martes, 24 de junio de 2025

VIGILIA DE ESPIGAS (1.935).

En su origen, era conocida como la <Fiesta de las Espigas>, solemne celebración dedicada a la Adoración de Dios para dar gracias por las mieses tempranas de la siega. Con el paso del tiempo, esta gratitud se amplía a los frutos del trabajo, sea cual sea. Fuente: Hermandad S. de la Santa Cena, Huelva, 10 julio 2.023.

La fiesta de las Espigas es una celebración, una vigilia solemne, que la Adoración Nocturna celebra cada año en los comienzos del verano, o a lo largo de él, y en su origen era una vigilia para dar gracias a Dios por las mieses prontas para la siega. Con el paso del tiempo el sentido de esta fiesta se amplía y además de dar las gracias a Dios por los frutos de la tierra se da también gracias a Dios por los logros del trabajo humano, poniendo todo este trabajo nuestro en las manos de Dios para que Él lo transforme en frutos de Redención. Fuente: Adolfo M. Álvarez Sánchez, parroquia San Martín de Arriondas, 17 julio 2.018. 

Estampa de recuerdo de la Vigilia de Espigas de 1.935. 

Fuente: Fondo Iglesias Pérez.  

lunes, 23 de junio de 2025

EN UNO DE LOS RINCONES DEL ARCHIVO PARROQUIAL DE CONIL: MUERTE POR ESCOPETAZO (1.807).

Esta es una causa de muerte no muy recurrente, que la partida de defunción no detalla en qué circunstancias se produjo: si como consecuencia de un accidente en la manipulación de la escopeta, o quizás, algo más normal, a causa de una reyerta. Aparte de esto, el que el joven procediera de un pueblo de la costa catalana, y, teniendo en cuenta la fecha del suceso, cabe suponer que podría ser un operario de la almadraba calada en Conil. Según el historiador Antonio Santos García, ya en 1.806 se armaba aquí la almadraba de buche siciliana, con gran disgusto y oposición de los pescadores locales, que veían peligrar su modo de vida. El nuevo arte traerá un variopinto personal de sicilianos, valencianos, portugueses y otros, entre los que se encontrarían catalanes, como el protagonista de hoy; y estirando la imaginación, no sería nada descabellado pensar que esta muerte fuera consecuencia directa de la descrita rivalidad. 

Palamós, muelle antiguo. Fuente: “todocoleccion punto net”. 

«”FRANCISCO RECONTA. En Conil à SEIS DE JUNIO DE MIL OCHOCIENTOS Y SIETE se enterró en el Campo Santo de esta Parroquial con oficio de cruz alta FRANCISCO RECONTA, natural de Vaul [¿?], Provincia [¿?] de PALAMOS [1], Reyno de Cataluña, y transeunte en esta Villa, como de VEINTE Y TRES años, hijo de Francisco Reconta y de Margarita Reconta; recibio los Santos Sacramentos de Confesion y extrema uncion <sub conditione> [2] POR HABERSE MUERTO DE UN ESCOPETAZO [3] , y lo firmé = El Cura Joseph Joaquin de la Torre [rúbrica].”»

Fotografía del asiento en el Libro de Defunciones. Fuente: Archivo Parroquial de Conil de la Frontera. Rafael Coca López, 02 septiembre 2021. 

Notas: [1] Palamós.- Es un municipio y localidad española de la provincia de Girona, en la comunidad autónoma de Cataluña, y pertenece a la comarca del Bajo Ampurdán. Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre. [2] En este caso, el sacerdote, administra el sacramento de la extrema unción <sub conditione>, por no tener la certeza de la muerte real del accidentado. [3] Escopetazo.- Herida o daño producido por el disparo de una escopeta. Fuente: RAE. 

Fuentes: Archivo Parroquial Santa Catalina, Libro Defunciones 6 (1802-1829), f. 113, 6 de junio de 1.807; transcripción literal de Rafael Coca López, con la ayuda de las fichas de Antonio Martínez Cordero, depositadas en este archivo. Agradecimiento: Yelman Francisco Bustamante Solórzano, párroco de Conil de la Frontera. Y, “Conil y las almadrabas en el siglo XIX”, p. 29, Antonio Santos García, Ayuntamiento de Conil de la Frontera, 2.015. 

domingo, 22 de junio de 2025

HISTORIAS DE LUIS BRICEÑO, 26.

¿QUÉ ERA ANTES, CASADO?

Entre las hojuelas más centrales y empingorotadas [1] del cogollito de los mandantes locales, no se sabía disimular la creciente intranquilidad que los dominaba. No podía precisarse nada. Se desconocía lo sucedido. Pero se tenía la certidumbre de haberse registrado un hecho grave, de gravedad alarmante, cuyas consecuencias no se podían calcular.

La expectación era grande. El desasosiego, evidente. La inquietud, desbordante. La zozobra, también grande, como grandes eran, así mismo, los sobresaltos y temores, entre los que absorbían el poder en la localidad.

Se vivían minutos de ansiedad verdadera, momentos de profunda desazón interior ante el deseo, sentido entre dichos mandones [2], de descifrar la incógnita del problema que se tenía planteado.

