De como aprovechando la
oportunidad que brinda la revista editada por la asociación cultural
Amigos de la Jábega, de Málaga, llamada CUADERNOS
DEL REBALAJE, que tiene como objetivo divulgar conocimientos
relacionados con el mar Mediterráneo y su vinculación con la costa
malagueña y andaluza, sus gentes, embarcaciones, tradiciones y
costumbres desde el punto de vista antropológico, histórico,
geográfico, científico-técnico, artístico o de creación
literaria; y la gentileza de LILIANE M.ª DAHLMANN,
Directora-Conservadora del Archivo General Fundación Casa Medina
Sidonia (en adelante AGFCMS), con sede en Sanlúcar de Barrameda, que
autoriza expresamente la transcripción completa del artículo sobre
las almadrabas, de su autoría, publicado en el n.º 50 de la
mencionada revista, se procede a ello en la creencia que ayudará a
conocer y divulgar por este modesto medio el ancestral mundo
almadrabero.
Nota:
Todo el texto escrito en letra cursiva, itálica o
bastardilla, se corresponde a la transcripción original del
artículo. Las imágenes de ambientación que han sido seleccionadas
por el transcriptor, estarán indicadas como tales, así como su
fuente y autoría siempre que éstas hayan sido posible conocer.

Portada
de la revista con detalle del «Mapa
con las almadrabas que poseían los Pérez
de Guzmán
en el Condado de Niebla, Ducado de Medina Sidonia y costa de Almería,
por Don
Luis Parejo Fernández.»

Contraportada
de la revista con el «Mapa
con las almadrabas que poseían …».
Nota: La almadraba de Castilnovo debería ir situada entre la de
Conil y Zahara.
Dedicatoria:
Antonio Clavero Barranquero in memoriam,
Presidente de A.B.J.
Epígrafe:
«Los
duques siempre iban a la pesquería de las almadrabas y salían a
divertirse, viendo la pesca de los atunes, también concurría mucha
gente, vasallos y no vasallos, unos por verle, otros por obsequiarle,
otros por todo y casi todos por ver la pesquería, y por comprar de
camino algo de atún para su casa, o para traficar. Fray
Pedro Martín Sarmiento.»

Eugenio Chicano.
“El viento y los mares, to me viene en contra; los
golpecitos de esta mar furiosa saltan por la popa”.
Málaga, 2018, acrílico sobre tela, 114x100 cm.
INTRODUCCIÓN
A
través de este artículo se estudia el auge y declive de las
almadrabas gaditanas de la Casa Medina Sidonia y las dificultades de
su mantenimiento a lo largo del tiempo, a pesar de los privilegios
exclusivos de pesca que le fueron otorgados por los reyes castellanos
(1)
. En este planteamiento de los intereses económicos de los
duques, y las transformaciones habidas en la configuración de una
administración señorial que, a la larga, resultó incapaz de
implantar las medidas necesarias para sostener este, en sus orígenes,
pingüe negocio, aparece la condición de las estructuras de una
realidad comercial que se impone, frente al ideal de unos intereses
caracterizados por los deseos y la materialización de crear una
industria eficaz y económicamente solvente, pero que va decayendo en
el transcurso de los siglos, haciéndose cada vez menos rentable.
El
cambio de los tiempos trajo nuevas «ARTES DE PESQUERÍA»,
introduciéndose la ALMADRABA DE BUCHE en detrimento de la de TIRO;
primero en la costa onubense, para después pasar a CONIL y Zahara de
los Atunes a partir de finales del s. XVIII, donde se implantó
definitivamente en el siglo siguiente. Muchos fueron los informes que
se emitieron a instancias de los duques para conocer los pros y los
contras de este arte llegado de la mano de los pescadores valencianos
que lo traen a las costas de la baja Andalucía, muy a pesar del
criterio de los pescadores locales (2).
Siendo la historia de la almadraba una historia a todas luces
milenaria, pues fue practicada, con casi toda seguridad, por los
hombres del Neolítico, tal y como atestiguan los Abrigos de
la Cueva de las Orcas (3)
donde una de las marcas inscritas en la piedra representa una ORCA,
un CERCO DE REDES y una BANDADA DE ATUNES, pasando por los fenicios,
cartagineses, romanos, musulmanes y cristianos, llegando a nuestros
días casi ininterrumpidamente, está documentada ÚNICAMENTE
en el Archivo General de la Fundación Casa de Medina Sidonia desde
el siglo XIV (4).
Los escenarios por los cuales transcurre la historia de este arte de
pesquería se sitúan en los estados de la Casa de Guzmán: NIEBLA
a partir de 1368 y MEDINA SIDONIA
en 1445. Tierras que conformaron el señorío, con realidades
diferentes en cada zona, y cuyos procesos económicos fueron
adaptándose a los tiempos cambiantes, por ello las almadrabas nos
permiten fijar la mirada en el COMERCIO
y la FISCALIDAD
del momento y plantean nuevos escenarios de adaptación a la economía
y al medio.

