miércoles, 13 de mayo de 2026

EN UNO DE LOS RINCONES DEL ARCHIVO PARROQUIAL DE CONIL: “INFORME EDIFICIO PARROQUIAL” (1.941).

El presente texto recoge un Informe Técnico, redactado en 1941, sobre el estado de la Iglesia Parroquial de Conil (Cádiz), elaborado por encargo del Vicario Capitular de la Diócesis. En él, el arquitecto responsable realiza un exhaustivo análisis del emplazamiento, la configuración constructiva y las graves patologías estructurales del edificio, evaluando tanto sus condiciones materiales como su valor artístico. El documento constituye un testimonio de gran interés para comprender la situación arquitectónica, técnica y patrimonial del templo en la primera mitad del siglo XX, así como los criterios empleados entonces para afrontar su posible consolidación o derribo. A su vista, se decidió por no ejecutar las obras precisas para su vuelta al culto.

[Ambientación] Imagen de Conil desde donde terminaba el puente salvando el río Salado, en “Los Bateles”, ante un inexistente, aún, “El Pasaje”, sobre 1912. Se puede apreciar, con el esplendor de entonces, la fachada principal y la torre campanario de la Parroquia Santa Catalina. Fuente: Colección particular Juan Bermúdez Ramos, Scard Bermos, p. 26, “Conil en la Memoria”, 2004. La fotografía ha sido mejorada por el mencionado coleccionista, en 4 enero 2026. 

[Transcripción libre de Rafael Coca López:]

«”INFORME SOBRE LA IGLESIA PARROQUIAL DE CONIL (CÁDIZ). Encargado por el Ilustrísimo Señor Vicario Capitular, el Arquitecto que suscribe de reconocer y emitir dictamen del estado en que se encuentra la Iglesia Parroquial de Conil, se ha personado en la misma y ha procedido a un detenido estudio, pasando a describir el edificio en cuestión, así como el resultado de su gestión.

EMPLAZAMIENTO.- La Iglesia se encuentra emplazada en la parte más baja del pueblo, en la ladera de la colina, donde está edificado la mayor parte del caserío, muy próximo a la playa. Colindante con la Iglesia y con entrada junto a la TORRE de la misma, está el CEMENTERIO.

Carátula de la carpetilla que contiene el informe mecanografiado del arquitecto Manuel F. Fernández Pujol. Fuente: Archivo Parroquial Santa Catalina, 7 agosto 2025, Rafael Coca López

DESCRIPCIÓN DEL EDIFICIO. Es de planta rectangular, con unos pequeños aditamentos por su lado derecho, o sea, en la parte que colinda con el Cementerio. Tiene una NAVE CENTRAL de cuatro metros y cuarenta centímetros de luz, y dos LATERALES, de tres metros, separados por una serie de PILARES de gran sección. La nave central está cubierta con una BÓVEDA DE MEDIO PUNTO[1], de doble tabicado, hecha con barro y relleno su trasdós[2] hasta la altura de la clave, de escombros y tierra. En análoga forma están las naves laterales y en cuanto a las habitaciones anexas, están cubiertas por un entramado de vigas y alfajías y ladrillo por tabla. Todo el sistema está a su vez solado con ladrillo corriente y rejuntado. El pavimento de la Iglesia es de lozas de mármol, blanca y negra, de 25 por 25 cm. Los paramentos interiores están revestidos con morteros de cal y enlucidos y blanqueados. La fábrica de los muros es de mampostería y ladrillo, muy mal ejecutada y en general toda LA OBRA ES BASTA.

La Iglesia fue [re]construida hace unos cincuenta años[3] y ya durante su construcción o recién terminada, hubo que reformar los apoyos aislados, que, según testimonio de vecinos del pueblo, SON COLUMNAS DE MÁRMOL, y lo hicieron rodeándolas de fábrica de ladrillo, resultando los pilares que hay actualmente y cuya sección, como y hemos dicho, resulta muy desproporcionada. Está cerrada al culto desde hace varios años [1930].