La primera noticia, causa del violento estremecimiento que sacudía su ánimo, no era pública, ni mucho menos. Todavía estaba, y así había de conservarse, entre encopetados [3] componentes de la pequeña maraña gobernante en la población. Había que reservarla, a toda costa, del peligro de la divulgación. No debía ni podía trascender al público, ya que, puesta al alcance de los de fuera de ellos, así como así, sin concreción ni arreglo ninguno, podría resultar perjudicialísima para el bien general, cuya salvaguardia aseguraban ostentar.

Se hacía, pues, indispensable, abrigarla con el tierno calorcillo de lo más recóndito, a fin de asegurar firmemente su impenetrabilidad.

Pero si bien se imponía con reserva tan característica entre los que mutuamente se tienen que temer, también se imponía la imprescindible necesidad de un solemne cambio de impresiones, del que naciera, con el conocimiento exacto de lo ocurrido, que podría proporcionar quién había de presidirlos, la norma a seguir.

Así se dispuso por quien podía, guardando todas las precauciones en que ya eran maestros consumados. 

[Ambientación] Posiblemente el día 8 de septiembre, hacia 1925. La autoridades salen del Convento, mientras toca la banda de música en el real de la feria. Colección particular Foto Pastor. Fuente: Conil en la Memoria, p. 78, 2004. 

El número de los concurrentes, fue reducido.

El acceso a la tenida [4], fue también sencillísimo, dentro de su gran disimulo.

Acudían los interesados, según nuestras referencias, con la prontitud que era norma en el pretendido lucimiento íntimo de la novedad. ¡Oh, debilidad y flaqueza humanas! Cuanto más significantes somos, cuanto más nada, de más importancia nos revestimos. Cuanto más pueril y diminuto es un acto entre los nadie, de más galas se revisten sus realizaciones.

Entraban espaciados, uno a uno, haciéndose como distraídos, cual sin fuesen desocupados que sólo piensan en gastar el tiempo.

Todos llevaban en el semblante la máscara de la indiferencia. Sólo un ojo perspicaz descubriría el rictus denunciador de la flaqueza de ánimo que sentían.

Entraban, como antes se dice, individualmente, y poniendo cierto intervalo de tiempo entre uno y otro. Los recibía, al exterior del reservado, el guardián del edificio, que hacía como que leía, en disposición de abstraído. Daban el número de su designación respectiva. El conserje lector, al escuchar la contraseña, se hacía a un lado, con movimiento momentáneo, y daba paso tras el cortinaje protector a cada interesado. Incontinenti [5] volvía a su primera posición.

Ya estaban todos. El guardián torció con todo disimulo y guardó en su más segura faltriquera [6] la diminuta llave de la cámara de deliberación, se arrellanó muellemente en el frailero asiento [7] y dio espaldas al departamento que con cuidado especial custodiaba. Ahora no leía o hacía como que leía. Con el libro abierto por una de las páginas centrales, dormitaba o aparentaba dormitar. Así, no sólo guardaba toda la reserva exigida, sino que se ahorraba la impertinencia de posibles curiosidades.

Los reunidos, perfectamente identificados entre sí, tomaron asiento en lugar adecuado y escuchaban al que entre ellos mandaba más.

[Ambientación] Autoridades eclesiásticas, civiles y militares, hacia 1941. Colección particular Francisco González. Fuente: Conil en la Memoria, p. 101, 2004. 

Ya conocían el suceso en toda su extensión y gravedad. Quedaban perfectamente enterados de las medidas adoptadas para atajar el mal. Aprobaron entusiasmados la conducta a seguir. Aunque sentían en los más hondos y profundos recovecos de su interior el desasosiego que todavía les acarreaba su gran inquietud, hacían de tripas corazón [8] y envalentonaban exteriormente sus actitudes. Cada cual ratificó su inquebrantable adhesión a la nueva maraña gobernante, ofreció con la mayor solemnidad la más eficaz cooperación y prometió sin regateos el mayor sacrificio que las circunstancias fueran exigiendo.

Esta resuelta actitud tan unánime, pareció que disminuía un tanto el ambiente de zozobra. El desasosiego se entendía que era algo menor. La inquietud no era ya tanta, ni eran tantos ni tan inmediatos los temores.

Además, se había visto con la mayor complacencia el resurgimiento de un nuevo caudillo, capaz de hacer frente, con pujante propósito de allanarlas, a todas las dificultades presentes y futuras, que se pudieran presentar. Es sabido que las grandes convulsiones sociales suelen producir espíritus rectores que se sobreponen a los demás y que generalmente triunfan, aunque el triunfo luego no se convalide. Del trasiego revolucionario de la nueva conmoción social había salido un nuevo héroe, para el que eran, en aquella actualidad, todos los respetos y acatamientos. Se elogiaba a Casado. Se veneraba a Casado. Se glorificaba a Casado. Se llegó casi a santificarlo … ¡Viva el nuevo Gobierno! … ¡¡Viva Casado!! …

Una de las empingorotadas [1] hojuelas del capullito de mandones que ya conocemos, un tanto sobrecogida, en la expansión de erudición de que siempre alardeaba, expresó con dicción afectada:

-CasadoCasado … Yo conozco, por lecturas, a Casado pintor, Casado pedagogo, Casado médico, Casado marino y comerciante, Casado jurisconsulto, Casado noble … todos pertenecientes a estas horas a la posteridad. Pero ahora CasadoCasado … Señores …, ¿quién es este Casado? … ¿Qué era antes de ahora esta Casado? … Decídmelo, por favor.

