubierto de finísima arena, pero debe tener unos treinta y cinco centímetros de profundidad. Su dirección es de Oriente a Occidente, pero toma la dirección Norte el extremo que mira a Tarifa, seguramente en busca del nacimiento o manantial que está sepultado bajo los cerros de arena. / ¿Será esto el principio del acueducto que conducía las aguas a la antigua BELLONA CLAUDIA y del cual se encuentran restos muy notables en las inmediaciones de aquella ciudad? Si es así, bien merece el nombre de <obra de romanos>, dada la distancia y solidez de la obra. / Había cesado algún tanto la lluvia y recorriendo aquellos alrededores encontré diez o doce soberbios trozos de fustes de columnas de unos setenta, ochenta y noventa centímetros, labrados en piedra franca, igual a la de las urnas funerarias de la <Peña>. Dos o tres miden de diámetro unos noventa centímetros y las demás ochenta. /

Imagen de Fidel Fita Colomé (Arenys de Mar, 31 diciembre 1835 – Madrid, 13 enero 1918), epigrafista, arqueólogo, filólogo e historiador. Fuente: Isidoro Lozano, Alamy, Wikipedia, la enciclopedia libre. 

Preguntamos a señó Alejandro si tenía noticias de algo más y nos dijo que el colono de la huerta última se había encontrado casualmente, hacía un mes, una cosa de mármol como para poner un santo. / El viejo volvió a su casa y nosotros seguimos a la huerta indicada, donde me enseñaron un preciosos capitel de mármol blanco, de unos quince centímetros de diámetro encontrado en las inmediaciones del acueducto. / No me fue posible hacer uso de la MAQUINILLA FOTOGRÁFICA, por el estado del día. / Al volver a esta su casa, ya de noche me dijeron que un hombre de Bolonia había traído aquella mañana varios objetos de los muchos que con facilidad allí se encuentran y que los había dejado al Arcipreste de ésta, Don Francisco de Paula Sánchez Marchena. Fui deseguida a su casa y me enseñó cinco ANFORITAS, un HACHA METÁLICA, varias MONEDAS, posteriores quizás a la época romana y un ANILLO. Pero nada que tenga ni cifras, ni letras. / En Bolonia sí que hay mucho que descubrir, pero, respetable Padre, falta el socio capitalista. / Si V. lo encuentra, yo no tengo inconveniente y dispuesto estoy a ponerme al frente de cualquier clase de trabajos. / Aquí no es posible encontrar ni una persona que aventure una peseta para estas obras. / Sin embargo, en la <Peña> quizás algún día dé una limosna a varios pobres para que estos me hagan algunas excavaciones. Pero como estos terrenos son terrenos de propios, pertenecen al Ayuntamiento, está a orillas del mar y, por lo tanto, bajo la vigilancia de la autoridad de Marina y de los carabineros, quienes tienen una casilla cuartel a unos cien metros del sitio donde he practicado las primeras excavaciones, y aún cuando me une buena amistad con todos, sin embargo, necesito, o sería conveniente, tener yo un título para evitar cualquier choque con el que o con los que tratasen de impedir las investigaciones. / Agradeceré a V. que cuando me escriba, me devuelva el sello de <correspondencia urgente> pues tengo buena colección y ése me sirve para los cambios. / Dispense, estimado padre, la lata que hoy le doy con ets ya pesada e insulsa carta y guarde a su afmo. s.s., amigo y capellán. Francisco Santos Moreno.”» 

Por estas cartas se ve el interés del párroco en dar a conocer los descubrimientos arqueológicos, e incluso la intención de iniciar alguna excavación por su cuenta, de ahí la preocupación de conseguir algún <título> para ello, y que las autoridades no le pusieran inconvenientes.

CONTINUARÁ EL 9 DE DICIEMBRE DE 2025.

*** Fuentes: Wikipedia, la enciclopedia libre. // Archivo Parroquial Santa Catalina, Conil de la Frontera, Yelmán Francisco Bustamante Solórzano. // La Luz de María. // Jaime Noguerol, de La Región. // Vaticano, COPE. // “El Noticiero Gaditano”. // Boletín “Aljaranda”, Iván García Jiménez. // Revista “Al Qantir” 16 (2014), Iván García Jiménez. // Francisco Javier Criado Atalaya, Revista “Almoraima”, 29, 2003. // Andrés Bolufer Vicioso, Revista “Almoraima”, 33, 2006. // “El Amigo del obrero y del orden social”, Montevideo, 1946. //  

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