lunes, 17 de marzo de 2025

EN UNO DE LOS RINCONES DEL ARCHIVO PARROQUIAL DE CONIL: UN SEPELIO DE POSTÍN (1817).

De como gracias a este asiento en el Libro de Defunciones parroquial, se puede conocer todo el boato que acompañaba las pompas fúnebres de una persona de la clase más pudiente de esta Villa. 

[Ambientación] Para carrozas las de la funeraria “La Gloria”, Maribel Outeiriño, 19 abril 2014. Fuente: “laregion punto es”. 

«”DOÑA MARIA DORRONSORO. En Conil á tres de Abril de mil ochocientos diez y siete se enterro en el Campo Santo de esta Parroquial, con oficio de HONRAS ENTERAS, POSAS, DOBLES EN LAS HERMITAS Y ACOMPAÑAMIENTO DEL CLERO Y COMUNIDAD, Doña MARIA DORRONSORO, natural y vesina de esta Villa, de NOBENTA Y DOS AÑOS, viuda de Don JUAN DE OLMEDO, otorgó su testamento ante Don SANTIAGO SALCEDO, Escribano Público de esta Villa en veinte y quatro de octubre de 1809, en el que nombró por sus ALBACEAS á Don JOSEF JOAQUIN DE LA TORRE, Don FRANCISCO PALOMINO Presbitero y á Don JOSEF DORRONSORO su sobrino, y por HEREDERA á su hija Doña FRANCISCA OLMEDO, recibió los Santos Sacramentos y lo firmé. = El Cura Theniente PEDRO MORENO Y AMAR [rúbrica].”» 

Fotografía del asiento en el Libro de Defunciones. Fuente: Archivo Parroquial de Conil de la Frontera. Rafael Coca López, 03 septiembre 2021. 

Fuente: Archivo Parroquial de Conil, Libro Defunciones 6 (1802-1829), 3 abril 1817; transcripción literal de Rafael Coca López, con la ayuda de las fichas de Antonio Martínez Cordero, depositadas en el Archivo Parroquial Santa Catalina de Alejandría . Agradecimiento: Yelman Francisco Bustamante Solórzano, párroco de Conil de la Frontera. 

domingo, 16 de marzo de 2025

NAUFRAGIOS EN EL LITORAL DE CONIL, 44: “CABO SANTA MARÍA” (1.899).

La publicación del libro “BAJO LAS COLUMNAS DE HÉRCULES”, donde su autor, el instructor nacional de buceo y buceador profesional, Alejandro Gandul Hervás, desgrana las vicisitudes de los vapores mercantes naufragados en Cádiz y Ceuta, nos va a permitir seguir informando de los siniestros marítimos ocurridos en nuestras costas y proximidades, desde 1837 a 1939, permitiéndonos y autorizándonos amablemente su transcripción. Son en total poco más cien los que el autor ha conseguido relacionar, pero que aquí se van a transcribir los más cercanos a nuestro entorno, con detalles de las características técnicas de cada nave, nacionalidad, tripulación que la componía, causas del accidente y el lugar donde reposa para siempre, o si fue reflotada, como en algunos pocos casos ocurrió. Para aquellos interesados en el tema, se recomienda la adquisición del libro ya que es de lectura fácil por su diáfana redacción, describiendo los momentos más dramáticos de cada caso, y, se puede utilizar como libro de consulta, dado su diseño por fecha, ayudado de un índice onomástico de vapores siniestrados, y otro de unidades empleadas en su salvamento. Por cierto, para la adquisición del libro hay que ponerse en contacto con la editorial AQUÍ

[Al solo efecto de ambientación. No incluida en la publicación] “Atardecer en Cabo Trafalgar”, óleo sobre lienzo, 61x38cm., Gilde Sola, 2014. Fuente: “artenet punto es”. 

Ficha particular:

Fecha del suceso: 8 de junio de 1899.

Propiedad: <Ybarra & Compañía>, Sevilla. [1]

Nacionalidad: España.

Astillero: Sir Raylton Dixon & Co. Middlesbrough, Reino Unido, 1884.

Número oficial: ---

Máquina: Propulsión: Hélice y máquina a vapor de doble expansión (14; 25x18 inch/ pulgadas) 25 n.h.p. (Nominal Horsepower/Caballos de fuerzas nominales) Rennoldson & Sons. South Shields.

Desplazamiento: 155 grt. (Gross Registered Tonnage/Tonelaje registro bruto).

Eslora-manga-puntal: 30,33m – 5,78m – 2,57m.

Casco: Hierro.

Capitán: Diego Prado Bonet.

Causa y destino final: Encallado en La Aceitera, Barbate. PÉRDIDA TOTAL. 

[Al solo efecto de ambientación. No incluida en la publicación] Prueba de grabado de la empresa Ybarra realizado por la Fábrica de Loza La Cartuja – Pickman en 1939, posiblemente localizado en el reverso de algunas piezas de loza. Fuente: Facebook de Archivo Histórico Provincial de Sevilla, 27 septiembre 2021.