El «mandamás» que presidía, no sabiendo cómo hacer frente mejor, a la significada y petulante impertinencia del interrogador, contestó en tono todo lo seco, áspero y al mismo tiempo zumbón que las circunstancias consentían:

-Pues la respuesta es muy sencilla, camarada. Casado, nuestro insigne y nunca bien querido y admirado Casado, fue antes … ¡SOLTERO! 

NOTAS: [1] Empingorotada.- Coloquial, despectivo, dicho de una persona: elevada a posición social ventajosa; indicado especialmente a quien se engríe por ello. Fuente: RAE. // [2] Mandón.- Que ostenta demasiado su autoridad y manda más de lo que le toca. Fuente: RAE. // [3] Encopetado.- Que presume demasiado de sí. De alto copete, linajudo. Fuente: RAE. // [4] Tenida.- En este contexto, debe interpretarse como: tertulia o reunión de amigos de larga duración o recepción en honor a una persona. Fuente: RAE. [5] Incontinenti.- Prontamente, al instante. Fuente: RAE. // [6] Faltriquera.- Bolsillo de las prendas de vestir. Bolsa de tela que se ata a la cintura y se lleva colgando bajo la vestimenta. // [7] Sillón frailero: para su construcción se usan pedazos gruesos de cueros estirados en la parte trasera y en el asiento, clavados a la estructura de madera; generalmente, este cuero se decora con padrones labrados. Fuente: “archivospatrimoniales.uc punto cl”. // [8] Hacer de tripas corazón.- Cuando se debe acometer algo que realmente no se desea. Fuente: “elmundo punto es”. // 

Fuente: “AMAPOLAS Y JARAMAGOS: cuentos, anécdotas, narraciones y chascarrillos”, por Luis Briceño Ramírez, p.p. 55-57. Primera edición, Gráficas Morales, Jaén, 1.940. 

sábado, 21 de junio de 2025

CONIL DURANTE LA OCUPACIÓN FRANCESA (1810-1812), 21.

De como las notificaciones y autos emitidos por el Juez de la causa continúan cumpliéndose, tocando a esta altura de la tramitación al vecino, y Regidor en su momento, José Castillo, que hace la siguiente declaración:

«DECLARACIÓN DE DON JOSÉ CASTILLO. En la villa de Conil a trece de octubre de mil ochocientos doce: El Sr. Juez Ordinario [JUAN FRANCISCO DE BISCASILLAS] en comisión de Primera Instancia por medio del Alguacil Ordinario hizo presentar en el Juzgado a DON JOSÉ CASTILLO vecino de esta villa de quien su Merced por ante mí el Escribano [ANTONIO VÁZQUEZ JALDÓNrecibió juramento que hizo según derecho y prometido decir la verdad fue preguntado por el orden siguiente:

1. Preguntado qué noticia tiene de la conducta que observó DON JOSÉ PACHECO durante sus servicios públicos en esta villa en tiempo de su ocupación por los enemigos dijo: Fue Corregidor y antes Regidor siéndolo también el testigo, pero que en este tiempo no tuvo en su concepto mal notable la conducta de PACHECO, solo sí que se ADQUIRIÓ UNOS PALOS QUE LE TUVIERON EN LA CAMA UNA PORCIÓN DE DÍAS, y fue la causa de haber pedido a los franceses unos bagajes, y no habiéndolos tenido preparados para la hora en que los habían pedido por descuido de los subalternos de justicia.

2. Preguntado cómo se condujo PACHECO no estando en Cabildo, el testigo dijo: Que no tiene más datos que lo que oía hablar y era que SE PORTABA CON MUCHA ALTIVEZ CON LOS QUE IBAN A RECLAMAR SUS AGRAVIOS y en una ocasión que a cierta mujer que ignora quién fue LE DIO DE PALOS EN ESTE AÑO Y LA LASTIMÓ UN BRAZO.

3. Preguntado qué causa sabe el testigo que influyeron en PACHECO para tan enorme variación de conducta dijo: Las ignora. 

[Ambientación] “Los Desastres de la Guerra”, Francisco de Goya y Lucientes; Lámina n.º 46, “Esto es malo”; Real Academia de Nobles Artes de San Fernando, 1863, Madrid. Fuente: “commons.wikimedia punto org”. 

4. Preguntado si alguno de los Capitulares o el Escribano PANTOJA tomaron parte directa o indirecta, o sabe pudiesen tener interés en el RIGOR DE PACHECO dijo: Que lo que sabe es de tiempo en que era Regidor el testigo el mayor interés o el más conocido de PANTOJA era EL NO TRABAJAR, por cuya razón faltan muchísimas formalidades o no hay ninguna en gran parte de la Juntas, de manera que por no asistir él, tuvo el testigo que formar un cuaderno que titulaba de “JUNTAS VERBALES” y todo a pesar de que el Secretario tenía señalados TREINTA REALES DIARIOS por el Ayuntamiento de mil ochocientos diez.

5. Preguntado qué sabe de la conducta de DON FRANCISCO RAMÍREZ, tanto cuando fue Regidor como Corregidor dijo: Que en uno ni en otro cargo no sabe FALTASE A SU OBLIGACIÓN.

