miércoles, 29 de julio de 2026

EN UNO DE LOS RINCONES DEL ARCHIVO PARROQUIAL DE CONIL: “ASOCIACIÓN DE DEVOTOS DE MARÍA AUXILIADORA” (1.930).

El documento que sigue constituye el acta fundacional de una de las iniciativas de apostolado seglar más significativas de la primera mitad del siglo XX en la entonces COLONIA AGRÍCOLA DE BARRIO NUEVO, perteneciente a la parroquia de Santa Catalina de Conil de la Frontera. Mediante decreto de 18 de septiembre de 1930, el obispo de Cádiz autorizó oficialmente el establecimiento de la Asociación de Devotos de María Auxiliadora en la capilla de dicha colonia, aprobando igualmente el Reglamento por el que habría de regirse y disponiendo que el párroco de Conil ejerciera como director de la Asociación.

La creación de esta asociación se enmarca en un momento de intensa revitalización de las asociaciones religiosas laicales impulsadas por la Iglesia española durante las primeras décadas del siglo XX. La devoción a María Auxiliadora, difundida con extraordinario vigor por la Congregación Salesiana desde finales del siglo XIX, había adquirido una notable expansión por toda España, convirtiéndose en un instrumento privilegiado para fomentar la vida sacramental, la formación cristiana y la cohesión de las comunidades parroquiales. 

[Ambientación] Conil en 1929. Colección particular Juan Sánchez. Fuente: “Conil en la Memoria”, p. 27, 2004[pie de foto original: El pueblo parece mirarse en el río. / imagen retocada por ChatGPT].

En el caso de Barrio Nuevo, la existencia de una capilla propia respondía al crecimiento experimentado por esta zona rural de Conil, favorecido por el asentamiento de familias dedicadas a las labores agrícolas. La constitución de una Asociación de fieles suponía un paso decisivo en la consolidación de la vida religiosa del lugar, dotando a la comunidad de una organización estable encargada de promover el culto mariano, las celebraciones litúrgicas y diversas obras de piedad y apostolado.

No deja de resultar significativo que esta autorización episcopal se produjera en septiembre de 1930, apenas unos meses antes de la proclamación de la Segunda República (14 de abril de 1931), en un período de transición política marcado por la caída de la dictadura del general Primo de Rivera y el debilitamiento de la monarquía de Alfonso XIII. Aunque el país atravesaba una etapa de incertidumbre institucional, la diócesis de Cádiz continuaba desarrollando con normalidad su acción pastoral y favoreciendo la creación de nuevas asociaciones religiosas, cuya actividad se vería posteriormente condicionada por el nuevo marco político y, pocos años después, por las profundas convulsiones que desembocarían en la Guerra Civil.

El oficio que se reproduce a continuación refleja, además, el funcionamiento administrativo de la curia diocesana de la época. La comunicación, expedida por la Secretaría de Cámara y Gobierno del Obispado de Cádiz y firmada por el canónigo secretario y canciller José Salinas Anchelerga, traslada al párroco de Santa Catalina el decreto episcopal por el que se concede la autorización solicitada. Se trata de un documento de notable interés para conocer tanto la organización eclesiástica de la diócesis como el proceso de implantación de asociaciones piadosas en las pequeñas comunidades rurales del obispado.

Documento transcrito, de fecha 18 de septiembre de 1930, y motivo de esta entrada. Fuente: Archivo Parroquial Santa Catalina. Carpeta Misceláneas. 

[Transcripción libre de Rafael Coca López:]

«”SECRETARÍA DE CÁMARA Y GOBIERNO DEL OBISPADO DE CÁDIZ. / En la instancia de V. fecha 24 de agosto del corriente, ha recaído en el día de hoy un decreto de S.E. Rvdma. el Obispo, mi Señor [1], del tenor literal siguiente: / “Vista esta instancia y el Reglamento que la acompaña, venimos en CONCEDER NUESTRA AUTORIZACIÓN para que pueda establecerse en la CAPILLA DE LA COLONIA DE BARRIO NUEVO, perteneciente a la Parroquia de Conil de la Frontera, la ASOCIACIÓN DE DEVOTOS DE MARÍA AUXILIADORA, que ha de regirse por el expresado Reglamento, nombrando Director de la misma al Señor Cura Párroco [2] que por tiempo fuere.” / Lo que de orden de S.E. Rvdma. el Obispo, mi Señor, traslado a V. para su conocimiento y efectos. / Dios guarde a V. muchos años. / Cádiz a 18 de Septiembre de 1930. / [Aparece la firma y rúbrica del Canónigo secretario y canciller:] José Salinas Anchelerga. / Señor Cura Párroco de la de Conil de la Frontera.”»

[Ambientación] El Obispo de Cádiz y Ceuta, Marcial López Criado, en una publicación de 1921. Fuente: “todocoleccion.net”, imagen retocada por ChatGPT. 

NOTAS del transcriptor: [1] En septiembre de 1930 ocupaba la sede de Cádiz Monseñor Marcial López Criado, obispo de Cádiz entre 1929 y 1935, cuyo episcopado coincidió con los complejos años finales de la monarquía y los comienzos de la Segunda República. Biografía. Fuente: Historia Hispánica de la Real Academia de la Historia. [2] Lo era Francisco Jiménez Alfaro

*** Fuente: Archivo Parroquial Santa Catalina, Carpeta Misceláneas; transcripción de Rafael Coca López. Agradecimiento: Yelman Francisco Bustamante Solórzano, párroco de Conil de la Frontera. 

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