UN NAUFRAGIO. A las seis de la mañana del día 8 el vapor CABO SANTA MARÍA, de 150 toneladas, propiedad de la casa IBARRA, naufragó en el bajo ACEITERAS, de triste celebridad, por creerse que allí sucumbió también el REINA REGENTE. El capitán del vaporcito, Sr. PRADO, hizo todo lo posible para salvarle, pero sus trabajos fueron inútiles. El CABO SANTA MARÍA regresaba de MARBELLA a SEVILLA con cargamento de AZÚCAR. Al encallar próximo a esta villa [CONIL], frente a la almadraba, se le abrió una ancha vía de agua, hundiéndose a los pocos instantes. La tripulación fue recogida y salvada por unos botes que enviaron desde la Torre de la Atalaya [2].”

Así relataba el periódico EL SIGLO FUTURO la pérdida de este pequeño vapor en el bajo de LA ACEITERA.

Fuente: “EL SIGLO FUTURO: diario católico”, Madrid, año XXV, núm. 7889, martes 13 de junio de 1899. Hemeroteca digital, BNE. 

En el Reino Unido, THE MORNING POST, en su número del jueves 8 de junio decía así:

WRECKS AND CASUALITIES. The Spanish steamer CABO SANTA MARÍA has been totally lost off CONIL. All on board are saved.” (Traductor Google: NAUFRAGIOS Y VÍCTIMAS. El vapor español CABO SANTA MARÍA ha quedado totalmente perdido en CONIL. Todos los que están a bordo se salvan”) Fuente: “THE MORNING POST”, jueves 8 de junio de 1899. Hemeroteca digital British Newspaper Archive.

No hemos encontrado más datos sobre este buque.

- - o - -

No obstante la anterior aseveración, el transcriptor de esta entrada, ha tenido ocasión de encontrar en la hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España, algunas referencias más sobre este siniestro, que aporta y complementa algunos datos más para el mejor conocimiento de los hechos. Así “EL ESTADO”, del jueves 8 de junio, decía: “UN NAUFRAGIO. Por telégrafo. De nuestro corresponsal. SEVILLA 7 (6 t.).- Según acaban de decirme, frente a los arrecifes de Vejer de la Frontera ha ocurrido un horrible siniestro marítimo. / El vapor CABO DE SANTA MARÍA, de la compañía Ibarra, de Sevilla, que se dirigía a dicha capital procedente de Marsella [Marbella], con cargamento de azúcar, ha naufragado, perdiéndose el buque totalmente, sin que fuera posible salvarle. / La tripulación se ha salvado toda,. Fernández.”

Fuente: “EL ESTADO: diario político independiente, Patria y Ejército”, Madrid, año I, núm. 25, 8 de junio de 1899. Hemeroteca digital, BNE. 

También “EL ESPAÑOL”, del día siguiente, viernes 9 de junio de 1899, narraba a sus lectores lo siguiente: “NOTICIAS DE CÁDIZ. Por telégrafo. De nuestro corresponsal. CÁDIZ 8 (8,50 n.).- Se ha recibido ya en este puerto noticias detalladas del naufragio del vapor [CABO] SANTA MARÍA, PERTENECIENTE A LA CASA Ibarra de Sevilla. / El suceso ocurrió anteayer, a las seis de la mañana. / Cuando el barco tocaba bajo Las Aceiteras, se fue a pique cuatro horas después frente a la Almadraba y a la Torre de la Atalaya. / El alcalde de Vejer participa al gobernador de la provincia que del personal se han salvado nueve tripulantes y un pasajero del buque.- C.”

Fuente: “EL ESPAÑOL: diario político, literario y de noticias”, Madrid, año II, núm. 173, viernes 9 de junio de 1899. Hemeroteca digital, BNE. 

Por otro lado, este viernes, 9 de junio, “EL IMPARCIAL” contaba de esta manera el naufragio: NAUFRAGIO DEL CABO SANTA MARÍA. CÁDIZ 8 (4,50 tarde).- Ampliando los detalles comunicados ya acerca del naufragio del vapor CABO SANTA MARÍA, puede añadirse los datos siguientes: / Al pasar el barco a las seis de la mañana por los bajos ACEITERAS y TRAFALGAR tocaron el ellos sus fondos y quedó abierta una vía de agua. / Aunque la avería se notó, siendo imposible remediarla, se continuó el viaje, pero al llegar a la altura de la ALMADRABA DE CONIL y cuando eran las diez de la mañana el agua invadió por completo el buque, que quedó sumergido a dos millas del CABO ROCHE. / Varias embarcaciones almadraberas que fueron testigos del siniestro, acudieron sin perder un instante, y GRACIAS AL CELO DE LOS QUE LAS DIRIGÍAN PUDIERON SALVAR A LA TRIPULACIÓN ENTERA del CABO SANTA MARÍA. / Esta estaba compuesta de siete marineros, el capitán Don DIEGO PRADO BONET y un pasajero. / Cuando las autoridades se personaron en la playa ya encontraron acampados en ella a los náufragos, excepción hecha del capitán y el maquinista, que se habían trasladado a la población. / El buque está completamente perdido, haciéndose imposible ponerle a flote.- Quero.”