6. Preguntado qué sabe de la conducta de DON MANUEL RAMÍREZ en tiempo que fue Regidor y Corregidor dijo: Que tiene manifestado su modo de proceder cuando fue Corregidor con la presentación del REPARTO hecho de su orden en el cual ARBITRARIAMENTE OPRIMIÓ A UNOS, y se descargó A SÍ MISMO, A TODA SU PARENTELA, y a SUS AMIGOS, habiéndolo señaladamente de acuerdo con PANTOJA que ha sido y es siempre SU ÍNTIMO AMIGO como también de acuerdo con los demás del Ayuntamiento, quienes TODOS SE REBAJARON A SU GUSTO. Que es cuanto sabe y puede decir en razón de lo que ha sido preguntado y la verdad en cargo de su juramento que es de edad de cincuenta y siete años y lo firmará con su Merced. Doy fe.

Lo firman y rubrican BISCASILLAS, 32; JOSÉ CASTILLO y ANTONIO VÁZQUEZ JALDÓN, 32. Derechos del Alguacil, 2.» 

Fuente: “Conil durante la ocupación francesa”, Jaime Aragón GómezAna Souto Rodríguez y Jorge Paz Pasamarp.p. 97-98; Excmo. Ayuntamiento de Conil de la Frontera, 2004.  

viernes, 20 de junio de 2025

UN PASEO POR EL ARCHIVO HISTÓRICO MUNICIPAL DE CONIL: “ADHESIÓN AL REY JUAN CARLOS” (1.975).

 De como, dos día después de que en el Salón de Sesiones del Palacio de las Cortes, Juan Carlos de Borbón fuera proclamado rey de España, la Corporación Municipal de Conil, celebra sesión plenaria para felicitar unánimemente tal hecho y enviar comunicado de constancia a la Casa Real.


[Ambientación] Juramento y proclamación como Rey de España de don Juan Carlos de Borbón y Borbón, 22 noviembre 1.975. Fuente: Congreso de los Diputados. 

Transcripción libre de Rafael Coca López:

«”Número 217. Acta de la sesióextraordinaria celebrada por el Ayuntamiento Pleno de este Ilustre Ayuntamiento el día 24 de Noviembre de 1.975. En la Villa de Conil de la Frontera, siendo las TRECE horas del día VEINTICUATRO DE NOVIEMBRE DE MIL NOVECIENTOS SETENTA Y CINCO, previa citación cursada al efecto, se reunieron en el Salón de Sesiones de esta Casa Consistorial, los señores anotados al margen, que constituyen el Pleno de esta Ilustre Corporación Municipal, bajo la Presidencia del Señor Alcalde Don MARINO RODRÍGUEZ MARTÍN, asistidos del infrascrito Secretario accidental Don PEDRO OLMEDO CARO, al objeto de celebrar sesión extraordinaria.

Abierto el acto por el Señor Alcalde, se pasó seguidamente al estudio del Orden del Día que es el siguiente: 

Hojas digitalizadas del Acta de la Sesión Extraordinaria de referencia. Fuente: Archivo Histórico Municipal. 

Punto único.

ADHESIÓN de la Corporación a S.M. JUAN CARLOS I, REY DE ESPAÑA.

Por la Alcaldía se puso que, como de todos es sabido, el sábado dia 22 de los corrientes fue proclamado S.M. JUAN CARLOS I REY DE ESPAÑA, razón por la cual se celebra esta sesión con carácter extraordinario.

El Ayuntamiento Pleno por ACLAMACIÓN acordó que conste en acta el testimonio de la ADHESIÓN INQUEBRANTABLE de esta Corporación y del PUEBLO DE CONIL a S.A. JUAN CARLOS I a la vez que NUESTRA EFUSIVA FELICITACIÓN POR SU PROCLAMACIÓN COMO REY DE ESPAÑA, facultándose a la Alcaldía para cursar seguidamente telegrama en tal sentido a la Casa Real de S.M.

Y no habiendo más asuntos de que tratar, por el Sr. Alcalde se levantó el acto, siendo las trece horas y quince minutos, redactándose la presente que firman los señores asistentes, de que certifico.

[Aparecen las firmas y rúbricas de los presentes, algunas ilegibles].

Vídeo (3:58 minutos): Proclamación Juan Carlos I Rey de España, después de jurar lealtad a las Leyes Fundamentales del Reino y guardar los Principios del Movimiento Nacional. Fuente: Museo Adolfo Suárez y la Transición, con imágenes cedidas por RTVE. 

Estuvieron presentes: Alcalde-Presidente: Marino Rodríguez MartínConcejales: Juan Basallote Moreno, Juan Reyes Muñoz, Manuel Leal Sánchez, Encarnación Pérez Romero, Rosendo Bonillo Bonilla, Antonio Sánchez Sánchez, José Joaquín Muñoz Ureba, Manuel Aragón Calderón, José Ramírez Sánchez, Manuel Calderón Ureba, Melchor García Muñoz y Juan Moreno Ramírez; Secretario accidentalPedro Olmedo Caro [el titular lo era José Mata Ortega]

*** Fuente: Libro Actas Ayuntamiento 81-3, p.p. digitalizadas 41-42, ó folios 20v y 21, 24 noviembre 1.975. Archivo Histórico Municipal de Conil de la Frontera. Agradecimiento: Isabel González Ramírez. 

jueves, 19 de junio de 2025

LA FLORA CONILEÑA 68/… POR SIMÓN DE ROJAS CLEMENTE RUBIO (1804).

