martes, 7 de octubre de 2025

GABINO ARANDA Y MIHURA (1851-1918), 03 de 17.

[VIENE del 04 octubre 2.025

NACIMIENTO. En cuanto a la fecha de nacimiento hay dos versiones, una es la que la documentación religiosa aporta, 5 de junio de 1851, y otra la que se indica en su expediente militar, 5 de diciembre de 1850 (exactamente seis meses de diferencia). Una hipótesis para esta discrepancia cabe buscarla en el interés familiar para que ingresara cuanto antes como cadete, aprovechando que su hermano Luis, un año mayor, ya lo era. Para ello se cree que su padre, Gabino Aranda Gómez, entonces con el Grado de Comandante [1] por mérito de guerra, en el Regimiento Infantería Sevilla (Cartagena), se valió de una “laguna” permitida por la legislación vigente entonces, que con una copia legalizada del despacho o título del último empleo, podría eludir la presentación de una larga documentación, entre la que se encontraba la fe de bautismo legalizada, y así aspiró a cadete con catorce años, la edad mínima para ello [2]. 

Detalle de la carátula de Hojas de Servicio de Gabino Aranda Mihura, donde se refleja, subrayado, como fecha de nacimiento el 5 de diciembre de 1850. 

[1] Desde finales del siglo XVIII y durante todo el siglo XIX, el problema de los grados y los empleos fue una constante en el Ejército. El empleo era la efectividad de la jerarquía militar que se ostentaba, lo que determinaba el servicio a prestar, el mando que se había de ejercer y los haberes a percibir. El grado era una especie de recompensa que se otorgaba a aquellos en los que concurrían determinados méritos y que podría equivaler hoy día a un avance en el escalafón. Solo se otorgaba en las armas combatientes y no en los cuerpos facultativos. Un oficial de infantería o caballería podía obtener un grado superior a su empleo, sin que variara su situación, pero cuando le correspondía ascender, tomaba la antigüedad de concesión del grado, por lo que adelantaba a otros más antiguos. En artillería, ingenieros y estado mayor los ascensos eran por riguroso orden de antigüedad, pero podían recibir un grado de infantería o caballería. De esta forma podemos encontrarnos con tenientes de artillería con el grado de capitán de infantería, lo que les permitía continuar la carrera en esta nueva arma y llegar incluso al generalato. Esta situación dio lugar a toda clase de abusos, pues hubo quien llegó a acumular tres grados por encima de su empleo efectivo. Para intentar subsanarlos, se promulgó la R.O. de 2 de agosto de 1835, por la que se determinaba que los grados solo se concedían por méritos de guerra, en un máximo de dos y conservando antigüedad solo en el primero. Fuente: Empleos del siglo XIX, Caballipedia. // http://caballipedia.es/Empleos_del_siglo_XIX

[2En mayo de 1857 fue aprobado el Reglamento para la admisión de cadetes en los Cuerpos de Infantería [Real Orden de 7 de mayo de 1857; Gaceta de Madrid, de 12 de mayo de 1857]. Los aspirantes deberían remitir al director general del Arma un memorial escrito por sí mismos expresando el punto en que residiesen sus padres, parientes o tutores, y el regimiento en que deseasen ingresar, uniendo los siguientes documentos: fe de bautismo legalizada, certificado de casamiento de sus padres e información judicial de limpieza de sangre, en la que debían declarar cinco testigos de excepción e intervenir el síndico procurador general. Los hijos de oficial o de empleado militar de cualquiera de los institutos dependientes del Ramo de Guerra cuya clase correspondiese a las de oficial, podrían sustituir este documento por una copia legalizada del despacho o título del último empleo del padre// Los aspirantes deberían tener dieciséis años de edad y no llegar a los veinte si sus padres no fuesen militares, y catorce y veinte, respectivamente, si fuesen hijos de oficial o de empleados del Ramo de Guerra de categoría equivalente. // Los admitidos serían reconocidos a su ingreso y no considerados útiles aquellos cuya estatura no estuviese en el desarrollo proporcionado a su edad, los que careciesen de buena configuración y robustez, no hubiesen pasado las viruelas o no estuviesen vacunados, los contrahechos, sordos, tartamudos y los que padeciesen cortedad de vista extremada. // Superado el reconocimiento, serían examinados de: Doctrina cristiana; Lectura, que deberían hacer sin detenciones y con buen sentido; Escritura, exigiéndose letra bien formada y realizada con soltura; Gramática castellana y Aritmética, compuesta por las cuatro reglas fundamentales, que deberían ser explicadas y demostradas prácticamente. // Ya ingresados, los padres deberían depositar mensualmente la cantidad de diez reales diarios. Los hijos de jefes y oficiales serían destinados a las unidades en las que sirviesen sus padres y, en caso de que estos no estuvieran en situación de actividad, a las de algún tío, hermano o pariente cercano. 

El niño Gabino Aranda y Mihura, a los pocos meses de nacer en 1851, en el regazo de su madre María Jesús Mihura y MihuraFotografía cedida por Luis Aranda Unzurrunzaga

Partida de Bautismo de GABINO ARANDA (Fuente: Archivo Parroquial del Sagrario de la Santa Cruz, actualmente en el Museo Catedralicio de Cádiz).

«” En la Ciudad de Cádiz, Capital de la Provincia del mismo nombre, Yo Don BONIFACIO MANZANARES, Cura Ecónomo del Sagrario en la Santa Iglesia Catedral, bauticé solemnemente a un niño que NACIÓ EL DÍA CINCO DEL CORRIENTE, a las siete y diez minutos de la tarde, hijo de Don GABINO ARANDA [GÓMEZ], natural de Badajoz, Capitán de Infantería, y de Doña MARÍA JESÚS MIHURA [y MIHURA], natural de Cádiz, casados en esta Parroquia año de CUARENTA Y NUEVE [sic, 1849]constó siendo sus abuelos paternos Don ANTONIO [ARANDA PRADOS] Doña MARÍA GÓMEZ [CARPINTERO], naturales de Badajoz, y los maternos Don LUIS GONZAGA [MIHURA y CASTRO] de Cádiz y Doña MARÍA JOSEFA MIHURA [y PABÓN] de Sevilla. Se le puso por nombre GABINO, JESÚS, ANTONIO, BONIFACIO, JOSÉ, RAMÓN, CAYETANO, RAFAEL DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD, fue su madrina la abuela materna, advertiole sus obligaciones, siendo testigos Don JOSÉ MARÍA BORREGO, Abogado, y Don FRANCISCO DE PAULA MIHURA, Caballero de la Orden de Carlos Tercero Y Maestrante de Ronda, vecinos de esta Ciudad. Y para que conste lo firmo a SIETE DE JUNIO DE MIL OCHOCIENTOS CINCUENTA Y UNO. [Firma y rúbrica de:] BONIFACIO MANZANARES.“»

Reproducción fotográfica de la Partida de Baustismo de Gabino Aranda Mihura. Fuente: Archivo Parroquial del Sagrario de la Santa Cruz de Cádiz.