Fuente: “EL IMPARCIAL: diario liberal”, Madrid, año XXXIII, núm. 11544, viernes 9 de junio de 1899. Hemeroteca digital, BNE. 

NOTAS: [1] La familia Ybarra, de origen vasco, se instala en Sevilla en 1843, cuando José Mª de Ybarra y Gutiérrez de Caviedes, I Conde de Ybarra, establece una línea regular entre Bilbao y Sevilla. Poco después compra más barcos para consolidar la línea y ampliar el tráfico de cabotaje, en todos ellos participaron socios, familiares y amigos, tanto bilbaínos como sevillanos. Los cinco hijos Ybarra González continúan englobando todos los negocios bajo el nombre de “José María Ybarra e Hijos”. Seguidamente se funda la naviera “Vasco-Andaluza” que coexiste con “José María Ybarra” y finalmente es absorbida por esta última quedando con el nombre comercial de “José María de Ybarra y Compañía”. En 1885 se decide ampliar el tráfico al Mediterráneo y se registra la naviera “Ybarra y Cía. Sociedad en Comandita”, adquiriendo el nombre que llevará por más de cien años, empezando a bautizar sus buques con nombres de cabos. Fuente: Facebook de Archivo Histórico Provincial de Sevilla, 27 septiembre 2021. // [2] Torre Atalaya era el nombre de la almadraba de atunes, calada frente a la villa de Conil, que fue arrendada durante muchos años del siglo XIX por la Compañía de Conil. Fuente: “Conil y las almadrabas en el siglo XIX”, Ayuntamiento de Conil de la Frontera, 2015, p. 94. Antonio Santos García. // [3] Al leer en uno de los “recortes” de prensa que el barco procedía de MARSELLA, hizo dudar de que el origen de la carga de azúcar fuera MARBELLA. Todo quedó subsanado, aceptando este último puerto, al recoger la importancia que desde antiguo tenía en Marbella el cultivo de la caña de azúcar y su fabricación en los llamados trapiches. En lo referente a la actividad económica conviene destacar que la industria azucarera tenía una cierta tradición en Marbella, pues ya había contado con un trapiche en 1646, que en 1730 pasó a ser de la Inquisición de Granada, que lo cedió a terceros en régimen de arrendamiento. Sobre estas fechas también se empezó la construcción de otro trapiche por parte de la familia Domínguez, en los terrenos del Prado, junto a su cortijo. El llamado hoy Cortijo Miraflores. Al principio del siglo XIX ambos trapiches estaban arruinados. Pero en los inicios de esta centuria, Enrique de Grevignée House, procedente del alto comercio marítimo, adquiere el antiguo trapiche de la Inquisición, lo reconstruye y restablece el cultivo de la caña dulce en la comarca, que iba a florecer hasta la invasión francesa. / … / Por otro lado, hasta la segunda mitad del siglo van a pervivir los ingenios azucareros; y continuarán después en la colonia de San Pedro [de Alcántara] con la inauguración, en 1871 de la industria de la caña de azúcar. De 1883 data la fábrica de azúcar de El Ángel. Y al decir de Rodríguez Feijoo: «la producción de azúcar de esta segunda etapa sustituirá a la siderurgia y se convierte en una de las actividades productivas más importantes del litoral»“ Fuente: Archivo Histórico Municipal de Marbella. 

[Al solo efecto de ambientación. No incluida en la publicación] El puerto de Sevilla en una fotografía de la década de 1880. Para el tráfico a larga distancia y en volúmenes mayores se han impuesto ya los barcos de vapor y caso de hierro. Para la navegación fluvial, costera y cabotaje, siguen sin embargo utilizándose veleros de mediano y pequeño porte. Fuente: “Puertos y navegación siglo XIX”, Atlas de Historia Económica de Andalucía. 

Fuente: BAJO LAS COLUMNAS DE HÉRCULES: naufragios de vapores mercantes, Cádiz y Ceuta, 1837-1939”, Alejandro Gandul Hervás. Ediciones Suroeste, 2024. ISBN: 978-84-122907-8-3. 

sábado, 15 de marzo de 2025

HISTORIAS DE LUIS BRICEÑO, 12.

LA PENA DE FIFÍ.

Fifí, la amable y simpática Fifí, tenía el alma transida de dolor.

¿Qué había sucedido a Fifí para estar tan apurada? …

Pues a Fifí le había ocurrido una desgracia terrible, uno de esos acontecimientos funestos, que apenas si se pueden resistir. Su esposo querido, su amor preferente, su mayor cariño terrenal, aquel compañero entrañable que Dios le había deparado, escuchando, sin duda, lo que con tanto ahinco le había pedido, había fallecido y hacía un momento que acababan de llevárselo, para no verlo ya nunca más.

