Se
pretende con estas entradas, dar continuidad, como así lo declaraba
la Plataforma “La Laja”, en el editorial del primer número del
boletín, a la defensa, difusión y conservación del patrimonio
natural y cultural de nuestra villa, reproduciendo todos aquellos
artículos que, a pesar del tiempo transcurrido, se mantienen de
actualidad, o bien es interesante su recuerdo, como una forma de
valorar lo que en este campo se ha realizado, dando el OK como
objetivo conseguido, o el tirón de orejas como meta no alcanzada.
“La
Laja cree que para conservar y mejorar nuestro patrimonio se precisan
dos condiciones. Primero es necesario CONOCERLO, porque sólo así
aprenderemos a valorarlo, a quererlo y a RESPETARLO como obra anónima
que es de nuestros predecesores y del tiempo. De lo que se trata, en
segundo lugar, es de CAMBIAR DE ACTITUD. Si lo conseguimos, no
debería haber impedimentos económicos, ni excusas de otra índole,
que nos hagan olvidar la importancia que posee mantener y acrecentar
dicho legado. La ignorancia es destructiva; por tanto, la EDUCACIÓN
debe jugar un papel estratégico en la conservación.”

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1: Las basuras del “botellón” a pesar de los contenedores.
Boletín 1, p. 24, otoño 2002.
5.
DEFICIENTE GESTIÓN DE LOS RESIDUOS.
En
Andalucía siempre se ha considerado la limpieza y el decoro de sus
pueblos como uno de sus grandes activos y atractivos. Un pueblo
andaluz, moderno y de la Europa de hoy, que pretenda ser turístico
y, sobre todo, pretenda calidad de vida para sus ciudadanos, ha de
cuidar su limpieza pública, ha de gestionar adecuadamente sus
residuos sólidos urbanos (RSU) y buscar los emplazamientos adecuados
a sus escombros. No se puede olvidar el tratamiento especial que
requieren los residuos agropecuarios e industriales.

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2: Derribos, contenedores abiertos y coches en la acera, calle
Señores Curas. Boletín 1, p. 24, otoño 2002.
En
la provincia de Cádiz la producción de RSU supera 1
kgr/habitante/día. Todos estos residuos, ya no pueden ser asumidos
por el entorno y no pueden ser enterrados en vertederos más o menos
controlados. Se asume como indispensable instaurar las políticas que
se dieron en llamar las tres Rs: Reducir, Reutilizar y Reciclar.
Parece
prioritario realizar una política decidida de educación ambiental,
con medios económicos, dirigida a la totalidad de la población (en
estos momentos, no sólo a los escolares) y encaminada a la
concienciación colectiva de la necesidad de producir menos residuos
y de que los residuos inevitables sean de materiales reutilizables o,
al menos, reciclables. Todo encaminado al objetivo de que ningún
residuo tenga que ser enterrado o quemado, contaminando o degradando
el suelo, el agua o el aire.

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3: Montañas de residuos en la trastera de la Cooperativa Las
Virtudes. Boletín 1, p. 24, otoño 2002.
Los
componentes de La Laja somos conscientes de que en un solo municipio
no se puede llevar a cabo la gestión integral de residuos, que se
necesitan plantas de tratamiento para el reciclaje y la reutilización
que superan el ámbito local. Sin embargo en la provincia de Cádiz
ya existen infraestructuras para ello y numerosos municipios han
puesto en marcha un plan de recogida selectiva, con separación en
origen de los residuos. La inercia de los ciudadanos hace que la
separación en los hogares de los diversos tipos de residuos se
desarrolle con lentitud; por ello el Ayuntamiento de Conil debería
estar trabajando para el fomento de estos hábitos ciudadanos, además
de dar ejemplo con limpieza y recogida de los contenedores
permanentes. Lo que ocurre es todo lo contrario: no se fomenta la
separación de residuos, no se han instalado los cuatro tipos de
contenedores preceptivos, la recogida de los existentes es
insuficiente, su limpieza escasa, provocando malos olores y pésimas
imágenes. Se debería tomar ejemplo de otros Ayuntamientos
andaluces, como el de Córdoba (regido por I.U.) que llevan a cabo
gestiones integrales de residuos modélicas, llegando a repartir
gratuitamente a los ciudadanos bolsas de residuos separados.

