Los incendios en zonas de monte bajo, especialmente durante el verano, y en espacios relativamente con afluencia de personas, presentan una serie de riesgos, agravados por la probabilidad de ignición y la dificultad de su control. El monte bajo, con vegetación a base de matorral, arbustos, retamas, jaras, romeros, lentisco, etc., acumula mucha biomasa muy seca en verano, ardiendo con gran rapidez y generando llamas bajas pero muy veloces y difíciles de frenar, máxime si además hace viento.
[Ambientación] Matorral en llama. Fuente: Creación de ChatGPT Google.
Transcripción:
«” GOBIERNO CIVIL. En terreno llamado <El Vijía” (sic; 147 m.s.n.m.), término de Conil, se produjo un incendio, causando daños en treinta aranzadas de monte bajo, quedando destruidos numerosos árboles y el siniestro causó daños también en el sitio llamado <Majada Alta>, donde quedaron destruidas unas trece aranzadas. / Dicho incendio se cree que fue casual, por ser sitios muy transitados. “»
Fotos 1 y 2: Biblioteca Virtual de Prensa Histórica, Ministerio de Cultura.
[Ambientación] Localización de <La Vigía> en un plano fechado el 28 de diciembre de 1907, con cálculos de altimetría. Fuente: Instituto Geográfico y Estadístico, Trabajos Topográficos. Provincia de Cádiz, Término municipal de Conil.
Fuente: “EL NOTICIERO GADITANO: diario de información y de intervención política”. Año IV, Núm. 1137, 16 agosto 1922. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica, Ministerio de Cultura.



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