[Ambientación] El retrato de la muerte en la España de los siglos XIX y XX. Colección Familia Piteira-Torrón, 1918. Fuente: “El Confidencial”, Virginia de la Cruz Lichet, 5 noviembre 2013. 

La pena de Fifí era grande, muy grande, máxima. Su dolor era profundo, cruel, de los más acerbos. Su desconsuelo, desesperante, de los más completos …

¿Cómo caminar por la vida sin aquel sostén tan firme? … ¿Cómo resistir a tan hondo sentimiento, sin el aliento vivificante de aquel otro ser que ella estimaba consustancial con el suyo propio? … ¿Cómo vivir el uno sin el fortaleciente apoyo del otro? …

Papeleta de tan inopinada presentación no parecía fácil de resolver.

Durante los cinco años de matrimonio, la vida de Fifí se había deslizado suave, fácil, agradable y deliciosa, dentro del simpático marco de su gran sencillez.

Su esposo y ella se querían sinceramente, y su cariño, mutuo, leal y profundo, había hecho que en el cielo de su dicha matrimonial no se hubiera condensado ni el más pequeño atisbo de nube que lo pudiera ensombrecer.

Todo cuanto uno exponía, le parecía de perlas al otro; todo cuanto uno proponía o iniciaba, parecía bien a los dos.

Jamás hubo ni un sí ni un no en su vida común. Aquel hogar había sido un real y verdadero edén.

Aquel hogar, de adorable convivencia, pudo ofrecerse a los demás, en realidad, como acabado modelo de avenencia par, de concesión mutua, constante y de condescendencia ejemplar.

Y de pronto, cuando parecía más consolidada, si cabía, aquella dulce compenetración conyugal; cuando se tenía por más firme y arraigada la lozanía de aquel cómodo y suave vivir; más fuerte y segura la salud de ambos, aquel maldito viento, helado y asesino, venía a producir la disyunción fatal …

Aquello era sencillamente terrible, monstruoso. Aquello era insufrible: imposible de resistir.

Y lo malo no era aquella expansión inaguantable de congoja, de sufrimiento, de pena, de dolor que por su agudeza e intensidad se ignoraba cómo pudiera acabar. No. Lo serio, lo malo, lo que ciertamente encerraba gravedad, era el hecho tangible e indubitable que encarnaba la terrible realidad.

La pérdida de un ser querido, que, a pesar de todas las ilusiones, no cabía disimular. Adiós mimos, adiós ternezas, adiós desbordamientos afectuosos de aquel carácter tan espléndido, tan obsequioso, tan delicado, tan complaciente, tan placentero …

Fifí, derramando su angustiosa mirada en su alrededor, no veía nada más que el esqueleto frío y desolador de lo que hasta hacía tan poco había sido tálamo venturoso de sus nupcias de amor …

[Ambientación] Retratos del matrimonio Antonio Porcel e Isabel de los Cobos, por Goya (1806), que recalaron en el Carmen de Peña Partida a principios del XIX. Fuente: “elindependientedegranada punto es”, Gabriel Pozo Felguera, 16 junio 2024.


Personas de su amistad particular, con frases hechas, arrancadas del protocolo de la rutina, pretendían llevar algún consuelo a la abatida almita de Fifí.

Fifí, abstraída con sus cuitas, apenas se daba cuenta de ellas. Contestaba maquinalmente los cumplidos y volvía de nuevo a navegar por el insondable piélago de sus profundas cavilaciones. Pobre Fifí. Todos la compadecían. Todos trataban de animarla, procurando apartar de su ánimo aquellas imágenes que lo entristecían. Todos tendían a disminuir los estragos de aquella terrible visión que tanto la atormentaban …

Pasaban las horas y desfilaban las amistades. Cada despedida no era otra cosa que una avivación del dolor de la pobre Fifí …

Ya sólo quedaban dos íntimos de la casa: la señora del piso frontero y el vecino del piso derecho superior, el anterior al piso ático del local.

La primera amiga, amiga de la infancia de Fifí, y de toda su confianza. El segundo, un solterón acomodado, paisano, condiscípulo y amigo íntimo del pobre fallecido.

Fifí sigue lamentándose, desolada por su inmensa y cruda desgracia. El vacío de su corazón no puede ser mayor: no hay quien lo llene. El dolor es irreductible: no hay quien lo aminore. El consuelo de las creencias, es aún prematuro. Hay que desahogar un poco aquel ánimo, tan oprimido. La oración vendrá algo más tarde, en la intimidad, como bálsamo consolador de la situación. Ella es buena cristiana y aguarda que el Todopoderoso le conceda la gracia de la resignación indispensable para conllevar tan desesperante situación.

Transcurre un buen espacio de tiempo. La vecina se levanta, besa con efusión a Fifí, y … tras nuevas frases tranquilizadoras y de consuelo, se despide hasta luego.

[Ambientación] “El Cortejo”, película. Fuente: “tiktok punto com”. 

Quedan solos el vecino y Fifí.

La situación resulta un poco embarazosa.