SPINACIA OLERACEA N.º 68

(nombre común: espinaca)

Simón de Rojasmonoicam observavi calicisque masculos sepius copartitos, femineos, flores pedunculatas, fructus vero sub sessiles // Observé las monoicas, el cáliz masculino a menudo dividido, las femeninas, las flores pedunculadas, pero los frutos sésiles) [La anotación más larga hecha por el botánico].

Spinacea oleracea, ilustración a color, Prof. Dr. Otto Wilhelm Thomé, Flora von Deutschland, Österreich und der Schweiz, 1885, Gera, Germany. Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre.

Spinacea oleracea, Pablo Galán Cela, 2002. Fuente: “anthos punto es”, Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Spinacea oleracea, inflorescencia. Fuente: “plantasyhongos punto es”. 

Fuente: “VIAJE A ANDALUCÍA, historia natural del Reino de Granada (1804-1809)”, Simón de Rojas Clemente Rubio. Edición, transcripción, estudio e índices de Antonio Gil Albarracín, otros trabajos de Horacio Capel Sáez M.ª Pilar de San Pío Aladrén. Almería-Barcelona 2002.  

miércoles, 18 de junio de 2025

JUGAR A LOS PROHIBIDOS (1.925).

Ya desde el siglo XIX, el Código Civil de 1870 reguló el juego estableciendo dos tipos: los PROHIBIDOS, cuyo resultado dependía exclusivamente de la suerte, envite o azar, y los NO PROHIBIDOS, en que el resultado estaba ligado exclusivamente a la destreza y habilidades de los participantes (“histobanos punto com”). 

[Ambientación] Animada partida de «MONTE», juego en el que sólo interesa el número o el palo de la carta, según versión. Fuente: “histobanos punto com”. 

SUCESOS DE LA PROVINCIA … POR JUGAR A LOS PROHIBIDOS.- En CONIL han sido detenidos 14 individuos que fueron SORPRENDIDOS jugando a LOS PROHIBIDOS. ...” 

[Ambientación] El juego de las caras. Fuente: Real Asociación Española de Cronistas Oficiales, Joaquín Carrillo Espinosa, Ulea, Murcia.  

Fuente: “EL NOTICIERO GADITANO: diario de información y de intervención política”, Cádiz, año VII, núm. 2068, 11 de agosto de 1925. 

martes, 17 de junio de 2025

“INFORME SOBRE LOS HALLAZGOS ARQUEOLÓGICOS DEL POCITO BLANCO, Conil, (Cádiz)”, 8 de 10, Junio 2.004.

Apunte inicial: Hay que advertir que este informe fue redactado hace veinte años, y que contiene duras críticas a la actuación de la autoridad municipal de entonces, las cuales se podrán compartir hoy en día, o no, pero que en aquel momento fue motivo de muchas conversaciones y que mantuvo un halo de secretismo, que de hecho persiste hoy en día, pues un amplio sector de la población sigue ignorando qué pasó allí, y alimenta la leyenda de un asentamiento romano, fuera del alcance de la vista, pero que se adivina debajo de los bloques de pisos de aquella urbanización. 

[VIENE del 6 junio 2.025

Todos los materiales recogidos nos indican un uso básicamente doméstico, dadas las características funcionales de dichos restos, añadiéndose en su caso los restos de bocas de ánforas, cuya función primordial es el transporte de alimentos, básicamente líquidos, cuya presencia permitiría indagar contactos comerciales con otros puntos más o menos lejanos, a partir de un estudio arqueológico sistemático y no solo de superficie. 

Cerámica de cocina. 

Por otro lado, tanto la dispersión de los restos, como la abundante presencia de los materiales constructivos que ya hemos mencionados, así como la existencia de estructuras in situ, como muros destruidos por las máquinas, etc., indican que se trata de un asentamiento de cierta entidad, y en ningún caso de una casa aislada, lo que nos hace pensar en la presencia de una villa, con sus diferentes instalaciones económicas y de habitación.

Por todo lo expuesto anteriormente y a la vista de los materiales arqueológicos documentados, estamos ante un ASENTAMIENTO DE ÉPOCA ROMANA BAJO IMPERIAL, de finales del s.III y más probablemente del siglo IV de nuestra era.

Terra sigillata y vidrio. 

Dicho asentamiento parece responder a la estructura de una villa o un centro de aprovechamiento agropecuario que organizaría el territorio circundante y, lo que nos parece más interesante, situado en un lugar de fácil comunicación con los núcleos más conocidos de la época, cuya función económica y de organización territorial, estaría articulada en función de este tipo de enclaves a lo largo de las vías que recorren el litoral gaditano.

Por último, parece evidente la importancia de un estudio sistemático e integral de todos los yacimientos arqueológicos de la época, no sólo para identificar los testimonios romanos de los que disponemos, caso de la localización de MERCABLUM, sino para comprender la función de dichos asentamientos y, en general su papel en el desarrollo histórico de la Bética romana.

