De
como en casi la mitad del periodo de <La Restauración>
(1875-1923), concretamente desde 1881 a 1907, “… la clase
jornalera de Conil vivió, como la del resto de Andalucía, en la más
espantosa miseria, debido a circunstancias coyunturales – malos
años agrícolas – y estructurales – gran desigualdad social - …”
(Antonio
Santos y Francisco
Velázquez-Gaztelu:
Los pueblos de la provincia de Cádiz, Conil de la Frontera; p. 171,
1988). El Ayuntamiento hacía ímprobos esfuerzos para
solucionar este acuciante problema dentro de la limitación de
recursos disponibles para ello, echando manos a la ayuda de la
Diputación o del Gobierno, y no en pocas ocasiones, a los más
acomodados de la Villa. “La mayoría de la población de Conil,
las clases pobres, estaban integradas por algunos arrieros por cuenta
ajena, trabajadores urbanos por cuenta ajena y, sobre todo, por la
gran masa de jornaleros y pescadores pobres. Si las clases acomodadas
agrupaban al 7% de la población y la clase media-baja el 24%, las
clases menesterosas estaban integradas por el 69% de la población.=
Los jornaleros, tanto braceros como pescadores, eran el contrapunto
social de la burguesía agraria. Algunos braceros habían obtenido
pequeñas suertes de tierra en los repartos efectuados durante el
siglo XIX, pero habían terminado por vender su suerte a las familias
ricas, debido a la mala calidad de la tierra, a la imposibilidad de
cultivarla por sus propios medios o a cualesquiera otros motivos. Se
trata de una población miserable, mal nutrida y carente de
instrucción, pagada con salarios de hambre, expuesta al paro
estacional y, cuando la climatología es adversa y falta el trabajo,
se somete a todo tipo de calamidades. …” (Ididem,
p. 168).
Vamos
a leer como en el Cabildo, a través de las actas de tres sesiones,
se plantea y debate este grave problema social; su redacción nos
transmite todo el dramatismo que conlleva.

[Ambientación] Cuadrilla de jornaleros “pelando” remolacha
azucarera en una finca andaluza. Fuente: “elagoradiario punto com”,
sin data ni autoría.
«”PUNTO
CUARTO [de
la sesión ordinaria del día 9 de febrero de 1895].-
El Señor Presidente manifiesta a la Corporación, que A CAUSA DE LA
PERTINAZ LLUVIA, SE VEN LOS POBRES BRACEROS DE LA POBLACIÓN HACE
MUCHOS DÍAS FALTOS DE TRABAJO, Y POR TANTO DE LOS ALIMENTOS
NECESARIOS PARA ELLOS Y SUS FAMILIAS, y espera de un momento a otro
se le presenten en demanda de socorro, el cual es de parecer DEBE EL
AYUNTAMIENTO FACILITARLES AGOTANDO CUANTO RECURSO TENGA PARA ELLO.=
La
Corporación, teniendo en cuenta su escasez de recursos para abrir
obras públicas en que poder invertir estos braceros, acordó
autorizar plenamente al Señor Alcalde Presidente, para que llegado
el momento, socorra a los mismos en la forma y modo que sea más
conveniente hasta donde alcance la consignación del Presupuesto para
imprevistos y calamidades, sin perjuicio de que una vez empezado a
facilitar socorro, se solicite del Señor Presidente de la Excma.
Diputación Provincial auxilios del Presupuesto Provincial para
atender a estos, dada la corta cantidad de que puede este
Ayuntamiento disponer, y en vista de la Circular del Excmo. Señor
Gobernador Civil del día seis del corriente mes, que ordena
abstenerse de solicitar recursos del Estado por tener agotado el
Capítulo de Calamidades públicas”»
Reproducción digitalizada del Punto Cuarto del acta de la
sesión ordinaria del 9 de febrero de 1895. Fuente: A.M.C.

[Solo a efecto de ambientación] En el “Cortijo Chaparro, hacia
1959, aparecen entre otros los hermanos Antonio y
Manuel Pareja. Colección particular Manuel Pareja.
Fuente: “Conil en la Memoria II”, p. 132, 2007.
Asistiendo
nueve miembros de la Corporación, faltando cuatro concejales, y diez
y seis mayores contribuyentes, se celebra una sesión extraordinaria
el día 2 de marzo de 1895, con el siguiente acta:
«”El
Señor Presidente después de dar las gracias a los mayores
contribuyentes que habían concurrido al acto, explicó el objeto de
la sesión extraordinaria, que como ya constaba a todos, NO ERA OTRO
QUE ACORDAR LOS MEDIOS DE ALLEGAR RECURSOS PARA SOCORRER A LOS
DESGRACIADOS BRACEROS DE ESTA VILLA, QUE FALTOS DE TRABAJO A CAUSA DE
LA PERTINAZ LLUVIA, CARECÍAN DE LOS ALIMENTOS NECESARIOS PARA SU
SOSTENIMIENTO Y EL DE LAS FAMILIAS A SU CARGO, por hallarse ya casi
agotada la consignación de que puede disponer el Ayuntamiento de su
Presupuesto para estas atenciones; enumeró los trabajos que había
hecho acerca del Excmo. Gobernador Civil de la provincia y Presidente
de la Excma. Diputación Provincial en demanda de auxilios para
atender a tan desgraciada clase, SIN QUE HASTA EL MOMENTO SE HUBIERA
OBTENIDO CANTIDAD ALGUNA, y terminó rogando a los Señores
Contribuyentes y Concejales acordaran las medidas que consideraran
más convenientes al expresado fin, indicando la suscripción
particular entre los vecinos, la cual estaba dispuesto a encabezar.=
Seguidamente
hicieron uso de la palabra varios Señores Concejales y
Contribuyentes, expresando todos sus mejores deseos en el socorro de
pobres braceros, reconociendo la miseria que existe en dicha clase, y
HACIENDO CONSTAR LOS PERJUICIOS QUE TIENEN A LA VISTA CON LA PÉRDIDA
DE SUS COSECHAS A CAUSA DEL TEMPORAL REINANTE, SIENDO ESTO MOTIVO DE
NO PODER HACERSE CARGO DEL MANTENIMIENTO DE LOS MISMOS; tomándose
por unanimidad los acuerdos siguientes:

[Solo para ambientación] En el año 1960, los niños Antonio
y Manuel Pareja, junto a trabajadores trillando en “Bocabajo”.
Colección particular Manuel Pareja. Fuente: “Conil en la
Memoria II”, p. 136, 2007.
1º
Que por el Señor Presidente se dirija de nuevo al Excmo. Señor
Gobernador Civil de la provincia atenta comunicación en demanda de
auxilios para atender al socorro de los pobres de esta Villa,
haciéndole comprender la necesidad que sienten los mismos, la
imposibilidad en que se hallan los Contribuyentes de hacerse cargo
del socorro de estos con la pérdida completa de sus cosechas a causa
de la incesante lluvia y el haberse ya agotado el capítulo de
imprevistos del Presupuesto, única consignación de que se dispone
para socorrerlos.
2º
Abrir en el acto un suscripción para atender con su producto al
socorro de algunos días, interín se reciben los que el Excmo. Señor
Gobernador Civil facilite; y
3º
Nombrar una Comisión compuesta del Señor Presidente y primer
Teniente de Alcalde y de los Contribuyentes Don Fernando Moreno
Amar, Don Rafael Ramírez Arias, Don Saturnino González
Linares y Don Pedro del Río Gómez para que lleven a
efectos la suscripción y dispongan la inversión de sus productos en
la forma que estimen más conveniente.=
Acto
seguido se procedió a repartir el socorro a los braceros que SE
HALLABAN A LA SALIDA ESPERÁNDOLO, EN NÚMERO DE DOSCIENTOS QUINCE.”»

Reproducción digitalizada del Punto Cuarto del acta de la
sesión extraordinaria del 2 de marzo de 1895. Fuente: A.M.C.

[Ambientación] Don Saturnino González y Doña
Prudencia Gutiérrez, hacia 1891. Colección particular Francisco
González. Fuente: “Conil en la Memoria”, p. 18, 2004.
«”PUNTO
SEGUNDO [del
acta de la sesión ordinaria del día 16 de marzo de 1895].-
Se dio cuenta de la rendida por el Señor Alcalde de los socorros
facilitados a pobres braceros de esta Villa, en cumplimiento a lo
acordado por la Corporación al punto cuarto de la sesión de nueve
de febrero último, importante NOVECIENTAS TREINTA Y TRES PESETAS
OCHENTA Y CINCO CÉNTIMOS [5,61
€].
El
Ayuntamiento una vez examinada la misma, así como las diez y siete
Relaciones que la justifican, acordó su aprobación y pago con cargo
al capítulo undécimo artículo primero del Presupuesto.”»
Reproducción digitalizada del Punto Segundo del acta de la
sesión del 16 de marzo de 1895. Fuente: A.M.C.

“La siega: la recolección”, obra realizada en 1895 de
Gonzalo de Bilbao,
pintor impresionista sevillano. Fuente: “jadonceld.blogspot punto
com, 18 febrero 2014.
Eran
miembros de la Corporación en estas fechas los siguiente señores:
Alcalde Presidente: Antonio Sánchez y Sánchez: Teniente 1º:
Ángel Borrego Muñoz; Teniente 2º: Juan Rodríguez
Calderón; Concejales: Manuel Brenes Sánchez, Cristóbal
Calderón Fernández, Sebastián Alba Sánchez, Gaspar
Fuentes Marín, Melchor Rodríguez Calderón, Francisco
Calderón Alba, Juan Moreno Domínguez y Antonio Pérez
Cabeza; Síndico: José Rodríguez Torres; Secretario:
Nicolás González Muñoz.

[Ambientación] “Segaores”
en plena faena.
Fuente: “elagoradiario punto com”, sin data ni autoría.
Fuente:
Archivo
Municipal
de Conil de la Frontera (Cádiz), Libro Capitular 70-1, páginas
digitalizadas 24
y 25,
hojas 11v
y 12,
del 9
de febrero
de 1895;
páginas
digitalizadas 35
a
37,
hojas 17
a
18,
del 2
de marzo
de 1895;
páginas
digitalizadas 47
y 48,
hojas 23
y 23v,
del 16
de marzo
de 1895; transcripción
libre de Rafael
Coca López.
Agradecimiento:
Isabel González
Ramírez,
responsable del Archivo
Municipal
de Conil
de la Frontera (Cádiz).