El vecino hemos dicho que era íntimo del fallecido. Esa circunstancia le caracterizaba como muy amigo de la casa. Era de los de confianza, pero … ¡aquella situación entorpecía un tanto sus decisiones!

Por fin, se puso de pie. Se acercó a Fifí y , tomando una de sus manos, la retuvo unos momentos entre las suyas, mientras decía:

.Fifí, no se apure tanto. La vida, hija mía, no es como usted la pinta. En este mundo, con el poder de Dios, se remedia todo. Comprendo su situación, de momento, verdaderamente insoportable. Pero no se apure, le repito. Dios aprieta, pero no ahoga, reza el aforismo popular. Ustedes se querían mucho. Era evidente y nos consta a todos. Usted lo sabe. Sabe usted, también, mi situación y conoce usted, así mismo, todas las circunstancias de mi vida y todos los aspectos de mi carácter. Lo sucedido carece de remedio. Usted y su nueva situación me interesa sobremanera. Si usted cree que yo le sirva de algo para su bien, cuente incondicionalmente conmigo. Comprendo que, de momento, es dura la resolución; pero no soy impaciente. Todo no es más que un poco de sacrificio mutuo y de adaptación …

Ella, dándose exacta cuenta de la declaración amorosa de que estaba siendo objeto, le atajó, un tanto nerviosilla:

-Querido, hijo mío, agradezco mucho, muy mucho, su valioso y sincero ofrecimiento, que aprecio en su gran valor. Pero …. hijo querido, no puedo aceptarlo. Llega un poco tarde: ya estoy comprometida. ¡Si lo hubiera hecho antes! …” 

Fuente: “AMAPOLAS Y JARAMAGOS: cuentos, anécdotas, narraciones y chascarrillos”, por Luis Briceño Ramírez, p.p. 29-32. Primera edición, Gráficas Morales, Jaén, 1.940.  

viernes, 14 de marzo de 2025

UN PASEO POR EL ARCHIVO HISTÓRICO MUNICIPAL DE CONIL: LOS REYES, ALCALDES HONORÍFICOS DE LA VILLA (1.925).

En el Pleno del 13 de enero, presidido por el alcalde Joaquín Pérez Moreno, se trató la propuesta de otorgar los títulos de ALCALDES HONORARIOS a los entonces reyes de España, Alfonso XIII y Victoria Eugenia, a partir de una iniciativa salida del Regidor de Madrid, cuya circular es leída y debatida en esta sesión.

Se ha considerado por la historiografía este homenaje como un acto de desagravio tras la publicación en París de la obra de Vicente Blasco Ibáñez Una nación secuestrada

Reproducción fotográfica del acta de la sesión extraordinaria del 13 de enero de 1825 (primera y última hojas). Fuente: Archivo Histórico Municipal de Conil. 

Número 19.SESIÓN EXTRAORDINARIA DEL AYUNTAMIENTO PLENO, CELEBRADA EL DÍA 13 DE ENERO DE 1925.

En la Villa de Conil de la Frontera, siendo la hora de las veintiuna del día trece de enero de mil novecientos veinticinco, se reunieron en la Casa Capitular, bajo la presidencia del Señor Alcalde Don JOAQUÍN PÉREZ MORENO los señores anotados al margen que constituyen la mayoría de los señores que en la actualidad forman este Ayuntamiento con el objeto indicado en la convocatoria de tratar de HONRARSE NOMBRANDO A SS.MM. LOS REYES Don ALFONSO XIII y Doña VICTORIA EUGENIA, ALCALDE y ALCALDESA HONORARIOS de esta población y por ante mí, el Secretario, procediose en la forma siguiente: 

Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battenberg, en 1906, el año de su boda. Fotografía de Gustav Mullins. Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre. 

Abierta públicamente la sesión por el Señor Alcalde, y dada lectura, de su orden, por mí, el Secretario, al escrito que se transcribe a continuación: « AYUNTAMIENTO DE MADRID. EXCMO. SR. ALCALDE PRESIDENTE. Mi distinguido compañero: La Corporación municipal que presido, en la sesión del 31 de diciembre último, HA APROBADO la siguiente moción, que me honro en trasladar a V. porque en ella se resume el sentimiento que anima a todos los españoles: = Al Excmo. Ayuntamiento = En momento en que la vida española pasa por los anhelos de un más amplio perfeccionamiento político y social, con las inquietudes inherentes a todo logro, se ha pretendido, POR FALSOS APÓSTOLES, eclipsar aquello que por su pureza y resplandor, brilla sin mácula ante la luz fuera de la verdad: EL AMOR DE NUESTRO PUEBLO A SUS REYES . Este pueblo que, a pesar de sus tragedias, de sus dolores y de sus incertidumbres, no ha perdido la fe en su destino ni en la monarquía que lo encarna. Iluminado de esta fe, el NOBLE PUEBLO ESPAÑOL no vacila en manifestar sus sentimientos de adhesión a lo que constituye su más alta esperanza, lo que nos obliga al impulso de un deber de conciencia ciudadana, a no estar por más tiempo ajenos al MOVIMIENTO DE AFIRMACIÓN NACIONAL que se produce en torno de la MONARQUÍA ESPAÑOLA, LA MÁS FIRME COLUMNA DEL TEMPLO DE LA PATRIA, el ara de nuestras más SAGRADAS TRADICIONES. Y ya que los Ayuntamientos representan, cualquiera que sea la forma de su constitución, el poder más inmediato y representativo del pueblo, los Concejales que con su Presidente suscriben, PROPONEN a la excelentísima Corporación la adopción de los siguientes acuerdos:

Imagen del anverso de la medalla, en su versión masculina, creada en razón al homenaje de los Ayuntamientos a los reyes, según un real decreto de 19 de mayo de 1925. Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre. 

Primero. Honrarse nombrando a SS.MM. los Reyes Don ALFONSO XIII y Doña VICTORIA EUGENIA, Alcalde y Alcaldesa honorarios de Madrid. Segundo. Felicitar al de Burgos, cabeza de Castilla y relicario de nuestras glorias patrias, y los demás que los siguieron, como afortunados precursores de esta iniciativa, y comunicar oficialmente a todos los Ayuntamientos de España estos acuerdos para que los IMITEN, con lo que esperamos que quedará patentizada ante el mundo entero, la confianza del pueblo español en sus Reyes. Tercero. Convocar para el día 23 DE ENERO próximo a todos los Alcaldes y representantes de los Ayuntamientos de España a reunirse en Madrid para hacer entrega a SS.MM. de los precitados nombramientos. Casas Consistoriales de Madrid, a 22 de diciembre de 1924. = Al tener la alta satisfacción de participar a V. el anterior acuerdo, y en cumplimiento del mismo, INVITO a V. a que personalmente y con los demás señores Concejales de ese Ayuntamiento que gusten acompañarle, o por medio de representación, concurran a esta Corte el día 23 de enero próximo, a fin de hacer entrega a Sus Majestades del indicado nombramiento, de las insignias de la Alcaldía y de un álbum, que serán costeados por suscripción entre todos los Ayuntamientos de España, a cuyo efecto se ha fijado como cuota única la de 5 pesetas, que deberán ser remitidas a esta Alcaldía por giro postal antes del día 15 de enero. = En espera de su adhesión, que le ruego se sirva enviarme antes de dicho día, me es grato ofrecerme a V. afectísimo amigo y compañero q.e.s.m. [que estrecho su mano], El Conde de Vallellano. = 5 de enero de 1925. =» 

Conde de Vallellano, Fernando Suárez de Tangel y Angulo (Madrid, 3 agosto 1886 - Madrid, 6 septiembre 1964), alcalde de Madrid durante la dictadura de Primo de Rivera y ministro de Obras Públicas en la de Francisco Franco. Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre. 

Hecho cargo la Ilustre Corporación municipal del contenido del escrito precitado, identificándose en un todo, con la moción aprobada por el Excmo. Ayuntamiento de Madrid, a que se refiere el transcripto documento, FUE ACORDADO POR ACLAMACIÓN, tener también el ALTO HONOR Y LA HONDA SATISFACCIÓN DE NOMBRAR A SS.MM. LOS REYES DON ALFONSO XIII y DOÑA VICTORIA EUGENIA, ALCALDE Y ALCALDESA HONORARIOS DE CONIL y que en representación de este Municipio, vaya a Madrid una Comisión compuesta del 1ª Tte. De Alcalde DON PEDRO GONZÁLEZ GUTIÉRREZ y el Concejal DON MANUEL LEAL GALLARDO con el fin de que concurra al acto convocado por el expresado Excmo. Ayuntamiento de la Corte el día 23 del actual para hacer entrega a Sus Majestades de los nombramientos precitados.

Y terminado el objeto de esta sesión, por el Señor Alcalde fue levantada la misma, de la que se extiende la presente acta que firmarán conmigo, el Secretario, los señores concurrentes de que certifico.” 

El homenaje de los alcaldes, venidos a la Corte desde los más apartados rincones de España, ha revestido extraordinaria solemnidad, y ha sido una fervorosa y unánime manifestación de amor a nuestros Monarcas. Foto Kaulak. Fuente: Hemeroteca digital, Biblioteca Nacional de España, BNE. 

Estuvieron presentes en esta sesión plenaria: Alcalde-Presidente: Joaquín Pérez Moreno; 1º Tte. Alcalde: Pedro González Gutiérrez; 2º Tte. Alcalde: Antonio Ureba Alba; Concejales: Ambrosio Muñoz CaroJosé Joaquín Ureba MuñozJuan Rubio PérezDiego Bermúdez AragónManuel Leal GallardoMoisés Gutiérrez FernándezJosé Moreno Quintero y Cristóbal Aragón Sánchez; Secretario: José Briceño Ramírez.

Breve referencia de lo acontecido en Madrid el 23 de enero. Fuente: “EL TIEMPO”, Madrid, año V, núm. 21, lunes 26 de enero de 1925. Hemeroteca digital, Biblioteca Nacional de España, BNE. 