Eugenio
Chicano. Muelle de Pescadería.
Málaga, 1956, guache y tinta sobre papel, 35x50 cm. Conjunto de
pesqueros atracados en el puerto.
A
partir de los LIBROS DE CUENTAS (5)
de la administración ducal podemos saber cuáles fueron las rentas,
inversiones, gastos e ingresos que, a lo largo de QUINIENTOS AÑOS,
construyeron el proceso económico de los pueblos del Estado que
cayeron en el señorío jurisdiccional de la Casa de Medina Sidonia,
a la vez que permite tener una perspectiva amplia de los escenarios
económicos que fueron surgiendo, y que a su vez generaron momentos
de crisis o de bienestar, sometidos al propio desarrollo de la
política económica de los Medina Sidonia. En este proceso, la
fiscalidad, el control y aplicación de los tributos con sus
peculiaridades, predominantes y diversas, dependiendo de cada región,
fueron los motores de una administración política y económica,
desarrollados en una SOCIEDAD FEUDAL Y VASALLÍSTICA, con sus redes
clientelares, que dominaron durante siglos las estructuras de mercado
y la economía rural y urbana del señorío. COMPRENDER cuál fue el
papel de la Casa Medina Sidonia, y su administración al frente de
esta industria almadrabera, nos hará ENTENDER un proceso histórico,
fijando nuestra atención en aspectos tan relevantes como es la
gestión del medio, de sus recursos marinos, de la proyección que
los hombres hicieron sobre este bien tan preciado como fue la CAPTURA
DEL ATÚN ROJO, alcanzando la dimensión de mito y ejemplo de
aprovechamiento de las riquezas naturales que el Atlántico gaditano
ofrecía a su población.
En
este breve análisis de la institución señorial y su modelo de
explotación del atún rojo, otorgada por concesión real (6),
es posible entender las dinámicas sociales y económicas en relación
a las decisiones que se fueron tejiendo alrededor y en consonancia
con este recurso marino, siempre sujetas a los criterios que emanaban
del poder que los distintos señores de la Casa Medina Sidonia
proyectaban sobre el conjunto de la sociedad del momento. Los actores
de esta historia, las redes económicas y de relación que se
urdieron en torno a la pesquería del atún rojo representan la
experiencia colectiva que nos permite saber cómo y por qué
ocurrieron determinados hechos, pudiendo reconocer situaciones que
nos ayuden a comprender y explicar configuraciones económicas y
sociales propias de una civilización que mantuvo y sigue manteniendo
estrecha vinculación con la almadraba, sus recursos y la explotación
de los mismos. Con el fin de que OTROS INVESTIGADORES puedan sacar
sus propias conclusiones, este trabajo se acompaña de dos anexos, el
primero con la transcripción del TRATADO DE ALMADRABA y el segundo
con la del EXTRACTO DE LOS EMPLEOS pertenecientes a la almadraba.

Eugenio
Chicano. Muelle de
Pescadería. Málaga, 1957, óleo sobre tela, 81x100
cm. Traíña amarrada
en puerto entre noráis y abarloadas
distintas embarcaciones.
Notas
de la autora:
(1)
AGFCMS,
fondo Medina Sidonia, leg. 1070. Año 1773, febrero, 26. Madrid.
Reales Privilegios, Ejecutorias, Provisiones y demás documentos
sobre las almadrabas que se exhibieron ante el escribano de número
Manuel Belinchón.
Histórico sobre las almadrabas. Ratificación del privilegio de
armar almadrabas desde época de Enrique
II. // AGFCMS, fondo
Medina Sidonia, leg. 893. Año 1763, febrero, 26. Madrid. Testimonio
impreso de los privilegios, ejecutorias y provisiones tocantes a la
almadraba, desde tiempo de
Enrique II.
Un testimonio interesante que recoge este impreso es que Juan
Alonso de Guzmán se
querelló en la era de 1414, año 1376 contra el Consejo de Cádiz
por «quererle impedir armar su almadraba».
(2)
AGFCMS,
fondo Medina Sidonia, leg. 951. Año 1837, junio, 22. CONIL
y La Barrosa. «Tipos y sistemas de pesca y de armar almadraba».
Dirigido a la Asociación de Almadrabas de la Provincia de Cádiz.
Analiza los distintos tipos de armar una almadraba, desde que los
fenicios introdujeron este arte en la Península. Distingue tres
géneros: ALMADRABA
DE VISTA, es la que
no tiene calamento o armazón alguno echado o puesto de firme, sino
que los barcos están prestos para cercar con ellas la pesca que se
avista desde una torre; ALMADRABA
DE BUCHE o de
«MONTELEVA»,
está formada por armadura o calamento de firme con cable y anclas; y
la otra es de REDES
SUELTAS DE CALAR en
embarcaciones destinadas a ceñir y acorralar conforme va entrando, o
ha entrado el golpe o tropa de atunes en el recinto que alcanza la
rabera, o cola de la almadraba. // AGFCMS, fondo Medina Sidonia, leg,
5781. Año 1817, abril, 18. Chiclana. Sobre el privilegio de armar
almadraba y la utilidad de establecer la almadraba de buche, o anclas
en las playas de CONIL
y Zahara.
(3)
En el interior de la Cueva
de las
Orcas
en Zahara de los Atunes, del periodo neolítico, situada en frente
donde hoy en día se arma la almadraba, están representados figuras
antropomorfas: la orca, un cerco de redes y puntos que parecen ser
bandada de atunes. A 1000 millas se encuentra la Grotta del Genovese,
en la isla de Levanzo, de las islas Egadas en el
oeste de la gran isla de Sicilia en Italia. Ambas cuevas tienen un
denominador común: en sus paredes se halla representado el ciclo del
mar, del tiempo y la transmigración del atún en su recorrido por el
Mediterráneo, simbolizando todo un engranaje económico y cultural
que une a los pueblos del mar.

