Por
su interés e información, aunque se refiere a la vecina Barbate,
con mucha tradición almadrabera, se reproduce un artículo de
FRANCISCO BERNAL, que nos
abre las puertas del conocimiento de estos artilugios empleados,
desde la antigüedad, para la conservación y transporte de nuestro
preciado atún.
Detalle
embarriladores en “Almadraba de Conil”, grabado de Hoefnagel.
“Hace
unos días, en Jerez de la Frontera, donde resido, pasaba por delante
de una bodega y observé cómo a cada lado de la puerta había una
andana de botas y comencé a recordar mi querido Barbate y a mi
abuelo Frasquito
que, cuando era yo niño, me llevaba de la mano por toda la ribera
del río hasta la puerta de la fábrica de conservas de pescados del
extinguido Consorcio Nacional Almadrabero. A ambos lados del mismo
estaban las pipas llenas de atún rojo (Thunnus
thynnus)
en salmuera, colocadas como la primera escala de solera de un vino
oloroso de Jerez.
La
pipa, candiota o tonel es una pieza cóncava de madera, similar a los
barriles o botas que se utilizan en el Marco de Jerez para la crianza
biológica y envejecimiento del vino. Eran fabricadas con madera de
roble siguiendo la tecnología y tradición como cualquier tonelería.
Estaban compuestas, como una bota de vino, por duelas, dos fondos,
boca de bojo y aros de hierro. En la antigüedad los aros eran de
ramas de sauce rasgados por medio. La única diferencia respecto a
las botas de vino es que las pipas del atún no tenían falsete; es
decir, el agujero situado en la parte inferior de un fondo donde se
alojaba el canuto por donde antiguamente se realizaba el trasiego del
vino. En estos recipientes se almacenaban, en salmuera, ciertas
partes del atún rojo, capturados en la época de 'freza' en las
almadrabas de Barbate y Zahara de los Atunes.
Sifting
the past cooperage, from Encyclopedia Diderot and D'Alembert, 1772.
Pinterest.
La
tonelería estaba situada dentro del recinto de la fábrica y el
tonelero se llamaba Antonio
Joaquín Santos Pereira,
más conocido como 'El
portugués'
ya que era oriundo de nuestra vecina Lusitania.
La
salmuera estaba compuesta por sal y agua. La sal procedía de las
salinas del río Barbate, las cuales explotaba el Consorcio. El
último capataz fue Rafael
Pecci Medina.
El
agua se extraía de un acuífero que tenía el Consorcio situado casi
al borde del acantilado, muy próximo al tajo del actual Parque
Natural de la Breña, en una zona llamada 'El molino'. El encargado
de esta instalación se llamaba Rafael
Muñoz Martínez.
Fabricación
de barriles para envasar la uva (en algún lugar de Almería) Año:
1935. Almería. Fotógrafo: Antonio Mateos Hernández. Museo del
Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Fuente:
CERES
Para
la salazón se realizaba el ronqueo del atún y se elegía la
barriga, se procedía a cortar la ventresca o ijada en cortes
transversales en los que se podían observar las típicas vetas de
grasa, rica en ácidos grasos poli insaturados de la serie omega 3
como el linolénico, el eicosapentaenoico y el docosahaenoico. Se
colocaba en unas pilas similares a las que utilizaban los romanos
para someterla a una primera fase de salazón, en la que el atún
expulsaba la sangre que contenía, evitando así la presencia de
metahemoglobina, que originaba en el producto zonas de color castaño
oscuro y que disminuía su calidad. Después de un tiempo, se sacaba
la ventresca, se colocaba la pipa de pie y se introducía a través
de uno de los fondos. Seguidamente se colocaban las duelas y el
primer y segundo aro, llamados talugo de coronar y de amasar,
respectivamente.
Posteriormente
se procedía a tender la pipa con la boca del bojo hacia arriba y
alrededor de ésta se colocaba una corona, llamada gandola, compuesta
por lodo procedente del río. Ésta servía de receptáculo para
controlar el grado de concentración de la sal (NaCl) en la salmuera
y para sacar la grasa que el atún iba segregando. Y dentro de esta
vasija de madera, tenía lugar un proceso biológico natural que más
tarde le daría unas características especiales a la ijada, que le
hacía ganar en armonía y complejidad, riqueza que no conseguiría
jamás en otras condiciones.
Barril
antiguo y auténtico, de madera, de Granada o Almería
para exportar uvas por barco. Muy
similares a los empleados para el atún.
Todocolección.
Posiblemente
las pipas se emplearan como almacenamiento y transporte del atún en
salazón, sin tener en cuenta las propiedades organolépticas que
aporta la madera de roble, causando efecto sobre el color, expresión
aromática y estructura, como ocurre con los vinos de Jerez.
He
podido constatar que al atún también le causaba estos efectos, ya
que presentaba un color sonrosado, un olor más intenso y
característico, unas vetas de grasa más compactas que, infiltrada
en la carne, aportaba untuosidad, jugosidad y excelencia, y
gustativamente una textura y un sabor más suave al paladar, dando
una sensación más agradable a la boca, consiguiendo los mejores
resultados sensoriales, originados en el proceso de salazón. De esta
forma, el atún rojo de almadraba 'enmaderado' se convertía en
creación, en obra de arte.”
Fuente:
“DIARIO DE JEREZ”, del 24 de mayo de 2015.