[Final del artículo de Lourdes Cortés Ayuso]

4. APÉNDICE FOTOGRÁFICO.

[Se ha ido reproduciendo a lo largo de todo el informe y artículo, sin indicar autoría, ni data, por no reseñarse en el original]

Silos. 

[CONTINUARÁ el próximo 27 junio 2.025

Fuente: Boletín Nº4 “LA LAJA” (Amigos del Patrimonio Natural y Cultural de Conil), agosto 2.004, p.p. 22-23; y, ejemplar anexo al mismo. 

lunes, 16 de junio de 2025

EN UNO DE LOS RINCONES DEL ARCHIVO PARROQUIAL DE CONIL: MATRIMONIO REPETIDO (1.805/1.807).

He aquí un curioso caso en el que una pareja repite su matrimonio, al descubrir, pasados unos dieciséis meses, que les unía un lazo de consanguinidad, en 4º grado, lo que significaba que serían primos pero ellos lo ignoraban, por lo que aquel primer matrimonio necesitaba de la dispensa papal para su validez, requisito que se cumplió y quedó anotado en el Libro de Matrimonio correspondiente con todas las “bendiciones”. 

[Al solo efecto de ambientación] Retrato de matrimonio, E. Julia, siglo XIX, Madrid. Fuente: “it.todocoleccion punto net”.

«”JUAN DE DIOS MUÑOZ Y MATEA ILDEFONSA DE LAS VIRTUDES CAMACHO.- En la Villa de Conil de la Frontera en ONCE DE NOVIEMBRE DE MIL OCHOCIENTOS, Y CINCO, habiendo precedido lo dispuesto por el Santo Concilio de Trento, las moniciones, que fueron en los dias festivos uno, tres, y diez de dicho mes, de las que pasadas veinte, y quatro horas no resultó canonico impedimento alguno, aprobados en la Doctrina Cristiana, otorgadas las licencias, confesados, y dispuestos los sugetos, Yo FRANCISCO DE PAULA CIFUENTES, Y MORENO, Teniente de Cura de sus Iglesias asistí, y presencié el MATRIMONIO, que por palabras de presente entre si salido, y lexitimo contraxéron JUAN DE DIOS MUÑOZ, Viudo de JUANA MARIA VIRTUDES GARCIA, hijo lexitimo de PEDRO MUÑOZ, y CRISTOBALINA LIGERO, y MATEA ILDEFONSA DE LAS VIRTUDES CAMACHO, hija lexitima de TOMÁS CAMACHO, y SEBASTIANA GARCIA, naturales todos, y vecinos de esta Villa, de que fueron testigos FRANCISCO MATEO GARCIA, PEDRO GARCIA, y otras muchas personas de esta naturaleza, y vecindario, de que doi feé. = FRANCISCO DE PAULA CIFUENTES Y MORENO.

[Nota en margen izquierdo:] Este matrimonio fué nulo por impedimento de 4º grado de consanguinidad ignorada, y se revalidó <in facie ecclesiae> [*] por haberse hecho publico en 30 de Marzo de 1.807. Vease el fº 269v. TORRE.”»

[*] “In facie ecclesiae”.- Literalmente “en presencia de la Iglesia”. Dicho del matrimonio: que se celebra canónicamente. / Expresión latina que se usa hablando del santo sacramento del matrimonio católico cuando es público y con las ceremonias establecidas. Fuentes: RAE y Family Search.

Se da la triste circunstancia de que el Cura Teniente que les casó en primeras nupcias, a pesar de su juventud, falleció en ese interín, a los 27 años, y no pudo volver a celebrar aquella unión. 

«”DON FRANCISCO CIFUENTES, Presbitero.- En la Villa de Conil de la Frontera, en TRES DE MARZO DE MIL OCHOCIENTOS Y SEIS, se ENTERRÓ en el Campo Santo de esta Parroquial, en el lugar destinado á los Sacerdotes, con oficio de HONRAS ENTERAS, y posas, DON FRANCISCO CIFUENTES Y MORENO, Cura Teniente, como de VEINTE Y SIETE AÑOS, natural y vecino de esta misma Villa, hijo lexitimo de DON JOSEF CIFUENTES defunto, y de DOÑA JOSEFA MORENO, NO TESTÓ por ser pobre; recibió los Santos Sacramentos, y lo firmé.= Cura Josef Joaquin de la Torre.”»

[Al solo efecto de ambientación] Antigua fotografía, siglo XIX, escena religiosa, sacerdote con crucifijo. Fuente: “todocoleccion punto net”. 

Y, por fin, he aquí, a continuación, la revalidación del matrimonio en una segunda ceremonia. 

