
Auditor de Marina [Ambientación]. Fuente: “alabarda punto
net”.
"El
Castellano” del 10 de noviembre, al igual que los anteriores, da
cuenta, aunque muy brevemente, del suceso:

"A
resultas del último temporal naufragaron en la costa é inmediacion
del Conil un bergantin y un místico españoles y otro bergantin
sardo. Las tripulaciones se salvaron; pero los cargamentos se han
perdido. El del místico y bergantin sardo cuando la marea hizo
pedazos los buques se perdieron en el mar; pero el del bergantin
español que consistia en sacos de harina, fue robado por varias
gentes de Conil. Se instruye causa con este motivo y se han hecho
algunas prisiones. Tremendo castigo merecen en nuestro sentir los que
resulten culpables.”
"El
Católico” del 10 de noviembre vuelve a ocuparse en sus páginas
del asunto de Conil, publicando la carta que los dos alcaldes de la
villa envían al Jefe Superior Político [el gobernador civil, o
delegado de gobierno, de la
época], con exposición de su versión de los hechos; así
como otra, en parecidos términos, firmada por los miembros
capitulares del Ayuntamiento y con el mismo destinatario, las
dos fechadas en Conil el 2 de noviembre:

Acta
capitular del 31 de octubre,
libro 57-1, folio 134,
asiento n.º
66,
donde se debate en dos de sus
puntos este tema, según podemos leer en la siguiente transcripción.
Fuente:
Archivo Municipal de Conil,
agradecimiento a Isabel
González Ramírez.
"Punto
2º.- Se dió cuenta de un oficio que pasaba el Señor Alcalde
Segundo, diciendo haber mandado arrestar á los capitulares D.
Francisco de Murez y D. Miguel Guzman por resultar cargos
contra ellos en una sumaria que sigue por los sucesos ultimos. El
ayuntamiento quedó enterado acordando se pusiese en conocimiento de
la Excma. Diputacion Provincial y Señor Gefe Superior Politico.
Punto
5º.- Por el Señor Presidente se manifestó que habiendo llegado á
esta villa una partida de la Milicia Nacional de Chiclana á objeto
que se ignora y sin mas documentos que un pase del Comandante de
armas de Chiclana, se le há dicho estraoficialmente que iban á
pedir un socorro: que lo mismo há ocurrido con los montaraces que
acompañaban al Juez y con un alguacil, habiendose presentado estos
en persona á reclamar sus haberes: concluyó el Señor Presidente
con decir que lo ponia en conocimiento de la corporacion para que
esta acordara la contestacion que le pareciese más oportuna. La
misma acordó que mediante á que las cantidades que se diesen por
estos conceptos no son abonables pues que la movilizacion de las
Milicias no está hecha por la autoridad superior de la provincia, ni
el ayuntamiento tendrá nada que ver con dicha movilizacion ni podrá
satisfacer cantidad alguna.”