Óleo de Gabino Aranda Gómez. Fuente: “Genealogía de los Aranda de Carranza y su tiempo”, Luis Aranda Unzurrunzaga, 2017, página 126. 

Otra Partida de Bautismo (Fuente: Family Search, Mormones, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, “Spain, Cádiz, Municipal Records, 1784-1956”). Transcripción literal: «“CASTRENSE JUNIO. Cádiz. Nacimiento: GAVINO ARANDA, el día 5 de junio de 1851, a las horas de la 1 de la tarde, en la calle Pabellón de San Roque núm. 14. Es hijo de: padres GAVINO ARANDA, Badajoz, su profesión Capitán de Infantería, y, Doña MARÍA JESÚS MIHURA; abuelos paternos, Don ANTONIO y Doña MARÍA GÓMEZ; abuelos maternos, Don LUIS GONZAGA y Doña MARÍA JOSEFA MIHURA. Se bautiza en la parroquia de Castrense. [Firma y rúbrica de:] FRANCISCO DE PAULA CAMERINO GONZÁLEZ.”»

https://www.familysearch.org/ark:/61903/3:1:3QS7-L9QD-LC1Y?view=index&personArk=%2Fark%3A%2F61903%2F1%3A1%3AQ2XG-BM7W&action=view&cc=2015325&lang=es

Anotación del nacimiento y bautismo de Gabino Aranda Mihura. Fuente: “Spain, Cádiz, Municipal Records, 1784-1956”; Family Search, Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. 

Y otra Partida más, en el mismo archivo, con datos más completos y bautizado en la parroquia del Sagrario (no concuerda la hora): «Cádiz. Nacimiento de GABINO JESÚS ANTONIO, el día 5 de junio de 1851, a la hora de la 7 ¼ de la tarde, en la calle Sopranis núm 93. Es hijo legítimo de Don GABINO ARANDA, Badajoz, su profesión Capitán de Infantería; y Doña MARÍA JESÚS MIHURA, Cádiz. Abuelos paternos, Don ANTONIO, Badajoz, y Doña MARÍA GÓMEZ, Badajoz. Abuelos maternos, Don LUIS GONZAGA, Cádiz, y Doña MARÍA JOSEFA MIHURA, Sevilla. Se bautiza en la parroquia del Sagrario. [Firma y rúbrica de:] FRANCISCO DE PAULA CAMERINO GONZÁLEZ.”»

Anotación duplicada del nacimiento y bautismo de Gabino Aranda Mihura. Fuente: “Spain, Cádiz, Municipal Records, 1784-1956”; Family Search, Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. 

[CONTINUARÁ el próximo 14 octubre 2.025]  

lunes, 6 de octubre de 2025

UN PASEO POR EL ARCHIVO HISTÓRICO MUNICIPAL DE CONIL: UN FATÍDICO VERANO (1800).

El pueblo de Conil ante las noticias que le llegaban de la vecina ciudad de Cádiz, donde se habían establecido fuertes medidas para evitar la propagación de la fiebre amarilla, tomó precauciones similares para proteger a sus habitantes. La comunidad se movilizó para implementar medidas sanitarias, como la limpieza de calles, la vigilancia de posibles síntomas y la restricción de movimientos, con la esperanza de evitar que la enfermedad llegara a su territorio y causara una tragedia similar a la que azotó Cádiz en aquel verano de 1800. La situación generó una gran preocupación entre los vecinos, quienes estaban atentos a cualquier novedad y colaboraron en las acciones preventivas para mantener a salvo a su pueblo. La alarma por la gran cantidad de fallecidos en el mes de agosto, hizo que el Ayuntamiento se planteara tomar algunas medidas, partiendo de la primicia de que por entonces, el pueblo estaba libre de todo mal gracias a la Misericordia Divina, y a partir de ahí, el médico titular, en la creencia que el origen del mal estaba en la miasma, recomendaba purificar el ambiente mediante el riego de las calles con vinagre y quemando arbustos aromáticos, como así se puede leer en el cabildo celebrado a finales de agosto. 

Grabado que representa los efectos de la epidemia entre la población. Fuente: “Diario de Cádiz”, Pablo Ortega del Cerro, 15 noviembre 2021. 

«”En la Villa de Conil de la Frontera, a VEINTE Y SIETE DE AGOSTO DE MIL OCHOCIENTOS, los Señores del Concejo, Justicia y Regimiento de ella, con asistencia del Síndico Procurador General y médico titular, a saber el señor D. Lucas Lozano y MillánD. Francisco JunqueraD. Juan AndrésD. Juan y D. Manuel Ramírez, y D. Joaquín Moreno Pacheco … D. Antonio Borrego Síndico Procurador General y con la asistencia de D. Luis de la Torre médico titular, reunidos como lo hacen de costumbre, acordaron lo siguiente:

En esta Junta General ha sido convocada a instancia del médico titular, ha hecho presente que el pueblo ha padecido en todo este verano muchas y graves enfermedades que por la Misericordia de Dios han terminado bien. Por él siguen las mismas y se reducen a calenturas tercianas, unas perniciosas y otras malignas de toda especie, pero aunque siguen terminando regularmente como en la Capital [Cádiz] que es ...de estas mismas enfermedades peligrosas muchas personas y en esta Villa hay mucha contención con dicha Capital por causa del tráfico por la provincia y por las relaciones de Capital, le ha parecido a los facultativos que si era treinta … para estaba en lo posible la comunicación con aquella Capital, y así mismo por … se impidiera andar por las calles y por tenerlos en las casa. Que se diera providencia para que el vacuno lo metieran por las calles. Que se hicieran hogueras por las calles de pino, eneldo, jabón y arbustos aromáticos. Últimamente que se impidieran el ver … porque generalmente … = 

Imagen digitalizada de la primera página del acta transcrita libremente, no sin escasa dificultad, dada la particular caligrafía del escribano. Fuente: Archivo Histórico Municipal de Conil de la Frontera. 