[Ambientación] Vista general del complejo formado por la antigua Iglesia de Santa Catalina, con su Cementerio anexo y a continuación los restos de La Chanca del Duque, fechado en 1992. Todo actualmente está rehabilitado, con más o menos acierto, pero a disposición del vecindario y visitantes. Fuente: Colección particular de Juan Bermúdez Ramos, ScardBermos, de su facebook del 09 enero 2023. 

Las SEÑALES DE RUINA más importantes son las siguientes: El ARCO TOTAL DEL CRUCERO está reforzado por otro de ladrillo macizo. La BÓVEDA CENTRAL está partida en toda su longitud, presentando una ancha grieta en el sentido de su generatriz y hacia la clave; habiéndose desprendido muchos ladrillos del primer tabicado de la misma. Varios ARCOS de esta bóveda, así como de las laterales, están francamente deformados y con diversas partiduras. El MURO EXTERIOR de la izquierda tiene varias partiduras, pero sobre todo una horizontal que coge casi dos terceras partes de su longitud y a una altura del piso de 1,20 m., como término medio. El de la derecha, también tuvo partiduras y recientemente lo arreglaron adosándole un machón o contrafuerte de hormigón en masa de extraordinario tamaño, aparte de hacerle, según referencias, una cimentación, también a base de hormigón en masa, de gran superficie y espesor. La FACHADA PRINCIPAL también presenta grandes partiduras, en el hueco de entrada, que llegan al ROSETÓN, y sobre todo en el ángulo derecho, en que la partidura comienza en la coronación del muro y sigue incluso a través del arco del hueco de ventana que hay en esta parte. En las AZOTEAS excepto en la parte de la cúpula del ALTAR MAYOR, presenta grandes partiduras junto a los muros y en las líneas de carga sobre los apoyos.

[Ambientación] Fachada principal de la Iglesia, después de la última rehabilitación, ya convertida en “Centro Cultural Santa Catalina”. Fuente: “andaluciarustica.com”. 

La Iglesia, desde el punto de vista artístico, CARECE EN ABSOLUTO DE VALOR, y a decir verdad, a nuestro modesto juicio, su arquitectura [es] de un FALSO MUDÉJAR resulta muy DESPROPORCIONADA Y POBRE, a pesar de la profusión de elementos que adornan las fachadas.

Hechas unas CALAS para ver la naturaleza del terreno, se encuentra agua a los dos metros en algunos sitios, y el subsuelo es de un barro gredoso de poca consistencia: además, hay indicios de que en parte del terreno en que está enclavado el edificio, se hicieron ENTERRAMIENTOS. Por la naturaleza del terreno, resulta que la fábrica de los muros y pilares, de DE GRAN SECCIÓN (los muros de fachada tienen un metro de ancha), además de la carga de los macizados de las bóvedas, dan un trabajo para el terreno que según nuestros cálculos está comprendido entre un kilo y medio y dos kilos por centímetro cuadrado, y que el terreno es INCAPAZ DE RESISTIR, además de que por su naturaleza y el sitio en que está, es de TEMER CORRIMIENTOS de los mismos. Por esta razón, al tratar de resolver el problema, que en concreto consiste: 1º.- En recalzo general de toda la cimentación, aumentando extraordinariamente su superficie de trabajo, para disminuir la carga unitaria sobre el terreno. 2º.- Derribo de las actuales bóvedas y arcos de la cubierta, zunchado de todo el perímetro del edificio con una correa de hormigón armado, para amarrar los muros de fachada, e incluso uniones con la terminación de los pilares para aristar éstos con los muros. 3º.- Cubrir los tres rectángulos que constituyen las tres naves con placa de hormigón armado sobre vigas en la central y de muro a correa de pilares en las laterales. 4º.- Solado de esta placa de cubierta, o mejor, para el aspecto de la Iglesia, cubierta de teja a dos aguas en la nave central y azotea o a un agua en las laterales. 5º.- Hacer de nuevo bóvedas tabicadas y con listines y yeso con resaltos que fijasen arcos torales en el interior. 6º.- Resanado general llaveado, etcétera.

