Sobre
“El Catastro de Ensenada”, la web del Portal de Archivos
Españoles”, PARES, nos dice lo siguiente:
«”PROCESO
CATASTRAL: El
proceso catastral viene especificado con todo detalle en la
Instrucción que acompaña al R.D. de 10 de octubre de 1749. Se
inicia con:

Portada de la edición del R.D. de 10 octubre 1749.
*
Carta,
pregón y bando. El
Intendente de la Provincia enviaba una carta a la Justicia (alcalde)
del pueblo con traslado de la orden del rey y le anunciaba la fecha
de su llegada y la obligación de pregonar y exponer el bando que se
enviaba junto con la carta.
*
Elección de representantes del concejo y peritos.
Simultáneamente,
el alcalde y los regidores debían elegir los miembros del
ayuntamiento (concejo) que habrían de responder al Interrogatorio de
40 preguntas; además, debían elegir dos o más peritos entre las
personas que mejor conociesen las tierras, frutos y, en general, todo
lo referente al lugar (su población, sus ocupaciones, sus
utilidades, ganados, etc.)
*
Llegada del equipo catastrador (o audiencia) y primeras diligencias.
El
Intendente o en representación suya un Juez-subdelegado, iba
acompañado de un asesor jurídico, un escribano y los operarios,
agrimensores, escribientes y demás dependientes que considere
necesarios para acudir a cada pueblo de la provincia. Mandaba citar
al alcalde, regidores y peritos y cura párroco para un día, hora y
lugar determinados.
Si
lo consideraba oportuno, el Intendente podía designar otros peritos,
generalmente forasteros, que debían expresar su conformidad o
disconformidad acerca de los rendimientos o utilidades que los
peritos del pueblo declarasen. Se les tomaba juramento, con el
párroco como mero testigo.
*
Respuestas al Interrogatorio.
Llegado
el momento, se daba comienzo al Interrogatorio, recogiendo el
escribano las respuestas literales ("a la letra") dadas por
el concejo y los peritos. Si los representantes del municipio
carecían de datos para responder alguna pregunta, el acto podía
suspenderse un tiempo, a condición de hacerlo con reserva,
justificación y brevedad. Las autoridades y testigos firman el
documento, a excepción del cura párroco.
El
resultado de este acto daría lugar al documento llamado “Respuestas
Generales”,
que quedaba en manos del Intendente. Si a lo largo del proceso
catastral posterior se encontraban datos que corregían o ampliaban
la información dada en los primeros días, se le añadían notas
aclaratorias finales. A veces el acta tiene una segunda parte con
rectificaciones a las preguntas más o menos amplias hechas por el
Contador, una vez examinados todos los autos, asientos,
verificaciones y notas; es el caso de Oviedo. Consta que la operación
piloto de Madrid hecha en Fuenlabrada en 1750, se repite completa
incluidas las Respuestas
Generales en
1753. Las graves deficiencias detectadas en Murcia obligan a repetir
todo el Catastro; todas las Respuestas
Generales,
excepto la operación-piloto de Caudete (de mayo de 1750), se vuelven
a recoger entre mayo de 1755 y enero de 1756.”»

Vista de Conil desde la playa, año 1917. En la imagen se puede
apreciar parte de la muralla que en la antigüedad rodeó la villa.
Colección particular Juan A. García Rubio. Fuente: “Conil
en la Memoria”,
RESPUESTAS
GENERALES: grafía actual las preguntas, grafía literal las
respuestas.
Interrogatorio
que han de satisfacer, bajo juramento, las justicias, y demás
personas, que harán comparecer los intendentes en cada pueblo
1.
Cómo se llama la población.
«“Que
la poblacion se llama Villa de Conil de la Frontera, Torre de
Guzman.”»
2.
Si es de realengo o de señorío, a quién pertenece, qué derechos
percibe y cuánto produce.