Habiendo conferenciado los señores sobre todos estos particulares, acordaron de conformidad en primer lugar que se implore la Misericordia de Dios por medio de las rogativas públicas , a cuyo efecto por el señor presidente se pasase con los correspondientes oficios con los reverendos vicarios y clero, … y comunidad de … y en segundo que fijen edictos anunciando al vecindario el peligro de la comunicación con Cádiz, y en el observar limpiar y asear perfectamente las calles cada uno la parte que le toque. Hacer hoguera en ella con las leñas que el facultativo recomienda, se manda retirar los cerdos de la población, sin permitiendo, con pretexto alguno. Para todo lo cual se nombran en clase de Diputados por este Ayuntamiento a los Señores Regidores D. Juan Andrés Sánchez Durán y D. Manuel Ramírez, quienes cuidarán de ver el modo de hacer introducción en esta Población ganado vacuno, y que se prohíba … el médico.

Se recomienda en los edictos el riego de vinagre en las calles y los olores aromatizados tanto de hierbas como de azufre en polvo. Y así lo determinaron y firman los mismos con el referido médico. Doy fe. =

[Firmas legibles casi todas:] Licenciado D. Lucas Lozano y Millán / Francisco Junquera / Juan Andrés Sánchez Durán / Manuel Ramírez / Antonio Borrego / Joaquín Moreno Pacheco / Luis Nalda / y el escribano Francisco Manuel Moreno.”» 

Fuente: Archivo Histórico Municipal de Conil de la Frontera. Libro Capitular 53-2, hojas digitalizadas 44 a 46, Cabildo del 27 de agosto de 1800. Agradecimiento: Isabel González Ramírez.  

domingo, 5 de octubre de 2025

CONIL DURANTE LA OCUPACIÓN FRANCESA (1810-1812), 31.

De como, una vez nombrado Promotor Fiscal el vecino D. Antonio Moreno, y dirigido por Letrado de ciencia y conciencia cuando lo precisara, es de la opinión y conforme en la LIBERTAD BAJO FIANZA que ya tenían solicitadas las esposas de los reos, como se vio en la anterior entrada. El escribano, Antonio Vázquez Jaldón, recibido escrito del Promotor Fiscal, hace llegar al Alcalde un Auto con la consignación de la fianza de cárcel segura para cada uno de los implicados, así como el importe de la fianza que les corresponde depositar, y que una vez firmado notifica a las reiteradas esposas. Estas notificaciones serán las que se transcribirán en las próximas entradas de este blog.

«”Dª Leonor de Aragón, mujer legítima de D. Fernando Pantoja, Escribano público de número, preso hace el dilatado tiempo de CIENTO Y UN DÍAS, ante V. como más haya lugar PAREZCO [sic, comparezco] y DIGO: Se me acaba de intimar a que mediante a lo expuesto por el Promotor Fiscal nombrado en la causa o proceso por que se procedió a su arresto dando FIANZA DE CÁRCEL SEGURA; y hasta la cantidad de DOS MIL DUCADOS se le PONDRÍA EN LIBERTAD.

La infelicidad en que me veo constituida con otros SEIS HIJOS pequeños y mi preso esposo es pública u notoria y así deberá constar en la causa al tiempo del embargo de bienes y por lo mismo me es sumamente IMPOSIBLE efectuar o proporcionar la tal fianza pecuniaria.

Las Leyes o la imposibilidad de satisfacer con las que me favorecen y nunca puede recaer pena pecuniaria sobre el citado mi esposo y su personal mandando las primeras sean atendidos los pobres de solemnidad, despachados con toda prontitud y sin causarle daños; y por ello es de acceder a que dando como ESTOY PRONTA POR FIADOR a D. Antonio Brenes de este vecindario, hombre acreditado y de bienes suficientes que con su persona y éstos se obligue a la de cárcel segura, SE EFECTÚE LA SOLTURA INMEDIATAMENTE; y para conseguirlo:

SUPLICO a V. así lo provea y mande, librándoseme en caso de NEGATIVA se me dé testimonio de este escrito, de su Providencia, días de prisión que sufre mi esposo; contestación fiscal y la que promueve este escrito, pues así ES DE JUSTICIA QUE PIDO, JURO, Y PARA ELLO LO FIRMA.

Otrosí: para corroborar hallarse pronto D. Antonio [Brenesa dar la consabida fianza de cárcel segura firma conmigo este escrito. SUPLICO a V. se sirva haberlo por presentado y acceder a la solicitud que dejo entablada por ser Justicia que ut supra pido.

Antonio BrenesLeonor Aragón.”» 

[Ambientación] “Los Desastres de la Guerra”, Francisco de Goya y Lucientes; Lámina n.º 61, “Quizás sean de otra raza”; Real Academia de Nobles Artes de San Fernando, 1863, Madrid. Fuente: “commons.wikimedia punto org”. 

«”AUTO. ADMÍTASE por fiador de cárcel segura de D. Fernando Pantoja a D. Antonio Brenes de este vecindario a cuyo efecto entregará la correspondiente Escritura en los términos que se expresa; y en cuanto para la LIBERTAD EFECTIVA guárdese lo prevenido en auto del día de ayer, dando la de los DOS MIL DUCADOS. Dése a la parte el testimonio que pide en loo que fuere de dar con inserción del escrito folio ciento ochenta, en el que, OTRAS LEGÍTIMAS CONSORTES de otros arrestados, reos de esta causa, PIDEN LA LIBERTAD BAJO DE FIANZA de sus respectivos maridos. Lo proveyó, mandó y firmará el Sr. Licenciado D. Francisco Pablo Sánchez y Domínguez, Abogado de los Reales Consejos, Alcalde Constitucional de esta villa de Conil en ella a VEINTICUATRO DE ENERO DE MIL OCHOCIENTOS TRECE.=

Antonio Vázquez Jaldón, 2. Licenciado Sánchez, 2.”» 

*** Fuente: “Conil durante la ocupación francesa”, Jaime Aragón GómezAna Souto Rodríguez y Jorge Paz Pasamarp.p. 210-211; Excmo. Ayuntamiento de Conil de la Frontera, 2004.  

sábado, 4 de octubre de 2025

GABINO ARANDA Y MIHURA (1851-1918), 02 de 17.