"CONIL.-
SUCESOS ESCANDALOSOS.- Llamamos la atención de nuestros lectores
sobre las siguientes esposiciones de los alcaldes y ayuntamiento de
este pueblo. Dicen asi:
«Sr.
gefe superior político.- D. Juan Bautista Gil y D. Juan
Ramirez, alcaldes constitucionales de la villa de Conil, ante
V.S. llenos de la mas profunda indignacion levantamos nuestra voz,
denunciando los escandalos inauditos que estamos presenciando, y el
desprecio que de nuestras autoridades se está haciendo por el juez
interino de primera instancia de este partido judicial.
Sabidos
son ya de V.S. los desórdenes de la tarde del 29 último; pudimos
restablecer la calma, y sabiendo quiénes eran los criminales los
entregamos á los tribunales para que sobre ellos recayese el
saludable rigor de las leyes. Pues bien, habiéndose trasladado á
esta villa D. Gil Sanchez, juez interino de primera instancia,
los ha puesto en libertad, alentándose de esta manera á los que han
despreciado nuestra autoridad, y dándose margen á nuevas escenas
terribles. Asi no podemos, no queremos ser alcaldes, no queremos ser
alcaldes sin prestigio, sin fuerza, y hasta las gradas del trono
elevaremos nuestra enérgica voz.
El
Sr. juez interino se ha presentado en esta villa para consumar tales
escándalos con fuerza armada: ha dispuesto patrullas y encargándolas
al gefe militar de cada villa sin ponerlo en conocimiento de nuestra
autoridad, de manera que nos encontramos declarados en estado de
sitio, y atropellados por quien se ha revestido de facultades que no
le conceden nuestras leyes. Asi no podemos ni queremos ser alcaldes,
y ponemos en manos de V.S. el desistimiento de nuestras autoridades.
Hay
mas: ha encargado estas patrullas á los mismos que capitaneaban el
motin asqueroso de la tarde del 29; ha practicado reconocimientos á
media noche, sin ponerlo en nuestro conocimiento; ha entendido en una
causa que pertenece esclusivamente al tribunal de marina. Y todo ¿por
qué? Porque dicho Sr. juez quiere ser diputado provincial á
despecho de la voluntad de la mayoria efectiva de los electores, y
quiere con ese aparato de fuerza, con esas arbitrariedades, que se
apruebe por la junta electoral la monstruosa acta de las elecciones
de Chiclana, donde han figurado votando hasta electores que hace mas
de un año que murieron.
Esta
es la piedra de toque de todos los escándalos. Los que se rebelaron
contra nuestra autoridad son los mismos que defendian la candidatura
del juez interino, á quienes prometió los ausilios y patrocinio del
juzgado para vencer. ¿Cuantos males no debemos recelar y cuántas
veces no ha de ser despreciada nuestra autoridad por la impunidad
presente? Por esto no podemos ni queremos ser mas tiempo alcaldes, y
denunciaremos ante el tribunal territorial la conducta injustisima de
este Sr. juez interino.
Sabemos
que quizás en V.S. no existen facultades para admitirnos esta
dimision; pero estamos resueltos á sufrir el castigo que se nos
imponga, antes que continuar en nuestros puestos; porque se rien ante
nosotros, nos insultan públicamente un puñado de criminales
patrocinados por un hombre sin ley, sin conciencia y sin patriotismo.
No, no continuaremos por mas tiempo al frente de un pueblo, sin el
prestigio necesario para mandar, sin jueces á quienes recurrir, en
fin,entregados á la mas completa anarquia; porque se han desquiciado
los lazos saludables de la recta administracion de justicia. Conil 2
de noviembre de 1812.= Juan Bautista Gil.= Juan Ramirez.”

Raqueros en la playa de Doniños [Ambientación]. Acuarela
Miguel A. Fernández. Fuente: “galiciaartabradigital punto
com”.

Acta
capitular del 2 de noviembre, libro 57-1, folio 135, asiento
n.º 67, donde se trata
de la dimisión de los alcaldes, y
su traslado al Jefe Superior Político; en la práctica los alcaldes
siguieron en sus puestos, al menos, hasta marzo de 1843, en que el
primero fue sustituido por Gaspar
Marín. Fuente:
Archivo Municipal de Conil,
agradecimiento a Isabel
González Ramírez.
“Señor
gefe superior politico.= El ayuntamiento constitucional de Conil de
la Frontera ha sabido con el mayor sentimiento la representacion que
los señores alcaldes elevan á la consideracion de V.S. por desaires
hechos á su autoridad, y por la conducta con ellos observada por el
señor juez interino de primera instancia de este partido judicial.
El
ayuntamiento ha presenciado los escándalos que se denuncian; y no
puede menos de lamentar los tristes resultados de emplear las
influencias de un tribunal de justicia en pró de las miras de un
partido, y de las ambiciones de un hombre que á toda costa quiere
conseguir un objeto que reprueba la sana moral.
Esta
población se encuentra entregada á la suerte de los patrocinados
por el juzgado, quienes engreidos por su posicion ilegal, promueven
disgustos grandisimos y los producirán mayores. ¿Se puede asi
gobernar?
Este
ayuntamiento se ha propuesto en esta manifestacion no traspasar la
linea que se ha trazado de circunspeccion; pero quisiera que V.S. se
personase en esta villa para volver á las autoridades el prestigio
que les ha arrebatado el juez referido. No espera menos esta
corporacion de la autoridad de V.S., pues de lo contrario presagiamos
escenas funestas que han de proporcionar sumos disgustos á la
autoridad de V.S., y á este ayuntamiento. Conil 2 de noviembre de
1842.= Regidores: Diego Petisme.= Pedro Camelo.=
Francisco Ortega.= Luis Sanchez Daza.= Francisco
Sanchez del Arco, secretario."

Descargando [Ambientación]. Dibujo extraído de “alacantobrera
punto com”.
Otra
reseña más de “El Espectador”, núm. 465, del jueves 10 de
noviembre de 1842:

"ANDALUCÍA.
CADIZ 4 de noviembre.= Muy notables son las exposiciones que los
alcaldes y el ayuntamiento de Conil elevan al señor gefe superior
político de la provincia. En nuestro periódico ya hemos dado cabida
á varias comunicaciones de aquella villa; pero nunca creimos que
fuese tomando la cuestion el aspecto que en el dia presente. Nos
parece muy acertada la indicacion que hace el referido ayuntamiento,
pues que es el mejor modo de terminar una reyerta que, en nuestro
concepto ha de producir algunos sinsabores al mismo gobierno. Antes
de terminar, suplicamos al digno gefe que hoy se encuentra al frente
de nuestra provincia, que mire muy detenidamente esta cuestion que de
suyo es delicadísima."
Y,
ya en fecha tan avanzada como el 20 de marzo de 1843, se reseña una
crónica en “El Espectador” del 28 de marzo:

"Cadiz.
CONIL 20 marzo. Ya estamos mas tranquilos: ya los contínuos
sobresaltos que por todas partes nos atormentaban de ver incendiada
la mejor y la peor de nuestras haciendas de campo, va desapareciendo,
gracias á las enérgicas disposiciones adoptadas por el alcalde
anterior [Juan
Bautista Gil] y á las
puestas en práctica por el actual [Gaspar
Marín].
Segun
de público se dice, en la sumaria que con celo infatigable de dia y
de noche está siguiendo dicho
señor alcalde, en la que actúa como escribano nuestro apreciable
amigo el secretario del ayuntamiento, por las muchas ocupaciones que
en el dia tiene el escribano único de esta villa, aparecen
plenamente justificados y aun confesos los perpetradores, cómplices
y directores del horroroso incendio que han sufrido varias casas de
labor de estos vecinos, que en las elecciones de diputados á córtes
y de ayuntamiento votaron la candidatura progresista. Además de este
crímen, resultan tambien comprobados otros muy terribles, muy
horrorosos, pero que no llegaron á ponerse en práctica por una
feliz casualidad.
En
este espediente que tanto honra á las autoridades de esta villa y al
señor Sanchez del Arco,
que con tanto tino han sabido
buscar tan horrendo delito, consumado en las tinieblas de la noche y
sin testigos que vieran incendiar posesiones donde algunos infelices
cifraban su bien-estar, es digno del mayor elogio, de las
consideraciones de los hombres honrados de todos los partidos
políticos y de que se recomiende al gobierno. ¡Loor eterno á las
autoridades que como la de Conil, á pesar de habérsela atemorizado
sabe cumplir tan perfectamente con los encargos que les confiaran sus
convecinos.
¿Qué
hace ahora la prensa moderada?, ¿cómo no levanta su prepotente voz
contra estos criminales en demanda de justicia? Los periódicos
retrogados que culpaban al partido del progreso como incendiario,
¿qué diran cuando vean que está plenamente justificado ser los
autores del incendio sus amigos politicos y personales? Guardan y
guardarán silencio, porque todas las pruebas estan contra los
hombres que tanto han defendido; y tengase presente que en el
repetido espediente no ha declarado ninguno de sus adversarios.
En
este espediente figuran muy mal los hombres que con tanto empeño ha
defendido el juzgado de primera insrancia á cargo de don
Gil Sanchez, y que
resultando complicados en el robo de la harina del bargantin náufrago
Nuevo Desengaño, los puso el celeberrimo D.
Gil en libertad luego que
se apoderó de la causa puede decirse que casi con violencia. Por
todas partes aparecen como por ensalmo estos triunfos del ex-alcalde
de Chiclana. Si dicho señor hubiera dejado
obrar al alcalde de esta villa, otro hubiera sido el resultado del
robo de la harina. Habria tenido el mismo feliz éxito que el de los
incendios; pero aquel buen señor entendió que le convenia intimidar
á este desgraciado pueblo, presentarse con milicia que movilizó, y
figurar como tiene de costumbre, pretendiendo hacia algun bien, el
que en los dias de su alcaldía no hizo mas que cumplir estrictamente
con sus deberes.
Tambien
debo hacer mencion de la generosidad que el señor Sanchez
del Arco ha usado con sus
enemigos, pues que no ha permitido que se instruyera sumario, en el
cual sin duda alguna se comprobará hasta lo infinito el atentado
horroroso que se proyectaba contra él, por una suma que ya estaba
convenida; pero como en este particular nadie se rozaba mas que dicho
amigo no ha consentido se proceda contra su autor, por no ocasionarle
mas pesares de los que sufre en la actualidad.
Al
juzgado de primera instancia de Chiclana pasará (según he llegado á
entender) dentro de breves dias el espediente de incendios con todos
los complicados en él: me refiero que el juzgado obrará con la
imparcialidad y justicia que debe y demanda el hecho horrible sobre
el que versa, y con arreglo á las leyes pedirá que la cuchilla de
la ley caiga sobre los criminales. (Defensor
del Pueblo).”
Fuente:
“El Corresponsal”, “El Católico”, “El Espectador” y “El
Constitucional”, todos consultados en LA HEMEROTECA DIGITAL, de la
Biblioteca Nacional de España; www. hemerotecadigital.bne.es