Fuente: Archivo Histórico Municipal de Conil de la Frontera. Sesión Ordinaria del 13 de enero de 1925. Libro Capitular 75-3, p. digitalizadas 59-61, ó 29-30. Agradecimiento: Isabel González Ramírez. 

jueves, 13 de marzo de 2025

LA FLORA CONILEÑA [1044]/… POR SIMÓN DE ROJAS CLEMENTE RUBIO (1804).

RICINUS COMMUNIS S/Nº. [1044]

(nombre común: ricino)

Simón de Rojasla localiza en la costani frutos, ni flor.

Planta aislada de Ricinus communis, José Carlos Moreno Fernández. Fuente: Sociedad Gaditana de Historia Natural. 

Detalle de la hoja y frutos incipientes, José Carlos Moreno Fernández. Fuente: Sociedad Gaditana de Historia Natural. 

Ricinus communis, José Carlos Moreno Fernández. Fuente: Sociedad Gaditana de Historia Natural. 

Fuente: “VIAJE A ANDALUCÍA, historia natural del Reino de Granada (1804-1809)”, Simón de Rojas Clemente Rubio. Edición, transcripción, estudio e índices de Antonio Gil Albarracín, otros trabajos de Horacio Capel Sáez M.ª Pilar de San Pío Aladrén. Almería-Barcelona 2002.  

miércoles, 12 de marzo de 2025

Y ENTONCES … APARECIÓ UNA BALLENA (1.884).

En CONIL, de vez en cuando hemos tenido contacto con estos grandes cetáceos, bien en forma de fósiles, como se podía ver en el museo de “Raíces Conileñas”, o bien como esporádicas apariciones en algunas de las playas del término, de la que ya se comentó con la aparecida en febrero de 1979. Quizás la del recorte de hoy sea la más antigua de la que se tiene noticia y debió sorprender sobremanera al vecindario por su enorme tamaño. 

[Ambientación] Ballena muerta aparecida en la playa de Chipiona en abril de 2020. Fuente: “lavozdigital punto es”, L.V. 

Frente a la torre de Roche, en la playa de CONIL (Cádiz), el mar ha arrojado una BALLENA que mide 34 pies de longitud [aproximadamente 10,36 METROS]; los dos huesos de su mandíbula inferior tienen TRES METROS de largo. // Es de advertir que a ese enorme cetáceo le falta la cabeza y algunos trozos de carne. Visto desde lejos parece un buque deteriorado.”

Fuente: “EL ESTANDARTE, sucesor de LA POLÍTICA”, Madrid, año IV, núm. 97, martes 29 de abril de 1884. Hemeroteca digital. Biblioteca Nacional de España. 

[Ambientación] Fósiles de ballenas prehistóricas encontrados en la playa. Fuente: “Conil de la Frontera: boceto para una historia”, 1983, Juan José Poblador, p. 21.


[Ambientación] Vértebra de ballena en el Museo de Raíces Conileñas. Fuente: “planesconhijos punto com”, 13 de mayo de 2019. 

En “EL LIBERAL” de Madrid, de unos días después, se aumenta la información apuntando el dato de que una vértebra cervical y una costilla, de 0,8 y 2,5 metros, respectivamente, irán para la Escuela de Medicina de Cádiz.

Ha arrojado el mar a la playa de CONIL un cetáceo muerto, de 34 pies de largo, al cual le faltan parte de la cabeza y algunos trozos del cuerpo. Una vértebra cervical y una costilla, que miden respectivamente aquélla próximamente una vara y ésta cerca de tres, irán a figurar en la Escuela de Medicina de Cádiz.”

Fuente: “EL LIBERAL”, Madrid, año VI, núm. 1752, jueves 1 de mayo de 1884.


martes, 11 de marzo de 2025

“CONIL EN VÍSPERAS DE LA BATALLA DE TRAFALGAR”, 13 de 15. ANTONIO SANTOS GARCÍA, Licenciado en Historia Universidad de Sevilla.

3.3.- Los inicios de la lucha antiseñorial.- La autoridad ducal estaba representada en Conil por el Corregidor, que gobernaba el cabildo o Ayuntamiento, integrado por dos alcaldes, cuatro regidores y un síndico procurador, “puestos por el Duque” (nombramiento anual), y un síndico personero y dos diputados del abasto “puestos por el común” (elegidos por los vecinos acomodados desde 1.766). Había también dos o tres alguaciles. Un comandante de Marina y Matrícula, teniente de navío, “juzga las causas marítimas”, es decir, lo relativo a los matriculados. Había además dos recaudadores de rentas reales y un fiel, para las rentas del Duque.