«”JUAN DE DIOS MUÑOZ Y MATEA ILDEFONSA DE LAS VIRTUDES CAMACHO.- En la Villa de Conil de la Frontera, en TREINTA DE MARZO DE MIL OCHOCIENTOS Y SIETE, haviendo precedido lo dispuesto por el Santo Concilio de Trento, y dos amonestaciones, que fueron en los dias festivos primero y segundo del mes de Septiembre proximo pasado y dispensados de la tercera por el Señor Provisor y Vicario General: Yo, JOSEF JOAQUIN DE LA TORRE, Cura Rector y Vicario de sus Iglesias, ASISTÍ Y PRESENCIE EL MATRIMONIO que por palabras de presentes, que lo hacen verdadero y legitimo REVALIDARON in facie ecclesiae a JUAN DE DIOS MUÑOZ y MATEA ILDEFONSA CAMACHO, naturales y vecinos de dicha Villa, los quales contraxeron de primer su Matrimonio en ONCE DE NOVIEMBRE DE MIL OCHOCIENTOS Y CINCO, cuya partida se halla al folio 250 vuelto de este libro, CON IGNORANCIA Y BUENA FE DEL IMPEDIMENTO DEL 4º GRADO DE CONSANGUINIDAD, con que se hallaban y habiéndose descubierto, pasado tiempo, por uno de sus parientes y hecho público, se impetró por los contrayentes, la DISPENSA DE SU SANTIDAD NUESTRO SEÑOR PAPA PIO SEPTIMO, la que obtenida y evaquados los demás requisitos, por Mandamiento del Provisor y Vicario General, Don Valentín de Nicolás, que para este archivo se procedió a esta REVALIDACIÓN, de que fueron testigos: Don Alexandro de Alba, Francisco de Morales, Don Juan Indalecio Lopez y otras muchas personas de esta Villa, de que doi fé = Josef Joaquin de la Torre.”» 

*** Fuente: Archivo Parroquial Santa Catalina, Libro Matrimonios 12 (1.790-1.808), ff. 250v y 251, y 169v y 270; Libro Defunciones 6 (1.802-1.829); transcripción literal de Rafael Coca López, con la ayuda de las fichas de Antonio Martínez Cordero, depositadas en este Archivo. Agradecimiento: Yelman Francisco Bustamante Solórzano, párroco de Conil de la Frontera. 

domingo, 15 de junio de 2025

HISTORIAS DE LUIS BRICEÑO, 25.

YO QUIERO SER GENERAL.

Cuando en la tertulia se hizo silencio, el amigo requerido al efecto, dio la última chupada -larga, grande e intensa hasta casi el hipido [1]- al cigarrillo que fumaba y, arrojándolo al cenicero, dispuesto para este fin en la mesa camilla, se expresó así:

-Entre los papeles de nuestra añorada juventud, encontramos no ha mucho unas cuartillas emborronadas con un cuentecillo a cuyo pie aparecía una mayúscula, inicial de un nombre propio de persona que nos es muy familiar, y una fecha: la del 12 de Julio de 1902.

Considerándolo curioso, en cierto modo, y de algún interés, me place ofrecerlo a vuestra sana curiosidad, aprovechando vuestro beneplácito y reconocida indulgencia.

Helo aquí:

Chanote había nacido en Tercanel, apartado lugar de la intrincada sierra castellana, donde apenas si se conocían servicios públicos de ninguna clase y donde el vecindario era analfabeto casi en su totalidad.

A esta circunstancia se debía el que sus padres, a pesar de sus sueños de mejoramiento económico y de utopías de independencia y libertad, lo tuvieran que dedicar, desde pequeño, a su mismo oficio de guardar terrenos de caza y de cultivo y ganado doméstico y de labor.

Por eso Chanote no sabía que se pudiera llamar otro nombre, ni poseía más cultura ni más instrucción que las propias y generales de su plácido y sencillo quehacer.

Su vida, pues, se había deslizado tranquila y sosegada, entre la placidez del valle y la agreste montaña; ora en la guarda del ágil cabrío, que brinca por los riscos y peñascos con seguridad y firmeza matemáticas, ora en el cuidado de la pacífica vaca, mansa y obediente, que come o rumia en el valle florido, al borde del riente arroyuelo. 

[Ambientación] Imagen de una familia de campesinos, donde todos los miembros participan en las labores de recolección. España rural de mediados del siglo XX. EFE/Universidad de Burgos. Fuente: “hablandoenplata punto es”. 

Cuando apenas contaba veinte años, las exigencias del servicio militar obligatorio hicieron que Chanote ingresara en la milicia, con harta alegría y satisfacción, por parte de su padre, que no había cesado de aconsejarle, a su modo, que pusiera todo cuidado y buen deseo en aprender, a ver si podía conseguir ser cabo, siquiera, y pasarse a Carabineros o a la Guardia Civil, como algunos que conocía, donde, siguiendo el tiempo y el propósito de adquirir los conocimientos que le proporcionaran la instrucción del cuartel y la experiencia del vivir en grandes poblaciones, lograba afianzarse en alguna de ellas, consiguiendo, no sólo no volver a la tristeza de aquella vida cerril y sin sustancia, que había llevado, sino arrancar a sus progenitores, de ese mísero vivir, con el que tan disconformes estaban.

La madre no pensaba así: la madre deseaba, como era natural, mejorar la vida. Eso sí. En eso se igualaba en pensamiento y deseos a su esposo; pero difería muy mucho de él, respecto a la ausencia, sintiendo en el alma la separación de su único hijo varón, de cuya simpleza, candidez e inexperiencia lo temía todo.

Por eso lloró tan amargamente su ausencia, pensando constantemente en aquel hijo, cuyo cariño había acendrado más la separación. Por eso se había vuelto tristona, pensativa y distraída. Por eso pensaba tanto, también, en los fines de semana, anhelando con vehemencia la llegada del Correo, a ver si le traía noticias del hijo querido, más grabado que nunca en su afligido corazón.