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4: La necesidad de contenedores reclamada popularmente. Boletín 1,
p. 25, otoño 2002.
Además
de los RSU, en el término de Conil existen instalaciones
agropecuarias que producen gran cantidad de residuos orgánicos muy
concentrados. Esos residuos no tienen tratamiento especial y pudieran
contaminar el suelo y el acuífero.
Según
el Plan de Gestión y Aprovechamiento de Escombros realizado por la
Diputación Provincial de Cádiz, en Conil se estima que se producen
anualmente 8.753 Tm de escombros, lo que supone casi el 29% de lo que
se produce en toda La Janda. Gran parte de estos escombros están
depositados de manera descontrolada en las afueras de la ciudad, en
bordes de caminos, an antiguas escombreras anteriormente selladas, en
escombreras permitidas donde no se cuida la selección de escombros
ni el impacto paisajístico, depositados en el campo para rellenar
zonas que se esperan edificar alguna vez y produciendo una
contaminación edáfica lamentable … En definitiva, se debe buscar
el correcto tratamiento para estos abundantes residuos de la
construcción y Conil debe presionar ante las Administraciones
supralocales para que el tratamiento integral de todos sus residuos
pueda llevarse a feliz término.

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5: Contenedores abiertos, sin especializar y en lugar inapropiado.
Boletín 1, p. 25, otoño 2002.
Por
último, queremos indicar que nuestra petición no es ni caprichosa
ni voluntarista: es preceptiva, y se incurre en ilegalidad si no se
pone en práctica. Así las distintas normativas indican:
a)
La Ley básica 10/1998 de Residuos dispone (art. 20,3) la obligación
de que todos los municipios con una po0blación superior a 5.000
habitantes implanten sistemas de recogida selectiva de residuos
urbanos.
b)
Respecto a los envases usados y residuos de envases, la Ley 11/1997
establece (art. 5) como objetivos la reducción, reciclado y
valorización antes del 30 de junio de 2001, que el 50% como mínimo
en peso de la totalidad de los residuos de envases generados sea
valorizado y el 25% como mínimo sea reciclado.
c)
El Plan Nacional de Residuos Urbanos, aprobado por Acuerdo de Consejo
de Ministros de 7 de enero de 2000 (publicado por Resolución del
Ministerio de Medio Ambiente de 13 de enero de 2000) dispone en su
apartado 7,2,2 (Actuaciones previstas en el Desarrollo del Plan) que
los contenedores destinados a la recogida selectiva serán de 4 tipos
distintos, para los residuos de vidrio, papel, envases ligeros y
fracción orgánica. Dispone asimismo la obligación de implantación
de sistemas de recogida selectiva en los municipios de más 5.000
habitantes antes del 1 de enero de 2.001, con un ratio de un
contenedor por cada 500 habitantes.

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6: Turismo de calidad (?) junto a residuos en la calle. Boletín 1,
p. 25, otoño 2002.
d)
El Plan Director de Gestión de Residuos Urbanos de Andalucía,
aprobado por Decreto 218/1999 de la Consejería de Medio Ambiente,
reitera (apartados 2.1.2, 7.4 y 9.1) la obligación de implantación
de sistemas de recogida selectiva en todos los municipios de más de
5.000 habitantes y con un ratio de un contenedor (considerando su
capacidad estándar 3m3) por cada 500 habitantes. En
cuanto a la consecución de este ratio, la fecha de cumplimiento ha
de ajustarse igualmente a la legislación básica estatal aprobada,
que establece como fecha límite para la implantación de la recogida
selectiva y del número de contenedores el 1 de enero de 2001, no
pudiendo contradecir el Plan Andaluz a la normativa básica estatal,
cuando prevé aplazar la fecho límite al año 2008 (art. 10.1).
Fuente:
“Informe sobre el deterioro del Patrimonio Natural e Histórico de
Conil”, Boletín 1 La Laja, Amigos del Patrimonio Natural y
Cultural de Conil, pp. 23-27, otoño 2002.