La Casa de Medina Sidonia “nombra Corregidor de esta villa y cobra contribución de ella, aunque se dice que no tiene títulos ningunos sobre ella. Los vecinos serían muy gustosos de que se les quitara toda relación con dicha casa”. Rojas se hace eco en varios pasajes del conflicto entre los vecinos y el Duque, y sobre su origen apunta que en 1.764, el Corregidor “introdujo con violencia la contribución de alcabalas sobre cuantas especies se trabajaban y traficaban” y que el Duque cobra “terrazgo” sobre las tierras repartidas entre los vecinos. Era la época de Don Bartolomé de Arrafán y Valdés, que sucedió a su padre al servicio del Duque en Conil primero como abogado y sucesivamente como subdelegado de Marina, tesorero ducal, teniente de corregidor y alcalde mayor y, por último, como corregidor. Por entonces, los vecinos, reunidos en “Cabildo abierto” manifestaron unánimemente “que el Duque no tenía nada (…) en el término, ni en la Villa, y que solo gozada la Torre de Guzmán, casa chanca y libre pesca de los atunes …”, aunque pretendía “adquirir de esta Población un título de Señor territorial, que no tenía …”.

Casa del Corregidor, siglo XVIII. 

El PROBLEMA DE LA TIERRA se agudizó durante los años 50 al 70, agravado en Conil por la escasez de su término. Para combatir la falta de tierras se recurría, en malas épocas, al expediente provisional de partir baldíos para luchar contra el hambre. Con el incremento de la población de mediados del siglo XVIII el “hambre de tierras” se hace notar. Dice el Vecindario (1.778): “por abundar el número de labradores y no permitir el terreno en su corto número de tierras el surtimiento de todos, aún ayudándose muchos con las tierras del término de la villa de Vejer, a donde tienen sus labores, obliga a que en el cultivo de las tierras no se guarde el orden ni hueco relacionado … que están dos y tres años consecutivamente sembrándose de grano de trigo”, alternado a veces con cebada, en detrimento del rendimiento. El cabildo de Conil llegó a sugerir al Duque que segregara de Vejer desde el cerro Patría, para darlo a Conil. 

Desde la crisis de 1.766 (motines agrícolas en toda España) los repartos de tierras se fueron consolidando sobre Propios, Comunales y Baldíos. El Duque, aprovechando la coyuntura, quiso incrementar sus rentas en Conil y, argumentando su dominio territorial, inició una política de repartos sobre baldíos, cuya titularidad reivindicaban también los Vecinos, cuando no la Monarquía. Estos repartos de tierras a censo (terrazgos) fueron denunciados por el Síndico personero, que terminó acatando la autoridad ducal. La lucha fue continuada por el medico titular de la villa, Juan Verón, que consideraba libres de “terrazgo” las tierras repartidas, como “concejiles”. El representante ducal Don Bartolomé Arrafán, lo encarceló durante un tiempo bajo la acusación de “conjurar contra la autoridad, soliviantar al pueblo y provocar desórdenes públicos”. La pugna no terminó hasta la muerte de ambos en 1.885-86, pero el problema debió continuar, a juzgar por la animadversión de los conileños hacia el duque, que refleja Rojas en sus comentarios. En las Actas Capitulares de 1.813 puede leerse: “en este término hay muchas Haciendas, rompidas y cercadas de algunos años acá, las unas en terrenos concedidos por el Señor Duque de Medina Sidonia bajo cierta percepción o canon anual pagadero al mismo y las otras en terrenos que se han apropiado vecinos pobres, que en la actualidad se hallan con algunas poblaciones de viñas”. El duque repartía, pero pelantrines y braceros roturaban también tierras por su cuenta, movidos por la necesidad.

A consecuencia de la Real Provisión de 1.770 y órdenes posteriores, fueron también repartiéndose diversas suertes de tierras a labradores y a algunos braceros. Según datos del Fondo de Propios y Arbitrios de 1.813, a comienzos del XIX había 77 cuartillos de ocho aranzadas repartidos, a favor del caudal de Propios: 

Fuente: Boletines “LA LAJA” (Amigos del Patrimonio Natural y Cultural de Conil), núms. 5 y 6, 2.005-2.006. 

lunes, 10 de marzo de 2025

¿LA VILLA SIN LEY? (1.884)

Emulando el título de una famosa película de los sesenta del siglo pasado, con Richard Widmark como protagonista, hubo un tiempo en la Villa de Conil en que algunas discusiones, fueran por la razón que fueran, terminaban no muy civilizadamente. ¡En algo hemos cambiado! 

[Ambientación] Detención de un paisano, en cualquier pueblo de la España rural, en el año 1890. Fuente: Guardia Civil. Galerías de imágenes. 

CONIL (Cádiz).- Después de una activa persecución, consiguieron el cabo primero JOSÉ PRADO VÁZQUEZ y guardia primero ANDRÉS COBOS LOBOS, la captura y entrega al juez municipal de dicha villa de FRANCISCO MARÍN CAMACHO, autor de las tres y ocho heridas que respectivamente infirió a los paisanos DIEGO GARCÍA ROMÁN y JUAN MARÍN BERMÚDEZ.” 

Fuente: “GACETA UNIVERSAL”, Madrid, año VII, núm. 1882, sábado 12 de abril de 1884.