A finales del siglo XVIII, los padrones de vecindario en España pasaron de tener una finalidad meramente fiscal (contar “vecinos” para cobrar impuestos) a un enfoque más estadístico y demográfico (contar “almas” o personas individuales).
Para conocer la situación demográfica de Conil se dispone de varias, y diversas, fuentes, no siempre fiables: el Vecindario y Caudales del Estado de Medina Sidonia (1778), con 993 vecinos; el Censo de Floridablanca (1787), 755 vecinos y 3397 habitantes; Antón Solé tiene recopilados padrones parroquiales de vecinos de 1796 a 1798, con cifras desde 1000 a 1134; y la testimonial estimación de Simón de Rojas (1804), con 1100 vecinos y 4000 habitantes.
Independientemente de estas fuentes, existe un “Padrón del vecindario de Conil”, formado en el año de 1796, por el Cura Teniente de la Parroquia de Santa Catalina, Diego Camelo, aunque la documentación que ha llegado a nuestros días es una copia datada el 25 de marzo de 1813, y realizada por el Secretario del Ayuntamiento de entonces Alejandro Moro.
Reproducción fotográfica de la primera página del “Padrón”, cuyo conjunto forma una carpetilla de 16 páginas, en papel sellado [Sello circular negro, con el escudo de armas de la monarquía española, “HISP. REX FERD. VII. D. G. ET CONST. MONARCH”/ “Rey de las Españas Fernando VII por la Gracia de Dios y Monarca Constitucional” / “Para despachos de oficios quatro maravedies / Sello quarto, año de mil ochocientos y trece”]. Fuente: Archivo Histórico Provincial de Cádiz (¿?).
Siempre el párroco era la figura clave para la elaboración del censo, puesto que aprovechaba su conocimiento directo de los feligreses, gracias a la llevanza de los libros sacramentales de bautismos, matrimonios y defunciones, para listar a los vecinos de su jurisdicción.
Frecuentemente se realizaban visitas domiciliarias, casa por casa, o se pedía a los cabezas de familia que declararan quién vivía en la casa: nombre del cabeza de familia, miembros del hogar: esposa, hijos, parientes, criados, …, edad, estado civil, ocupación ... En el censo que nos ocupa, los datos se reducen a nombre de la calle y del cabeza de familia, con su estado, si era soltero o viudo/a, porque a los demás, casados, se le daba por hecho y no se especificaba.
El concepto de “vecino” no era simplemente “habitante”, sino normalmente el cabeza de hogar con derechos y obligaciones fiscales. Así que, un vecino representaba a varias personas. En este caso, las autoridades de entonces utilizaron el factor 5, por el que se debía multiplicar el número de vecinos, para obtener, aproximadamente, el de habitantes. Por eso, en este censo de 1796, con 793 vecinos, oficialmente se consideraba que Conil tenía una población de 3965 habitantes.
Final del documento, donde se detalle sus antecedentes. Fuente: Archivo Histórico Provincial de Cádiz (¿?). / Transcripción literal: «”Es copia de los vecinos que comprehendem el Padrón Parroquial del año que en cabeza se expresa, y concuerda con un original que devolví al Señor Cura, Rector y Vicario de las Iglesias de esta villa de Conil, en ella a veinte y cinco de Marzo de mil ochocientos trece; y lo certifico. = Alexandro Moro. = Secretario. “»
Este padrón nos informa directamente del nombre de las calles que constituían el núcleo urbano de entonces. Eran las siguientes:
Callejuela de la Cárcel (hoy, simplemente, Cárcel); calle del Hospital (idem); calle de Flamenco (xxx); calle del Napolitano (General Gabino Aranda); calle de la Jabonería (Capitán Pérez Moreno); calle del Peñón (José Tomás Borrego); calle de Cádiz (idem); calle del Baluarte (idem); calle de Inés de Fuentes (idem); calle de la Alhóndiga Antigua (Alta); calle de Ana Blanca (Sagasta); Recinto de la Iglesia (Plaza de Santa Catalina); Castillo (idem); calle de La Palma (Antonio Ureba); calle del Cuerno (Herrería); Plaza (Plaza de España); calle de La Botica (José Velarde, botica en el bar Capricho); calle Prieta (idem); calle de La Virgen (idem); calle San Sebastián (idem); barrio de la Carretería (numerosas calles actualmente: Picasso, Marconi, Hernán Cortés, ...); Hospicio Nuevo (inmueble de La Misericordia, en calle Pascual Junquera).
Este documento tiene por título de cabecera: «”Padrón del Vecindario de Conil formado en el año de 1706. / Padrón de Feligresía formado por Don Diego Camelo, Cura Teniente de la Iglesia de esta Villa de Conil para este presente año de mil setecientos noventa y seis.”»
A continuación, calle por calle, con una nomenclatura que para algunas de ellas se ha mantenido hasta la actualidad, se va enumerando el nombre de los “vecino/as”, con el detalle del uso del “Don o Doña”, como un marcador de distinción, para las personas de cierta relevancia en la comunidad, por ejemplo, propietarios acomodados o con cargos públicos.
También se puede observar la tipicidad de ciertos apellidos muy corrientes en Conil; los más frecuentes son Ramírez y Sánchez, con el 6% cada uno; Muñoz, Rodríguez, Alba o Alva, García y Moreno (alrededor del 4% cada uno), le siguen en orden decreciente otros más como, Brenes, Leal, Gil, Pacheco, Marín, Trujillo, Román, Galindo, Jiménez, Pareja, …
Es llamativo también la ortografía de entonces para algunos de los apellidos: Hariza, Bureba, Ximenez, Truxillo, Sajara, …
En cuanto a los nombre propios se puede resaltar que, curiosamente, los “Sebastián” (patrón de Conil), sólo representan un 2,9% del vecindario, aunque peor es la situación para las “Virtudes” (patrona), de las que sólo aparece una persona. Los más comunes entre los varones: Juan (12,7%), Francisco (10,3%), Pedro (9%), José (7,2%), Manuel (5,4%), Diego (4,8%), Cristóbal (4%), Alonso (3,8%), Miguel (2,8%), … ; para las mujeres, en franca minoría en el padrón, los nombres más usados: Francisca (11,2%), Ana y María (con igual porcentaje, 4%), Catalina (0,9%), …
En cuanto al estado civil, es notoria la cuantía de la viudez, con un 21,4%, es decir, casi la cuarta parte del vecindario estaba en esta situación (hombres: 6,2%, y, mujeres: 15,2%); la soltería entre los vecinos, obviamente era muy escasa, ya que los padrones reflejaban a los vecinos, a los cabezas de casa-hogar, no a los habitantes, y aquellos casi siempre eran hombres casados: 2,1% (1,8% hombre, 0,3% mujer). No obstante lo anterior, aparece un 1,1% de mujeres vecinas casadas. Se sobreentiende, que la mayoría de los vecinos del padrón, donde no se especifica su estado civil, con casados, porque el matrimonio era la vía normal de formar una casa propia.
Dada la extensión del Padrón de Vecinos, se deja su transcripción completa para la siguiente entrada, en el día de mañana.
*** Fuente: Archivos Históricos, Municipal de Conil de la Frontera, y Provincial de Cádiz.


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