
Estrecho de Gibraltar con el Yebel Musa marroquí al fondo.
Desgraciado
accidente ocurrido muy cerca de nuestro litoral, que causó la
consiguiente alarma por sus perniciosos efectos sobre el estado de
las playas, en plena temporada veraniega, y sobre la fauna marina.
Las manchas producidas por el derrame se desplazaron hacia el
interior del Mediterráneo, a la altura de Almería y Melilla, donde
continuaron las labores de limpieza. Las condiciones meteorológicas
jugaron a favor de nuestros intereses.

Fuente:
“ABC”, del jueves 9 de agosto de 1990.
Dispersión de la marea negra del Sea Spirit. Informe 1990.
Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente de la Junta de
Andalucía.
Palabras
claves:
Estrecho
de Gibraltar; Mediterráneo; carguero noruego “Hesperus”;
petrolero chipriota “Sea Spirit”; manchas de fuel-oil; golfo de
Cádiz; mar de Alborán; José Álvarez Díaz;
subdirector general Seguridad Marítima y Contaminación; Tánger;
Algeciras; Tarifa; Barbate; Conil; Chiclana; San Fernando; Cádiz;
remolcador “Punta Service”; dirección general de Marina
Mercante; dispersante; Gibraltar; remolcador “Punta Tarifa”;
Ceuta; remolcador “Alonso de Chaves”; remolcador “Aketxe”;
cabo Espartel.
“EL
PAÍS”, en crónica desde
Madrid, del 9
de agosto de 1990, escribía:
“La
mancha de fuel de 18 kilómetros de longitud, vertida el pasado
martes en las aguas del estrecho de Gibraltar por el carguero
chipriota Sea Spirit, tras chocar con el buque noruego Hesperus, fue
localizada ayer por el remolcador de la Marina Mercante Punta Service
a unos 46 kilómetros al Este de Gibraltar. Llevaba una velocidad de
cuatro nudos y continuaba adentrándose en el mar Mediterráneo.
Según los últimos datos aportados por la Dirección General de la
Marina Mercante, la situación podía calificarse de optimista, y
todo hacía pensar que la mancha de combustible de 5 centímetros de
espesor estaba totalmente controlada. Sin embargo, aún permanecen
alertados los servicios de vigilancia aduanera y unidades de la
Armada como medida de precaución. por si las corrientes marítimas
cambiasen la situación, informa Marisa
Castro. Fuentes de la Dirección General de la
Marina Mercante dijeron que la mancha se había reducido de tamaño y
ocupaba unos 6,5 kilómetros cuadrados. <Es
increíble cómo la mancha ha pasado el estrecho de Gibraltar sin
tocar las costas. Al parecer, las fuertes corrientes de la zona la
han estrechado en forma de longaniza y luego se ha vuelto a
compactar>, dijo a EL PAIS un empleado del servicio
de Salvamento Marítimo de la Dirección .General de la Marina
Mercante. El fuel estaba siendo dispersado en la tarde de ayer con
las hélices de tres remolcadores, dos de ellos de la compañía
Cepsa, y con un agente químico llamado Air-30, que según las mismas
fuentes está autorizado y no perjudica al medio ambiente marino. Un
portavoz de la Marina Mercante aseguró que ya es prácticamente
imposible que la mancha de fuel llegue a las costas españolas, salvo
imprevistos. No obstante, el Gobierno Civil de Cádiz mantenía la
orden de alerta dada el martes a los ayuntamientos de Algeciras,
Tarifa, Barbate, Conil, Chiclana, San Fernando y Cádiz. En la mañana
de ayer se detectó también una pequeña mancha de combustible que
había quedado aislada, a unos nueve kilómetros de las costas
ceutíes. Las autoridades marítimas deducen que la mancha inicial se
ha fraccionado. El remolcador Punta Tarifa llevaba a cabo las tareas
de dispersión de la misma. Dos remolcadores con base en el cabo
Finisterre se dirigen al lugar del choque, donde actuarán como
escolta de los dos buques siniestrados, que se encuentran a 92
kilómetros del cabo Espartel, en la costa norte marroquí.”

El remolcador “Tito”, ex “Punta Service”, se encuentra en
Aliaga (Turquía) para desguace. Web puentedemando punto com.
El “Punta Service” en 1998. Web shipspotting punto com.
Nuevamente,
“EL
PAÍS”, en crónica de EP Almería, del 18 de agosto de 1990,
comentaba:
“La
mancha producida por las alrededor de 7.000 toneladas de fuel
derramadas en aguas del estrecho de Gibraltar por el carguero
chipriota Sea Spirit, que colisionó con el buque noruego Hesperus el
pasado 2 de agosto, se encuentra en el mar de Alborán, entre las
costas de Almería y Melilla. El extremo norte de la mancha, de 100
kilómetros de radio, se encontraba el pasado jueves a más de 30
millas del litoral almeriense, mientras que el extremo sur estaba a
unas 10 millas de la costa de Melilla. La mancha, que está dividida
en trozos y tiene dos centímetros de espesor, se desplaza hacia el
sur, según las informaciones facilitadas por el servicio de
seguimiento de la Dirección General de la Marina Mercante. Para
acabar con la mancha, las autoridades de la Marina Mercante están
utilizando el remolcador de altura Alonso de Chaves, que se desplazó
de sus bases en Galicia y que cuenta con el material más moderno de
toda España para luchar contra la contaminación petrolífera en el
mar. En cuanto a los posibles daños que pueda causar el fuel en la
fauna marina no se tienen por el momento noticias de que se hayan
detectado productos en mal estado en las lonjas. No obstante, es
posible que esto ocurra en el futuro cuando el fuel se disuelva en el
mar.”

Remolcador “Punta Tarifa”, en Las Palmas en abril de 2004;
después se nombró “Vb Bucanero”. Web shipspotting punto com.
Final del remolcador en Colón (Panamá). Web
shipspotting punto com.