[Fotografía
no incluida en el artículo original]
“Almadraba tal como era
no hace mucho”, 4 septiembre 2020, gentileza JAVI
MENDOZA, acrílico
sobre lienzo.
(4)
AGFCMS, fondo Medina
Sidonia, leg. 919. Año 1330, noviembre, 13. Sevilla. Testamento de
doña María Coronel,
donde por primera vez se menciona como fuente de ingreso la pesquería
del atún: «emando que den luego a Patricio
Pe/rez mi Criado cinco mill mrs dela/ deuda quele yo devo que me el
empresto/ para las Almadrabas».
(5)
Las
cuentas conservadas en el AGFCMS se inician en 1502 a 1900, y
contienen los gastos del Estado, gastos particulares censos. Estos
libros se componen del Extracto de las Cuentas del Cargo y Data. En
el CARGO
se reseñaban los ingresos que solían ser de diversa procedencia, en
este caso provenía de la Tesorería de Sanlúcar y de Medina
Sidonia. Las almadrabas aparecen casi siempre, anotándose en el DATA
el dinero con el que se pagan los diferentes gastos; por
ejemplo se
gratifica a los almadraberos de la almadraba de retorno de CONIL,
se paga el sueldo del oficial de la superintendencia, al capitán de
la almadraba de CONIL.
Dinero que se solía remitir a la Contaduría de Sevilla, Sanlúcar y
Madrid, etc. Todo ello bajo certificación del superintendente de la
Casa.
(6)
AGFCMS, fondo
Medina Sidonia, leg. 912. Año 1379, octubre, 29. Burgos. Juan
I reconoce al conde de
Niebla la propiedad de «todas las almadrabas que a, en costera de la
mar, do pertenece de aver de su patrimonio», repitiendo más abajo:
«las almadrabas segunt que de derecho le pertenecen». Al año
siguiente, en Alcalá
de Henares
Juan I,
el
30 de abril del año 1380, vuelve a confirmar al Guzmán
en sus privilegios, ordenando se entregue al conde las cartas y
privilegios que precise para probar sus derechos sobre los señoríos
heredados y a las almadrabas, así como a las franquicias de las
mismas. // AGFCMS, fondo Medina Sidonia, leg. 951. Año 1394, marzo,
24. Alcalá de Henares. Privilegio del rey Enrique
III, en que manda al
Concejo, Justicia y Regimiento de Jerez de la Frontera no perturben
al conde don Juan,
en la posesión y propiedad de las salinas que tiene en el término
de Vejer, tal y como mandó el rey don
Juan I, su padre, en
carta despachada en el Monasterio de Sotosalbos,
a 20 de agosto de 1383. Ver más en: leg. 895, 912, 5.781. En 1396,
Enrique III
reconoce al conde la propiedad de «tenerías, salinas y almadrabas,
que son de su patrimonio e de su herencia».
Fuente: Liliane M.ª Dahlmann,
Directora-Conservadora del Archivo General Fundación Casa Medina
Sidonia, y, Eugenio Chicano, Obra gráfica. Cuadernos del
Rebalaje, N.º 50 / Enero-marzo 2022; publicado por la asociación
cultural Amigos de la Barca de Jábega, ABJ, de Málaga.
[CONTINUARÁ
el próximo 22 de julio de 2024]