[VIENE del 02 octubre 2.025

Aunque en sucesivas entradas se va a ir desgranando la vida del personaje, con más o menos detalles, de acuerdo con la documentación disponible, se reproduce a continuación los servicios prestados por tan ilustre militar, a modo de resumen de su larga vida profesional, que con motivo de su ascenso a GENERAL DE DIVISIÓN, tuvo lugar el 26 de mayo de 1915, y publicado en la “Gaceta de Madrid”, número 147, del día siguiente: 

«”SERVICIOS DEL GENERAL DE BRIGADA DON GABINO ARANDA Y MIHURA. / Nació el día 5 de diciembre de 1850 [sic], y comenzó a servir, como Cadete de Cuerpo, el 15 de diciembre de 1864, habiendo cursado, sucesivamente, sus estudios en el Regimiento Infantería de Sevilla, en el Batallón Cazadores de Segorbe y en los Regimientos de Cantabria y Bailén. / Fue promovido al empleo de ALFÉREZ de Infantería, con la efectividad de 1º de julio de 1868; se encontró el 28 de septiembre del mismo año en la batalla de Alcolea; alcanzó el empleo de TENIENTE por el mérito que en ella contrajo, y continuó destinado en el Regimiento últimamente citado, hasta que en diciembre pasó a situación de reemplazo. /

La Batalla del Puente de Alcolea, el 28 de septiembre de 1868, enfrenta a los militares sublevados contra la reina con las tropas realistas. La derrota de los realistas conlleva el final del reinado de Isabel II y su exilio. Obra de José María Rodríguez de Losada (1826-1896), Batalla de Alcolea. h. 1869. Real Academia de la Historia, Madrid. Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre. 

Enviado en abril de 1870 al Batallón Cazadores de Alba de Tormes, salió en igual mes de 1872 a operaciones de campaña contra las facciones carlistas en el Norte, asistiendo el 23 del propio mes a la acción librada en las alturas de Campoverde; el 30, a la de Sodupe; los días 7 y 8 de mayo, a las de Arrigorriaga, por la primera de las cuales fue recompensado con el grado de CAPITÁN; el 18 de junio, a la del puerto de Zudaire, por la que se le otorgó la cruz roja de primera clase del Mérito Militar, y el 19 a la de Fuentes de Berdoyzar. / Desde agosto hasta octubre siguientes prosiguió las operaciones en el Maestrazgo, y en febrero de 1873 las emprendió nuevamente en el Norte, tomando parte el 18 de mayo en la acción habida en Guereta y Visarraga; el 19 de julio en la de Lamendano y Villaro, por la que se concedió el grado de COMANDANTE, y el 6 de agosto en la del puente de Burceña. / Estuvo luego prestando servicio de campaña en la fortificación del Desierto y en la villa de Bilbao, y concurrió el 5 de diciembre a la salida efectuada para tomar la iglesia de Begoña, y el 30 a la acción sostenida en el Alto de Banderas y Molino de Viento, al hacer un reconocimiento sobre la ría. / Por este último hecho de armas obtuvo la cruz roja de primera clase del Mérito Militar. / Hasta el 2 de mayo de 1874, que quedó levantado el sitio de Bilbao, resistió en esta plaza el bombardeo enemigo y prestó servicios que fueron vistos con satisfacción por el Gobierno, habiéndose hallado el 1º de abril en la salida hecha hasta la fábrica de harinas del Pontón y en el combate sostenido con tal motivo. / En julio emprendió otra vez las operaciones, encontrándose el día 9 en la acción sostenida en los montes de Fuente Grande, y el 4 de agosto en la toma de las alturas de Castrejana. /

Bilbao, 2 de mayo de 1874: entrada del ejército libertador. Fuente: “La Ilustración Española y Americana”, José Luis Pellicer / Bernardo Rico. Fuente: Manuel Montero, 02/05/20254, “elcorreo.com”. 

Algunos días después, y a consecuencia de su ascenso, por antigüedad, al empleo de CAPITÁN, se dispuso que pasara a servir en el cuarto Batallón provincial de Andalucía, trasladándosele en septiembre al de Huelva, número 38. / En enero de 1876 se le destinó al Regimiento de Soria, con el que formó parte del Ejército de la Derecha, en el Norte, asistiendo a las operaciones habidas en el valle del Baztán. / Se le señaló, en julio siguiente, la situación de reemplazo, siendo colocado, en abril de 1879, en el Regimiento de Wad-Ras, y volviendo a quedar, en febrero de 1880, en dicha situación, en la que continuó al ser ascendido reglamentariamente al empleo de COMANDANTE, en febrero de 1886, hasta que en mayo se mandó que causara alta en el Regimiento de Pavía. / Fue nombrado, en junio de 1887, Fiscal de causas de la plaza de Cádiz, y mientras desempeñó este cargo perteneció a diferentes Batallones de Reserva. / Se le promovió, por antigüedad, a TENIENTE CORONEL en diciembre de 1889, sirviendo, sucesivamente, desde entonces, en los Regimientos de Borbón, San Fernando y Álava. / Le fue asignado, en agosto de 1893, el cometido de Ayudante de Campo del segundo Jefe del segundo Cuerpo de Ejército, y sin cesar en él ejerció desde noviembre las funciones de Gobernador del Cuartel general del segundo Cuerpo del Ejército de África, prestando en Melilla servicios de campaña hasta enero de 1894, por lo cual se le dieron las gracias de Real Orden. / En mayo de dicho año 1894 se le nombró Ayudante de Órdenes del teniente General Don Luis de Cubas, a cuya inmediación siguió como Ayudante de Campo desde junio de 1896, en que al mencionado General le fue conferido el cargo de Consejero del Consejo Supremo de Guerra y Marina. / Se le confirió el mando del Batallón Cazadores de Segorbe en marzo de 1898, con el que marchó en abril a la islas Canarias, regresando en septiembre a la segunda Región. /

Las avanzadas del Fuerte de San Lorenzo, en Melilla; fotógrafo Manuel Compañy. “Blanco y Negro”, 4 noviembre 1893. Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre. 

Cooperó en noviembre de 1900 al sostenimiento del orden en la provincia de Jaén, en donde estuvo en operaciones con motivo de haber intentado levantarse en armas una partida insurrecta, y por sus acertadas disposiciones, como también por la disciplina y subordinación demostradas entonces por las fuerzas que mandaba, fue felicitado por el Capitán General de la Segunda Región. / Nombrado en abril de 1901 Ayudante de Campo del Capitán General de Andalucía, siguió desempeñando dicho cargo al ascender reglamentariamente a CORONEL en julio de 1902, perteneciendo, no obstante, al Regimiento Reserva de Ramales. / En diciembre siguiente se le nombró Secretario de la Subinspección de la segunda Región y del Gobierno Militar de la provincia de Sevilla, y en octubre de 1905, Juez instructor permanente de causas del segundo Cuerpo de Ejército, confiriéndosele en diciembre una comisión del servicio que desempeñó en esta Corte. / Desde febrero de 1906 manda el Regimiento de Wad-Ras, número 50, con el que se halló en la formación habida en la Corte el 31 de mayo del propio año, durante la cual tuvo lugar un atentado anarquista contra SS.MM. Por la serenidad y disciplina demostradas con ocasión de tal suceso, le cupo la honra de desfilar con su Regimiento a la cabeza de todas las fuerzas después de una revista pasada a las mismas por S.M. el Rey en el Campamento de Carabanchel, concediéndosele, además, la cruz roja de tercera clase del Mérito Militar. /