En cuanto a Chanote, cada vez estaba más contento y satisfecho de su buena suerte.

Los primeros tiempos, entre el natural apego a los lares, la nostalgia del cariño de los suyos y las impresiones de tanta cosa nueva para él, lo tuvieron un poco trastornado. Pero el atractivo de lo desconocido, juntamente con el excelente trato del cuartel, con las buenas noticias de la salud de sus familiares y con su afán por conseguir lo que por reiterado consejo de su padre se había propuesto, llenaron de consuelo y esperanza su espíritu, que incluso llegó a alabar, en su extremado optimismo, aquella providencial ocasión de obtener la emancipación evolutiva en que tanto había soñado.

Y en lo referente a su vida de cuartel, no tenía la menor queja.

[Ambientación] Una unidad de soldados de infantería, al mando de un sargento y armado con el clásico mosquetón Mauser, en un descanso en una marcha de instrucción por el campo. Fuente: “kosmospolis punto com”, Gloria Quiroga Valle, 27 marzo 2017. 

Acostumbrado a trabajar y ejercitarse, ni le fatigaba la instrucción, en la que ponía toda su alma, ni le fastidiaban las guardias, que ya empezaba a turnar.

Fuera del servicio en si, su predisposición y buen deseo, con su carácter abierto y sencillote, y su franqueza y espontaneidad, le habían granjeado la simpatía y consideración de sus jefes y superiores inmediatos.

En relación a sus camaradas, se dio a conocer tan pronto de ellos, y a tal punto, que ni uno solo de los mismos ignoraba las bondades de su carácter, reflejadas constantemente en su escasa advertencia y candidez.

Con sus ingenuidades y simplezas, hijas de su sencillez y escasa malicia, distraía los ocios de los compañeros, ya imitando el roznido del asno, el rebudiar del jabalí o el mugido del toro, ya explicando por vigésima vez la historia de la cabra brincante y equilibrista o de la oveja mansa y balante.

A pesar de sus boberías rayanas en la estulticia, de su rusticidad y tosquedades, y quizá por ellas mismas, engendró tal atracción e influencia entre sus compañeros, que llegó a hacerse interesante en las tertulias de la guardia y hasta preciso en los paseos y descansos.

Un día, diestro ya en la instrucción y manejo de las armas, desfiló formando Cuerpo, con todos los destinados a ejercicio de instrucción, ante el brigadier de la plaza.

Desde aquel momento, fue la constante pesadilla, verdadera comezón de Chanote, averiguar quien era aquel señor tan ordenado, a quien todos, incluso el mismo coronel, obedecían y respetaban con tanta reverencia y sumisión.

-Es el general -consiguió que le dijeran.

-Un bravo soldado que, con su talento y valentía, había alcanzado tan honroso y brillante empleo en la milicia.

La noticia le impresionó profundamente. La sensación fue escalofriante.

-De soldado, aunque con talento y valentía, a general … repetía cien veces Chanote, en el colmo de su sorpresa y admiración. -Yo seré general- llegó a pensar, en serio, el inocente Chanote, una y otra vez. -Cobarde no soy- continuaba pensando. -Bien lo sabe el tío Lucas, mi padre, que su hijo Chanote no tuvo nunca miedo a nada ni a nadie, y que cuando alguna pieza herida pretendía acometer a su tirador, o cuando los lobos bajaban al llano, hambrientos, a caza de algún animal de su rebaño, su hijo era el primero que acudía a evitarlo … En cuanto a talento -yo averiguaré lo que eso es y lo buscaré, sí; yo tendré, también, talento y llegaré, igualmente, a general.

[Ambientación] El capitán general Francisco de Serrano y Domínguez, I duque de la Torre; óleo de Antonio Gisbert Pérez (1870). Museo Nacional del Prado, Madrid. Fuente: “lacritica punto eu”. 

Esa fue su nueva obsesión, e influía de tal modo en su carácter, que coartaba, encadenándola por completo, su libertad de pensar.

Aquella noche apenas pudo conciliar el sueño. Su terca pretensión, su gran empeño de llegar a general, le robaba la tranquilidad y sosiego, impidiéndole dormir.

Ya de madrugada, harto de divagaciones mentales y fatigado de tanto pensar, llegó a descansar, rindiéndose, al fin, en manos de Morfeo. Y soñó, sí señor: soñó que había buscado y encontrado talento; que por sus repetidas y hasta temerarias hazañas, le habían hecho general, y que, también, un día, desfilaban ante él la tropa, formando Cuerpo ...

De pronto, el choque violento y repetido de un cuerpo duro contra su propio físico, le hizo despertar.

Era el cinturón del cabo de cuartel, que agitado por su dueño, sacudía el polvo a los perezosos. 

NOTA: [1] Hipido.- Acción y efecto de hipar o gimotear. Similar: jipido. Hecho o efecto de sollozar con convulsiones semejantes al hipo. Fuente: RAE. 

Fuente: “FLORECILLAS DE ESCALIO”, por Luis Briceño Ramírez, p.p. 101-106Primera edición, Jaén, febrero 1.936.