domingo, 15 de febrero de 2026

“LOS INICIOS DEL TURISMO EN CONIL”, por ANTONIO SANTOS GARCÍA(*). [1/6].

«”INTRODUCCIÓN.

En 1960, CONIL es un pueblo subdesarrollado, que no ha salido todavía de la difícil y larga postguerra. Casi la mitad de la población del término, unos 10000 habitantes, vive todavía en el campo. La agricultura es la base de la economía local y la pesca ocupa a numerosos trabajadores, pero el minifundio y la falta de tierra, la inexistencia de puerto de refugio y de almadraba obliga a muchos a emigrar fuera der término, durante temporadas más o menos largas, para emplearse como jornaleros, albañiles o pescadores. La industria es casi inexistente en la localidad y el comercio tiene un escaso desarrollo, debido a la débil demanda de productos de una población mayoritariamente al borde de la subsistencia.

Pero desde comienzos de los años 60, las cosas comienzan a cambiar y se percibe un nuevo dinamismo económico y social. En 1963, se crea la COOPERATIVA AGRÍCOLA NUESTRA SEÑORA DE LAS VIRTUDES, que irá agrupando y organizando poco a poco a los pequeños agricultores. Paralelamente, la agricultura cerealista tradicional entra en crisis y se produce la expansión de la HUERTA; las pequeñas explotaciones se van capitalizando y mecanizando. La ganadería vacuna, de cerda y avícola, orientada al mercado o al consumo doméstico, complementan los ingresos y mejoran la alimentación. Las JÁBEGAS entran en decadencia, pero los BARQUILLOS de pesca, lanchas y botes, comienzan a introducir pequeños motores, que les proporcionan mayor autonomía y unas capturas más variadas y cotizadas en el mercado. El comercio y el transporte se desarrollan y se van modernizando al compás del crecimiento urbano y la creciente demanda de productos. Esta etapa de crecimiento económico se corresponde con las alcaldías de GABRIEL DE LA RIVA (1964-68), RAMÓN FUENTES (1969-71) y MARINO RODRÍGUEZ (1971-76). 

[Ambientación, no incluida en el artículo original] Día de subasta en la Cooperativa. Colección Rafael Coca López.

Desde 1965, la población de CONIL crece más que en cualquier época anterior, alcanzando los 12000 habitantes en 1975. LA VIVIENDA SE CONVIERTE EN EL PRINCIPAL PROBLEMA DEL MUNICIPIO. El crecimiento demográfico se canaliza ahora hacia el pueblo, donde se instalan muchos jóvenes nacidos en el campo, en busca de mejores oportunidades. Los BARRIOS históricos del ESPÍRITU SANTO, MOLINO DE VIENTO o la CARRETERÍA se densifican y expanden con nuevas construcciones. Se edifica la HUERTA DE LOS FRAILES y aumenta la población en LA CHANQUILLA. Pero la verdadera expansión urbana de estos años, el <ensanche>, se centra en los nuevos barrios de LA LAGUNA y EL POZUELO, donde se rotulan más de 50 nuevas calles entre 1969 y 1975. Este rápido crecimiento desborda a las autoridades municipales, que se ven incapaces de dotar a estos barrios de los servicios mínimos imprescindibles de pavimentación y acerado, alumbrado y alcantarillado.

El otro gran problema es -junto a la vivienda- la FALTA DE AGUA POTABLE Y SANEAMIENTOS, que la burocracia provincial es incapaz de poner en marcha. En medio de estas dificultades, el ayuntamiento empieza a redactar un PLAN GENERAL DE ORDENACIÓN en 1970, que no pasará de la fase de Avance. En 1975, el alcalde MARINO RODRÍGUEZ explicaba así al Director General de Urbanismo el problema: El trazado urbano de esta villa … ha venido creciendo de forma totalmente anárquica sin responder a ninguna normativa urbana, fruto todo ello (sic) de la existencia de multitud de calles carentes de servicios y que constituyen un obstáculo insalvable para una adecuada prolongación urbana.” En este contexto de crecimiento económico, mejora del nivel de vida y expansión urbana se inicia el DESARROLLO TURÍSTICO DE CONIL.”» 

Playa de Los Bateles en una imagen del artículo original [En “Conil en la Memoria 2”, p. 31, 2007, figura con el siguiente pie: Carmen Trujillo y María Paz, hacia 1961, en la playa de “Los Bateles”. Colección particular Ana María Trujillo]. 

(*) Sobre el autor. Antonio Santos García.- Es licenciado en Historia por la Universidad de Sevilla y ha sido durante muchos años profesor de enseñanza secundaria en Conil de la Frontera (IES Atalaya). Ha publicado tres libros: la “Historia Conil de la Frontera” (1988, Diputación de Cádiz), “Patrimonio Cultural de Conil de la Frontera” (2007, GDR Litoral de la Janda) y “Conil y las almadrabas en el siglo XIX” (2015, Ayuntamiento de Conil). Ha escrito también diversos artículos sobre la historia y el patrimonio cultural de Conil, la historia de las almadrabas andaluzas, y ha participado con ponencias en jornadas, encuentros, semanas culturales y cursos sobre estas cuestiones. En los últimos años, centró su investigación en las almadrabas andaluzas y es co-autor de “Las almadrabas suratlánticas andaluzas. Historia, tradición y patrimonio (siglos XVIII-XXI)” (2017, Universidad de Sevilla). 

[CONTINUARÁ el próximo 25 febrero 2.026]

*** Fuente: Boletín «LA LAJA», Amigos del Patrimonio Natural y Cultural de Conil. Número 9, noviembre 2007, p.p. 2-8. 

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