En agosto de 1909 marchó con su Brigada a Melilla, donde prestó servicio de campaña tomando parte en diferentes operaciones efectuadas contra los rebeldes rifeños y mandando columna en algunas ocasiones, como también, interinamente, la mencionada Brigada en varios periodos de tiempo. / Concurrió, entre otros hechos de armas, al librado el 20 de septiembre en las inmediaciones de los Pozos de Aograz; a la toma de Tauima y Nador, el 25; a la ocupación de la alcazaba de Zeluán, el 27; al combate del zoco el Jemis de Beni-bu-Ifrur, el 30, en el cual se distinguió notablemente, por lo que fue recompensado con la cruz roja de tercera clase del Mérito Militar, pensionada, y a la defensa de los campamentos de Nador, los días 17 y 19 de octubre. /

El coronel Aranda durante la campaña de Melilla, 16 octubre 1909. Fuente: Fotografía cedida por Luis Aranda Unzurrunzaga

Promovido en noviembre del expresado año 1909 al empleo de GENERAL DE BRIGADA, fue nombrado Ayudante de Campo de S.M. el Rey, cargo en que continúa [mayo 1915]. / Ha estado repetidas veces encargado del despacho de la Casa Militar de S.M. y desempeñado las funciones de Comandante General del Real Sitio de San Ildefonso. / En diciembre de 1912, acompañó a S.A.R. el Infante Don Carlos en la misión extraordinaria que le confirió nuestro Augusto Soberano de representarle en los funerales del Príncipe Regente de Baviera, celebrados en Munich. / Cuenta cincuenta años y cinco meses de efectivos servicios, de ellos cinco años y cerca de siete meses en el empleo de General de Brigada, hace el número 11 en la escala de su clase, y se halla en posesión de las condecoraciones siguientes: / Cruz blanca de primera clase del Mérito Militar. / Dos cruces rojas de primera clase de la misma Orden. / Dos cruces de tercera clase del Mérito Militar, con distintivo rojo, una de ellas pensionada. / Cruz de segunda clase de Santa Ana, de Rusia. / Cruz de Gran Oficial de la Orden Hafidista, de Marruecos. / Cruz de Gran Oficial de la Legión de Honor, de Francia. / Grandes Cruces de San Hermenegildo e Isabel La Católica. / Medallas de Bilbao y Alfonso XIII. / Es Gentilhombre de Cámara de S.M., con ejercicio.”» Fuente: “Gaceta de Madrid”, n.º 147, pp. 529-530, 27 mayo 1915. 

[CONTINUARÁ el próximo 07 octubre 2.025] 

viernes, 3 de octubre de 2025

EN UNO DE LOS RINCONES DEL ARCHIVO PARROQUIAL DE CONIL: LA AMANTE VIUDA (1800/1821).

De la propagación de la FIEBRE AMARILLA ya se ha escrito en este blog en más de una decena de ocasiones, y de hecho, para aquellos interesados en el tema, se les facilita al final de este texto, los enlaces para su más cómodo acceso.

Nuevamente, el esculco de los documentos que se custodian en este Archivo, auténtica historia de la Villa de Conil, muestra una de las entrañables circunstancias, desconocidas por el gran público, y que merece dar a conocer.

En el verano y otoño de 1800 se presentó en Cádiz uno de los más feroces brotes epidémicos de la fiebre amarilla, rápidamente se propagó por los pueblos cercanos e incluso a gran parte de Andalucía Occidental. De una población de algo más de setenta mil almas, llegaron a fallecer unos 10000 habitantes.

Plano de Fray Gerónimo de la Concepción, 1690, donde dibuja con toda claridad el paso de la barca de Sancti Petri. Fuente: “El güichi de Carlos”. https://www.elguichidecarlos.com/de-la-isla-a-san-fernando/ 

En este contexto, el conileño Antonio Melchor Camacho, el 27 de septiembre de 1800, encuentra la muerte al cruzar el caño de Sancti Petri procedente de Cádiz, donde se calcula que unas 20000 personas huyeron ante la imparable propagación del mal, siendo enterrado en las mismas arenas al desembarcar. No se tiene constancia de si el finado residía en la capital, o si por el contrario, se había acercado, saltando las estrictas normas de acceso a la población, por una probable actividad comercial de verduras, hortalizas o recova, de las que tan dados eran los conileños en aquella época. El caso es que aquel día el maldito virus le impidió su vuelta al hogar, y tres compañeros procedieron al citado entierro, en la orilla del río Sancti Petri, sin el más mínimo oficio religioso, tal vez una balbuceante oración a modo de responso.1

Recorte ampliado realizado al plano anterior, para apreciar que la barca de Sancti Petri era un paso que existía en un punto próximo a donde se encuentra actualmente el muelle del poblado, y que servía para efectuar el tránsito entre ambas márgenes del caño y que resultaba más corto para las personas que se dirigían de estos parajes (Chiclana, Conil, Vejer, …) a Cádiz o viceversa. La barca funcionaba por medio de unas estachas que iban de banda a banda y al efectuarse tracción sobre ellas se desplazaba. Fuente: Domingo Bohórquez, revista “El Trovador”, n.º 44, Chiclana de la Fronterahttps://www.chiclana.es/fileadmin/user_upload/archivo_municipal/la_barca_sobre_el_rio_sancti_petri_el_trovador_no_44.pdf

Pasan más de veinte años de los hechos narrados, inolvidables para la viuda, que ante consulta en las parroquias de Chiclana y Conil, comprueba desencantada que su recordado esposo no tuvo un entierro digno de un buen cristiano, de acuerdo con sus creencias y la tradición sobre el tema, por lo que no figuraba en partida de defunción alguna en las dos poblaciones. Sin la más mínima cortedad, acompañada de tres testigos, se presenta ante el Cura Teniente de Santa Catalina, y mandó hacer HONRAS DE OFICIO COMÚN por el alma de su marido.

