miércoles, 2 de noviembre de 2022

LA COCINA DE ASISTENCIA SOCIAL EN CONIL (1936).

 

Vista de la Torre de Guzmán, hacia 1965. Colección particular Francisco Sánchez. “Conil en la Memoria II”, p. 37, 2007.

Dentro del Archivo Municipal no se puede consultar el acto, ya que durante este emblemático año, el último libro de actas es el 75-5, que acaba con la del 10 de octubre de 1936, unos días antes de la inauguración de la Cocina de Asistencia Social, y no continúa hasta la del 10 de noviembre de 1940, libro 78-1, desapareciendo, seguramente por motivos inconfesables y para ocultar hechos de los que el autor o autores no estarían muy orgullosos, algo más de CUATRO AÑOS de la vida municipal.

He aquí la transcripción literal de la crónica del corresponsal del “Diario de Cádiz” en Conil sobre el acto:

«“INAUGURACIÓN DE LA «COCINA DE ASISTENCIA SOCIAL».

El día primero del actual [noviembre 1936] tuvo lugar en la villa de Conil, la inauguración de la «Cocina de Asistencia Social», para cuyo sostenimiento, por tiempo indefinido, se han logrado cuotas mensuales suficientes a mantener a buen número de pobres.

Al acto de la inauguración concurrió la Junta en pleno, la cual está constituida por los señores siguientes:

Presidente, don Andrés Vera Rivas, cura párroco; tesorero, don Joaquín Pérez Moreno, juez municipal; contador, don Antonio Vázquez Aceituno, secretario del Ayuntamiento; secretario, don Salvador Mateo Núñez, coadjutor; vocales: don Arcadio Crespo Deza, comandante militar; don Tomás Iglesias Romero, alcalde; don Manuel de la Mata Garófano, inspector de Sanidad; doña Rosario Ferrari González, maestra; don Miguel Álvarez Aguilar, maestro; don Benito Malpica Romero, jefe de propaganda de Falange; señorita Francisca Torres Rubí, jefa de Falange Femenina; y don José González Gutiérrez, propietario.

Se procedió en primer lugar, por el señor cura párroco de la villa don Andrés Vera, a la bendición de los comedores, el principal de los cuales lo preside un hermoso cuadro del Sagrado Corazón de Jesús.

Comedores de Auxilio Social, 20 diciembre 1936. Colección particular Carmen Sánchez Briceño. “La imagen de la mujer en la guerra civil”, p. 103, 2009; María Virtudes Narváez Alba.

Ocuparon asiento en las mesas más de cuarenta necesitados, para quienes una cocinera profesional, ayudada muy eficazmente por las muy guapas falangistas Carmen Díaz Flores y Manuela Camacho Sánchez, condimentó excelentemente una abundante comida.

Bajo la acertada dirección de la simpática jefe de Falange Femenina, Francisca Torres Rubí, actuaron de camareras, muy a su satisfacción, las encantadoras señoritas siguientes pertenecientes a distinguidas familias de la localidad: Margarita Bardisa; Carmen Mora-Figueroa, Encarnación Malpica Romero, Victoria Sánchez Briceño, Petronila Pérez Bermúdez y Dolores Díaz Flores.

Reciba el pueblo de Conil nuestra cordial enhorabuena y cuantas personas aportan su altruismo a esta labor humanitaria reciban también nuestro sincero aplauso.

EL CORRESPONSAL.”»

Fuente: “DIARIO DE CÁDIZ”, del miércoles, 4 de noviembre de 1936.

La primera reunión, para la la constitución de la junta encargada del establecimiento de los comedores de asistencia pública o cocinas económicas, la convocó el 16 de septiembre de 1936, el entonces alcalde, Tomás Iglesias Romero, invitando a las “fuerzas vivas” de la localidad: Cura Párroco y Coadjutor, Juez Municipal, Secretario Ayuntamiento, maestro, médico, miembros de Falange Española y comandante militar.