[Ambientación] Interior del actual “Centro Cultural Santa Catalina”, después de las últimas obras de rehabilitación. Fuente: Diputación de Cádiz. 

Todas estas obras están supeditadas a la primera, o sea, recalzo de muros y pilares, y cuya obra, por la clase de suelo, por el peso excesivo e innecesario de las fábricas, y por la clase y por la misma calidad de éstas, serían extraordinariamente COSTOSAS, de MUCHO TIEMPO DE DURACIÓN, e incluso de NO FÁCIL EJECUCIÓN para los escasos elemento de que se pueden disponer en el pueblo.

Por todo lo expuesto, la opinión del que suscribe es que SE DERRIBEN (con las naturales precauciones) LAS BÓVEDAS, excepto la que cubre el Altar Mayor, así como los PILARES, conservando los dos primeros aislados contra todo, desde el Altar Mayor hacia la puerta principal, o sea, la que está en el lateral izquierdo, aunque no en toda su altura, para evitar la vista del Cementerio. No obstante, Vuestra Ilustrísima, con su superior criterio, acordará lo que estime más oportuno. Cádiz, 14 de marzo de 1941. El Arquitecto.”»

[Ambientación] Otra perspectiva, datada en 1915, del pueblo desde “Los Bateles”, estando a la vista las tres torres: la del Convento de La Victoria, la de Guzmán, y, la de la Parroquia de Santa Catalina. Detalle de parte del puente de madera, sobre el río Salado (dcha), y un trozo del paño de la antigua muralla que circundaba la Villa (izqda). Fuente: Colección particular de Juan Bermúdez Ramos, Scard Bermos, sacada de su facebook, 18 diciembre 2025. 

NOTAS del transcriptor: [1] Bóveda o arco de medio punto.- En arquitectura es un tipo de arco que en su interior tiene la forma de un semicírculo. Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre. // [2] Trasdós proviene del latín extra, fuera, al exterior, y, dorsum, dorso. Es un término arquitectónico que designa la superficie superior externa convexa de un arco o bóbeda. A veces se designa extradós. Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre. // [3] Desde el siglo XV, construcción de la primera iglesia hasta el edificio actual, son muchas las obras y construcciones realizadas. El párroco Francisco de Paula Fernández-Caro y Pareja emprendió en 1886 las obras que configuraron el actual edificio. Estas obras duraron seis años y la remodelación alcanzó a todo lo existente del edificio anterior, levantando prácticamente todo desde sus cimientos. Los planos y la obra se deben al chiclanero Don Juan Bautista Olivares, arquitecto municipal de Cádiz en aquella época, el cual se ofreció de forma gratuita. Antes de finalizar las obras marchó a Buenos Aires por problemas de salud. Quedó al frente de las obras el padre Caro y el maestro aparejador Don Cayetano Cano, vecino de Chiclana. El resultado fue un edificio de respetables dimensiones, de estilo arquitectónico poco definido, mezcla de neo gótico y neo mudéjar, fruto de la corriente eclepticista de la época y preludio del modernismo que se acercaba (Fuente: Diputación de Cádiz). // La decoración interior, de aspecto clásico sencillo, contrasta con un exterior en el que destaca un orden de dentículos que recorre toda la cornisa. La torre de planta rectangular, sin embargo presenta una ornamentación clásica, compuesta de pilastras y cornisas. Esta remodelación terminada en 1891, dio paso a una serie de problemas estructurales que motivaron el cierre de Santa Catalina en 1930. Hasta ese momento siempre fue una iglesia abierta al culto. Tras su clausura y abandono, se utilizó como almacén municipal algunas de sus dependencias (Fuente: “andaluciarustica punto com”). ///

*** Fuente: Archivo Parroquial Santa Catalina. Carpetilla grapada con folios blancos mecanografiados en tinta negra, sin membrete ni firma alguna, tan solo en la primera página un sello rectangular, en tinta azul, con el texto “MANUEL F. FERNÁNDEZ PUJOL, Arquitecto, Cádiz, Tef 2689, de fecha 14 de marzo de 1941. Agradecimiento: Yelman F. Bustamante Solórzano, párroco de Conil de la Frontera. 

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