De todo ello se da cuenta en la transcripción literal de la partida de defunción:

«”ANTONIO MELCHOR CAMACHO. En Conil á veinte de septiembre de mil ochocientos veinte y uno, MENCÍA GIL, viuda de ANTONIO MELCHOR CAMACHO, naturales y vecinos de esta Villa, mandó hacer honras de oficio común, por el alma de dicho su marido, el qual murió de la epidemia en la barca del rio de San Pedro y fué sepultado en sus arenas en septiembre del año de mil ochocientos, de que fueron testigos Lorenzo GarciaMiguel Morales y Antonio Aragon, naturales y vecinos de esta Villa, que vieron y ayudaron á enterrar el cadaver del expresado ANTONIO MELCHOR CAMACHO, y mediante á no tener partida de entierro ni en Chiclana ni en esta, se pone la presente, y en el libro que antecede [No. 5, 1786-1801, Folio 222v] una nota en el sitio que corresponde; de todo lo qual doy fe = El cura teniente Pedro Moreno y Amar2.”» Fuente: Libro Defunciones No. 6, 1802-1829, Folio 315. Archivo Parroquial Santa Catalina, Conil de la Frontera.

Fuente: Libro Defunciones No. 6, 1802-1829, Folio 315. Archivo Parroquial Santa Catalina, Conil de la Frontera. 

NOTAS: 1. El mismo día de la publicación de esta entrada, el autor, en consulta a su base de datos, apostilla que, realmente, el fallecido Antonio Melchor Camacho, era el titular del disfrute del arrendamiento al Ducado de Medina Sidonia de la explotación de la Barca de Sancti Petri, como así lo demuestra un documento del “Obligación y fianza”, por el que Sebastián Sánchez, vecino de Conil, avala a Melchor Camacho por el importe de 20000 reales vellón a favor del Duque. Este documento se formaliza en 30 de agosto de 1800, el mismo año de su fallecimiento. Fuente: Archivo Histórico Provincial de Cádiz, legajo 141, Conil de la Frontera, folio 47. //  2. Se da la curiosa circunstancia de que un hermano de este sacerdote, Antonio, con 15 años, colegial del Seminario San Bartolomé de Cádiz, se entierra en Conil el 7 de septiembre de 1800, con toda probabilidad contagiado por la fiebre amarilla, aunque la partida no indica nada al respecto. Era hijo de José Moreno Pacheco y Fernanda de Amar. Podría ser el primer fallecido por la fiebre, aunque documentalmente lo fue Tomasa Ramírez, viuda de 42 años, que fue enterrada <gratis et pro deo> el 16 del mismo mes y año, en La Cartuja, lugar especial destinado para ello por el Ayuntamiento. Fuente: Libro Defunciones No. 5, 1786-1801, Folios 221 y 221v. Archivo Parroquial Santa Catalina, Conil de la Frontera. 

*** Fuente: Archivo Parroquial de Conil, Libro de Defunciones; transcripción literal de Rafael Coca López, gracias a lo anotado en las fichas confeccionadas por Antonio Martínez Cordero y custodiadas en este Archivo; agradecimiento: Yelman F. Bustamante Solórzano, párroco de Santa Catalina de Alejandría. 

Relación de entradas en este blog relativas al genérico tema de FIEBRE AMARILLA:

 “NO PROPAGACIÓN FIEBRE AMARILLA EN CONIL” (1828), 17 ENERO 2025: https://conildelafronteraenlaprensa.blogspot.com/2025/01/no-propagacion-fiebre-amarilla-en-conil.html

LA FIEBRE AMARILLA EN CONIL (1822), 11 OCTUBRE 2020:https://conildelafronteraenlaprensa.blogspot.com/2020/10/la-fiebre-amarilla-en-conil-1822.html

EN UNO DE LOS RINCONES DEL ARCHIVO PARROQUIAL DE CONIL: FIEBRE AMARILLA” (1819), 13 AGOSTO 2024: https://conildelafronteraenlaprensa.blogspot.com/2024/08/en-uno-de-los-rincones-del-archivo_02013779916.html

EN UNO DE LOS RINCONES DEL ARCHIVO PARROQUIAL DE CONIL: CLERO IRREDUCTIBLE”, 1 de 4 (1801), 15 ABRIL 2023:https://conildelafronteraenlaprensa.blogspot.com/2023/04/en-uno-de-los-rincones-del-archivo_01584264461.html

EN UNO DE LOS RINCONES DEL ARCHIVO PARROQUIAL DE CONIL: GUARDIAS DEL CLERO ANTE LA EPIDEMIA DE FIEBRE AMARILLA” (1801), 21 MARZO 2022: https://conildelafronteraenlaprensa.blogspot.com/2022/03/en-uno-de-los-rincones-del-archivo_01441458471.html

EN UNO DE LOS RINCONES DEL ARCHIVO PARROQUIAL DE CONIL: … Y LA FIEBRE AMARILLA LLEGÓ” (1804), 9 JUNIO 2025: https://conildelafronteraenlaprensa.blogspot.com/2025/06/en-uno-de-los-rincones-del-archivo_0175086344.html

EN UNO DE LOS RINCONES DEL ARCHIVO PARROQUIAL DE CONIL: CLERO IRRESOLUTO”, 2 de 4 (1801), 22 ABRIL 2023: https://conildelafronteraenlaprensa.blogspot.com/2023/04/en-uno-de-los-rincones-del-archivo_077207600.html

CONIL EN LA <ACADÉMIE ROYALE DE MÉDECINE> SOBRE LA FIEBRE AMARILLA” (1827), 8 FEBRERO 2021: https://conildelafronteraenlaprensa.blogspot.com/2021/02/conil-en-la-academie-royale-de-medecine.html

CONIL Y LA SANIDAD PÚBLICA I” (1822), 14 DICIEMBRE 2019: https://conildelafronteraenlaprensa.blogspot.com/2019/12/conil-y-la-sanidad-publica-i-1822.html

EN UNO DE LOS RINCONES DEL ARCHIVO PARROQUIAL DE CONIL: CLERO IRREDUCTIBLE”, 3 de 4 (1801), 06 MAYO 2023: https://conildelafronteraenlaprensa.blogspot.com/2023/05/en-uno-de-los-rincones-del-archivo.html

EN UNO DE LOS RINCONES DEL ARCHIVO PARROQUIAL DE CONIL: ESCUADRA INFESTADA” (1817), 16 NOVIEMBRE 2024: https://conildelafronteraenlaprensa.blogspot.com/2024/11/en-uno-de-los-rincones-del-archivo_0122064359.html

CONIL Y LAS EPIDEMIAS EN CÁDIZ” (1819), 15 SEPTIEMBRE 2021: https://conildelafronteraenlaprensa.blogspot.com/2021/09/conil-y-las-epidemias-en-cadiz-1819.html

CONIL Y LA SANIDAD PÚBLICA II” (1822), 16 DICIEMBRE 2019: https://conildelafronteraenlaprensa.blogspot.com/2019/12/conil-y-la-sanidad-publica-ii-1822.html

EN UNO DE LOS RINCONES DEL ARCHIVO PARROQUIAL DE CONIL: CLERO IRREDUCTIBLE”, 4 de 4 (1801), 13 MAYO 2023: https://conildelafronteraenlaprensa.blogspot.com/2023/05/en-uno-de-los-rincones-del-archivo_0493476446.html 

jueves, 2 de octubre de 2025

GABINO ARANDA Y MIHURA (1851-1918), 01 de 17.

