Cuadro del retrato del Padre Caro,
pintado por Juan Cabral Bejarano (Sevilla, 1834- ?).
Imagen cedida por Juan Pérez González.
“RECUERDO
PARA LOS VENIDEROS:
En
el día de la fecha [19 abril
1902], fue colocado en este Archivo Parroquial por mandato
del Sr. Obispo de la Diócesis
[José María Rancés y
Villanueva], el
retrato del Presbítero Don Francisco de Paula
Fernández-Caro y Pareja,
Arcipreste y Cura que fue de ésta y restaurador del EDIFICIO
PARROQUIAL (*)
[se refiere a la antigua Parroquia de Santa Catalina, actual Centro
Cultural Santa Catalina].

Fachada principal de la antigua iglesia de Santa Catalina. Fuente:
“andaluciarustica punto com”.
La
historia del retrato es como sigue: « A la conclusión de las obras,
cuya duración fue de SEIS AÑOS, a costa de inmensos sacrificios,
penalidades y sufrimientos por la absoluta carencia de recursos, como
recuerdo, le fue ofrecido este RETRATO por varios amigos, para que
fuese colocado en el edificio, haciéndosele un lugar en la
sacristía. Trasladado a la ciudad de Vejer, trató de llevarse el
retrato, pero a súplicas del sucesor accedió, dejándolo donde
estaba. Al poco tiempo fue quitado de su sitio y después de varias
vicisitudes vino a caer en el campanario, de donde lo recogió el
Padre Caro,
llevándoselo a Vejer. Estando en dicho pueblo el Sr. Obispo haciendo
la Santa Visita, lo vio y enterado de la historia, MANDÓ al cura que
suscribe el siguiente oficio que se encuentra en el Libro de Mandatos

Detalle del cuadro referenciado donde aparece, enrollado, un
plano del proyecto de rehabilitación de la Iglesia de Santa
Catalina, al que dedicó tanto esfuerzo. Imagen cedida por Juan
Pérez Gonzaléz.
«Luego
que reciba V. la presente, se pondrá en comunicación con el
Presbítero Don Francisco Fernández-Caro,
Cura y Arcipreste de
Vejer, y de mi Orden le manifestará que he dispuesto que su retrato,
COSTEADO POR EL
MUNICIPIO Y PUEBLO DE CONIL,
con ocasión de la obra de reconstrucción de esa iglesia parroquial,
retrato con dedicatoria que fue voluntad de los donantes, SE
CONSERVASE EN EL EDIFICIO DE LA MISMA PARROQUIA,
VUELVA ALLí, en donde una vez recogido de acuerdo con el Señor Cura
citado por V. LO
COLOCARÁ EN EL LOCAL DEL ARCHIVO PARROQUIAL, DE DONDE NO DEBERÁ SER
RETIRADO EN LO SUCESIVO.
Del cumplimiento de estas mis Disposiciones, se servirá V. darme
cuenta a la mayor brevedad posible, así como unir al presente oficio
al Libro de Mandatos de esta Visita Pastoral, en Chiclana a diez y
nueve de abril de mil novecientos dos. José Maria
Obispo de Cádiz.» En cumplimiento de esto, puesto en comunicación
con el Cura de Vejer me envió el retrato, que fue colocado, según
mandato superior en el Archivo el primero de mayo de mil novecientos
dos. Don Antonio Ortega,
Párroco. ».”
(*)
Tras una demolición casi completa, se levantó una iglesia dotada de
una fachada de aire historicista, con una mezcla de elementos neo
románicos y neo mudéjares, muy típicos de la época. La decoración
interior, de aspecto clásico sencillo, contrasta con un exterior en
el que destaca un orden de dentículos que recorre toda la cornisa.
La torres de planta rectangular, sin embargo presenta una
ornamentación clásica, compuesta de pilastras y cornisas. Esta
remodelación terminada en 1891 [1981 en original], dio paso a una
serie de problemas estructurales que motivaron el cierre de Santa
Catalina en 1930. Hasta ese momento siempre fue una iglesia abierta
al culto. Tras su clausura y abandono, se utilizó como almacén
municipal algunas de sus dependencias (Fuente: “andaluciarustica
punto com”).

El Obispo José María Rancés. Foto Archivo “Diario de
Cádiz”, al cumplirse los 100
años de su fallecimiento, 14 junio 2017
Fuente:
Archivo Parroquial de Conil,
19 de abril de 1902;
transcripción
libre de Antonio Martínez Cordero,
localizada
en el Archivo Parroquial de Conil de la Frontera.
Agradecimientos:
Yelman F. Bustamante Solórzano,
párroco de Santa Catalina;
y Juan Pérez
González, por la cesión de la
fotografía del Padre Caro.

Huella dejada en el lienzo, a consecuencia de una pedrada,
recibida cuando se encontraba el cuadro en la “abandonada” torre
de la iglesia una vez declarada en ruina. Imagen
cedida por Juan
Pérez Gonzaléz.
NOTA
FINAL:
En
el blog “todoconil”, se publicó el 1 de julio de 2021 una
conmovedora anécdota, teniendo como protagonistas al Padre Caro y a
un humilde agricultor conileño, pinchando
AQUÍ se
podrá acceder a ella.