sábado, 24 de octubre de 2026

PINCELADAS HISTÓRICAS EN LOS PROGRAMAS DE MANO DE FERIAS.

Las fiestas patronales constituyen uno de los elementos más significativos del patrimonio cultural de los pueblos, pues en ellas convergen la devoción religiosa, las tradiciones populares y la propia memoria colectiva de una comunidad. En el caso de Conil, la Feria y Fiestas en Honor de Nuestra Señora de las Virtudes representa una celebración profundamente arraigada en la historia local, cuyos orígenes se pierden en el tiempo y se entrelazan con las antiguas costumbres festivas y mercantiles que caracterizaron a numerosas poblaciones de la geografía española.

El trabajo que sigue, escrito en 2007, realiza un recorrido por las referencias documentales más antiguas conservadas sobre esta festividad, permitiendo conocer su evolución a través de los siglos. A partir de testimonios procedentes del Convento de la Victoria y de las actas capitulares de la villa, el autor reconstruye algunos de los aspectos fundamentales de una celebración que, desde sus raíces religiosas, fue incorporando elementos lúdicos, sociales y comerciales hasta convertirse en una de las citas más destacadas del calendario conileño.

Estas páginas ofrecen, además, una valiosa aproximación a la vida cotidiana de épocas pasadas, mostrando cómo la fiesta actuaba como punto de encuentro para vecinos y visitantes, espacio de intercambio económico y ocasión para el disfrute colectivo. Su lectura permite comprender mejor la importancia que Nuestra Señora de las Virtudes ha tenido en la identidad de Conil y la continuidad de unas tradiciones que han llegado hasta nuestros días.

[Imagen contenida en el artículo original] Posiblemente el día 8 de septiembre, hacia 1925. Las autoridades salen del Convento, mientras toca la banda de música en el real de la feria. Colección particular Foto Pastor. Fuente: “Conil en la Memoria”, p. 78, 2004. 

“FERIA Y FIESTAS EN HONOR DE NUESTRA SEÑORA DE LAS VIRTUDES”, por FRANCISCO GONZÁLEZ UREBA / Feria de Conil, 2007.

«”No podemos precisar de qué fecha concreta data <la Feria y Fiestas en Honor de Ntra. Sra. de las Virtudes>, al ser bastante antigua, originariamente <Fiesta en Honor de Ntra. Sra. de las Virtudes>. Lo que sí sabemos es que las Ferias y Mercados datan de la más remota antigüedad, señalando el primer movimiento de distribución de productos que se origina en las sociedades en vías de desarrollo. Nacen al amparo de las festividades religiosas, que reuniendo numeroso gentío, permiten que los comerciantes den mayor salida a sus mercancías y puedan cómodamente adquirir, de otros o de los mismos productores, los artículos que para su propio uso o tráfico necesiten. Así pues, las fiestas religiosas se convierten en ferias y mercados.

Este doble aspecto, a un tiempo religioso y mercantil, sigue ofreciendo las ferias durante la Edad Media. Eran grandes fiestas consagradas a los grandes Patronos, en que se daban cita los siervos y los aldeanos para descansar de sus penosos trabajos. Los villanos de los lugares vecinos iban allí a hacer provisiones, disfrutar con los espectáculos que se presentaban y tomar parte en los festejos públicos y actos religiosos; y la gente noble tampoco perdía la oportunidad de acudir a ellas. 

[Imagen contenida en el artículo original] Feria de Conil, hacia 1926. Vista de la Velada en la calle La Virgen. Colección particular Manuel Calderón. Fuente: “Conil en la Memoria”, p. 79, 2004. [El niño que aparece abajo a la derecha, posiblemente sea Pedro Rodríguez Camacho, <Pedro Belén>, nacido en 1919]. 

La primera noticia escrita procede del Convento de la Victoria, de la orden de San Francisco de Paula, que en su documento fundacional nos dice:

<… fundó, el Excmo. Sr. D. Alonso Pérez de Guzmán El Bueno, un convento en Conil, en el Obispado de Cádiz … dióle su excelencia una devotísima imagen, su título, Ntra. Sra. de las Virtudes, cuya fiesta hace aquel obispado y comarca en 15 de Agosto, día de la Gloriosa Asunción de la Virgen; es notable el concurso de gente, y maravillosa la devoción que con ella se tiene por sus milagros; y no menos la visitan muchas gentes entre años; es imagen antigua … su fundación en el día del Espíritu Santo del año del Señor de 1567 …>.

Con posterioridad en un Cabildo celebrado el día 3 de agosto de 1628, por el Consejo de Conil, siendo Alcalde Don Cristóbal García de Cebada, se acordó:

<… Que se hagan fiestas de toros y piñatas para el día de Ntra. Sra. ocho de septiembre, por ser fiesta votada de la villa …” y más adelante “… Si se trajere algún toro de fuera, si se matare o sucediere alguna desgracia, sale este cabildo a todo …>. 

[Imagen contenida en el artículo original] Feria de Conil, hacia 1958. Colección particular Antonia Zara. Fuente: “Conil en la Memoria”, p. 83, 2004. 

No hay constancia de cuándo se produjo el cambio de fecha del 15 de Agosto al 8 de Septiembre.

Desde 1628 hasta nuestros días son ya constantes las referencias a las fiestas en todas las actas capitulares cercanas al mes de septiembre. Era frecuente nombrar a un regidor (concejal) <… como diputado para la fiesta de Ntra. Señora …> el que se encarga y responsabiliza de todos los pormenores de la fiesta, que siempre fue de un solo día hasta ya bien entrado el siglo XX.

Durante el siglo XIX se registran muchas peticiones para poner tenderetes y puestos de <agua fresca y limonada> y otras actividades.”» 

[Ambientación; imagen no contenida en el artículo original] Plaza de España en 1924, con el suelo de albero y convertida en coso taurino. Colección Hogar del Pensionista. Fuente: “Conil en la Memoria”, p. 80, 2004.

*** Fuente: Blog de Pepe Gil, “Programas de Feria de Conil y El Colorado”. Archivo Municipal de Conil, Isabel González Ramírez.

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