GABINO ARANDA es otro, uno más, de los insignes titulares del callejero de CONIL que a todo el vecindario le “suena”, pero la cruda realidad delata que es un perfecto desconocido, sobre todo para las últimas generaciones de vecinos, muy alejadas de las vivencias que el personaje tuviera con esta Villa; se une así a otros personajes, tales como JOSÉ VELARDECapitán PÉREZ MORENOPASCUAL JUNQUERA, …

Se pretende con esta serie de entradas en el blog (todoconil.blogspot.com), de una manera muy modesta, la recopilación y publicación de los datos biográficos de estos personajes, y conseguir con ello, que forme parte del acervo conileño.

Se aprovechará los pasajes de su vida para incardinarlos en el contexto histórico correspondiente, y, aprovechando la ventana que nos ofrece internet, dar a conocer y ampliar los hechos o acciones donde la figura hubiera participado.

Retrato del general español Baldomero Espartero (1793-1879), príncipe de Vergara y regente de España, obra del pintor Antonio María Esquivel. Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre. 

El período que abarca la vida del General GABINO ARANDA se caracterizó en España por la consolidación del liberalismo, la limitada industrialización, la inestabilidad política y el auge del nacionalismo, tanto nacional como periférico.

La población española creció significativamente, aunque el éxodo rural hacia las ciudades fue una constante.

La sociedad estamental del Antiguo Régimen fue sustituida por una sociedad de clases, aunque la aristocracia terrateniente mantuvo su influencia.

La industrialización fue más lenta en comparación con otros países europeos, con la agricultura como sector predominante y crisis de subsistencia frecuentes.

Las ciudades experimentaron un aumento poblacional, especialmente las industriales, aunque la falta de infraestructuras y servicios básicos, generó problemas sociales.

Se instauró una monarquía parlamentaria, pero con deficiencias democráticas, caracterizada por el turnismo entre partidos conservadores y liberales, con fraude electoral generalizado.

La Restauración borbónica, a partir de 1875, intentó estabilizar el sistema político, pero el caciquismo y la falta de participación ciudadana minaron su legitimidad.

El Sexenio Democrático, 1868-1874, fue un periodo de intentos de cambio político, con la proclamación de la Primera República, pero fracasó debido a la inestabilidad y los conflictos internos.

La pérdida de las últimas colonias españolas en América: Cuba y Puerto Rico, y Filipinas, en 1898, tras la guerra hispano-estadounidense, supuso un duro golpe para el país y un cuestionamiento del sistema político y social. 

Óleo de militar y político Ramón María Narváez y Campos (1800-1868), capitán general del ejército español, primer duque de Valencia, Grande España y presidente del Consejo de Ministros en varias ocasiones durante el reinado de Isabel II, por el pintor Vicente López Portaña. Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre. 

Se fortaleció el nacionalismo español, especialmente tras la pérdida de las colonias, con un deseo de recuperar la grandeza desaparecida. Surgieron, y se consolidaron, nacionalismos periféricos, como el catalán y el vasco, que buscaban mayor autonomía o incluso la independencia.

Durante este convulso período tuvieron lugar las Guerras Carlistas, con conflictos civiles y militares que enfrentaron a los partidarios de la dinastía Borbón (liberales) con los defensores de los derechos al trono de Carlos María Isidro y sus sucesores (carlistas). Estas guerras, aunque principalmente dinásticas, reflejaban una profunda división ideológica entre el liberalismo y el tradicionalismo, con los carlistas defendiendo el absolutismo, la Iglesia y los Fueros, mientras que los liberales abogaban por reformas políticas y constitucionales.

(Parte de este contenido ha sido creado por IA).

[CONTINUARÁ el próximo 4 octubre 2.025]  

miércoles, 1 de octubre de 2025

HISTORIAS DE LUIS BRICEÑO, 39.

SUEÑO DE … ORO.

Hay un refrán, arrancado, sin duda, de la general experiencia, que dice: «Tras la tempestad viene la calma».

Y, en efecto, después de varios días de abundante lluvia, con viento nada flojo, se habían presentado otros que se deslizaban deliciosos, brindadores de hermosura natural.

El temporal había sido mucho más intenso en el mar que en la tierra. En ésta, apenas si había pasado de unos cuantos días de lluvias, más o menos copiosa, y de viento, más o menos fuerte, frío y huracanado. En el mar, no. En el mar había revestido todas las características de una verdadera tempestad, con su secuela de destrozo de redes, pérdida de embarcaciones y paralización incalculable de las faenas pesqueras, con su cohorte de penalidades para los profesionales.

¡Y menos mal que no hubo que lamentar, como otras muchas veces, desgracias personales! …

La aguda intuición del pescador, para prever la tempestad, le hizo adoptar precauciones que que evitaron mucho mal. Pero fueron insuficientes. El cálculo de las perspicacia marítima no alcanzó esta vez a medir el alcance de aquel temporal.

Contribuyeron, sin duda, a determinar el error, la altura del tiempo, ya primaveral, y la confusión de las características del barrunto, que no dieron base para calcular mejor el rápido desarrollo de la perturbación atmosférica, ni su gran violencia e impetuosidad.

De ahí el que fueran más los daños y mayores los perjuicios que acarreó.

Y es, también, que a tan humilde como laboriosa y sufrida clase social, parece que la persigue siempre la fatalidad. Cuando no es por una cosa es por otra. Lo cierto es que cuando no paga con su propia vida el escaso fruto de su azaroso y tantas veces inhumano trabajo, la desgasta inútilmente, sufriendo el estrago silenciosos de sus constantes penalidades, escaseces y privaciones … 

[Ambientación] Calle Ortega y Gasset, hacia 1958. Colección particular Juan Bermúdez. Fuente: “Conil en la Memoria”, p. 65, 2004. 

Tras de aquella extemporánea tempestad, vino, también, como antes se dijo, la calma.

A los referidos días de lluvia, frío y viento, con relámpagos y truenos, sucedieron otros de calma chicha y sol esplendoroso, tonificante y regenerador.

En el mar no había aún nada que hacer. Quedaba cierta turbulencia y mar de leva. Era necesario aguardar que se aquietara hasta lo ordinario, y que se aclararan sus aguas, para hacer posible la captura de peces.