Ya en la reunión del 11 de noviembre, diez días después de la inauguración, se hace constar “… le informó sobre la marcha de los comedores en los días que llevan de existencia. Se observa el exceso de solicitantes en pocos días, pues de setenta u ochenta que eran en principio pasan a doscientos en la actualidad, según constan en las listas que fueron presentadas. Sobre todo se hacía sentir la necesidad de fiscalizar o controlar las inscripciones con el fin de evitar posibles abusos …”

Fuente: “Beneficencia y Asistencia Social. Libro de Actas Comedores de Asistencia Pública”, caja 2609. Archivo Municipal de Conil de la Frontera. Agradecimiento a Isabel González Ramírez, responsable AMCF.

[Ambientación de la época] Diciembre de 1936 [un mes después de la inauguración del comedor], “Flechas” desfilan en la Plaza de España. Colección particular Alberto Domínguez. Fuente: “Conil en la Memoria”, p. 99, 2004.

El Auxilio Social fue una organización de socorro humanitario que existió durante la dictadura franquista, surgiendo en la zona sublevada durante la guerra civil, con mucha importancia en los primeros años del franquismo (Wikipedia, la enciclopedia libre).

«” … [Auxilio Social] se encargó de la beneficencia y a la que llegaban en un buen porcentaje las familias trabajadoras más desfavorecidas de Conil. En el pueblo la memoria del comedor, con sus largas colas y los cacillos en las manos de niños y ancianos, resulta hiriente todavía hoy. Sin embargo allí comía una población de desheredados, jornaleros y pescadores que no tenían otro medio de subsistencia, sometidos como estaban al maltrato del hambre y la pobreza.

[Ambientación] Comedor de Auxilio Social. Fuente: Fundación Nacional Francisco Franco, 8 marzo 2018, “fnff punto es”.

El inicio de esta caridad en Conil, a través delos Comedores de Asistencia Social, fue de por sí problemática, al depender de contribuciones que los particulares se negaron a pagar en las cantidades que la Junta Local establecía y que ellos consideraron abusivas. Los comedores empezaron a funcionar el primero de noviembre de 1936 [ver recorte de prensa] con el objetivo de conjurar el hambre de nuestros hermanos pobres en paro forzoso, y con el problema de verse desbordados desde el primer momento por la cantidad de solicitudes. La Junta tuvo que dedicarle una gran cantidad de tiempo a dos cuestiones principales: a seleccionar a quienes se daban de comer y a quienes no …, y a intentar hacer efectivo el cobro de las cuotas que la misma establecía. La vida de estos comedores como tales fue corta y conflictiva, puesto que los propios falangistas se encargaron de finiquitarla …, se fomentaba la vagancia y muchos no buscarán trabajo en esta época del año que es cuando hay más. Los hambrientos eran considerados como delincuentes o vagos y se les trasladaba la responsabilidad de su miseria. En enero de 1937 las raciones empezaban a reducirse y ya solo se facilitaban cinco (reguladas por el cazo existentes en las cocinas) para las familias numerosas, y además se exigía que fuese el cabeza de familia quien las recogiese; en febrero se optó por cerrar el comedor dos días a la semana; en abril solo se atendía a madres desvalidas y huérfanos, pero sin permitírseles llevar las raciones a su casa, y obligándoles a que las consumieran en los propios comedores, bajo vigilancia; en junio las ratas invadían las instalaciones y, finalmente, el 10 de julio, se cerraban los comedores, sin que podamos precisar en este momento cuándo se volvieron a poner en funcionamiento, pero dentro ya del esquema propiamente dicho de Auxilio Social, cuya Delegación Nacional se había fundado precisamente en mayo de 1937.”»

Fuente: “De lo vivo lejano: Conil de la Frontera 1931-1945”, Magdalena González, pp. 197-199, Aconcagua Libros, Sevilla, 2014.

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