«“Que
pertenece âl Exmo. Sr. Duque de Medina Sidonia quien percive las
Alcavalas de quanto se vende de trato y negociacion cuios reditos
importan según quentas de un quinquenio que terminó en fin de
diciembre de mil setecientos y cincuenta en cada uno de los años de
el diez mil trescientos quatro reales veinte y un maravedis y tres
quintos de ôtro.
Las
tercias decimales de frutos y maravedis ascienden á dos ârrovas de
aceite y veinte de panillas.
Las
de trigo importan ciento cincuenta y quatro fanegas y ôcho âlmudes.
Las
de cevada treinta y siete fanegas ònce almudes y dos quartillos.
Y
las de maravedis dos mil quatrocientos noventa y tres reales y veinte
maravedis.”»
Óleo del siglo XVI titulado “Los segadores”, del pintor
Pieter Brueghel el Viejo. Fuente: “El País”,
Respuestas preindustriales a la crisis del siglo XVII, Gabriel
Jover, 28 febrero 2022.
3.
Qué territorio ocupa el término, cuánto de levante a poniente y
del norte al sur, y cuánto de circunferencia, por horas, y leguas,
qué linderos o confrontaciones; y qué figura tiene, poniéndola al
margen.
«“Que
el termino de esta Villa ócupa de Lebante a Poniente legua y media
por partes y por ótra una corta y de Norte á Sur otra legua y media
escasa, y de circunferencia quatro â corta diferencia, necesitando
para transitarla ôcho ôras siendo â pie, y â càvallo seis;
confronta á Lebante con el termino de la Villa de Vexer, âl Norte
con el mismo, y el de la Villa de Chiclana, á Poniente otro termino
de Chiclana y al Sur con el Mar Ôcceano, su figura, la que queda al
principio de esta pieza.”»
4.
Qué especies de tierra se hallan en el término; si de regadío y de
secano, distinguiendo si son de hortaliza, sembradura, viñas,
pastos, bosques, matorrales, montes, y demás que pudiere haber,
explicando si hay algunas que produzcan mas de una cosecha al año,
las que fructificaren sola una y las que necesitan de un año de
intermedio de descanso.
«“Que
en el termino hay tierras destinadas á huertas las que se riegan por
noria, de secano que son las de sembradura de granos, viñas,
ôlivares, pinares, pastos, chaparrales y arboleda. Las huertas
producen sin intermision. Las de sembradura de secano siendo de la
primera calidad necesitan de un año de descanso y sera mui rara la
que esté dos años para contribuir una cosecha subcediendo lo mismo
en las de segunda calidad pero en las de tercera âi unas que
precisamente necesitan de tres años de hueco, otras de dos, y otras
de uno; las viñas arboledas, pastos y chaparrales ánnualmente, los
ôlivares es mui regular en este territorio, no dan fruto en seis
años por cuya razon se experimenta que al septimo den su cosecha:
los pinares y monte pardo producen leña continuamente y âunque ai
matorrales no producen ni aun yerva por ser infima calidad.”»
Segadores castellonenses, 1901, autor Vicente Castell Doménech.
Fuente: liceus punto com.
5.
De cuántas calidades de tierra hay en cada una de las especies que
hayan declarado, si de buena, mediana e inferior.
«“Que
en las tierras de sembradura, viñas, olivares, y pastos ai de buena
segunda y tercera calidad, los pinares y chaparrales de la tercera,
las huertas y arboledas de la primera. Y los matorrales por no
producir ni aun yerva ômiten su regulacion.”»
Fuente:
Catastro de Ensenada. PARES, Portal de Archivos Españoles, Libro
561 AGS CE RG L561 0219 a
0246. Ministerio
de Cultura y Deporte, Gobierno de España; así
como transcripción correspondiente,
extraída de
la tesis doctoral, de Dª
Virtudes Pérez Romero
(q.e.p.d., in memoriam), “Un municipio de la baja Andalucía:
Conil”, 1962, Facultad de Filosofía y Letras de Granada.