En tierra no sucedían las cosas así. Disipadas las nubes, moderado el viento y oreándose con toda prontitud el terreno, podían reanudarse muchas faenas e iniciarse otras.

El obrero agrícola, aunque humilde y misérrimo, en términos generales, como el pescador, posee más estabilidad en sus funciones. Sus trabajos son más regulares y seguros.

Muchos obreros agrícolas habían encontrado, de seguida, nueva colocación, donde recomenzaban a trabajar.

Los de empleo fijo -encargados, capataces, manijeros, etc.- se reintegraban a sus quehaceres habituales, salvando, así, su económica situación.

Entre éstos se encontraba, precisamente, el protagonista de nuestra narración: un chaval sano, fornido y mofletudo, que servía a las inmediatas órdenes de un cercano pariente, capataz de una de las haciendas mejores productoras del término municipal, situado en alta planicie, no lejana de una de las mejores playas del litoral andaluz.

A la sazón acarreaba estiércoles, para abono de los terrenos de la finca a cargo de su tío.

El camino más directo a la finca era la playa, que recorría distintas veces, en las idas y vueltas de la faena, cada uno de aquellos días.

Durante el paso por la misma, observaba los estragos causados por el último temporal en la costa baja y arenosa, de la que había barrido gran cantidad de arena suelta, dejando al descubierto piedras y riscos en toda abundancia.

[Ambientación] Litoral de Conil el 19 de marzo de 2011. Fuente: Rafael Coca López

Por su imaginación desfilaban, al contemplar los desgalgaderos que formaban los pedregales desprovistos de la arena que normalmente los cubría, todas las figuras y circunstancias de aquellos cuentos y narraciones que había escuchado cuando era niño, de labios de su abuelito, en las largas veladas invernales.

La idea, que entonces se arraigó más en su mente, fue la de aquellos barcos piratas que, huyendo de la seria persecución de que eran objeto, embistieron en la arena de aquellas orillas, precisamente en aquellas inmediaciones costeras, abarrotadas, según la leyenda, de tesoros sin cuentos, gran parte de los cuales habían ocultado, enterrándolos bajo las arenas de la costa baja, hasta mejor ocasión.

Este recuerdo, espoleando el egoísmo de sus deseos, le hacía escudriñar por los intersticios, sinuosidades y recovecos que formaban los riscos y pedregales de la costa, en su conjunción con la playa, larga y estrecha como el camino de sus ambiciones …

Harto de caminar, y del pesado trabajo extraordinario de aquellos días, se durmió profundamente nuestro protagonista, la última noche de los días de aquella tarea.

Esta vez no fue su sueño tan tranquilo, sosegado y reparador como de ordinario. Por el contrario, fue aquél, aunque intenso, profundo, un sueño violento, agitado, intranquilo y tan inquieto que llegó hasta a llamar la atención de sus familiares, que no sabiendo a qué achacarlo, lo atribuyeron, a la nerviosidad que provocan los vientos de Levante, en aquellos parajes andaluces, especialmente cuando soplan flojos.

Nuestro joven, pues, durmió con algún trabajo, preocupado sin duda por la obsesión que embargaba de lleno su pensamiento, y soñó: su sueño fue un sueño de … oro.

Soñó, en efecto, que caminaba, como en los referidos días, por la angosta y estrecha playa que conducía a la finca en que servía, tras la recua mulo-borriquil que guiaba, fijándose, cual siempre hacía, en los desgalgaderos de la costa, junto a los predregales que, como base del pronunciado declive, limitaban los altos del terreno de labrantío, cuando en el amplio intersticio, semi horizontal, que formaban unos peñascos de regular tamaño, halló el tesoro cuya posesión había torturado tanto y tanto tiempo su imaginación.

[Ambientación] Playas del Roqueo y la Fontanilla después de un temporal invernal. Fuente: Rafael Coca López, enero 2010. 

Rubias peluconas se mezclaban entre sortijas y joyas cuajadas de pedrería, que no sabía distinguir, pero cuyos destellos y cuantía asombraban su mollera.

Allí estaba el tesoro tan deseado. Ante sí tenía, contemplándolo y palpándolo con escalofrío de felicidad, lo que tanto y con tanto afán había anhelado.

Una … diez … cien …

No pudo contarlas. Tampoco pudo darse cuenta exacta de las que puso en sus faltriqueras … Con la propia avidez del más avaro, tomó y guardó; pero … sus bolsillos resultaban más que insuficientes para contener todo aquello …

-¿Qué hacer? -pensaba, nerviosos e indeciso.

Las caballerías se habían alejado demasiado: retorcían ya la vereda cercana a la heredad de su destino. No resultaba prudente volverlas atrás de su camino, sin exponerse a llamar la atención …

-¿Qué hacer? … ¿Qué hacer? -repetía incesantemente, irresoluto, indeciso.

Por fin encontró una solución.

¿Qué necesitado no la encuentra, sea como sea, en caso de apuro apremiante?

Retiraba, por el pronto, cuanto contenían ya sus bolsillos, y cubría el resto, con arena, bien disimulado, también, hasta mejor ocasión. Pero … ¿y la señal? … ¿Cómo conocer y distinguir, con acierto y prontitud, para evitar posibles sorpresas, el sitio exacto donde quedaba lo mejor de su ilusión? …

Nuevo conflicto, también apremiante, que llegó, igualmente a solucionar favorablemente. Esta vez sí que su imaginación, pródiga, despierta y privilegiada, le obsequiaba con un medio inconfundible.

Rellenaba lo mejor de su tesoro, cubriéndolo, desde luego, con arena, acarreada prontamente, en un santiamén, de la orilla. Ponía, después, una piedra de las más llanas, sobre ella y en la misma posaba una materia allí inconfundible, que serviría hasta para que se apartara de aquel lugar cualquier otro curiosos observador …

Y poniendo manos a la obra, se desabrochó parte de sus ropas y … depositó en la piedra de referencia la materia nauseabunda en que su imaginación pensó.

La impresión que produjo en su ánimo el esfuerzo realizado, para que tuviera lugar la función fisiológica a que obligó a su organismo, le despertó y … ¡oh realidad palpable, terrible y desconsoladora! …

[Ambientación] El sueño del tesoro pirata en la playa. Fuente: “etsy.com”, juego del niño pirata. 

Su sorpresa llegó al paroxismo, a la estupefacción.

La primera parte de su sueño, fue un mero sueño de … oro. La segunda … la segunda fue pura y tangible realidad. 

*** Fuente: “FLORECILLAS DE ESCALIO”, por Luis Briceño Ramírez, p.p. 151-157. Primera edición, Jaén, febrero 1.936.